{"id":1314,"date":"2018-05-14T14:46:30","date_gmt":"2018-05-14T14:46:30","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=1314"},"modified":"2018-05-14T14:46:30","modified_gmt":"2018-05-14T14:46:30","slug":"franz-mehring-sobre-nietzsche-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2018\/05\/14\/franz-mehring-sobre-nietzsche-segunda-parte\/","title":{"rendered":"Franz Mehring: Sobre Nietzsche (Segunda parte)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1260\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Franz-Mehring-211x300.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Franz-Mehring-211x300.jpg 211w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Franz-Mehring-300x426.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Franz-Mehring.jpg 408w\" sizes=\"auto, (max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><\/p>\n<p>Presentaci\u00f3n por Lorena Vargas,<br \/>\nMiembro de la FJC<\/p>\n<p><em>La admiraci\u00f3n al pensamiento de Nietzsche no es ninguna casualidad si consideramos a su maestro Schopenhauer como forjador de sus grandes ideas, y a Hartmann como un supuesto libre pensador listo para la revoluci\u00f3n. Tal admiraci\u00f3n nace principalmente de la base de la sociedad capitalista: la burgues\u00eda. Cualquiera de los tres pensadores antes mencionados ser\u00eda el modelo perfecto del genio creador, del fil\u00f3sofo que es capaz de percibir el mundo tal cual es, adem\u00e1s de dar con la correcta manera de darle soluci\u00f3n a los problemas que aquejan al mundo entero. En ese sentido, Nietzsche, como Schopenhauer y Hartmann, son los te\u00f3ricos, los grandes pensadores de la burgues\u00eda, y peor a\u00fan, disfrazados de grandes mentes revolucionarias; cada uno es el fil\u00f3sofo revolucionario que la burgues\u00eda estaba esperando, \u00a1y qu\u00e9 bellas suenan las palabras de Nietzsche cuando nos hemos esperado tanto por tomar un texto de socialismo cient\u00edfico!<\/em><\/p>\n<p><em>Uno de los mitos m\u00e1s graves respecto al pensamiento de Nietzsche es la supuesta cr\u00edtica que le dirige al capitalismo. El argumento que nace para defender esta idea es el de las duras cr\u00edticas a su amigo Richard Wagner quien, tentado por los lujos que la sociedad capitalista le ofrec\u00eda, traicion\u00f3 los ideales por los que \u00e9l y el fil\u00f3sofo combat\u00edan cultural e intelectualmente el aburguesamiento de las artes, la corrupci\u00f3n de \u00e9stas para transformarlas en mercanc\u00eda, etc. A simple vista, parecer\u00eda que ciertamente el pensador abogaba por una destrucci\u00f3n de la estructura econ\u00f3mica que dominaba su \u00e9poca, sin embargo, habr\u00eda que ir m\u00e1s all\u00e1 de esta fugaz afirmaci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><em>En primer lugar, Nietzsche se lanza contra las tesis socialistas acus\u00e1ndolas, en cierto modo, de enga\u00f1osas, indefinidas, inacabadas y de incongruentes, siendo el principal motivo la negaci\u00f3n del papel del proletariado como sujeto revolucionario por sus condiciones de debilidad, necedad y hasta de maldad. Por otra parte, Nietzsche considera que las tesis socialistas resultan indefinidas si se intentaran trasladar a la realidad. \u00a1No hay cosa menos cierta! Porque no es posible que las tesis del socialismo cient\u00edfico surjan sin una realidad concreta, y no es posible tampoco hablar de una definici\u00f3n apta para la transformaci\u00f3n social si con \u201capta\u201d nos queremos referir con ser \u201capta para la burgues\u00eda\u201d; hablar de justicia y de moral, en ese sentido, es bastante ingenuo si de lo que se habla es la justicia y la moral burguesa. \u00bfPor qu\u00e9 en el socialismo no se habla de justicia o de moral? Nietzsche responde que ello se debe a que son los \u201chombres cultos\u201d los que tienden a desarrollar su ser, es decir, en palabras del mismo Nietzsche, el burgu\u00e9s, mientras que los \u201chombres incultos\u201d son lo que siguen y seguir\u00e1 cultivando su ignorancia por su falta de cultura, es decir, los proletarios.