{"id":1232,"date":"2018-03-06T14:05:56","date_gmt":"2018-03-06T14:05:56","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=1232"},"modified":"2018-03-15T04:28:59","modified_gmt":"2018-03-15T04:28:59","slug":"disertacion-sobre-los-vagabundos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2018\/03\/06\/disertacion-sobre-los-vagabundos\/","title":{"rendered":"Disertaci\u00f3n sobre los vagabundos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-714\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Angel-TBCC-e1476548851790-253x300.jpg\" alt=\"\" width=\"253\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Angel-TBCC-e1476548851790-253x300.jpg 253w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Angel-TBCC-e1476548851790-300x355.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Angel-TBCC-e1476548851790-600x711.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Angel-TBCC-e1476548851790-42x50.jpg 42w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Angel-TBCC-e1476548851790.jpg 618w\" sizes=\"auto, (max-width: 253px) 100vw, 253px\" \/><\/p>\n<p>\u00c1ngel Ch\u00e1vez<\/p>\n<p>El tema que me trae ente ustedes tocar\u00e1 la sensibilidad humanitaria de muchos, causar\u00e1 la incomodidad a otros y har\u00e1 evidente la indiferencia de algunos. Son los vagabundos el tema del cual quiero hablarles. Intentar\u00e9 dar un panorama general de este peculiar esp\u00e9cimen humano. Les presentar\u00e9 ejemplos hist\u00f3ricos de renombre en la profesi\u00f3n del vagabundaje, con el objetivo de lograr colocar a estos seres en su justa dimensi\u00f3n y poder reflexionar sobre su existencia hoy d\u00eda.<\/p>\n<p>Dicen que el oficio de vagabundo ha ca\u00eddo en desgracia, tanto as\u00ed que dicha actividad ha dejado de ser considerada una profesi\u00f3n digna de respeto. Por eso me he decidido a defenderla, destacar sus virtudes y tradici\u00f3n, y de esta manera volver a ubicar al vagabundo en el papel social que le corresponde.<\/p>\n<p>S\u00e9 que no es \u00e9sta la primera vez que alguien emprende la defensa de los vagabundos, la tradici\u00f3n de escritos sobre el vagabundaje puede ser rastreada muy atr\u00e1s en la historia, por ejemplo Charles Lamb en el siglo XVIII se lament\u00f3 por la decadencia de los mendigos y Juan Luis Vives intent\u00f3 hacer del vagabundaje una profesi\u00f3n digna, aunque los estudios de la obra del autor no han sabido interpretar correctamente su <em>Tratado del socorro de los pobres<\/em> que no tiene otro fin que el respaldar a los vagabundos.<\/p>\n<p>Otros m\u00e1s como Charls Dickens y M\u00e1ximo Gorki trabajaron el tema de manera m\u00e1s convincente, pues han mostrado la vida \u00edntima del vagabundo, lo que padece, los riesgos que corre, la astucia que requiere y hasta las reglas del vagabundaje. Hay m\u00e1s riqueza en esta literatura que en los an\u00e1lisis estad\u00edsticos que los modernos gobiernos emiten bajo el nombre de poblaci\u00f3n en \u201csituaci\u00f3n de calle\u201d. Las apreciaciones cuantitativas poco nos dicen de las bondades, tradici\u00f3n y actualidad del vagabundaje.<\/p>\n<p>Con orgullo puedo decir que en M\u00e9xico tambi\u00e9n se ha contribuido previamente a enaltecer el vagabundaje, ejemplos en el siglo XX\u00a0 son\u00a0<em>El ap\u00f3stol del ocio,<\/em>\u00a0texto del poco conocido C\u00e9sar Garizurieta quien plasm\u00f3 las bondades del ocio y la desgracia en que caen aquellos que habiendo probado estas mieles se dedican al trabajo, y el <em>El canillitas <\/em>de Artemio del Valle Arizpe. Aunque nuestra tradici\u00f3n bien se puede remontar al XIX con <em>El periquillo sarniento<\/em>.<\/p>\n<p>Pero dejemos de lado la obligada referencia academicista, pues el vagabundaje es un fen\u00f3meno que se da fuera de la academia, aunque algunos cient\u00edficos sociales de la academia tengan facha de vagabundos y huelan similar.<\/p>\n<p>Los vagabundos son esos seres errantes que no desean volver a casa, puede ser porque sus pen\u00e9lopes no destej\u00edan de noche su manto y cayeron en los brazos de quienes las cortejaban y por tanto ya no tienen \u00cdtaca a la cual volver. Sea por una desgracia como \u00e9sta, o que busquen fundamentar su oficio en la filosof\u00eda de Di\u00f3genes de S\u00ednope, no importa, el resultado es el mismo. La existencia de los vagabundos es similar a la de un cometa errante que recorre el cielo al que vemos pasar pensando que no nos afecta.