{"id":1264,"date":"2018-03-24T19:48:03","date_gmt":"2018-03-24T19:48:03","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=1264"},"modified":"2018-03-24T20:09:35","modified_gmt":"2018-03-24T20:09:35","slug":"los-ultimos-anos-del-pcm","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2018\/03\/24\/los-ultimos-anos-del-pcm\/","title":{"rendered":"Los \u00faltimos a\u00f1os del PCM"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1265\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/29138184_1880778158659300_1109288692_n-2-254x300.jpg\" alt=\"\" width=\"254\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/29138184_1880778158659300_1109288692_n-2-254x300.jpg 254w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/29138184_1880778158659300_1109288692_n-2-300x354.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/29138184_1880778158659300_1109288692_n-2.jpg 373w\" sizes=\"auto, (max-width: 254px) 100vw, 254px\" \/><\/p>\n<p><strong>Federico Pi\u00f1a Arce<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La represi\u00f3n y la posibilidad de una nueva revoluci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>A\u00fan sonaba en las calles de la ciudad de M\u00e9xico el vibrar de las botas militares y los gritos de guerra de los \u201cHalcones\u201d cuando los sectores populares comenzaron a sentir el fin del \u201csue\u00f1o de la Revoluci\u00f3n Mexicana\u201d. El llamado \u201cdesarrollo estabilizador\u201d terminaba en medio de la sangre de cientos de mexicanos y los primeros signos de la descomposici\u00f3n del sistema se asomaban. Eran los fines de la d\u00e9cada de los sesenta y principios de los setenta.<\/p>\n<p>El Partido Comunista Mexicano (PCM), principal e hist\u00f3rica organizaci\u00f3n de izquierda en ese momento, sufr\u00eda el embate de la furia represora de un sistema que se habr\u00eda sin descaro a los brazos del capital monopolista. Se recompon\u00edan las \u00e9lites privadas fungiendo sin rubor como socias menores del nuevo poder que ya se cern\u00eda sobre el mundo, el poder de los monopolios.<\/p>\n<p>Cientos de luchadores sociales, comunistas, socialistas, sin partido, estaban o bien en las c\u00e1rceles de todo el pa\u00eds, bien en los panteones legales y los ilegales, bien remontados en la sierra o escondidos en casas de seguridad de las ya populosas ciudades del pa\u00eds, como Guadalajara, Monterrey, Ciudad de M\u00e9xico, Culiac\u00e1n, etc.<\/p>\n<p>La plaza de Tlatelolco, primero, gran plaza de los sacrificios ancestrales y nuevos y el Jueves de Corpus, despu\u00e9s, arrojaron a cientos, miles de j\u00f3venes a la lucha. Desde diferentes trincheras, tanto en el campo como en la ciudad, surg\u00edan decenas de grupos y organizaciones sociales, muchas con s\u00edntomas de descomposici\u00f3n prematura, pero valientes y con claro horizonte labrado a base de metralla, macanas y sangre, el ideario socialista alumbraba los m\u00faltiples caminos que los j\u00f3venes trazaban con alegr\u00eda y desinter\u00e9s.<\/p>\n<p>Las estructuras organizativas del PCM estaban pr\u00e1cticamente desmanteladas. La clandestinidad, impuesta por la represi\u00f3n del r\u00e9gimen, represi\u00f3n con la que se justificaban las matanzas: \u201cla intromisi\u00f3n del comunismo extranjero a trav\u00e9s del Partido Comunista, que ha envenenado la mente de nuestros muchachos\u201d, parloteaban las \u00e9lites, desarticul\u00f3 lo que se ven\u00eda armando, si bien tibiamente, desde principios de los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n<p>Una nueva direcci\u00f3n pol\u00edtica con cuadros provenientes de los \u00faltimos movimientos de masas: ferrocarrileros, maestros, m\u00e9dicos se estructuraba a caballo de una crisis social y econ\u00f3mica, cuyas dimensiones no estaban, del todo, en el radar de las investigaciones de los analistas del partido, aunque cuadros de la UNAM (Semo y otros) iniciaban, a trav\u00e9s de revistas y art\u00edculos, el an\u00e1lisis de la crisis que se avecinaba.