{"id":1545,"date":"2019-12-18T07:35:03","date_gmt":"2019-12-18T07:35:03","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=1545"},"modified":"2019-12-18T07:35:06","modified_gmt":"2019-12-18T07:35:06","slug":"el-fracaso-de-la-estrategia-de-colaboracion-con-los-gobiernos-burgueses-despues-de-la-segunda-guerra-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2019\/12\/18\/el-fracaso-de-la-estrategia-de-colaboracion-con-los-gobiernos-burgueses-despues-de-la-segunda-guerra-mundial\/","title":{"rendered":"El fracaso de la estrategia de colaboraci\u00f3n con los gobiernos burgueses despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial"},"content":{"rendered":"\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><em><strong>Informe del Partido Comunista (Italia), presentado por el camarada  Guido Ricci (Dpto. Internacional), en la Conferencia Internacional de la  Iniciativa Comunista Europea, celebrada en Estambul los d\u00edas 16 y 17 de  febrero de 2019, con motivo del centenario de la Internacional  Comunista. La Conferencia titulada \u201cLucha por el comunismo: 100 a\u00f1os de  herencia pol\u00edtica\u201d ha profundizado el estudio de las lecciones que se  extraer\u00e1n de la historia con un intercambio de experiencias sobre las  luchas de los partidos comunistas en cada pa\u00eds mediante el an\u00e1lisis de  diferentes puntos cr\u00edticos en la historia del movimiento comunista  internacional.<\/strong><\/em><strong> <\/strong>(*)<br><br><\/h6>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo-1024x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1546\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo-1024x1024.png 1024w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo-150x150.png 150w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo-300x300.png 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo-768x768.png 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo-640x640.png 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo-144x144.png 144w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo-600x600.png 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Partito_comunista_logo.png 1104w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong> Prefacio <\/strong><br><br><\/h2>\n\n\n\n<p style=\"color:#e90707\" class=\"has-text-color has-background has-very-dark-gray-background-color\"><strong>La cuesti\u00f3n de la colaboraci\u00f3n no solo con  los gobiernos, sino tambi\u00e9n con los partidos burgueses, es muy compleja  y, en \u00faltima instancia, se refiere al problema estrat\u00e9gico fundamental si, en qu\u00e9 condiciones, en qu\u00e9 medida y con qu\u00e9 fines, los partidos  obreros pueden participar en las instituciones del Estado burgu\u00e9s en el  marco de la democracia burguesa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La consideraci\u00f3n general sobre este tema  que nuestros partidos deben enfrentar es, por lo tanto, muy amplia y no  puede concluirse en este documento. Por esta raz\u00f3n, en nuestra  contribuci\u00f3n limitaremos nuestro an\u00e1lisis sumario solo a la experiencia  hist\u00f3rica de los comunistas en Italia, distinguiendo entre la  colaboraci\u00f3n con algunos partidos burgueses, la participaci\u00f3n en  instituciones electivas en el contexto de la democracia burguesa y el  apoyo, o peor, la participaci\u00f3n en los gobiernos, es decir, los  \u201cconsejos empresariales\u201d de la burgues\u00eda.<br><br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>1. Premisas hist\u00f3ricas y te\u00f3ricas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En los primeros diez a\u00f1os de su  existencia, dentro del PCd\u2019I (pasar\u00e1 a llamarse PCI despu\u00e9s de 1943)  hubo una dura discusi\u00f3n entre las diversas posiciones sobre estos temas,  a veces en contraste con las posiciones de la Internacional Comunista.  Bordiga y la mayor\u00eda de los l\u00edderes centrales hasta 1926 estaban en  posiciones intransigentes que quer\u00edan un partido \u201cpuro y pr\u00edstino\u201d,  excluyendo cualquier forma de cooperaci\u00f3n con otros partidos, as\u00ed como  la participaci\u00f3n en las elecciones y en el parlamento. De esta manera,  faltaba la participaci\u00f3n organizada de los comunistas en los \u201cArditi del  Popolo\u201d (grupos de asalto populares, grupos armados antifascistas  compuestos por socialistas, anarquistas, sindicalistas revolucionarios,  republicanos, elementos sin partido y comunistas en desacuerdo con  Bordiga), a pesar de las recomendaciones antisectarias de Lenin, del  Comintern y de Gramsci, hecho que dividio el movimiento antifascista y  comprometio severamente la capacidad de resistir al fascismo. Gramsci y  la nueva mayor\u00eda despu\u00e9s del 3er Congreso en 1926 y la expulsi\u00f3n de  Bordiga del Partido en 1930 defendieron las posiciones de la  Internacional Comunista, pero se vieron obligados a trabajar  ilegalmente, en condiciones de dictadura fascista abierta; Adem\u00e1s,  muchos l\u00edderes fueron encarcelados, incluido el propio Gramsci. El  conflicto entre esta nueva mayor\u00eda y el ala derecha del partido,  liderada por Angelo Tasca, se refer\u00eda a la l\u00ednea a tomar con respecto a  la socialdemocracia en la lucha contra el fascismo. De hecho, Tasca  apoy\u00f3 la necesidad de llegar a un acuerdo con el liderazgo de los  socialdem\u00f3cratas y la Confederaci\u00f3n General del Trabajo, que se fusion\u00f3  en gran medida en sindicatos fascistas, para desarrollar una acci\u00f3n  antifascista com\u00fan con fines indefinidos. Togliatti, Grieco, Secchia,  Longo y la mayor\u00eda, aunque con diferentes matices, enfatizaron el papel  activo de la socialdemocracia en la represi\u00f3n del movimiento obrero en  Alemania y, en general, en Europa, sus responsabilidades en el ascenso  del fascismo al poder en Italia y su colusi\u00f3n con el gobierno fascista.  En l\u00ednea con la posici\u00f3n formal de la Internacional Comunista sobre el  social-fascismo, excluyeron categ\u00f3ricamente, en la fase actual,  cualquier forma de colaboraci\u00f3n con la socialdemocracia, que tuvo que  ser denunciada y atacada para construir la hegemon\u00eda comunista en la  clase trabajadora, devolvi\u00e9ndola a posiciones revolucionarias y  confrontaci\u00f3n abierta con el fascismo. El enfrentamiento con Tasca  terminar\u00e1 con su expulsi\u00f3n en 1929.