{"id":1188,"date":"2018-01-27T17:16:14","date_gmt":"2018-01-27T17:16:14","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=1188"},"modified":"2018-01-27T17:16:14","modified_gmt":"2018-01-27T17:16:14","slug":"la-ilusion-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2018\/01\/27\/la-ilusion-de-la-democracia\/","title":{"rendered":"La Ilusi\u00f3n de la Democracia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1101\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/462668_10151154304182411_265114880_o-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/462668_10151154304182411_265114880_o-300x199.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/462668_10151154304182411_265114880_o-768x510.jpg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/462668_10151154304182411_265114880_o-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/462668_10151154304182411_265114880_o-600x399.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/462668_10151154304182411_265114880_o-210x140.jpg 210w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/462668_10151154304182411_265114880_o-50x33.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/462668_10151154304182411_265114880_o.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Enrique Cedillo<br \/>\nPintor y militante del PCM<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Estado capitalista actual, que bajo el eufemismo democracia se presenta como el garante de la representaci\u00f3n pol\u00edtica de todos independientemente de cualquier condici\u00f3n, es en realidad el poder organizado de una \u00e9lite monop\u00f3lica cada vez m\u00e1s reducida en contra de los intereses universales de la gran mayor\u00eda trabajadora para su sometimiento, escondiendo las contradicciones econ\u00f3micas que definen las actuales relaciones de producci\u00f3n y, por tanto, al Estado mismo. <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*****<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si preguntamos a cualquier mexicano, estadounidense, espa\u00f1ol, alem\u00e1n o argentino en qu\u00e9 sistema vive seguramente responder\u00e1 que en una democracia, democracia entendida como el sistema de representaci\u00f3n parlamentaria donde los gobernantes, elegidos mediante el voto, son meros oficiales ejecutores de la \u2018voluntad popular\u2019. En estas democracias, se nos dir\u00e1, cuenta igual el voto del pobre que del rico, del patr\u00f3n que del obrero, del hombre que de la mujer, del negro que del blanco. Las constituciones democr\u00e1ticas modernas, dir\u00e1n, son la expresi\u00f3n de la equidad absoluta en las relaciones humanas, \u201cel mejor sistema ideado\u201d, y si en la pr\u00e1ctica no han podido resolver problemas fundamentales emanados de la inequidad concreta, tales como el hambre y la violencia generalizada, es meramente por errores de aplicaci\u00f3n que suelen reducirse a gobernantes (y sociedades) corruptos (y corruptores). Esta \u2018democracia\u2019 se contrapone argumentativamente a la \u2018dictadura\u2019, que ser\u00eda la expresi\u00f3n del poder de un solo grupo dominante y no de la sociedad en su conjunto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPero son correctas estas nociones? Esta concepci\u00f3n supone al Estado como una entidad ajena que se coloca por encima de las relaciones sociales, que de hecho las determina, y que funciona independientemente de ella como su \u00e1rbitro y mediador, como la entidad capaz de conciliar las contradicciones emanadas en su seno, y por tanto, como expresi\u00f3n ideal de su imagen. Supone que la igualdad legal proclamada en sus discursos puede existir entre grupos econ\u00f3micamente antag\u00f3nicos, es decir: concibe al estado como la entidad capaz de mediar entre la riqueza de los unos y la pobreza de los otros. En otras palabras, bajo esta idea de democracia, el estado se encuentra <em>por encima<\/em> de las relaciones econ\u00f3micas, las rige, y puede por tanto regularlas. De esta concepci\u00f3n sigue la idea del parlamento como la arena donde los diferentes grupos y estratos sociales pugnan sus intereses y donde se impone, supuestamente, la voluntad mayoritaria. Es por tanto vital \u00a0para los grupos contendientes elegir sabiamente a sus representantes si quieren asegurar \u00a0el triunfo de sus agendas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, a la luz del materialismo hist\u00f3rico podemos entender lo fundamentalmente err\u00f3neas que son estas nociones, como