<\/p>\n<p>Como producto de la crisis del sistema, los j\u00f3venes post 68 y 71 que ten\u00edan en los o\u00eddos y la retina los rel\u00e1mpagos de las luces de bengala y los kendos, despertaban a la conciencia de que s\u00f3lo la lucha organizada, desde la trinchera que fuera, se abr\u00eda como \u00fanica posibilidad para cambiar las cosas en el pa\u00eds. Y s\u00ed, as\u00ed de nebuloso, \u201ccambiar las cosas\u201d se presentaba el panorama para los j\u00f3venes de la d\u00e9cada de los setenta. Si bien sus hermanos mayores hab\u00edan llenado las calles, plazas, jardines y escuelas con sus gritos su rebeld\u00eda, sus demandas y consignas ahora sonaban d\u00e9biles ante la respuesta que sufrieron por parte del sistema, hac\u00eda falta algo m\u00e1s que reformas y la \u201cprofundizaci\u00f3n\u201d de la revoluci\u00f3n mexicana.<\/p>\n<p>Al no existir una estructura de organizaciones socialistas o de izquierda, los j\u00f3venes buscaban crear las suyas propias. Circulaba entre las mentes m\u00e1s destacadas de entre ellos, la idea de que el PCM no era una opci\u00f3n v\u00e1lida. Fundamentaba esta idea el hecho, vago y nunca comprobado de que la dirigencia del PCM hab\u00eda \u201cnegociado a espaldas de los estudiantes\u201d con la autoridad el regreso a clases despu\u00e9s de la masacre del 2 de octubre. As\u00ed como los a\u00f1os de obscuridad en los que el PCM parec\u00eda no existir, o s\u00f3lo hacerlo a trav\u00e9s de nombre y figuras (Campa, Oth\u00f3n Salazar, etc.)<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes de entonces quer\u00edan algo m\u00e1s que una organizaci\u00f3n, oficinas, veh\u00edculos, salarios, quer\u00edan La REVOLUCI\u00d3N. Y ni el PCM, con su programa anquilosado en el discurso de la continuidad de la Revoluci\u00f3n Mexicana \u201chasta sus \u00faltimas consecuencias\u201d y lucha por la liberaci\u00f3n nacional, ni mucho menos el Partido Popular Socialista (PPS) arrodillado ante el sistema, \u201csat\u00e9lite\u201d del Partido Revolucionario Institucional (PRI), arrastrando abyectamente la palabra \u201csocialista\u201d de su nombre, gritando como el m\u00e1s entusiasta corifeo del r\u00e9gimen la \u201cintromisi\u00f3n extranjera en nuestro pa\u00eds\u201d, tampoco las peque\u00f1as organizaciones trotskistas, enfrentadas permanentemente entre ellas, representaban los anhelos radicalizados de la juventud de los setenta.<\/p>\n<p>El surgimiento de varias organizaciones que reivindicaban la lucha armada como el verdadero camino hacia la revoluci\u00f3n socialista, emulando las haza\u00f1as de los cubanos, pero sobre todo levantando el \u00edcono fotogr\u00e1fico del Che Guevara, marcaban con sello de fuego y sangre el destino de cientos de hombres y mujeres que se preparaban para el combate final.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los estudiantes: \u00a0\u00bf \u201clos nuevos sujetos de la historia\u201d?<\/strong><\/p>\n<p>Durante finales de la d\u00e9cada de los cincuenta y principios de los sesenta fueron los cuadros dirigentes de los movimientos de trabajadores quienes engrosaron las filas y dieron un nuevo contenido a la direcci\u00f3n del PCM. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que estos dirigentes de masas representaban sobre todo a sectores de clase media. Los m\u00e9dicos y los maestros s\u00f3lo se movilizaron en la capital, con contadas excepciones de algunas ciudades de provincia. Excepto el caso de los ferrocarrileros, obs\u00e9rvese con atenci\u00f3n la composici\u00f3n social de los movimientos de m\u00e9dicos y maestros, trabajadores, asalariados s\u00ed, pero con cierto estatus clasista.