<\/p>\n<p>Es un error com\u00fan es considerar que las caracter\u00edsticas esenciales del vagabundo son su soledad, las ropas ra\u00eddas, la poca higiene personal, el recorrer el mundo o la renuncia radical a la sociedad; pero esto es parcialmente cierto, pues una de estas caracter\u00edsticas no basta para describir la esencia del vagabundo; por ejemplo, cuentan que el fil\u00f3sofo Plotino ten\u00eda un desprecio por el mundo terrenal y no se ba\u00f1aba, pero esto no le hac\u00eda un vagabundo. Tampoco los caballeros andantes, por recorrer el mundo, pod\u00edan ser considerados vagabundos, pues su andar era protegiendo lo establecido, el orden y la moral.<\/p>\n<p>Hay dos ejemplos de ilustres vagabundos en que se apoya la actual tradici\u00f3n del vagabundaje. El primer ejemplo de ilustre vagabundo es Don Quijote, quien siendo un caballero andante pudo ser vagabundo solo en cuanto que su defensa del orden establecido y la moral estaba desfasada pues cuando se decide a ser caballero andante esta\u00a0 instituci\u00f3n ya hab\u00eda ca\u00eddo en desgracia. Si Don Quijote hubiera ejercido su profesi\u00f3n cuando abundaban los caballeros andantes y las doncellas por salvar, hubiera sido un caballeo m\u00e1s y habr\u00eda ca\u00eddo en el olvido, pero ser caballero andante a destiempo es lo que le permite andar por el mundo y hacer de ese andar una cr\u00edtica a lo establecido. Es decir, el vagabundo es un ser que sin saber o querer es cr\u00edtico al dominio de lo establecido.<\/p>\n<p>Como dijimos antes, la soledad tampoco es caracter\u00edstica esencial del vagabundo, pues hay otros personajes que est\u00e1n en soledad, tienen ropas ra\u00eddas y descuidado aspecto pero no por esto se les puede considerar \u00a0vagabundos; tal es el caso de Robinson Crusoe, que pese a tener todos estos elementos, lleg\u00f3 a ellos sin buscarlo, pero, m\u00e1s importante a\u00fan, es que su modo de vida en la isla estaba apartado de quien pudiera verle, no era una subversi\u00f3n radical del orden social establecido, y hasta antes de la llegada de viernes, no hab\u00eda otro ser humano y menos una sociedad ante la cual contraponerse, por lo que no era un vagabundo.<\/p>\n<p>Podemos resumir esto en la siguiente sentencia: los vagabundos solo pueden ser tales dentro de la sociedad, el vagabundaje tiene por esencia una oposici\u00f3n a las prescripciones de la moral en turno. As\u00ed como el individuo requiere de la sociedad ser, el vagabundo requiere de la sociedad para ser tal.<\/p>\n<p>Los vagabundos profesionales saben bien que la soledad no es requisito indispensable, ya que pueden ser parte de un grupo o tener alg\u00fan acompa\u00f1ante, como Don Quijote tiene a Sancho Panza. Piensen un momento en el caso de San Francisco qui\u00e9n habi\u00e9ndose desvestido y renunciado a la riqueza de su familia iniciando as\u00ed sus primeros pasos en le vagabundaje, una de las acciones siguientes fue elegir 12 compa\u00f1eros, a imitaci\u00f3n del otro conocido vagabundo Jes\u00fas de Nazaret, del cual se ha escrito en exceso y por eso omito. Parte de su pr\u00e9dica era la pobreza, sus 12 compa\u00f1eros fueron moment\u00e1neos, estaban juntos para ser aleccionados en el vagabundaje profesional para a su vez convertir a otros a este respetable oficio que hasta el Vaticano reconoci\u00f3 bajo el nombre de \u201corden mendicante\u201d.<\/p>\n<p>Por esto no debe confundirse la escuela del vagabundaje fundada por San Francisco de As\u00eds, con formas religiosas que renuncian a la sociedad alej\u00e1ndose, y no como los vagabundos que se alejan de la sociedad dentro de la sociedad, tal es el caso de los padres del desierto. \u00bfQu\u00e9 sentido tendr\u00eda?<\/p>\n<p>Es San Francisco el otro ilustre personaje del vagabundaje, su astucia fue tal que pensando en la posible ausencia de hombres ante los cuales el vagabundo adquiriera sentido, decidi\u00f3 dar a sus doce elegidos la instrucci\u00f3n de tratar como hermanos al sol, al lobo y al fuego. Hay quienes dicen que ten\u00eda alg\u00fan inter\u00e9s detr\u00e1s, y es posible, pues hacerse amigo de estos es de utilidad para poder solicitar un sol que sea menos ardiente cuando se caminara largas distancias; al fuego que m\u00e1s ardiente cuando hace fr\u00edo; pero mayor astucia mostr\u00f3 con el lobo, pues no hay mejor favor de parte de un lobo que el no ser devorados<\/p>\n<p>Esta es una ense\u00f1anza que ha quedado para la posteridad, dentro del oficio de vagabundo se establece como necesario, a falta de alg\u00fan compa\u00f1ero humano el adoptar a alg\u00fan <em>canis,<\/em> <em>fidelium<\/em>, as\u00ed se explica porque a\u00fan hoy d\u00eda los vagabundos suelen estar acompa\u00f1ados de alg\u00fan perro. Contra aquellos dogm\u00e1ticos que sustentan es una desviaci\u00f3n no andar por las calles con un lobo, f\u00e1cilmente podemos argumentar que en los bosques de Europa hab\u00eda lobos, y su equivalente urbano es el perro, esto en nada rompe con la tradici\u00f3n m\u00e1s ortodoxa, pues con los perros, familia de los c\u00e1nidos junto con el lobo, se respeta el acuerdo entre San Francisco y el lobo de Agubio: -Hermano lobo, puesto que te gusta hacer y tener paz, yo te prometo darte la comida mientras vivieres-.