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, las diferencias en la \nconcepci\u00f3n estrat\u00e9gica son muy fuertes incluso en la mayor\u00eda que sale \ndel 3er Congreso e influir\u00e1n profundamente en la l\u00ednea del Partido en \nlos a\u00f1os venideros, durante la Resistencia y despu\u00e9s de la Segunda \nGuerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera muy esquem\u00e1tica, podemos decir  que Togliatti en esos a\u00f1os ya estaba influenciado por el gradualismo; \u00e9l  propuso como objetivo de la lucha contra el fascismo y la guerra,  considerada inevitable, el establecimiento de una Asamblea republicana,  apoyada por los consejos de trabajadores, que, una vez que el fascismo  fuese derrotado por la insurrecci\u00f3n, podr\u00eda promover reformas  democr\u00e1ticas. M\u00e1s tarde, para encontrar un compromiso, Togliatti dir\u00e1  que la Asamblea Republicana es solo una forma de eslogan de agitaci\u00f3n,  una especie de objetivo intermedio, pero el objetivo final sigue siendo el Estado de los trabajadores. Secchia, Longo y la juventud comunista  buscaban transformar la inevitable guerra imperialista en un  levantamiento antifascista y una guerra civil para el establecimiento  del gobierno de los trabajadores y campesinos. Como la guerra  imperialista no se transforma por s\u00ed misma en una guerra civil  revolucionaria, fue necesario fortalecer el partido creando un \u201ccentro  interno\u201d capaz de operar simult\u00e1neamente tanto en \u201clegalidad\u201d como en  contacto directo con las masas, infiltr\u00e1ndose en las organizaciones de  masas fascistas y en la conspiraci\u00f3n subterr\u00e1nea m\u00e1s rigurosa. El  enfoque de Togliatti es m\u00e1s \u201cparlamentario\u201d que el de Secchia y Longo,  m\u00e1s orientado hacia un contacto directo con las masas trabajadoras. Esta  diferencia se mantendr\u00e1 e influir\u00e1 fuertemente en el debate posterior  dentro del Partido. Sin embargo, estas son dos l\u00edneas pol\u00edticas que, m\u00e1s  all\u00e1 de su validez hist\u00f3rica, son igualmente sinceras y nobles, incluso  si est\u00e1n inspiradas en conceptos diferentes. Ser\u00eda un error ver  deshonestidad o fines deshonestos en ellas, a diferencia de las malas y  bajas diatribas de los herederos de los protagonistas de aquellos a\u00f1os.  La prevalencia posterior en el PCI despu\u00e9s de 1943 de la l\u00ednea de  Togliatti, obviamente adaptada a los nuevos desarrollos, explica en  parte la actitud pol\u00edtica del PCI despu\u00e9s de la guerra, hasta su  disoluci\u00f3n en 1991, hacia los gobiernos burgueses y los partidos  burgueses.<br><br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2. Los gobiernos de la unidad antifascista (1944-1947)<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El debate entre estas dos posiciones se \nmantuvo vivo durante todo el per\u00edodo de clandestinidad, la participaci\u00f3n\n en la Guerra Civil espa\u00f1ola y la resistencia armada antifascista, con \ndiferentes matices, de acuerdo con las l\u00edneas sucesivas de la \nInternacional Comunista, desde el frente unido hasta el social, con \nfascismo, con frentes populares.<\/p>\n\n\n\n<p>Togliatti regres\u00f3 de Mosc\u00fa a Italia a  fines de 1943, despu\u00e9s del arresto de Mussolini, el desembarco  angloamericano en Sicilia, el armisticio y la huida del rey y la corte  real. Italia est\u00e1 dividida y bajo dos ocupaciones: el norte de Italia  est\u00e1 ocupado por nazis y fascistas, el sur de Italia por tropas  angloamericanas. Mientras la resistencia armada comenz\u00f3 en el norte de  Italia, bajo el liderazgo del Partido Comunista, los mecanismos del  antiguo Estado mon\u00e1rquico-liberal fueron restaurados en el sur de  Italia, bajo el gobierno del mariscal Badoglio y los comunistas tienen  sus representantes en una especie de parlamento burgu\u00e9s. En el norte de  Italia, los comunistas son el principal partido tanto en la lucha armada  como en los nuevos cuerpos pol\u00edticos, nacidos en ella, los comit\u00e9s de  liberaci\u00f3n nacional. Aqu\u00ed vemos una diferencia en las posiciones entre  los comunistas del norte involucrados en la lucha armada y los  comunistas del sur, involucrados de buena fe en el atolladero del  parlamentarismo burgu\u00e9s. Los primeros ven en la resistencia armada antifascista no solo un camino para la liberaci\u00f3n nacional, sino tambi\u00e9n  un camino para la emancipaci\u00f3n social y la transformaci\u00f3n  revolucionaria anti-capitalista; los segundos conciben la Resistencia  exclusivamente en el aspecto de la acci\u00f3n militar para liberar al pa\u00eds y  derrotar al nazi-fascismo, preocupados por no da\u00f1ar el esfuerzo de  guerra de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica al romper la unidad antifascista debido a  problemas con la forma del estado (\u00bfmonarqu\u00eda o rep\u00fablica?) o sistema  social (\u00bfcapitalismo o socialismo?). A su regreso a Italia, Togliatti  propuso esta segunda l\u00ednea al Partido, que pospuso la lucha por  objetivos institucionales y econ\u00f3mico-sociales a un tiempo posterior al  final de la guerra y la derrota del nazi-fascismo, creando una dicotom\u00eda  entre la lucha por liberaci\u00f3n y lucha revolucionaria por el socialismo,  entre el ej\u00e9rcito y el momento pol\u00edtico. Despu\u00e9s de un amargo debate  dentro del Partido prevaleci\u00f3 la l\u00ednea Togliatti, a pesar de la fuerte  resistencia de los cuadros de la lucha armada, que la aceptaron por  disciplina, ciertamente no por convicci\u00f3n, dada la autoridad  indiscutible de Togliatti en el Partido. El 22 de abril de 1944, en  Salerno, sobre la base de la renuncia temporal por parte del Partido  Comunista de cualquier precondici\u00f3n antimon\u00e1rquica y anticapitalista hasta la liberaci\u00f3n completa del pa\u00eds, se form\u00f3 el segundo gobierno de  Badoglio, con la participaci\u00f3n del PCI y Togliatti como