<\/em><\/p>\n<p><em>Como tal, Nietzsche deja al descubierto no solo su repudio a la clase obrera dedicada m\u00e1s al trabajo que al pensamiento, sino que ni siquiera se ve interesado en intentar cambiar esas condiciones materiales a las que el burgu\u00e9s somete al obrero, y desde ese punto, podemos decir que Nietzsche hace la apuesta por el fil\u00f3sofo burgu\u00e9s, cuya vida est\u00e1 tan resulta que tiene tiempo de cultivar su ser, mientras que el proletario est\u00e1 condenado a estar al servicio del hombre civilizado. <\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Nietzsche contra el socialismo (20 DE ENERO DE 1897) <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Los historiadores ideol\u00f3gicos que adjudican a la filosof\u00eda una existencia propia e independiente o casi independiente de la estructura econ\u00f3mica de la sociedad respectiva, se refutan con cualquier cosa, de modo tan f\u00e1cil y r\u00e1pido como lo ilustra el siguiente ejemplo con los tres fil\u00f3sofos de moda para la burgues\u00eda alemana de la segunda mitad de este siglo; esto es, con Schopenhauer, Hartmann y Nietzsche, tres sabios universales entronizados sobre todo pueblo y tiempo, si se cree a sus admiradores, fil\u00f3sofos que a partir de su genio creador han solucionado el misterio universal, y que han echado ra\u00edces en los diferentes per\u00edodos del desarrollo econ\u00f3mico que su clase ha recorrido desde hace ya cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Respecto a Schopenhauer, Kautsky realiz\u00f3 hace nueve a\u00f1os en el <em>Neue Zeit<\/em> las correspondientes consideraciones. Desde entonces ha aparecido algo nuevo sobre Schopenhauer: sus admiradores se han esforzado mucho en limpiarle de cualquier mancha, y en cierto modo lo han logrado. En cierto sentido, aunque dif\u00edcilmente en un sentido grato para ellos. As\u00ed demuestra Grisebach en su biograf\u00eda de Schopenhauer, en nuestra opini\u00f3n de una manera muy convincente, que Schopenhauer, en sus desavenencias con su madre y hermana, frente a conjeturas anteriores, ha sido el menos culpable en relaci\u00f3n a su madre. Pero lo que gana en esto Schopenhauer como hombre lo pierde como fil\u00f3sofo. Suponiendo hasta ahora que a la familia burguesa le vendr\u00eda que ni pintado el cap\u00edtulo de Schopenhauer sobre las mujeres, cap\u00edtulo \u00e9ste con un papel fundamental a la hora de hacer famoso su nombre entre los burgueses, s\u00f3lo se necesita ahora colocar dicho cap\u00edtulo junto a la biograf\u00eda de Grisebach para poder reconocer a primera vista que aquella mujer de todos los pueblos y \u00e9pocas que Schopenhauer quiere retratar es la copia fotogr\u00e1fica barata de la se\u00f1ora consejera de la Corte Adele Schopenhauer, y que todo lo que Schopenhauer quiere modificar en la posici\u00f3n jur\u00eddica de la mujer est\u00e1 matizado con la viveza de un asesor de barrio en virtud de las quejas de car\u00e1cter econ\u00f3mico que \u00e9ste cre\u00eda tener contra su madre y hermana. Ciertamente tiene