<\/p>\n<p>Los sectores antes mencionados se movilizaron por reivindicaciones econ\u00f3micas, por las reformas al sistema de salud, por la libertad sindical, pero hasta ah\u00ed, siempre en los marcos del sistema. Reivindicando la \u201ccontinuaci\u00f3n\u201d y \u201cprofundizaci\u00f3n de la \u201crevoluci\u00f3n social de 1910\u201d, como dec\u00edan en sus escritos y consignas. No es extra\u00f1o entonces que el PCM mantuviera en su programa la consigna de llevar la revoluci\u00f3n mexicana \u201chasta sus \u00faltimas consecuencias\u201d, como se mencion\u00f3 anteriormente.<\/p>\n<p>Pero ahora, surg\u00eda en el escenario un nuevo sector. El movimiento estudiantil pas\u00f3 a ocupar su lugar en la historia. Quienes formaron los grupos armados, las nuevas organizaciones de izquierda, los nuevos grupos socialdem\u00f3cratas, proven\u00edan tanto de las movilizaciones del 68 como de las del 71. El radicalismo de los j\u00f3venes proven\u00eda de su rebeld\u00eda ante una sociedad hip\u00f3crita, conservadora, represiva. Y encontr\u00f3 en las movilizaciones, primero y en la organizaci\u00f3n de grupos despu\u00e9s, la salida a esa rebeld\u00eda.<\/p>\n<p>El gobierno de Luis Echeverr\u00eda, leyendo correctamente la radicalizaci\u00f3n juvenil y ante la inexistencia de mecanismos de control del sistema hacia este sector, opt\u00f3 por \u201cabrir\u201d espacios, no sin antes dar un manotazo sangriento: el \u201cJueves de Corpus\u201d, es decir \u201cel halconazo\u201d, utilizando a grupos de j\u00f3venes y ensayando los nuevos aparatos de control que desarrollaba el gobierno y el sistema en su conjunto.<\/p>\n<p>Luis Echeverr\u00eda, en la din\u00e1mica referida, comenz\u00f3 a dejar en libertad a los l\u00edderes del 68, as\u00ed como a los dirigentes del PCM presos antes, durante y despu\u00e9s del movimiento. La direcci\u00f3n del PCM, al analizar la coyuntura y leer la radicalizaci\u00f3n de la juventud, en la que el PCM era visto con mucho recelo, por su burocratismo y ausencia de programa revolucionario, tom\u00f3 dos medidas. La primera, la renovaci\u00f3n de su Comit\u00e9 Central y su Bur\u00f3 Pol\u00edtico (despu\u00e9s llamada Comisi\u00f3n Ejecutiva), incorporando a \u00e9l a cuadros del movimiento estudiantil.<\/p>\n<p>La segunda, m\u00e1s trascendental, pero de coyuntura, fue la de estructurar un nuevo programa pol\u00edtico. Para llevar a cabo ambas l\u00edneas de acci\u00f3n, la direcci\u00f3n del partido llam\u00f3 a la realizaci\u00f3n del XVI Congreso. En \u00e9l se concret\u00f3 la nueva direcci\u00f3n, con cuadros de los tres movimientos de masas (ferrocarrileros, m\u00e9dicos y maestros) y a\u00f1adiendo a miembros del movimiento estudiantil y sobre todo a cuadros provenientes de las Universidades, destacadamente de la UNAM.<\/p>\n<p>Asimismo, durante el XVI Congreso se adopt\u00f3 un nuevo programa, programa que reivindicaba la necesidad de una nueva revoluci\u00f3n, una revoluci\u00f3n socialista. Dejando atr\u00e1s su discurso nacionalista, el PCM se pon\u00eda un ropaje a la altura de la coyuntura. Hab\u00eda que volverlo atractivo a los ojos de los j\u00f3venes, en este caso no necesariamente estudiantes, pero con \u00e9nfasis en ellos. El partido nos convocaba a luchar por una nueva revoluci\u00f3n socialista y democr\u00e1tica\u2026 a ver, a ver, c\u00f3mo \u00bf\u201csocialista y democr\u00e1tica\u201d?<\/p>\n<p>\u00a1Claro!, \u00bfqu\u00e9 no los estudiantes se han movilizado por conseguir derechos democr\u00e1ticos, como el de reuni\u00f3n, manifestaci\u00f3n, prensa, la libertad sindical?, bueno, recogemos estas reivindicaciones y les damos un contendido \u201cde clase\u201d, las revestimos con un poco de marxismo, algo de leninismo, pero no tanto \u00a1eh! y ya est\u00e1, tenemos un programa que habla de una nueva revoluci\u00f3n socialista y con ello buscamos atraer a los sectores m\u00e1s radicalizados del movimiento estudiantil y de los j\u00f3venes en general. Es decir, el \u00e9nfasis fundamental de la estrategia del PCM se centr\u00f3 en dos objetivos: reconstruir al partido y hacerlo atractivo a los j\u00f3venes radicalizados. Es importante tomar nota de esto \u00faltimo: radicalizados, no con conciencia de clase.