Viceprimer  Ministro hasta 1945, luego como Ministro de Justicia hasta 1946. Nadie  puede decir si esta l\u00ednea fue realmente sugerida por Stalin, pero es un  hecho que dentro del partido y fuera de \u00e9l, Togliatti fue considerado  como el portavoz de Stalin, lo que no se corresponde totalmente con la  verdad. Por otro lado, considerando la situaci\u00f3n de ocupaci\u00f3n militar  del pa\u00eds y la necesidad de concentrar todos los esfuerzos en la defensa  del \u00fanico estado socialista del mundo, esta decisi\u00f3n de colaborar con  otros partidos burgueses e incluso con la monarqu\u00eda estaba justificada,  incluso si estos partidos burgueses estaban m\u00e1s representados en los  cuerpos pol\u00edticos que en las unidades armadas de los partisanos. La  participaci\u00f3n del Partido Comunista Italiano en los llamados \u201cgobiernos  de unidad antifascistas\u201d dur\u00f3 hasta el 1 de junio de 1947, cuando, por  orden de los Estados Unidos, los comunistas fueron excluidos del  gobierno. Debido a los temores excesivos de Togliatti de provocar una  situaci\u00f3n de conflicto, ni siquiera se convoc\u00f3 una hora de huelga; solo  hubo unas pocas protestas t\u00edmidas en las p\u00e1ginas de L\u2019Unit\u00e0, el  peri\u00f3dico del Partido.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del final de la guerra y el  refer\u00e9ndum sobre la forma de Estado, monarqu\u00eda o rep\u00fablica, se cre\u00f3 una  Asamblea Constituyente con una participaci\u00f3n significativa de los  l\u00edderes del Partido Comunista Italiano que dejaron su huella en el texto  de la Constituci\u00f3n italiana, haci\u00e9ndolo diferente y m\u00e1s progresista  socialmente con respecto a las constituciones de otros estados  burgueses y al Estado liberal anterior. Sin embargo, la nueva  Constituci\u00f3n italiana fue el resultado de laboriosos compromisos  parlamentarios, logrados sin recurrir a la presi\u00f3n de las masas  populares y sigui\u00f3 siendo la constituci\u00f3n de un Estado burgu\u00e9s, aunque  avanzado. Los organismos institucionales alternativos, nacidos  directamente de la lucha armada antifascista y de la expresi\u00f3n de un  autoir\u00f3nico norte de Italia, han sido excluidos en nombre del  parlamentarismo burgu\u00e9s. Adem\u00e1s, era una constituci\u00f3n program\u00e1tica y,  como tal, se habr\u00eda congelado en el futuro por un comportamiento  legalmente l\u00edcito, pero pol\u00edticamente opuesto a su implementaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 repaso (resumen) se puede sacar de \nestos eventos? Consideramos seriamente incorrecto tratar de justificar \ncualquier cosa que toque la l\u00ednea de Togliatti y la mayor\u00eda del grupo de\n liderazgo de PCI en ese momento y eximirnos de la autocr\u00edtica necesaria\n recurriendo a la categor\u00eda conveniente de \u201ctraici\u00f3n\u201d. La necesidad de \nayudar a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica por cualquier medio posible en su esfuerzo \npor derrotar militarmente al nazi-fascismo justific\u00f3 objetivamente el \naplazamiento temporal de los objetivos revolucionarios y el compromiso \ncon la monarqu\u00eda y los partidos burgueses. Creemos que los desarrollos \nposteriores, desfavorables para la clase obrera y para los comunistas, \nson el resultado de una evaluaci\u00f3n incorrecta por parte de Togliatti de \nlas otras condiciones que ocurrieron y de su interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de \nlas ense\u00f1anzas de Gramsci sobre la revoluci\u00f3n socialista en las \ncondiciones italianas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un primer error es la aceptaci\u00f3n a priori  de los mecanismos y formas de la democracia burguesa. Sin perjuicio por  la postergaci\u00f3n de la forma de Estado despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n, sin duda  habr\u00eda sido m\u00e1s coherente con el marxismo-leninismo no abrazar <em>tout <\/em> <em>court<\/em> la soluci\u00f3n de la Asamblea Constituyente elegida por sufragio  universal (\u00a1en un pa\u00eds no acostumbrado al ejercicio de los derechos  democr\u00e1ticos, en gran parte analfabeto y manipulado por los curas!),  sino referirse a esas formas de organizaci\u00f3n del poder de Estado que se  originaron concretamente en la Resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo error es la perpetuaci\u00f3n de un  compromiso que deber\u00eda haber sido temporal y limitado al per\u00edodo de  beligerancia, hasta la aceptaci\u00f3n final, despu\u00e9s del XX Congreso del  PCUS, de la \u201cv\u00eda parlamentaria\u201d al socialismo a trav\u00e9s de la  participaci\u00f3n en instituciones burguesas como el \u00fanico terreno  posible de lucha. Creemos que estas desviaciones derivan, en primer  lugar, de una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de las ense\u00f1anzas de Gramsci y de  una concepci\u00f3n gradualista, evolutiva y no dial\u00e9ctica del proceso  revolucionario, que condujo a la incapacidad de comprender que el  \u201cEstado democr\u00e1tico nacido de la Resistencia\u201d segu\u00eda siendo un Estado  burgu\u00e9s. En segundo lugar, la subestimaci\u00f3n de la fuerza de un partido  que ten\u00eda 2.500.000 miembros al final de la guerra, incluidos 500.000 en  armas, gener\u00f3 en Togliatti el temor de que los comunistas no pudieran  resistir a un enfrentamiento con las fuerzas de ocupaci\u00f3n aliadas y con la burgues\u00eda. Este temor impidi\u00f3 la lucha por introducir en la  Constituci\u00f3n m\u00e1s contenido social favorable a la clase trabajadora y  reaccionar al golpe parlamentario que excluy\u00f3 a los comunistas del  gobierno en 1947. En tercer lugar, Togliatti sobreestim\u00f3 la firmeza y la  duraci\u00f3n de la unidad antifascista, por un lado, y las oportunidades  reales que la democracia burguesa formal deja abierta a la lucha del  proletariado, por otro lado. Debido a esos errores, las evaluaciones  equivocadas y los temores que se derivan de ellos, no debido a una  traici\u00f3n, el Partido Comunista no pudo resolver el dualismo de poder a  su favor, creado al final de la Resistencia en la Italia posfascista, a  pesar de su gran humanidad y fuerza material.