que haber sido t\u00edpica la se\u00f1ora consejera de la Corte Adele Schopenhauer para determinados c\u00edrculos restringidos del mundo femenino alem\u00e1n, como la \u00abviuda rica\u00bb de las comadrer\u00edas ilustradas y cortesanas del t\u00e9 est\u00e9tico que se extienden en este cambio de siglo en residencias y palacetes alemanes, y de ah\u00ed se explica que la caracterizaci\u00f3n de la mujer hecha por Schopenhauer haya entusiasmado a la burgues\u00eda alemana. Pero qu\u00e9 extra\u00f1a jactancia querer escribir, a ra\u00edz de estas experiencias lamentables vividas en un atrasado rinc\u00f3n de la tierra, una filosof\u00eda sobre la mujer de todos los pueblos y \u00e9pocas.<\/p>\n<p>Hartmann representa otra fase en el desarrollo hist\u00f3rico de la burgues\u00eda alemana: el \u00abinconsciente\u00bb, es decir, la renuncia total de la conciencia de la clase burguesa con la cual el filisteo alem\u00e1n tiene que pagar la protecci\u00f3n misericordiosa de las bayonetas prusianas. Schopenhauer conserv\u00f3 siempre su orgullo como fil\u00f3sofo; pretend\u00eda ser tan humilde como un filisteo revolucionario marxista, y consideraba a la literatura y a la filosof\u00eda cl\u00e1sica como un \u00abperro muerto\u00bb. Sin duda tambi\u00e9n era peor en ello que Schopenhauer, muerto en 1860; ten\u00eda que comer del socialismo, y con ello muere toda filosof\u00eda burguesa. Los ensayos que Hartmann, entonces y ahora, ha publicado en el <em>Gegentvart<\/em> sobre la socialdemocracia se cuentan entre los firmes logros que permiten la justa reclamaci\u00f3n del \u00e1guila roja de cuarta o incluso de tercera clase. Por lo dem\u00e1s, no tienen ning\u00fan otro fin.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Nietzsche es tambi\u00e9n el fil\u00f3sofo del gran capital, fortalecido hasta el punto de poder prescindir de la ayuda de las bayonetas prusianas. Cuando hace seis a\u00f1os fundamentamos esta opini\u00f3n, los disc\u00edpulos del profeta no sab\u00edan exactamente si deb\u00edan ignorar a los \u00abgranujas socialistas\u00bb, tal y como el <em>Zukunfi<\/em> expres\u00f3 con sus \u00abencantadoras\u00bb maneras, esto es, con una vulgaridad inaudita, o bien si deb\u00edan denunciarlos por su exorbitante difamaci\u00f3n. Y de hecho, ya que el gran capital ha de cumplir a su manera una tarea revolucionaria en la historia universal, se encuentran en Nietzsche diversas expresiones que en cierto modo suenan revolucionarias.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sus invectivas contra el proletariado consciente de su clase, por furibundas que hieran, se explican quiz\u00e1 de una manera tolerable, pues odiaba la miseria humana de modo demasiado exagerado como para poder creer en una autoliberaci\u00f3n de los pobres y afligidos. Faltaba una confrontaci\u00f3n filos\u00f3fica de Nietzsche con el socialismo. Eso era para un fil\u00f3sofo de fines del siglo XIX un error grave, pues un fil\u00f3sofo que no sabe analizar el movimiento m\u00e1s poderoso de su tiempo es todo menos fil\u00f3sofo. Pero esta laguna deja abierta la posibilidad de disimular la filosof\u00eda gran-capitalista de Nietzsche y de disfrazar el hecho de que combat\u00eda la lucha de clases proletaria a partir del mismo c\u00edrculo de pensamiento como el primer y mejor agiotista o el primer y mejor reptil.