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas veces han visto a vagabundos hablar a solas? No en toda ocasi\u00f3n es as\u00ed, lo que se evidencia es nuestra incapacidad para concebir el poder hablar con otros seres, lo que nos impide de apreciar con quienes hablan.<\/p>\n<p>Tampoco es extra\u00f1o, pi\u00e9nsese que San Francisco de As\u00eds instituyo el habla con animales, no s\u00f3lo fue el lobo, son bien conocidos los pasajes en que habla con p\u00e1jaros, y tambi\u00e9n se conoce la historia de un fraile seguidor de Francisco de nombre Antonio que decidi\u00f3 hablar con los peces.<\/p>\n<p>El problema es que ante la incapacidad de hablar con otras especies, los que no somos vagabundos no podemos escuchar las conversaciones que los vagabundos tienen con diminutos animales. Adem\u00e1s, los vagabundos de hoy, debido a la poca fauna que existe en las ciudades han tenido que reducir sus interlocutores a los perros y m\u00faltiples animales imaginarios.<\/p>\n<p>Regresando a la tradici\u00f3n de vagabundaje formada por El Quijote vale destacar que est\u00e1n equivocados quienes creen que la lucha contra los molinos de viento es una met\u00e1fora llena de simbolismo, pues la realidad es que el ataque a los molinos se debi\u00f3 a la aberraci\u00f3n que los vagabundos tienen por el desarrollo tecnol\u00f3gico, por eso don quijote envisti\u00f3 esas m\u00e1quinas.<\/p>\n<p>Pero aunque el vagabundaje de hoy sigue la tradici\u00f3n de Jes\u00fas, San Francisco y Don Quijote, tiene un fundamento un tanto distinto, tiene sus antecedentes hace algunos siglos cuando el capitalismo gran benefactor de los vagabundos,\u00a0 expuls\u00f3 a los campesinos de las tierras para oblig\u00e1rseles a trabajar en f\u00e1bricas donde nada m\u00e1s que su fuerza les pertenec\u00eda, el capitalismo contribuy\u00f3 a crear cientos de almas errantes pues no puede dar trabajo a todos, a\u00fan m\u00e1s, le conviene la existencia de una multitud de desempleados. Muchas de estas almas desempleadas degustaron la libertad y decidieron no someterse a arraigarse a un lugar fijo.<\/p>\n<p>Habiendo llegado al punto actual les puedo decir que todo lo que pueda hacer mi discurso ante ustedes es poco o nada en comparaci\u00f3n con los esfuerzos que a nivel mundial fomenta un sector de la sociedad que sin ser parte del vagabundaje apoya tal oficio a gran escala y sin importarle la situaci\u00f3n de desprestigio en que ha ca\u00eddo. Estos filantr\u00f3picos sujetos, que son los empresarios, a partir del 2008 han intensificado sus trabajos por crear comunidades de vagabundos m\u00e1s nutridas, sin inter\u00e9s alguno han reducido salarios, subido impuestos y mutilado las pensiones. Gracias a esto, son miles los sujetos que est\u00e1n a punto de precipitarse al vagabundaje, siendo mayor de 50 a\u00f1os, con enfermedades cr\u00f3nico degenerativas, sin trabajo o pensi\u00f3n no se tiene dinero para la renta y entones opci\u00f3n del vagabundaje se presenta atractiva.<\/p>\n<p>Queridos compa\u00f1eros que han logrado mantenerse atentos hasta este punto, d\u00e9jenme afirmarles que el vagabundaje, \u2013me han dicho que debo decirlo y me han pagado por decirlo\u2013 debe ser revalorado, debe perderse el prejuicio sobre los vagabundos, m\u00e1s en medida que el n\u00famero de estos va aumentando y que el d\u00eda de ma\u00f1ana cualquiera de nosotros podr\u00edamos pasar a vivir en condiciones de vagabundaje. Ante el creciente encarecimiento de la vida, dejar de despreciar a los vagabundos hoy, es empezar a valorar nuestro futuro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El presente texto forma parte de la antolog\u00eda <em>Disertaciones y otras narraciones\u00a0<\/em>cuya publicaci\u00f3n est\u00e1 en preparaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00c1ngel Ch\u00e1vez El tema que me trae ente ustedes tocar\u00e1 la sensibilidad humanitaria de muchos, causar\u00e1 la incomodidad a otros y har\u00e1 evidente la indiferencia de algunos. Son los vagabundos el tema del cual quiero hablarles. 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