<\/p>\n<p>Algunas universidades (las de Sinaloa, Nuevo Le\u00f3n, Puebla, Ciudad de M\u00e9xico), pocas preparatorias y las dos \u201cPreparatorias Populares\u201d (Fresno y Tacuba) surgidas, \u00e9stas \u00faltimas, a ra\u00edz del \u201chalconazo\u201d de 1971, se volvieron activos laboratorios para descubrir teor\u00edas y formar cuadros para la revoluci\u00f3n. En las prepas populares la disputa ideol\u00f3gica viv\u00eda su punto m\u00e1s \u00e1lgido, pero el PCM estaba ausente en ella. En las universidades, sobre todo los mao\u00edstas, los guerrilleros, los troskos, le disputaban espacios y cuadros al PCM, y en la \u201cpopulares\u201d, los \u201cmaos\u201d, los \u201cguevaristas\u201d, los troskos, incluso peque\u00f1os grupos de j\u00f3venes del PPS dominaban, aunque la preponderancia en ellas era la l\u00ednea \u201cguevarista\u201d la que atra\u00eda con mayor entusiasmo a los estudiantes.<\/p>\n<p>Poco a poco, a pesar de la direcci\u00f3n nacional del PCM, se fue conociendo en las escuelas, el nuevo programa del partido. Quienes ve\u00edamos que el camino de la lucha armada aislada del movimiento obrero era un camino equivocado, busc\u00e1bamos alguna forma de organizaci\u00f3n que nos permitiera llegar a los grupos de trabajadores que se aglutinaban en los corredores industriales cercanos a la capital. En las huelgas de los cordones industriales de Naucalpan, Tlalnepantla, Ecatepec, etc., converg\u00edamos todos, grupos organizados, activistas individuales, incluso hab\u00eda presencia de grupos armados, que, aunque clandestinos, dejaban huellas para nosotros y obviamente para los servicios de seguridad del Estado.<\/p>\n<p><strong>Reconstruir al partido para la toma del poder<\/strong><\/p>\n<p>Los activistas y los miembros de las incipientes organizaciones, ten\u00edamos una vaga idea del significado de la lucha por el socialismo. A pesar de que durante el gobierno de Echeverr\u00eda se dio un \u201cboom\u201d de libros de marxismo y socialismo, ya que en todas las librer\u00edas pod\u00edamos encontrar libros de Marx, Lenin, etc., los le\u00edamos sin m\u00e9todo, sin orden, sab\u00edamos que en Cuba se hab\u00eda librado una revoluci\u00f3n y que la isla caminaba hacia el comunismo.\u00a0 Bueno, eso cre\u00edamos. Platic\u00e1bamos acerca del poder obrero en la URSS, pero poco sab\u00edamos del proceso que en ese momento se viv\u00eda. Aunque conoc\u00edamos la historia de la revoluci\u00f3n rusa por las pol\u00e9micas encendidas, radicales, a veces dirimidas a golpes contra los \u201ctroskos\u201d y los \u201cmaos\u201d, a quienes acus\u00e1bamos de traici\u00f3n, para \u201cfundamentar\u201d esas acusaciones le\u00edamos lo que hab\u00eda de esa historia, pero lo hac\u00edamos m\u00e1s como un esfuerzo individual que colectivo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un tiempo de buscar ingresar al PCM, en 1973 logr\u00e9 hacer contacto y ped\u00ed de inmediato mi afiliaci\u00f3n a \u00e9l. En ese momento el partido carec\u00eda de estructura en la Ciudad, exist\u00edan algunos organismos de base (c\u00e9lulas) en la UNAM, pero en el territorio no hab\u00eda forma de militar. El camarada con el que platiqu\u00e9 acerca de mi afiliaci\u00f3n me dio media docena de \u201cRevistas de Am\u00e9rica\u201d, que era una publicaci\u00f3n del PCUS (Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica) para Am\u00e9rica Latina y me vendi\u00f3 un ejemplar de las tesis preparatorias para el XVI Congreso. Le\u00ed, dir\u00eda devor\u00e9, las tesis y encontr\u00e9 lo que buscaba: el partido hablaba de una revoluci\u00f3n, incluso violenta, una revoluci\u00f3n