<\/p>\n<p>Esta laguna en las obras de Nietzsche se llena ahora con un cap\u00edtulo sobre el socialismo, que ha de aparecer pr\u00f3ximamente en un volumen de sus escritos p\u00f3stumos. Provisionalmente se imprimieron en el <em>Zukunft<\/em>, que aun de manera significativa el entusiasmo por Nietzsche con el entusiasmo por V\u00e1terchen, por Bismarck y por el se\u00f1or Tausch en un entusiasmo cuatridimensional. Si los anatemas de Nietzsche contra el socialismo no aparecieran en un lugar tan acreditado, se hubiera intentado considerarlos una s\u00e1tira del nietzscheanismo, una s\u00e1tira resumida en pocas frases, mordazmente veraz pero maliciosa. Nietzsche fue como Schopenhauer, y al contrario del Hartmann comprometido con \u00e1ridas f\u00f3rmulas religiosas prusianas, un tipo ingenioso: su destino es un ejemplo especialmente extra\u00f1o de en qu\u00e9 abismo de insulsez, irreflexi\u00f3n e ignorancia el convite del socialismo puede arrojar a las sesudas cabezas del capitalismo.<\/p>\n<p>La ignorancia de Nietzsche tiene su origen ya en que hace de la \u00abjusticia\u00bb el \u00abprincipio de los socialistas\u00bb. Es evidente que no ha tenido nunca en la mano un escrito del socialismo cient\u00edfico. Su conocimiento del socialismo lo toma de escritos reaccionarios pol\u00edtica y socialmente, tales como los panfletos de Leo y Treitschke de hace veinte o incluso cuarenta a\u00f1os. Incluso la primera frase de Nietzsche contra el socialismo es un plagio de Leo. Nietzsche escribe: \u00ab<em>Como espectador uno se enga\u00f1a en lo referente a las aflicciones y privaciones de las capas m\u00e1s bajas del pueblo, porque involuntariamente mide con la medida de la propia sensibilidad como si estuviera uno mismo, con su cerebro altamente sensible y sufridor, en la situaci\u00f3n del otro<\/em>\u00bb. Realmente aumentan las aflicciones y privaciones con el desarrollo de la cultura del individuo, las capas m\u00e1s bajas son las m\u00e1s ap\u00e1ticas: mejorar su situaci\u00f3n significa hacerlos m\u00e1s sufridores. Esto es literalmente la teor\u00eda de Leo de la \u00abpiel de callos\u00bb, teor\u00eda que afirma que se hace soportable para los pobres lo que es insoportable para los ricos. M\u00e1s o menos har\u00e1 ya treinta a\u00f1os que Albert Lange puso en evidencia esta teor\u00eda en un certero cap\u00edtulo de su certera <em>Arbeiterfrage<\/em>, y desde entonces los entendidos burgueses, que todav\u00eda se tienen en alguna consideraci\u00f3n, se averg\u00fcenzan de prosperar con ella: incluso un economista tan estrecho de miras como Roscher se moviliz\u00f3 contra dicha teor\u00eda. Pero ya que todos los agiotistas y todos los reptiles se aferran a la idea de que los Rothschild, Stumm y Krupp se vuelven diariamente m\u00e1s sufridores como redentores de la humanidad, Nietzsche no deja de dispensar su bendici\u00f3n a este culto a Mam\u00f3n.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s que a Leo, saquea Nietzsche a Treitschke. La opini\u00f3n de Treitschke de que existir\u00eda pura alegr\u00eda en la tierra si el proletariado \u00fanicamente se pudiera decidir a entonar un canto laudatorio a la \u00abpobreza bienaventurada\u00bb, la reproduce Nietzsche as\u00ed: \u00ab<em>No s\u00f3lo a trav\u00e9s de la transformaci\u00f3n de las instituciones se multiplica la dicha sobre la tierra, sino haciendo morir el temperamento oscuro, d\u00e9bil, caviloso, malhumorado. La situaci\u00f3n externa hace poco a favor o en contra. En tanto que los socialistas poseen en su mayor\u00eda ese tipo da\u00f1ino de temperamento, reducen a toda costa la dicha sobre la tierra, incluso aunque se lograra establecer un nuevo orden<\/em>\u00bb. Del mismo modo, de las frases de Treischke sobre la divisi\u00f3n aristocr\u00e1tica de