{"id":1683,"date":"2020-03-18T21:17:47","date_gmt":"2020-03-18T21:17:47","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=1683"},"modified":"2020-03-18T21:34:20","modified_gmt":"2020-03-18T21:34:20","slug":"tesis-sobre-la-emancipacion-de-la-mujer-vi-congreso-del-pcm","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/03\/18\/tesis-sobre-la-emancipacion-de-la-mujer-vi-congreso-del-pcm\/","title":{"rendered":"Tesis sobre la emancipaci\u00f3n de la mujer, VI Congreso del PCM"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1687\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Para-Tesis-Mujer-1-300x150.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Para-Tesis-Mujer-1-300x150.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Para-Tesis-Mujer-1-768x384.jpg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Para-Tesis-Mujer-1-640x320.jpg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Para-Tesis-Mujer-1-50x25.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Para-Tesis-Mujer-1-600x300.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Para-Tesis-Mujer-1.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00abExiste una relaci\u00f3n extraordinariamente estrecha<br \/>\ny org\u00e1nica entre lo que interviene la mujer<br \/>\nen la producci\u00f3n y c\u00f3mo se halla<br \/>\nsituada en la sociedad\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Auguste Bebel<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>I<br \/>\n<\/strong><strong>Enfoque marxista de la opresi\u00f3n de la mujer,<br \/>\n<\/strong><strong>bajo el principio de la divisi\u00f3n de la sociedad en clases<\/strong><\/p>\n<p>1.- El Partido Comunista de M\u00e9xico lucha por el derrocamiento del capitalismo para que con el poder obrero, la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, el control obrero, la planificaci\u00f3n central, construyamos una nueva sociedad, la del socialismo-comunismo, poniendo fin definitivo a la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n. La emancipaci\u00f3n de la clase obrera emancipar\u00e1 al conjunto de los explotados y a todos los oprimidos: la mujer, las distintas nacionalidades \u2013entre ellas las de los pueblos indios- y todos aquellos que sufren por la discriminaci\u00f3n racial.<\/p>\n<p>2.- La cuesti\u00f3n de la mujer, el objetivo de su emancipaci\u00f3n, fue abordado pioneramente por el marxismo-leninismo, ya desde los tiempos de Marx y Engels, quienes enfatizaron que el desarrollo de la sociedad se mide, entre otros aspectos, por el grado de participaci\u00f3n de la mujer. Es el materialismo dial\u00e9ctico e hist\u00f3rico quien proporciona los elementos para comprender el car\u00e1cter de la opresi\u00f3n, vinculados a los sucesivos modos de producci\u00f3n, as\u00ed como las condiciones para la liberaci\u00f3n y emancipaci\u00f3n de la mujer en el contexto mismo de la emancipaci\u00f3n de la clase obrera.<\/p>\n<p>3.- El movimiento obrero internacional levant\u00f3 con firmeza la bandera por la igualdad y lanz\u00f3 a la palestra de la lucha de clases a la mujer proletaria, con un papel destacado en la Revoluci\u00f3n de 1848 y en la Comuna de Par\u00eds en 1871. La Asociaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores y la II Internacional \u2013antes de su proceso de descomposici\u00f3n oportunista-, se caracterizaron por la incursi\u00f3n militante de la mujer en la pol\u00edtica, en la que emergieron con fuerza descollante por su aporte y prestigio Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo, que dinamizaron la lucha de la mujer obrera por sus derechos laborales, sindicales, sociales y pol\u00edticos. El oportunismo dominante en la II Internacional vet\u00f3 y fren\u00f3 las iniciativas por la emancipaci\u00f3n de la mujer, de la misma manera que revisaba el marxismo, traicionaba los intereses de la clase obrera y apoyaba la guerra imperialista. La defensa del marxismo por la corriente revolucionaria en la que los bolcheviques llevaban la vanguardia, volvi\u00f3 a posicionar los intereses de la clase obrera, del internacionalismo proletario y de la emancipaci\u00f3n de la mujer, y se fortaleci\u00f3 exponencialmente con la Gran Revoluci\u00f3n Socialista de Octubre y la construcci\u00f3n socialista en la URSS. En la Internacional Comunista, con Clara Zetkin, Inessa Armand, Alexandra Kollontai, Nadezhda Krupskaya, fue retomada nuevamente la cuesti\u00f3n de la mujer como un elemento indispensable e indisociable de la misma lucha de la clase obrera por su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4.