socialista. S\u00ed, me top\u00e9 con las palabritas \u201cy democr\u00e1tica\u201d, pero por el momento no me import\u00f3 mucho, lo importante es que el PCM hablaba de una nueva revoluci\u00f3n, una revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Durante la campa\u00f1a electoral de 1975-76, con Valent\u00edn Campa como candidato del PCM sin registro y apoyado por una alianza con, entre otros, la \u201cLiga Socialista\u201d, \u00a1una organizaci\u00f3n trotkista!, me incorporaron a una brigada que hac\u00eda trabajo de propaganda en las entidades cercanas a la Ciudad de M\u00e9xico: Hidalgo, Puebla, Estado de M\u00e9xico, Morelos. Al t\u00e9rmino de la campa\u00f1a, en donde s\u00f3lo el PRI present\u00f3 candidato, entr\u00e9 a la UNAM a la a\u00fan Escuela de Econom\u00eda y regres\u00e9 a la Prepa Popular de Tacuba como maestro. El clima radical prevalec\u00eda en ella, pero como producto de la campa\u00f1a electoral y la participaci\u00f3n en ella del PCM, estudiantes y maestros estaban m\u00e1s receptivos a nuestros mensajes.<\/p>\n<p>Logr\u00e9 formar una c\u00e9lula y decidimos trabajar, solos, sin el apoyo del partido todav\u00eda, en una zona de fabricas de papel que se ubicaban en el territorio en el que viv\u00edamos la mayor\u00eda de los miembros de la c\u00e9lula. Nos enteramos, as\u00ed, \u201cnos enteramos\u201d, de que el partido se estaba organizando territorialmente en regiones llamadas \u201cSecciones\u201d y que nuestra c\u00e9lula estar\u00eda adscrita el \u201cSeccional 5\u201d. Nos dimos a la tarea de formar c\u00e9lulas con apoyo de algunos miembros de lo que luego supimos era la direcci\u00f3n del partido en la Ciudad de M\u00e9xico, pero que se denominaba del \u201cValle de M\u00e9xico\u201d, porque abarcaba algunos municipios conurbados a la capital, como Naucalpan, Ecatepec, etc.<\/p>\n<p>Pronto logramos estructurar una direcci\u00f3n seccional que abarcaba las delegaciones que se encuentran al sur de la ciudad (Xochimilco, Tlalpan, Contreras, Milpa Alta, Coyoac\u00e1n, \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y tambi\u00e9n se incorpor\u00f3 a la delegaci\u00f3n de Iztapalapa, aunque est\u00e1 no se encuentra al sur, sino al oriente) y entramos en contacto con toda la estructura del partido en la regi\u00f3n, as\u00ed como con algunos miembros del Comit\u00e9 Central, e incluso de la Comisi\u00f3n Ejecutiva. En el Seccional 5, durante 1977 y hasta la desaparici\u00f3n del partido en 1981, logramos estructurar cerca de 15 c\u00e9lulas y hab\u00edamos reclutado a m\u00e1s de 300 miembros.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed c\u00f3mo estaba la estructura del partido, posterior al \u201chalconazo\u201d, la liberaci\u00f3n de los presos del 68, la recomposici\u00f3n de la direcci\u00f3n nacional y la celebraci\u00f3n del XVI Congreso, en donde se aprob\u00f3 la l\u00ednea de una nueva revoluci\u00f3n, \u00e9sta socialista y \u201cdemocr\u00e1tica\u201d. En 1977, el partido celebr\u00f3 su XVII Congreso, cuya composici\u00f3n y lugar de realizaci\u00f3n nunca nos fue informado, no cuando menos a la militancia de la secci\u00f3n que mencion\u00e9 antes. Y ah\u00ed, \u201cla puerca torci\u00f3 el rabo\u201d. Las cosas comenzaron a cambiar, pero no sabr\u00edas sino meses despu\u00e9s. Por lo pronto nuestra actividad se centraba en los centros industriales que hab\u00eda en la secci\u00f3n: el cord\u00f3n de laboratorios sobre Divisi\u00f3n del Norte; la zona fabril de Iztapalapa; con los trabajadores de la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana (UAM) y con los del sistema del CONALEP.