la sociedad, sobre el credo de la socialdemocracia como el credo de una ramera, o sobre la carencia de cualquier pensamiento nuevo y fruct\u00edfero en la socialdemocracia, Nietzsche se hace eco como sigue: \u00ab<em>S\u00f3lo dentro del uso com\u00fan, de la tradici\u00f3n establecida y de la limitaci\u00f3n hay comodidad en el mundo; los socialistas est\u00e1n asociados a todas las fuerzas que destruyen el uso com\u00fan, la tradici\u00f3n, la limitaci\u00f3n: nuevas capacidades constituyentes no se han apreciado todav\u00eda en ellos<\/em>\u00bb. Como se ve, Nietzsche es siempre algo m\u00e1s ins\u00edpido y prolijo que Treitschke, pero \u00e9ste es el destino de todos los ep\u00edgonos.<\/p>\n<p>En todo esto tampoco es Nietzsche un mero plagiario. Su tarea es dar una coloraci\u00f3n capitalista m\u00e1s refinada o tambi\u00e9n m\u00e1s grosera a los disparates capitalistas tradicionales. As\u00ed, Nietzsche escribe: \u00ab<em>No tomando en consideraci\u00f3n el bienestar del individuo sino los fines de la humanidad, urge preguntarse si en aquella vida normal que propugna el socialismo se pueden producir los mismos grandes resultados de la humanidad que se produjeron en la situaci\u00f3n anormal del pasado. Probablemente el gran hombre y la gran obra se cr\u00edan en la libertad del desierto. Otras metas que grandes hombres y grandes obras no tiene la humanidad<\/em>\u00bb: \u00a1Este es el tono dominante de esas frases que ya Treitschke enton\u00f3! Treitschke combate tambi\u00e9n el socialismo con el argumento de que los fines de la humanidad deber\u00edan estar por encima del bienestar del individuo, pero conservando ante todo la justicia: el capitalismo de hace veinte a\u00f1os no era tan veraz como lo es hoy. Treitschke dijo a\u00fan mucho m\u00e1s; que el capitalismo creaba una situaci\u00f3n \u00abordenada\u00bb, frente al socialismo que creaba una \u00abdesordenada\u00bb, y \u00e9l cre\u00eda adem\u00e1s en otros fines de la humanidad diferentes a los propuestos ya por grandes hombres como Rothschild, Krupp y Stumm, criados en la \u00ablibertad del desierto\u00bb y por sus grandes obras. Admit\u00eda incluso que la humanidad ya hab\u00eda visto d\u00edas mejores que los tiempos en los que crec\u00edan esos grandes hombres y esas grandes obras en la \u00ablibertad del desierto\u00bb capitalista.<\/p>\n<p>O cuando Nietzsche dice: \u00ab<em>Ya que se tiene que hacer mucho trabajo rudo y duro, se tienen que conseguir tambi\u00e9n hombres que se hagan cargo de ese trabajo en tanto no lo puedan ahorrar las m\u00e1quinas<\/em>\u00bb, la frase est\u00e1 sacada incluso literalmente de Treitschke. Pero Treitschke ve\u00eda en ello por as\u00ed decirlo un destino tr\u00e1gico del g\u00e9nero humano, mientras que Nietzsche tiene la siguiente salida: \u00ab<em>Se podr\u00eda quiz\u00e1 pensar en la introducci\u00f3n masiva de poblaciones b\u00e1rbaras procedentes de Asia y \u00c1frica, de manera que el mundo no civilizado se pusiera al servicio del mundo civilizado<\/em>\u00bb. En los a\u00f1os setenta el capitalismo no conoc\u00eda todav\u00eda, o no de la misma manera como en los ochenta o noventa, el ardiente anhelo por la importaci\u00f3n de bienes chinos. Nietzsche da a este famoso pensamiento naturalmente la bendici\u00f3n filos\u00f3fica s\u00f3lo para \u00abliberar del trabajo\u00bb a unos trabajadores europeos que \u00absufren en extremo\u00bb, ingenuidad de su fiel cantor por la cual se morir\u00e1n de risa los \u00abgrandes hombres\u00bb en sus \u00abgrandes obras\u00bb. \u00a1U otro ejemplo, el