producto consecuente de la imposici\u00f3n de la ideolog\u00eda dominante, es decir, la ideolog\u00eda burguesa<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Estas concepciones est\u00e1n dise\u00f1adas para esconder la verdadera naturaleza del Estado, que es la <em>maquinaria de dominaci\u00f3n de una clase sobre otra<\/em>, y salvaguardar la continuidad de las relaciones econ\u00f3micas que, en realidad, son base de todas las dem\u00e1s instituciones sociales, incluyendo al Estado mismo. F. Engels explica: \u201c<em>El Estado no es, en modo alguno, un poder impuesto desde fuera de la sociedad; ni es tampoco \u2018la realidad de la idea moral\u2019, \u2018la imagen y la realidad de la raz\u00f3n\u2019, como afirma Hegel. El Estado es, m\u00e1s bien, un producto de la sociedad al llegar a una determinada fase de desarrollo, es la confesi\u00f3n de que esta sociedad se ha enredado consigo misma en una contradicci\u00f3n insoluble, se ha dividido en antagonismos irreconciliables, que ella es impotente para conjurar. Y para que estos antagonismos, estas clases con intereses econ\u00f3micos en pugna no se devoren a s\u00ed mismas y no devoren a la sociedad en una lucha est\u00e9ril, para eso h\u00edzose necesario un Poder situado, aparentemente, por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el conflicto, a mantenerlo dentro de los l\u00edmites del \u2018orden\u2019. Y este Poder, que brota de la sociedad pero que se coloca por encima de ella y se divorcia cada vez m\u00e1s de ella, es el Estado.<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lenin comenta el anterior pasaje: <em>\u201cEl Estado es el producto y la manifestaci\u00f3n del car\u00e1cter irreconciliable de las contradicciones de clase. El Estado surge en el sitio, en el momento y en el grado en que las contradicciones de clase no pueden, objetivamente, conciliarse. \u00a0Y viceversa: la existencia del Estado demuestra que las contradicciones de clase son irreconciliables.\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a> <\/em>Es decir, que hablar de un Estado \u201cque rige a todos por igual\u201d es en s\u00ed mismo contradictorio porque ignora la realidad de la lucha de clases y las relaciones econ\u00f3micas que definen al capitalismo como la apropiaci\u00f3n privada de lo socialmente producido (relaci\u00f3n infraestructural que, es origen de las graves crisis sociales que atraviesa en general el mundo capitalista). El concepto mismo de democracia, que en su acepci\u00f3n plat\u00f3nica no expresa ning\u00fan sistema pol\u00edtico en concreto sino una <em>voluntad<\/em> pol\u00edtica, la voluntad de los oprimidos, es decir, <em>la aspiraci\u00f3n al poder de la clase dominada sobre la clase dominante,<\/em> no define como tal ninguna forma de gobierno<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El hecho mismo de que el Estado es una m\u00e1quina de dominaci\u00f3n, es decir de represi\u00f3n, desmonta la idea de la democracia total, que abarca a todos independientemente de condici\u00f3n. La primer manifestaci\u00f3n del Estado es, como indica Engels en la obra anteriormente citada, como Poder p\u00fablico, \u201c(\u2026) <em>formado no solamente por hombres armados, sino tambi\u00e9n por aditamentos materiales, las c\u00e1rceles, las instituciones coercitivas de todo g\u00e9nero<\/em>.\u201d Es decir que el Estado es, por naturaleza, dictadura, dictadura entendida en su definici\u00f3n concreta, que es la imposici\u00f3n ideol\u00f3gica y por la fuerza de los intereses (econ\u00f3micos, de propiedad) de una clase dominante sobre una clase dominada, de explotadores sobre explotados en el caso capitalista<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. La institucionalidad \u201cdemocr\u00e1tica\u201d burguesa, por tanto, desprovee al concepto de su contenido de clase, y como se enunciaba en la Declaraci\u00f3n de Fr\u00e1ncfort, la reduce \u201c<em>(\u2026) a la formalidad del pluralismo electoral (\u2026) que sobretodo busca asegurar la legalidad de las opciones pol\u00edticas de la clase explotadora. Una democracia sustentada en el individuo, al que asigna una libertad abstracta, despojada del car\u00e1cter de clase y del rol en la producci\u00f3n<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> De ah\u00ed que las democracias burguesas dependan de conceptos ilusorios tales como \u201cel ciudadano\u201d o \u201cla sociedad civil\u201d, que planteando una falsa dicotom\u00eda entre Estado y sociedad, se utilizan