<\/p>\n\n\n\n<p>El per\u00edodo de participaci\u00f3n del Partido  Comunista italiano en la coalici\u00f3n y en el gobierno de la unidad  antifascista termin\u00f3 con una inesperada derrota que llevar\u00eda al Partido a  un largo per\u00edodo de oposici\u00f3n, a veces muy duro, con formas  insurreccionistas.<br><br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>3. El per\u00edodo de oposici\u00f3n, de 1947 a 1972<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La exclusi\u00f3n de los comunistas del  gobierno en 1947 marca el final de la unidad antifascista. Gradualmente,  los partisanos fueron excluidos del aparato estatal, la polic\u00eda y el  ej\u00e9rcito, mientras que los fascistas fueron reincorporados, amnistiados por una disposici\u00f3n firmada por el mismo Togliatti, nuevamente sobre la  base de sus errores de evaluaci\u00f3n sobre la naturaleza real del Estado y  la duraci\u00f3n de la unidad antifascista. A nivel econ\u00f3mico y social, el  Partido Comunista, a trav\u00e9s del sindicato, ha abierto una larga temporada de luchas ofensivas efectivas, que conducir\u00e1n en seguida, en  los a\u00f1os 70, a una mejora significativa en las condiciones de vida de  los trabajadores y al reconocimiento legislativo de sus derechos. Sin  embargo, a nivel pol\u00edtico, el PCI se ha estancado en posiciones de  defensa, puramente defensivas de un \u201cEstado nacido de la resistencia\u201d que  ya no exist\u00eda desde 1947. Despu\u00e9s del XX Congreso del PCUS y el VIII  Congreso del PCI, esta l\u00ednea de la defensa del Estado burgu\u00e9s,  identificado de forma acr\u00edtica con el \u201cEstado nacido de la Resistencia\u201d y  la afirmaci\u00f3n del camino parlamentario al socialismo a trav\u00e9s de los  mecanismos de la democracia burguesa finalmente se convirtieron en parte  del programa pol\u00edtico del Partido Comunista Italiano. Una vez m\u00e1s la  lucha en una forma defensiva fue determinada por el temor de Togliatti y  de la mayor\u00eda de los l\u00edderes del PCI de que cualquier ofensiva, en esas  condiciones, en retrospectiva podemos decir err\u00f3neamente, podr\u00eda haber  llevado a una reacci\u00f3n con la cual el Partido no habr\u00eda sido capaz de  lidiar, resultando en su ilegalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No se puede decir que esta l\u00ednea de  aplazamiento de la cuesti\u00f3n del poder, de la pasividad hacia la  reintegraci\u00f3n de los fascistas en el aparato estatal despu\u00e9s de la  amnist\u00eda, fue compartida por todo el cuerpo del partido, especialmente  por aquellos que participaron en la lucha armada contra el fascismo.  Pensemos en el caso del \u201cVolante Rossa\u201d (grupo de partisanos armados  comunistas, <em>nota del traductor<\/em>), unidades armadas con trabajadores y  partisanos que hasta la d\u00e9cada de 1950 eliminaron a fascistas y a  colaboradores que fueron perdonados o liberados por los tribunales  burgueses. Pensemos en los numerosos episodios semi-espont\u00e1neos de  levantamientos armados, nuevamente para repeler el renacimiento  fascista, en Mil\u00e1n en 1947, en G\u00e9nova y en muchas otras ciudades  italianas en 1948 despu\u00e9s del intento de asesinar a Togliatti, tambi\u00e9n  en G\u00e9nova, en Reggio Emilia, en Roma en 1960. En todos estos casos, la  direcci\u00f3n central del PCI pidi\u00f3 para renunciar a cualquier desarrollo  revolucionario adicional por temor a que el Partido fuera ilegalizado y  se produjera una intervenci\u00f3n militar directa de los Estados Unidos. Las  represiones a\u00fan fueron duras y el Partido Comunista, que no admiti\u00f3  p\u00fablicamente la existencia de su propia estructura militar, se vio  obligado a salvar a muchos de los camaradas que formaban parte de ella,  lo que los hizo huir a los pa\u00edses socialistas, especialmente a  Checoslovaquia, a la Alemania democr\u00e1tica y a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Sin  embargo, esto no ha cambiado la posici\u00f3n oficial del partido, mintiendo  sobre la ilusi\u00f3n de un camino gradual y parlamentario hacia el  socialismo y la aceptaci\u00f3n de la democracia burguesa formal como el  \u00fanico terreno de lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender el comienzo de la  degeneraci\u00f3n del Partido, no podemos dejar de mencionar los cambios en  los cuadros, decididos en la 4\u00aa Conferencia de Organizaci\u00f3n en  preparaci\u00f3n para el 8\u00ba Congreso. Hasta el 30% de los cuadros fueron  reemplazados por elementos que se unieron al Partido despu\u00e9s del final  de la guerra y no experimentaron lucha armada. El proceso de cambiar la  composici\u00f3n de clase del Partido se completar\u00e1 en el 13er Congreso, en  1972. En esa ocasi\u00f3n, el voto de las organizaciones territoriales fue  ratificado como el \u00fanico v\u00e1lido para la elecci\u00f3n de delegados al  Congreso, excluyendo el voto de las organizaciones partidarias de las  f\u00e1bricas. Con los criterios vigentes hasta entonces, los delegados fueron votados tanto en la f\u00e1brica como en las organizaciones  territoriales, para garantizar la prevalencia de los delegados de los  trabajadores, presentes tanto en la f\u00e1brica como en el territorio. A  partir de ese momento, el componente de los trabajadores se habr\u00eda  diluido en territorios, donde el componente no proletario habr\u00eda sido la  mayor\u00eda y esto habr\u00eda llevado a una prevalencia en el partido de  elementos ajenos a la clase trabajadora. Dicho esto debemos enfatizar  que, hasta ese momento, el socialismo sigue siendo el objetivo de la  acci\u00f3n del Partido y su sustancia conceptual no se pone en duda. Hasta  el 13er Congreso no se cuestionaron los conceptos ideol\u00f3gicos  fundamentales del marxismo-leninismo; ciertamente fueron mal entendidos y  deformados, pero no formalmente negados. Sin embargo, debemos reconocer  y criticar:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Una contradicci\u00f3n en la l\u00ednea del  partido entre el objetivo final (socialismo) y la forma de lograrlo  (democracia burguesa, forma parlamentaria), debido a un an\u00e1lisis err\u00f3neo  de la naturaleza de clase del Estado y un concepto de democracia sin  clases;<br><br> \u2013 Un concepto err\u00f3neo de la relaci\u00f3n entre el consentimiento y la  coerci\u00f3n en la defensa del Estado socialista (v\u00e9ase el apoyo al intento  de contrarrevoluci\u00f3n de Dubcek en 1968);<br><br> \u2013 Una fuerte discrepancia entre la intensidad de la lucha por los  derechos econ\u00f3micos, sociales y civiles y la de la lucha pol\u00edtica por la  toma del poder, pr\u00e1cticamente inexistente;<br><br> \u2013 Una pol\u00edtica equivocada de cuadros y de salvaguardar la naturaleza de clase del Partido.