<\/p>\n<p>Un hecho trascendental radica en la labor de preparaci\u00f3n de cuadros. A pesar de que el partido contaba ya con una editorial conocida (Ediciones de Cultura Popular), publicaba una revista de buen nivel y editaba folletos acerca de las obras de Marx-Engels y Lenin, no exist\u00eda un trabajo cotidiano y permanente de formaci\u00f3n de cuadros. No ten\u00edamos una publicaci\u00f3n, folleto o bolet\u00edn para informar a todos de las actividades generales, de los acuerdos, de las consignas. Todos nos mov\u00edamos con un voluntarismo atroz. Cada quien estudiaba o le\u00ed lo que quer\u00eda. El peri\u00f3dico del partido, \u201cOposici\u00f3n\u201d, s\u00f3lo serv\u00eda como veh\u00edculo de propaganda para reclutar, pero no se discut\u00eda su contenido. Exist\u00eda la impresi\u00f3n de que todo eso era ajeno a nosotros, la militancia \u201cde a pie\u201d.<\/p>\n<p>Sin darnos cuanta cabal, el partido comenzaba a transformarse cuando menos en la Ciudad de M\u00e9xico. Digamos que en un mismo tiempo y espacio coexist\u00edan tres partidos en uno s\u00f3lo verdadero, a saber: el partido de la \u201c\u00e9lite dirigente\u201d y del aparato; el partido de los universitarios y el partido del resto de los miembros, esto es del territorio. Cada uno ten\u00eda su propia esfera de acci\u00f3n, coexist\u00edan, a veces coincid\u00edan en actos, marchas o eventos partidarios, pero siempre con din\u00e1micas diferentes. En este proceso se hab\u00edan constituido dos centros de poder, primero convergiendo, coordin\u00e1ndose, nutri\u00e9ndose mutuamente, pero al cabo del tiempo enfrentados en una lucha de poder que culmin\u00f3 con la desaparici\u00f3n del partido.<\/p>\n<p>Estos centros de poder eran el partido universitario y el partido de la direcci\u00f3n y el aparato. En esos dos polos se concentraban los an\u00e1lisis, los acuerdos, las decisiones que daban rumbo al partido. Mientras la base, es decir, el \u201cpartido territorial\u201d segu\u00eda como hormiguita, construyendo el partido, formando c\u00e9lulas, reclutando miembros. La \u201cl\u00ednea pol\u00edtica\u201d que segu\u00edamos era la que nos transmit\u00edan los miembros de la direcci\u00f3n, ya sea la del Valle o a veces algunos miembros del aparato o del CC. No exist\u00eda pol\u00edtica de formaci\u00f3n de cuadros, no hab\u00eda espacio para el an\u00e1lisis y cuando intent\u00e1bamos algo parecido a una \u201cescuela seccional o regional de cuadros\u201d el esfuerzo era boicoteado por la direcci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>En el XVII Congreso se adopta la l\u00ednea estrat\u00e9gica de buscar el registro electoral. Las menciones a una \u201crevoluci\u00f3n socialista\u201d comienzan a abandonarse. De hecho, formalmente en los documentos del congreso la frase completa se sustituye por la palabra democracia. Ahora el partido pon\u00eda el acento en la lucha por las libertades pol\u00edticas, por la democracia sindical, por la libertad de prensa, de reuni\u00f3n, etc. \u00bfY la lucha por el socialismo? Las lecturas marxistas se vuelven inc\u00f3modas: el vocablo \u201cmarxismo\u201d comienza a hacerse de lado y a los marxistas nos comienzan a ver con recelo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a1Ah\u00ed vienen los \u201ceuro\u201d!<\/strong><\/p>\n<p>El PCM estaba entrando sigilosamente a \u201churtadillas\u201d de la militancia, en un proceso de \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d siguiendo el ejemplo de sus hermanos europeos. En Europa, los viejos partidos comunistas (Espa\u00f1a, Francia, Italia), entraban en un proceso de descomposici\u00f3n. El deslinde con la URSS y su partido el PCUS eran la punta de lanza. Surge la palabra \u201ceurocomunismo\u201d como sin\u00f3nimo de cambio, de modernizaci\u00f3n, el PC franc\u00e9s decide retirar de su plataforma pol\u00edtica las palabras \u201cmarxismo\u201d y \u201cleninismo\u201d, pronto le seguir\u00edan los otros dos grandes partidos (bueno, el espa\u00f1ol no tanto).