para esconder la dominaci\u00f3n de clase que en la pr\u00e1ctica, en la riqueza cada vez m\u00e1s concentrada de unos cu\u00e1ntos individuos contra la miseria generalizada de millones, es evidente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por tanto, suponer que las diferentes agendas de clases socialmente antag\u00f3nicas caben en el espectro de la institucionalidad burguesa es err\u00f3neo simplemente porque el Estado burgu\u00e9s es el poder organizado de <strong>una<\/strong> de las clases en pugna. Como indican Marx y Engels, \u201c<em>El Gobierno del Estado moderno no es m\u00e1s que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> De tal manera, independientemente de lo que clamen en sus documentos legales<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, todas las \u201cdemocracias\u201d capitalistas son en realidad <strong><em>dictaduras de la burgues\u00eda<\/em><\/strong>, una sola dictadura propiamente hablando, pues la clase burguesa, en su fase de imperialismo monop\u00f3lico, es internacional<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, y su dominio se extiende por el mundo entero. El Estado-Naci\u00f3n es meramente un \u00f3rgano de administraci\u00f3n local de un sistema econ\u00f3mico global.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Analicemos esto en el caso espec\u00edfico mexicano. Ninguna de las coaliciones pol\u00edticas de la burgues\u00eda, independientemente de si se identifican como progresistas o si son abiertamente reaccionarias, ll\u00e1mense PRI-PV-PANAL, PRD-PAN-MC o MORENA-PES-PT, representa realmente un espectro pol\u00edtico que pueda abarcar el programa m\u00ednimo de la clase proletaria. Por el contrario, siendo el Estado burgu\u00e9s en s\u00ed el que sostiene sus intereses conjuntos, el parlamentarismo es nada m\u00e1s\u00a0 la palestra en la que los poderes monop\u00f3licos compiten por el mercado: la supuesta representatividad pol\u00edtica es el triunfo ideol\u00f3gico de la libre concurrencia<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. El voto es meramente un artilugio que no determina nada: En primer lugar, el <strong><em>programa real<\/em><\/strong> de los partidos pol\u00edticos burgueses est\u00e1 definido por los monopolios que los respaldan, nunca por los intereses \u201cdel pueblo que representan\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, y en segundo lugar, porque el resultado de las elecciones (es decir, quien resulte acreedor a la administraci\u00f3n del Estado) no est\u00e1 determinado por la correlaci\u00f3n de votos sino por la correlaci\u00f3n de fuerzas entre tales monopolios. Donde supuestamente compiten ideolog\u00edas pol\u00edticas distintas, donde se nos hace creer que la batalla es entre las cualidades y defectos de Jos\u00e9 A. Meade, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador o Ricardo Anaya, en realidad se est\u00e1n debatiendo los poderes que creen encubrir: Grupo Carso, CEMEX, Femsa, Grupo Alfa, Grupo M\u00e9xico, Grupo Modelo, etc\u00e9tera. El voto solamente mide qu\u00e9 tanto se ha logrado decantar la llamada opini\u00f3n p\u00fablica, ideol\u00f3gicamente, hacia los intereses del grupo monop\u00f3lico dominante. Si en efecto se decanta, la democracia \u201chabr\u00e1 triunfado\u201d, se declarar\u00e1 ejemplo eminente de la voluntad popular. Sin embargo, cuando no se logra empatar la opini\u00f3n p\u00fablica con la agenda de la facci\u00f3n monop\u00f3lica que resulte triunfante en las guerras econ\u00f3micas, el capital recurre a una de dos cosas: la imposici\u00f3n fascista o el fraude, seg\u00fan su grado de conservadurismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es el Estado sino estos poderes monop\u00f3licos los que en efecto determinan hasta el \u00faltimo aspecto de nuestras vidas: qu\u00e9 comemos, qu\u00e9 vestimos, c\u00f3mo nos comunicamos, la relaci\u00f3n que guardamos con lo consumido, c\u00f3mo lo producimos y distribuimos, y la condici\u00f3n misma del trabajo asalariado, propia y exclusiva del capitalismo. Ese es el verdadero orden de las cosas, y el Estado solamente se encarga de asegurar que las condiciones que lo hacen posible se perpet\u00faen. En las democracias capitalistas, donde por econom\u00eda se entiende el triunfo de los negocios de la burgues\u00eda, la econom\u00eda no funciona para el Estado, el Estado funciona para la econom\u00eda. De aqu\u00ed tambi\u00e9n que la dicotom\u00eda izquierda-derecha es insuficiente para describir la realidad pol\u00edtica de la lucha de clases, pues solamente enuncia extremos del <strong>mismo<\/strong> sistema social, donde por izquierda se entiende la socialdemocracia y el Estado de bienestar, y por derecha el espectro comprendido entre el liberalismo cl\u00e1sico y el fascismo, todas ellas facetas del capitalismo. Ninguna de estas posiciones puede resolver las grandes problem\u00e1ticas contra las que se lanzan, como la violencia cruenta del narcotr\u00e1fico o la grave desnutrici\u00f3n general, simplemente porque no atacan el origen de las mismas, la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n: por el contrario, ambas lo reivindican.