<br><br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>4. Eurocomunismo y apoyo externo a los gobiernos burgueses.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>A la muerte de Togliatti en 1964, Luigi  Longo, legendario comandante de las Brigadas Internacionales en Espa\u00f1a y  de los grupos comunistas armados durante la Resistencia, fue elegido  secretario general del partido. En 1972, en el 13er Congreso, debido a  la mala salud de Longo, Enrico Berlinguer fue elegido Secretario General  del Partido. Bajo su Secretar\u00eda comienza el proceso de abandono  progresivo del marxismo-leninismo tambi\u00e9n desde un punto de vista  ideol\u00f3gico. Padre fundador de una de las aberraciones revisionistas m\u00e1s  destructivas, el eurocomunismo, Berlinguer sent\u00f3 las bases para la  auto-disoluci\u00f3n del Partido Comunista italiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed no podemos analizar completamente las  desviaciones ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas de las que son responsables Berlinguer y el liderazgo eurocomunista del Partido, desde el rechazo de  la teor\u00eda de Estado marxista-leninista, desde la deformaci\u00f3n del  pensamiento de Gramsci, desde la teor\u00eda del compromiso hist\u00f3rico, desde la cancelaci\u00f3n del Estatuto del Partido de todas las referencias al  marxismo-leninismo, la aceptaci\u00f3n de la OTAN, la ruptura con los  partidos comunistas de la URSS y de la Europa del Este, etc. Solo  diremos que Berlinguer y el eurocomunismo desarmaron ideol\u00f3gicamente a  la clase obrera y distorsionaron su partido de clase. Para efecto de  esta contribuci\u00f3n nos gustar\u00eda enfatizar la actitud del PCI dirigido  por Berlinguer hacia el gobierno y el Estado burgu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>En la d\u00e9cada de 1970, Italia sufri\u00f3 una  profunda crisis econ\u00f3mica, que reflej\u00f3 la crisis en el sistema de pagos  internacionales debido al cierre unilateral de los acuerdos de Bretton Woods en los EE. UU. y al aumento del [precio del] petr\u00f3leo y de las  materias primas, acentuado en Italia por el uso sin prejuicios (sin  escr\u00fapulos, <em>nota del traductor<\/em>) de la devaluaci\u00f3n competitiva  (\u201c<em>svalutazione<\/em> competitiva\u201d) que favoreci\u00f3 a los sectores exportadores.  La inflaci\u00f3n alcanz\u00f3 el 22% e incluso la indexaci\u00f3n salarial no pudo  proteger completamente a los trabajadores del aumento de los precios. En  esos a\u00f1os, bajo la secretar\u00eda de Berlinguer, el Partido Comunista Italiano adopt\u00f3 una estrategia claramente reformista, proponiendo un  programa de reformas de los diversos sectores de la sociedad y de la  econom\u00eda que, de hecho, no cuestionaba la naturaleza de las relaciones  de producci\u00f3n capitalistas. En el nivel te\u00f3rico, Berlinguer y el equipo  de liderazgo del PCI sostuvieron que las reformas \u201cestructurales\u201d  introducir\u00edan \u201celementos del socialismo\u201d, permitiendo la superaci\u00f3n  gradual y \u201cdemocr\u00e1tica\u201d del capitalismo. Adem\u00e1s del car\u00e1cter no  cient\u00edfico de esta teor\u00eda de la transici\u00f3n al socialismo, los  eurocomunistas han distorsionado el concepto mismo del socialismo como  objetivo final. La dictadura proletaria, como una forma del Estado socialista, fue rechazada, mientras que la democracia y las libertades  formales de la sociedad burguesa se universalizaron de una manera  antihist\u00f3rica y sin clases. Tambi\u00e9n se neg\u00f3 la socializaci\u00f3n de los  medios de producci\u00f3n, asegurando que la propiedad a\u00fan se salvaguardar\u00eda, en una sociedad en la que el Estado se habr\u00eda limitado a nacionalizar  empresas en crisis o, a lo m\u00e1ximo, grandes empresas estrat\u00e9gicas. Era un  partido que ya hab\u00eda abandonado el marxismo-leninismo para convertirse  en \u201csecular\u201d e ideol\u00f3gicamente ecl\u00e9ctico. Un partido con enormes  recursos econ\u00f3micos, compuesto por edificios y empresas que operaban en  una l\u00f3gica de mercado pura. Un partido que, despu\u00e9s del \u00e9xito de las  elecciones locales de 1975 y de las elecciones parlamentarias de 1976,  estaba en el gobierno de muchas regiones, provincias y municipios, con  una fuerte representaci\u00f3n en ambas c\u00e1maras del parlamento. Un partido,  por lo tanto, bien insertado en las instituciones y en el Estado  burgu\u00e9s, con la voluntad de permanecer all\u00ed, haciendo m\u00e1s mejoras en  algunos aspectos del sistema, pero no cambios radicales. El electorado  del partido, tradicionalmente compuesto por trabajadores y estratos  populares, comenz\u00f3 a estar compuesto tambi\u00e9n por elementos de la  burgues\u00eda de \u201cizquierda\u201d que, dentro del grupo dirigente del partido, ya  ten\u00edan un mayor peso que los elementos proletarios. Sin embargo, a  pesar de ser el segundo partido en Italia por su fuerza electoral y a  pesar de tener una base s\u00f3lida en las masas trabajadoras, el Partido  Comunista estaba formalmente en la oposici\u00f3n, debido a la persistencia  de un prejuicio anticomunista, apoyado internacionalmente por los  Estados Unidos. Para demostrar su confiabilidad a la burgues\u00eda, el PCI  continu\u00f3 bajando por el sumidero de la renuncia a los principios y de la  garant\u00eda de la \u201cgobernabilidad\u201d, que es una oposici\u00f3n cada vez m\u00e1s  d\u00e9bil, caracterizada, entre otras cosas, por una moderaci\u00f3n de las  