<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, v\u00eda el \u201cpartido universitario\u201d, llegan las lecturas del eurocomunismo. Gramsci se pone de moda como el intelectual marxista de la \u201cconvergencia\u201d, aunque sus promotores cuidaban mucho de utilizar la palabra marxista cuando se refer\u00edan a \u00e9l. Se habla y escribe acerca de \u201cgobiernos de concertaci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d, en donde la burgues\u00eda, sus partidos (incluido el PRI) podr\u00eda coexistir con partidos de la izquierda, incluido el PCM. Las pugnas al interior del partido se comienzan a producir entre el sector universitario y la direcci\u00f3n nacional. \u00bfPero qu\u00e9 tipo de pugnas? B\u00e1sicamente para lograr la hegemon\u00eda en el proceso de social democratizaci\u00f3n, es decir, para hablar con claridad, del proceso de derechizaci\u00f3n del PCM.<\/p>\n<p>Se imponen en el partido las consignas y reivindicaciones que plantean luchar por la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds. Se habla de la conquista de las libertades pol\u00edticas y toda la jerga reformista totalmente en uso de los partidos, ahora s\u00ed ya definitivamente bautizados como, \u201ceurocomunistas\u201d. El partido universitario y sus aliados de dentro y de fuera del partido, como los intelectuales org\u00e1nicos del r\u00e9gimen Rolando Cordera, Jos\u00e9 Woldenberg, Aguilar Cam\u00edn, etc., luchan por espacios en el CC, en la Comisi\u00f3n Ejecutiva, pero la \u201cvieja\u201d direcci\u00f3n (Verdugo, Chon P\u00e9rez, Unzueta, Iv\u00e1n Garc\u00eda, incluso \u201cj\u00f3venes\u201d como Pablo G\u00f3mez o Amalia Garc\u00eda) no cede.<\/p>\n<p>Mientras, el partido territorial, es decir los comunistas \u201cde a pie\u201d siguen en su tarea de \u201cconstruir partido\u201d. Sin formaci\u00f3n, sin lecturas met\u00f3dicas, incapaces de formar cuadros, mucho menos de estructurar una opini\u00f3n pol\u00edtica, porque se formaron con la idea de que quien elabora pol\u00edtica es quien tiene formaci\u00f3n \u201cprofesional\u201d para leer, analizar, escribir. Y, \u00bfqui\u00e9n es capaz de esto? Pues los miembros del partido universitario sean estudiantes o catedr\u00e1ticos. A partir de fines del 78 y principios del 79 el partido entra en un tobog\u00e1n.<\/p>\n<p>Para lograr el registro electoral, m\u00e1xima aspiraci\u00f3n de los comunistas en el per\u00edodo, la consigna no es reclutar miembros para formar c\u00e9lulas, \u00a1no!, ahora es la recolecci\u00f3n de firmas para garantizar esa nueva \u201cconquista\u201d, es decir el registro, que por cierto se enmarca en la lucha por la conquista de las libertades pol\u00edticas, \u00a1qu\u00e9 casualidad! Los que firmen por el registro del PCM pasar\u00e1n a ser \u201cadherentes\u201d, se habla de que la estructura de \u201cc\u00e9lulas\u201d ya no es funcional a los \u201cnuevos tiempos\u201d. Ahora se dice que hab\u00eda que formar comit\u00e9s de base, o mejor \u201casambleas\u201d. \u00bfY la militancia? Abnegada, sumisa, entreg\u00e1ndose a la tarea de recolectar firmas y lo hace con una pasi\u00f3n conmovedora.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 esta actitud de la militancia? Porque ante la ausencia de una pol\u00edtica de cuadros, con la premisa de que hab\u00eda que prepararse en lo individual, asimismo, conforme se iba imponiendo la cultura de la lucha por la democracia, abandonando las consignas de la revoluci\u00f3n socialista, dejando de lado las lecturas marxistas, imbuyendo en ella los textos de los nuevos intelectuales (Pereira, Cordera, Woldenberg, etc.) que argumentaban acerca de la democracia, el militante comunista era y no era. Es decir, el nuevo \u201cmilitante\u201d entraba a un partido que por nombre llevaba la palabra \u201ccomunista\u201d, pero que, en los hechos, hab\u00eda abandonado esa lucha. Para esta nueva generaci\u00f3n de miembros de este partido era \u201cnormal\u201d luchar por la democracia, las libertades pol\u00edticas, y dem\u00e1s consignas que alegremente esparc\u00edan los militantes del partido universitario y de la direcci\u00f3n nacional y el aparato.