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De tal manera que el hipot\u00e9tico mexicano, estadounidense, espa\u00f1ol, alem\u00e1n o argentino que citamos al principio no vive en una democracia sino en el capitalismo, el capitalismo en su fase imperialista espec\u00edficamente, cuya realidad es sencillamente descrita por Engels: \u201c<em>De un lado, riquezas inmensas y una pl\u00e9tora de productos que rebasan la capacidad de consumo del comprador. Del otro, la gran masa de la sociedad proletarizada, convertida en obreros asalariados, e incapacitada por ello a adquirir aquella pl\u00e9tora de productos. La divisi\u00f3n de la sociedad en una clase fabulosamente rica y una enorme clase de asalariados que no poseen nada, hace que esta sociedad se asfixie en su propia abundancia, mientras la gran mayor\u00eda de sus individuos apenas est\u00e1n garantizados, o no lo est\u00e1n en absoluto, contra la m\u00e1s extrema penuria<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> Esa es la realidad concreta sobre la que se desarrolla la lucha de clases contempor\u00e1nea, e ignorarlo es suponer que pueden existir en equidad grupos sociales con circunstancias materiales totalmente desiguales. La \u201cdemocracia pura\u201d, por tanto, si queremos entenderla como la coexistencia en igualdad de toda la humanidad sin condici\u00f3n, depender\u00eda precisamente de que <em>no hubiera condici\u00f3n<\/em>, es decir, de la desaparici\u00f3n de las clases sociales y con ellas del Estado (Comunismo). Sin embargo, al no haber ya clases sociales tampoco es correcto el\u00a0 t\u00e9rmino democracia: no hay gobierno donde s\u00f3lo hay administraci\u00f3n de la propiedad social. Engels contin\u00faa: \u201c<em>Con cada d\u00eda que pasa, este estado de cosas va haci\u00e9ndose m\u00e1s absurdo y m\u00e1s innecesario. Debe ser eliminado, y puede ser eliminado. Es posible un nuevo orden social en donde desaparecer\u00e1n las actuales diferencias de clase, y en el que \u2013 tal vez despu\u00e9s de un breve periodo de transici\u00f3n, acompa\u00f1ado de ciertas privaciones, pero en todo caso muy provechoso moralmente \u2013 mediante el aprovechamiento y desarrollo arm\u00f3nico y proporcional de las inmensas fuerzas productivas ya existentes de todos los individuos de la sociedad, con el deber general de trabajar, se dispondr\u00e1 por igual para todos, en proporciones cada vez mayores, de los medios necesarios para vivir, para disfrutar de la vida y para educar y ejercer todas las facultades f\u00edsicas y espirituales.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Concluyendo, la ilusi\u00f3n de la democracia se construye fundamentalmente sobre una lectura err\u00f3nea de la naturaleza del Estado que se desvanece ante los an\u00e1lisis cient\u00edficos del marxismo leninismo, que termina como un resquicio ideol\u00f3gico, como la carcaza de una promesa vac\u00eda, y por sus inherentes contradicciones, incumplible.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u201cPor burgues\u00eda se comprende a la clase de los capitalistas modernos, que son los propietarios de los medios de producci\u00f3n social y emplean trabajo asalariado. Por proletarios se comprende a la clase de los trabajadores asalariados modernos, que privatizados de medios de producci\u00f3n propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir.\u201d (<em>Nota de F. Engels a la edici\u00f3n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0inglesa de 1888 del Manifiesto del Partido Comunista<\/em>)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado<\/em>, 1884<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>El Estado y la Revoluci\u00f3n<\/em>, 1917<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> De ah\u00ed que por \u201cdemocracia\u201d pueda hacerse pasar pr\u00e1cticamente lo que sea, incluso el Estado olig\u00e1rquico-monop\u00f3lico abiertamente imperialista de los E.U.A., la Uni\u00f3n Europea, Jap\u00f3n, Rusia, M\u00e9xico, etc., siempre que se cumplan ciertos requisitos meramente formales (que han cambiado en las diferentes fases del capitalismo, pero incluyen por naturaleza la anti-monarqu\u00eda y el parlamentarismo representativo).