demandas sindicales. En 1977, la llamada \u201cl\u00ednea EUR\u201d fue aprobada por el  Congreso de la Confederaci\u00f3n General del Trabajo (CGIL, nota del  traductor), transformando a esta \u00faltima de un sindicato conflictivo en  un sindicato de concertaci\u00f3n: desde ese momento ya no habr\u00eda m\u00e1s lucha,  sino negociaci\u00f3n y di\u00e1logo con los empleadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta l\u00ednea de concesiones y de \ndemostraci\u00f3n de lealtad a la burgues\u00eda y a su Estado convenci\u00f3 a una \nparte de la burgues\u00eda, representada pol\u00edticamente por el secretario del \nPartido Dem\u00f3crata Cristiano, Aldo Moro, para hipotetizar la \nparticipaci\u00f3n de los comunistas en el gobierno del pa\u00eds, asegurando as\u00ed \nla aquiescencia de las masas populares y de los sindicatos frente a las \nmedidas de austeridad adoptadas para enfrentar la crisis. No es \nnecesario decir que el PCI de Berlinguer se convirti\u00f3 en un partidario \nde la pol\u00edtica de austeridad, pidiendo a los trabajadores nuevos \nsacrificios para hacer frente a la crisis. Los sacrificios para el \npueblo, enmascarados por una elaboraci\u00f3n que afirma \u201cla austeridad, como\n un nuevo modelo de desarrollo y consumo\u201d, se ha convertido en una de \nlas piedras angulares de la l\u00ednea pol\u00edtica del PCI y una de las \nprincipales herramientas para aumentar la explotaci\u00f3n y hacer que los \ntrabajadores paguen la crisis capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Una galaxia de grupos de izquierda  extraparlamentarios, que ya no se reconoc\u00edan en la deriva reformista del  PCI, comenz\u00f3 a formarse a su izquierda desde 1963. En 1970 se fundaron  las \u201cBrigadas Rojas\u201d, un grupo que se inspir\u00f3 abiertamente en la lucha  armada en condiciones hist\u00f3ricas que la excluyeron objetivamente. Compuestas por elementos de desertores de PCI e intelectuales de  formaci\u00f3n social cat\u00f3lica, las Brigadas Rojas, aunque hab\u00edan recibido  simpat\u00edas limitadas en la clase trabajadora al principio, nunca tuvieron  un amplio apoyo de los trabajadores. La preferencia dada al aspecto  militar de la lucha, descuidando el trabajo pol\u00edtico de masas, hizo que  perdieran todos los lazos con la clase trabajadora, aisl\u00e1ndolas y  asegur\u00e1ndose de que fueran f\u00e1cilmente infiltradas por provocadores y  agentes de inteligencia, no solo italianos. Por ejemplo, los contactos  del segundo comit\u00e9 directivo estrat\u00e9gico (\u201c<em>secondo comitato direttivo  estrategico<\/em>\u201d) de las Brigadas Rojas con la Mossad israel\u00ed est\u00e1n  probados. La escalada de las acciones terroristas de las Brigadas Rojas  alcanz\u00f3 su apogeo con el secuestro y asesinato de Aldo Moro, el  Secretario Pol\u00edtico de los dem\u00f3cratas cristianos, un partidario de la  participaci\u00f3n de PCI en el gobierno del pa\u00eds. Frente a una crisis que  afecta severamente a la clase trabajadora, en lugar de involucrarse en  una batalla revolucionaria, aprovechando el cambio en la relaci\u00f3n de las  fuerzas internacionales despu\u00e9s de la \u201cRevoluci\u00f3n de los Claveles\u201d en  Portugal, las victorias de los movimientos de liberaci\u00f3n en Vietnam,  Laos, Camboya, Angola y Mozambique, y en la relaci\u00f3n interna de las  fuerzas, despu\u00e9s del \u00e9xito electoral en 1975 y 1976, el Partido  Comunista Italiano cay\u00f3 en la trampa del uso instrumental del terrorismo  por parte de la burgues\u00eda y concentr\u00f3 toda su fuerza y \u200b\u200bsu influencia  en la defensa acr\u00edtica del Estado burgu\u00e9s, resumidas por el lema \u201ccon el  Estado, contra las Brigadas Rojas\u201d, mientras que el Estado burgu\u00e9s  utiliz\u00f3 el terrorismo para exacerbar la represi\u00f3n del conflicto de  clases. La condena del terrorismo como un m\u00e9todo ajeno a la clase  trabajadora y contrario a las ense\u00f1anzas de Lenin fue sin duda un deber,  pero el apoyo a un Estado que era la expresi\u00f3n y garant\u00eda de la  opresi\u00f3n de clase fue sin duda un grave error, del cual el PCI no se  recuperar\u00eda m\u00e1s. En 1976, el PCI se abstuvo de votar en contra del  gobierno, asegurando su supervivencia hasta 1978, cuando, tras el  asesinato de Aldo Moro por las Brigadas Rojas, otorg\u00f3 su voto de  confianza al llamado gobierno de solidaridad nacional, dot\u00e1ndolo de  apoyo hasta 1979. El posterior replanteamiento del PCI, con la adopci\u00f3n  de la t\u00e1ctica de \u201calternativa de izquierda\u201d, no detendr\u00e1 el lento  declive electoral del partido y la disminuci\u00f3n de sus miembros hasta la  muerte de Berlinguer en 1984, justo antes de que las elecciones  europeas. En esta ocasi\u00f3n, con la ola emocional provocada por la muerte  de Berlinguer, el Partido Comunista italiano, sin alcanzar el pico  hist\u00f3rico de 1976, venci\u00f3 a los dem\u00f3cratas cristianos por primera vez,  convirti\u00e9ndose en el primer partido italiano. Este \u00e9xito, debido a  causas emocionales y no a razones pol\u00edticas, fue de corta duraci\u00f3n y no  restableci\u00f3 la confianza pol\u00edtica de las masas trabajadoras en el  partido. As\u00ed comenz\u00f3 el proceso de disoluci\u00f3n de lo que hab\u00eda sido el  partido comunista m\u00e1s fuerte del mundo capitalista y que, a estas  alturas, se estaba alejando tanto de la perspectiva misma del socialismo  que ni siquiera pod\u00eda definirse como un partido socialdem\u00f3crata.  Cerrando sin gloria una p\u00e1gina gloriosa en la historia italiana, el PCI  se disolvi\u00f3 en 1991 y algunos de sus miembros fundaron el Partido  Dem\u00f3cratas de Izquierda, mientras que una minor\u00eda fund\u00f3 el Partido de la  Refundaci\u00f3n Comunista.