m\u00e1s impactante de todos! Treitschke empieza su panfleto con la explicaci\u00f3n de que el socialismo pasa por alto la \u00abpatente desigualdad\u00bb de los hombres, metedura de pata tambi\u00e9n de Nietzsche. Treitschke explica m\u00e1s adelante que dicha patente desigualdad siempre ha existido, pero que crece con el aumento de la cultura; dice: \u00ab<em>ciertamente es menos diferente el hombre inculto respecto al culto de lo que nos diferenciamos nosotros, seres culturales, puesto que aqu\u00e9l ha desarrollado menos fuerzas en su ser<\/em>\u00bb, lo que hist\u00f3ricamente es correcto, a pesar de ser err\u00f3nea la extracci\u00f3n de consecuencias que Treitschke hace de que la desigualdad creciente de los seres humanos har\u00eda imposible el pretendido igualitarismo del movimiento socialista. En seguida le surge al capitalismo, paulatinamente, la sospecha fatal de que el socialismo no pasa por alto la patente desigualdad del ser humano, lo que ser\u00eda extraordinariamente insensato por su parte; \u00e9ste le agradece los argumentos m\u00e1s consistentes; en tanto que es de origen natural, se diferencian en \u00e9l el hombre de la mujer, el ni\u00f1o del anciano, etc., sin aceptar ninguna r\u00e9plica; y le agradece, por otra parte, los argumentos m\u00e1s fuertes en tanto que tiene origen social y se ha configurado como un factor de freno de todo progreso humano. El profeta Nietzsche reproduce esa sospecha fatal con las palabras de que el socialismo extrae su \u00abfuerza motivadora\u00bb de la resoluci\u00f3n de mirar por encima de las diferencias entre los hombres, de considerar su patente desigualdad como \u00absusceptible de cambio\u00bb. \u00bfQu\u00e9 hace en ese aprieto? Dice literalmente: \u00ab<em>Con respecto a la imagen del ser humano que ofrecen los tiempos de puentes lejanos<\/em>\u00bb el socialismo tiene \u00ab<em>en todo caso raz\u00f3n: nosotros, hombres de nuestro tiempo somos en esencia iguales<\/em>\u00bb. Bonito, aunque completamente falso, pero entonces, \u00bfqu\u00e9 desigualdad patente pasa por encima el socialismo? Nietzsche repite literalmente: \u00ab<em>La diferencia entre bueno y malo, inteligente y necio<\/em>\u00bb. El mismo profeta capitalista que ha escrito un libro para demostrar que la \u00abmoral de se\u00f1ores\u00bb del superhombre capitalista no conoce la diferencia entre el bien y el mal\u00bb, que est\u00e1 \u00abm\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal\u00bb, acaba su combate contra el socialismo con el viejo hazmerre\u00edr de que la igualdad del ser humano se produce en la \u00ablibertad del desierto\u00bb capitalista, con la peque\u00f1a limitaci\u00f3n de que los seres humanos buenos e inteligentes se convierten en capitalistas y los seres humanos malos y necios en proletarios Es un insulto para los agiotistas y los reptiles decir que combaten el socialismo a partir de los mismos \u00e1mbitos de pensamiento que Nietzsche.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00abNietzsche gegen dem Sozialismus\u00bb, <em>Die Neue Zeit, <\/em>A\u00f1o 15, 1896\/97, Tomo I, pp 545-549 [N de losT.].<\/p>\n<p>El texto fue publicado en <em>El Machete<\/em> no.12.\u00a0 pp. 60-67.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n por Lorena Vargas, Miembro de la FJC La admiraci\u00f3n al pensamiento de Nietzsche no es ninguna casualidad si consideramos a su maestro Schopenhauer como forjador de sus grandes ideas, y a Hartmann como un supuesto libre pensador listo para la revoluci\u00f3n. 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