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Una de las ilusiones con las que el supuesto estado democr\u00e1tico se sostiene es, de hecho, la creencia de que las instituciones represivas existen para salvaguardar el bienestar com\u00fan, cuando son meramente instrumento de protecci\u00f3n de la propiedad de la clase dominante, cosa que incluso los economistas cl\u00e1sicos burgueses pudieron ver. En <em>La Riqueza de las Naciones<\/em>, Adam Smith escribe: \u201c<em>La adquisici\u00f3n de propiedad valiosa y abundante, por tanto, requiere necesariamente la instauraci\u00f3n del gobierno civil. Donde no hay propiedad, o al menos ninguna que exceda el valor de dos o tres d\u00edas de trabajo, el gobierno civil es innecesario. El gobierno civil supone cierta subordinaci\u00f3n. Pero ya que la necesidad de gobierno civil crece gradualmente con la adquisici\u00f3n de propiedad valiosa, con el aumento de la acumulaci\u00f3n de propiedad, aumenta tambi\u00e9n gradualmente el ni<\/em><em>vel de subordinaci\u00f3n<\/em>.\u201d (Libro V, Parte II: Del Costo de la Justicia)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Se conoce como Declaraci\u00f3n de Fr\u00e1ncfort a las tesis llamadas <em>Objetivos y Tareas de la Democracia Socialista<\/em> publicadas por la Internacional Socialista en Alemania Federal en 1951.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em>, 1848<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> A algunos les sorprende que el contenido de la lata no siempre es lo que dice la etiqueta, a pesar de que la publicidad fraudulenta es una de las piedras angulares de la mercader\u00eda capitalista: el fidget spinner no quita el estr\u00e9s, las malteadas no adelgazan y la constituci\u00f3n no representa a todos por igual.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Tambi\u00e9n lo es, desde luego y en consecuencia, la clase proletaria, cuyas condiciones de explotaci\u00f3n son las mismas en todos los pa\u00edses de la pir\u00e1mide imperialista.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> \u201c<em>Por libertad se entiende, dentro del r\u00e9gimen burgu\u00e9s de la producci\u00f3n, el librecambio, la libertad de comprar y vender<\/em>.\u201d (Marx &amp; Engels, <em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em>).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Esto, por ejemplo, es evidente en gobiernos como el estadounidense, donde bajo el llamado <em>lobbying<\/em> (cabildeo), el capital puede abierta y descaradamente comprar \u201crepresentaci\u00f3n legislativa\u201d e imponer su agenda. La realidad es que todas las democracias capitalistas funcionan as\u00ed, aunque veladamente. La llamada Ley Kumamoto, por ejemplo, tiene como objeto retirar este velo y substituirlo con otro: el dominio del capital disfrazado de sociedad civil o \u201ccandidaturas independientes\u201d (que suelen representar a los peque\u00f1os propietarios que no compiten con los grandes monopolios).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Introducci\u00f3n a la edici\u00f3n de 1891 de <em>Trabajo Asalariado y Capital<\/em>, de Karl Marx.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enrique Cedillo Pintor y militante del PCM &nbsp; El Estado capitalista actual, que bajo el eufemismo democracia se presenta como el garante de la representaci\u00f3n pol\u00edtica de todos independientemente de cualquier condici\u00f3n, es en realidad el poder organizado de una \u00e9lite monop\u00f3lica cada vez m\u00e1s<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1189,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[58,69,355],"class_list":["post-1188","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-elmachete","tag-democracia","tag-elecciones","tag-parlamentarismo"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1188"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1188\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1190,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1188\/revisions\/1190"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1189"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}