<br><br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>5. Colaboraci\u00f3n con partidos y gobiernos burgueses despu\u00e9s de la disoluci\u00f3n del PCI (1991 \u2013 2008)<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El noble intento de mantener vivo el  proyecto comunista en Italia despu\u00e9s de la auto-disoluci\u00f3n del PCI surge  y se desarrolla con un defecto subyacente: la intenci\u00f3n de revivir la  experiencia del PCI sin la autocr\u00edtica necesaria de su historia, en una  l\u00ednea de continuidad que, en efecto, ten\u00eda como referencia un partido  que hab\u00eda dejado de ser un partido comunista. Sin ning\u00fan an\u00e1lisis  cr\u00edtico de la experiencia del PCI, el Partido de la Refundaci\u00f3n Comunista se fund\u00f3 de una manera ideol\u00f3gicamente ecl\u00e9ctica, simplemente  reuniendo a aquellos que de alguna manera se refirieron a esa  denominaci\u00f3n, incluidos elementos trotskistas totalmente ajenos al  movimiento obrero. Sin la necesaria autocr\u00edtica de las experiencias  pasadas, sin una base ideol\u00f3gica marxista-leninista s\u00f3lida y un programa  pol\u00edtico serio, era obvio que el nuevo partido habr\u00eda ca\u00eddo en la  trampa del parlamentarismo y la colaboraci\u00f3n con los gobiernos  burgueses, a pesar de su fraseolog\u00eda radical.<\/p>\n\n\n\n<p>El final de la segunda rep\u00fablica, que tuvo  lugar en los tribunales por corrupci\u00f3n y violaci\u00f3n de la ley de  financiaci\u00f3n p\u00fablica de los partidos, tambi\u00e9n signific\u00f3 el final de los  partidos tradicionales que hab\u00edan sido protagonistas de la historia  italiana. Los dem\u00f3cratas cristianos, que gobernaron el pa\u00eds durante m\u00e1s de 45 a\u00f1os, fueron destrozados y sus piezas se dispersaron en nuevas  formaciones pol\u00edticas a la derecha y a la izquierda; El Partido  Socialista Italiano, abrumado por los esc\u00e1ndalos, pr\u00e1cticamente ha  desaparecido como partido de la arena pol\u00edtica. En esta situaci\u00f3n, Silvio Berlusconi, un emprendedor visceralmente anticomunista, vinculado  a los exponentes m\u00e1s comprometidos del Partido Socialista, entr\u00f3 en la  pol\u00edtica. Su elecci\u00f3n fue dictada principalmente por la necesidad de  protegerse contra las investigaciones judiciales en su contra y  favorecer a las empresas de su grupo. Sin embargo, su decisi\u00f3n asust\u00f3 a  los pol\u00edticos profesionales, no tanto por la posibilidad de un giro a la  derecha en el pa\u00eds, sino por razones de competencia y miedo a perder  peso parlamentario.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1994, el Partido de la Refundaci\u00f3n Comunista se convirti\u00f3 en parte de la coalici\u00f3n electoral de  centroizquierda, llamada \u201cProgresistas\u201d (\u201c<em>Progressisti<\/em>\u201d), abandonando,  por la primera de una serie desastrosa de veces, el nombre y los  s\u00edmbolos del partido en nombre de la unidad de la izquierda. El programa  electoral de la coalici\u00f3n reflej\u00f3 su heterogeneidad y el peso de las  posiciones del PRC era casi inexistente. El verdadero cemento que  mantuvo unida a la coalici\u00f3n fue su prop\u00f3sito anti-Berlusconi. Esta  \u201cm\u00e1quina de guerra alegre\u201d, como la llam\u00f3 Achille Occhetto, uno de los  liquidadores del PCI, obviamente ha perdido las elecciones, aplastada  por la coalici\u00f3n de centro-derecha dirigida por Berlusconi.<\/p>\n\n\n\n<p>Para las elecciones generales de 1996, el  Partido de la Refundaci\u00f3n Comunista se encontr\u00f3 solo, despu\u00e9s de haber  firmado un acuerdo con la coalici\u00f3n de centro izquierda para la divisi\u00f3n  de los colegios electorales. La coalici\u00f3n de centroizquierda gan\u00f3 las  elecciones y Romano Prodi form\u00f3 el nuevo gobierno con el apoyo externo  del PRC. Una vez m\u00e1s, se utiliz\u00f3 la pol\u00edtica de dos etapas: sacrificio  inmediato para que los trabajadores cumplan con los requisitos para  ingresar a la zona del euro a cambio de promesas que seguir\u00e1n siendo  letra muerta (\u201c<em>lettera morta<\/em>\u201d). En 1998 el PRC, con gran retraso, retir\u00f3  su apoyo externo, lo que provoc\u00f3 la ca\u00edda del gobierno. En desacuerdo  con esta decisi\u00f3n, una brigada de miembros del parlamento, dirigida por  Armando Cossutta y Oliviero Diliberto, se separ\u00f3 del PRC y fund\u00f3 el  Partido de los Comunistas Italianos (\u201cPartito dei comunisti italiani\u201d).  La raz\u00f3n de esta divisi\u00f3n ciertamente no fue la idea de afirmar  finalmente el proyecto comunista, sino el deseo de mantener vivo al  gobierno de centro izquierda y, sobre todo, salvaguardar sus posiciones bien pagadas en las instituciones burguesas de todos los niveles. En los  a\u00f1os siguientes, el Partido de los Comunistas Italianos (PdCI, <em>nota del  traductor<\/em>) participar\u00e1 en todas las coaliciones y todos los gobiernos  de centro izquierda con al menos dos ministros hasta las elecciones de  2008, siendo c\u00f3mplice de la guerra criminal contra Yugoslavia y la  mayor\u00eda de las odiosas medidas legislativas contra los trabajadores,  como dos contrarreformas de pensiones, el robo del paquete de  compensaci\u00f3n (\u201c<em>pacchetto di indennit\u00e0<\/em>\u201d) otorgado a empleadores y  compa\u00f1\u00edas de seguros, la restricci\u00f3n de los derechos de los  trabajadores, los crecientes sacrificios econ\u00f3micos impuestos a los  trabajadores en el nombre de la Europa y del euro, etc. El Partido de la  Refundaci\u00f3n Comunista, que permaneci\u00f3 en oposici\u00f3n hasta 2006 y hab\u00eda adoptado una posici\u00f3n contra la guerra en Yugoslavia, aunque desde el  punto de vista del pacifismo sin clases, no dud\u00f3 en participar en el  segundo Gobierno de Prodi con las mismas fuerzas pol\u00edticas que hab\u00edan  llevado a cabo la guerra y la matanza social contra la clase obrera  italiana. Para las elecciones de 2008, ambos partidos participaron  en una coalici\u00f3n de \u201cizquierda radical\u201d, llamada \u201cArcoiris\u201d, junto con  la Federaci\u00f3n Verde que, a pesar de ser una peque\u00f1a minor\u00eda, logr\u00f3 vetar  el uso de s\u00edmbolos comunistas. La participaci\u00f3n en los gobiernos  burgueses y la complicidad en la adopci\u00f3n de medidas antipopulares para  apoyar el gran capital, la falta de un programa serio a favor de la  clase trabajadora y los estratos populares fueron duramente castigados  por los votantes: la coalici\u00f3n \u201cArcoiris\u201d ni siquiera eligi\u00f3 a