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a1Adi\u00f3s izquierda, adi\u00f3s!<\/strong><\/p>\n<p>El proceso fue autom\u00e1tico, sin sangre, pac\u00edfico. Abandonar la lucha por el socialismo, dejar de ser marxistas y leninistas para lograr el registro electoral, en el marco de la lucha por la democracia, fue algo que cay\u00f3 bien en la mayor\u00eda de los nuevos (y muchos viejos) militantes del partido. Un gran sector intuy\u00f3 que tras el registro se escond\u00edan privilegios y \u201ccarreras pol\u00edticas\u201d, y para ellos no estaba mal, no traicionaban nada, nadie los form\u00f3 como militantes revolucionarios, eran luchadores por \u201clas libertades democr\u00e1ticas\u201d.<\/p>\n<p>La verdadera disputa estaba entonces en la lucha por la direcci\u00f3n del partido, es decir la lucha por el poder. Todo fue tener el registro para que la cara barbuda, los pantalones rotos, los zapatos gastados y la camisa luida se cambiaran por trajes, sacos, zapatos de moda. Veh\u00edculos, salarios, puestos, \u00e9sa era ahora la verdadera lucha. Para ella s\u00ed val\u00eda la pena desgarrarse, romperse. Las c\u00fapulas se disputan al partido y la cauda de votos y militantes o \u201cadherentes\u201d que ten\u00eda. La composici\u00f3n del partido, desde su direcci\u00f3n hasta la base se reconfigura.<\/p>\n<p>Los partidos y organizaciones de la izquierda, casi toda, incluidos los restos de los grupos armados, ya transformados en excelentes y devotos dem\u00f3cratas, quieren entrar al PCM. Aspiraban a ser diputados pero les produce cierta urticaria la palabra \u201ccomunista\u201d. Suena muy fuerte para las buenas conciencias de la clase media que ahora luchan por acomodarse en sus filas, a condici\u00f3n de que cambie sus siglas, por algo m\u00e1s \u201cmoderno\u201d. Quiz\u00e1 la palabra \u201csocialismo\u201d sea m\u00e1s acorde con los tiempos que corren y sobre todo bien visto por los monopolios, contentos porque se dan cuenta del cambio, lo aplauden con fervor, porque los comunistas estaban desapareciendo y el nuevo partido que se est\u00e1 conformando ya no es un peligro para sus intereses.<\/p>\n<p>Mientras todo el trabajo en los movimientos, tanto obrero, como en el urbano popular, el campesino, incluso en el estudiantil se abandona. Sus miembros interesan a los nuevos \u201csocialistas\u201d m\u00e1s como votantes que militantes, \u00a1qu\u00e9 horror!: \u201cmilitante, no, yo soy miembro, quiz\u00e1 hasta socialista, porque suena muy cool, pero militante, no\u201d, es la filosof\u00eda de los nuevos reclutas.<\/p>\n<p>Ahora s\u00ed conviene entrar a este partido, se puede ser diputado, presidente municipal, pero sobre todo miembro del aparato, ya que ah\u00ed est\u00e1n los salarios, los vi\u00e1ticos, los privilegios. \u00bfLas disputas en las \u00e9lites? S\u00f3lo para buscar una tajada m\u00e1s grande del pastel. Los \u00faltimos reductos del marxismo-leninismo somos derrotados en el XIX Congreso, en \u00e9l se acepta retirar, definitivamente, las menciones a Marx, Lenin, la dictadura del proletariado y todo lo que tenga que ver con revoluci\u00f3n socialista y el comunismo.<\/p>\n<p>Los nuevos dem\u00f3cratas, muchos \u201cviejos comunistas\u201d, lograron lo que el r\u00e9gimen s\u00f3lo no pudo: extraer del vocabulario de la calle las palabras \u201ccomunista, socialista\u201d, llevar la figura de la izquierda a una absurda caricatura de derecha. \u00a1Caray! y lo hicieron muy r\u00e1pido, en una d\u00e9cada, del 77-78, al 87-88.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Federico Pi\u00f1a Arce \u00a0 La represi\u00f3n y la posibilidad de una nueva revoluci\u00f3n. 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