un  miembro del parlamento. Por primera vez en la historia de Italia, los  comunistas no ten\u00edan representaci\u00f3n parlamentaria. Con las elecciones de  2008, termina la historia de la participaci\u00f3n de los dos  autoproclamados partidos comunistas en los gobiernos nacionales  burgueses. A pesar de la autocr\u00edtica formal, los cambios de denominaci\u00f3n  y liderazgo, sin embargo, la colaboraci\u00f3n con los partidos burgueses,  imposible a nivel central debido a la eliminaci\u00f3n de su representaci\u00f3n  parlamentaria, contin\u00faa a nivel local, as\u00ed como la aceptaci\u00f3n de  participar en las elecciones con nombres y s\u00edmbolos comunistas  disfrazados con nombres de coalici\u00f3n gen\u00e9ricos y no caracter\u00edsticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro Partido, el Partido Comunista  (Italia), nacido en 2009 basado en una cr\u00edtica marxista-leninista y en  la autocr\u00edtica de la historia del PCI y los siguientes intentos de  mantener vivo un proyecto comunista en Italia, se enorgullece de haber  regresado a los trabajadores. Por primera vez en 17 a\u00f1os, ellos tienen  la posibilidad de votar por su partido, el Partido Comunista, con sus  s\u00edmbolos hist\u00f3ricos, la bandera roja con la hoz, el martillo y la  estrella, la bandera que iremos izar sin compromiso, sin miedo o  concesiones.<br><br><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>6. Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n de nuestro partido con  respecto a la actitud a adoptar hacia las instituciones burguesas, los  gobiernos y los partidos es clara y articulada. Creemos que la tarea  principal del Partido consiste en el desarrollo de la lucha de clases a todos los niveles y en la creaci\u00f3n de un bloque social revolucionario de  la clase trabajadora con todas las capas de la poblaci\u00f3n potencialmente  aliadas, capaces de derrocar la dominaci\u00f3n del capital y de la  burgues\u00eda. Para hacer esto, la participaci\u00f3n en las elecciones y, si  tiene \u00e9xito, en el parlamento y en otros \u00f3rganos electos, es una forma  de lucha que debemos practicar, pero no es la \u00fanica. Los principales  campos en los que debemos conducir la batalla de clases siguen siendo  los lugares de trabajo, los lugares de estudio y las plazas, es decir,  los lugares en los que surgen, se desarrollan y aparecen las  contradicciones de clase. El estilo de trabajo de los comunistas  elegidos en los \u00f3rganos representativos del Estado burgu\u00e9s debe ser  coherente con el objetivo de derrocar el poder de la burgues\u00eda y del  capital. Como Lenin ense\u00f1\u00f3, deben actuar como \u201cagitadores en el campo  del enemigo\u201d, trabajando dentro de la instituci\u00f3n, pero en contra de  ella.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia ha demostrado que la \nparticipaci\u00f3n comunista en los gobiernos burgueses no ha cambiado la \nnaturaleza de clase de esos gobiernos y sus pol\u00edticas y no ha favorecido\n a los trabajadores. Por el contrario, la naturaleza de clase de esos \npartidos ha cambiado en un sentido degenerativo, haci\u00e9ndolos c\u00f3mplices \nde las pol\u00edticas antipopulares y rompiendo sus lazos con los \ntrabajadores hasta que desaparecieron de la arena pol\u00edtica. Por lo \ntanto, excluimos cualquier participaci\u00f3n en los organismos ejecutivos de\n gesti\u00f3n estatal burguesa, desde el gobierno nacional hasta los \ngobiernos locales.<\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n de un bloque social  revolucionario bajo el liderazgo de la clase trabajadora implica el  desarrollo de sus alianzas sociales con capas de poblaci\u00f3n no  proletaria, a\u00fan oprimidas por el capital. Debemos poder demostrar la comunidad de sus intereses con los de la clase trabajadora y su  universalidad como la clase que, liber\u00e1ndose, libera a toda la sociedad.  Sin embargo, esto no implica el desarrollo de alianzas pol\u00edticas con  los partidos burgueses, ni siquiera si son partidos que, directa o  indirectamente, son la expresi\u00f3n pol\u00edtica de los estratos de esas masas  que queremos transformar en aliados de la clase trabajadora. Por lo  tanto, excluimos cualquier forma de acuerdo de coalici\u00f3n con fines  electorales, en el que las matem\u00e1ticas prevalecen sobre la pol\u00edtica.  Tambi\u00e9n en este caso, la experiencia hist\u00f3rica de los \u00faltimos 25 a\u00f1os  muestra que estas coaliciones obligan al partido a programas mediados y  fallidos, totalmente desprovistos de contenido de clase. Esto no es  sectarismo, pero el deber de preservar la autonom\u00eda del Partido debe  continuar de manera coherente con su programa de transformaci\u00f3n  revolucionaria de la sociedad hacia el socialismo-comunismo.<br><br><\/p>\n\n\n\n<p>(*) Fuentes: <br><br>&#8211; http:\/\/www.lariscossa.com\/2019\/09\/05\/fallimento-strategia-collaborazione-governi-borghesi-la-seconda-guerra-mondiale\/<br><br>&#8211; https:\/\/peloantimperialismo.wordpress.com\/2019\/12\/09\/el-fracaso-de-la-estrategia-de-colaboracion-con-los-gobiernos-burgueses-despues-de-la-segunda-guerra-mundial\/?fbclid=IwAR3lx0idiuvJSOjAwyhfwiOiZe1POv0ImEOePChjX7ZgvL6BNVtz_tofYuY<br><br>Agradecemos de antemano al camarada que solidariamente ha facilitado la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Informe del Partido Comunista (Italia), presentado por el camarada  Guido Ricci (Dpto. Internacional), en la Conferencia Internacional de la  Iniciativa Comunista Europea, celebrada en Estambul los d\u00edas 16 y 17 de  febrero de 2019, con motivo del centenario de la Internacional  Comunista.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1546,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[463],"tags":[],"class_list":["post-1545","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-partito-comunista"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1545"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1549,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1545\/revisions\/1549"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1546"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}