- La irrupci\u00f3n de la mujer obrera en la lucha pol\u00edtica, desencadenada por la ideolog\u00eda marxista y el accionar de los partidos comunistas, fructific\u00f3 en conquistas no s\u00f3lo para la mujer obrera sino para todas las mujeres: derecho al trabajo, a la maternidad, a las guarder\u00edas; derechos sociales, como el divorcio, y pol\u00edticos, como el poder elegir y ser electas. Estas conquistas de la lucha de la mujer obrera, con nexo org\u00e1nico a la lucha por el socialismo, pretenden ser negadas y usurpadas por el movimiento burgu\u00e9s de las mujeres, conocido como feminismo. Tal deformaci\u00f3n alcanza, por ejemplo, a la conmemoraci\u00f3n del 8 de Marzo, fecha emblem\u00e1tica por ser una jornada de lucha de la mujer obrera, y a la que se busca despojar de su contenido de clase para convertirla en una reivindicaci\u00f3n de la lucha encarnizada entre los g\u00e9neros (ignorando la cuesti\u00f3n de clase), en un intento de decolorar el rojo insumiso y clasista para convertirlo en un rosa agradable al sistema de explotaci\u00f3n y dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>5.- Resulta en consecuencia indispensable exponer, acorde a la concepci\u00f3n materialista de la historia, el porqu\u00e9 de la desigualdad y la opresi\u00f3n de la mujer, y el camino para que conquiste su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6.- Es totalmente equivocado lo asumido hist\u00f3ricamente por las clases dominantes y la ideolog\u00eda que divulgan \u2013ideolog\u00eda reaccionaria y conservadora, por m\u00e1s barnices liberales que le quieran dar-, de que la diferencia entre la mujer y el hombre est\u00e1 determinada por la particularidad del sexo, y que siempre la mujer tuvo un papel subordinado, que as\u00ed fue en el pasado y as\u00ed ser\u00e1 en el futuro.<\/p>\n<p>7.- <strong>La situaci\u00f3n de la mujer en la sociedad, se encuentra indisolublemente ligada a la estructura y organizaci\u00f3n del modo de producci\u00f3n dado, en todas y cada una de las fases del desarrollo social. \u00a0<\/strong>La privaci\u00f3n de derechos, la dependencia y la falta de igualdad de la mujer, no se explican por ninguna caracter\u00edstica natural o cong\u00e9nita espec\u00edfica, sino por <strong>el car\u00e1cter del trabajo <\/strong>que a ella se le asigna en un modo de producci\u00f3n determinado.<\/p>\n<p>8.- No siempre hubo desigualdad entre el hombre y la mujer. Durante el modo de producci\u00f3n de la comunidad primitiva -primer modo de producci\u00f3n de la historia humana que se extendi\u00f3 a lo largo de decenas de miles de a\u00f1os-, la mujer fue considerada totalmente igual al hombre, y entre mujeres y hombres no exist\u00edan otras diferencias que las derivadas del ejercicio de la maternidad. En el comunismo primitivo, la mujer lleg\u00f3 incluso a tener un papel dirigente debido una serie de hallazgos y descubrimientos \u00fatiles para toda la humanidad que hicieron progresar el desarrollo econ\u00f3mico y social: la domesticaci\u00f3n del fuego, la construcci\u00f3n de viviendas, la remoci\u00f3n de la tierra, siembra y recolecci\u00f3n de granos y frutos, el hilado, tejido, alfarer\u00eda, la herbolaria como primera pr\u00e1ctica medicinal, las primeras tentativas art\u00edsticas, ocurrieron con el protagonismo de la mujer.<\/p>\n<p>9.- Con el tiempo y el desarrollo de la t\u00e9cnica, y seg\u00fan las condiciones de clima y geograf\u00eda, las colectividades que viv\u00edan de la caza y recolecci\u00f3n transitaron a la agricultura y el pastoreo, con los primeros brotes de trabajo productivo y de econom\u00eda dom\u00e9stica. Al mismo tiempo que estas nuevas formas de econom\u00eda surgen nuevas formas de comunidad social, y con ello tambi\u00e9n surgieron diferencias entre hombres y mujeres.<\/p>\n<p>10.- En tanto la econom\u00eda de la comunidad primitiva se bas\u00f3 en el cultivo como actividad primaria y la caza como actividad complementaria, el grupo social se organiz\u00f3 en torno a la divisi\u00f3n natural del trabajo (1) \u2013divisi\u00f3n del trabajo con arreglo al sexo y la edad, entre hombres y mujeres, y entre adultos, ni\u00f1os y ancianos-; la porci\u00f3n sedentaria, por lo tanto las mujeres, se hizo cargo de la agricultura, mientras los hombres segu\u00edan yendo a cazar y a la guerra o saqueo de las tribus vecinas. Consecuentemente, el rol de primera productora en la econom\u00eda le otorg\u00f3 a la mujer un papel principal en la vida social.<\/p>\n<p>11.- El papel econ\u00f3mico de la mujer en las tribus pastoriles fue en cambio complementario, pues realizaba la labor secundaria de cuidar el ganado, mientras los hombres eran considerados el primer productor pues no s\u00f3lo cazaban animales sino que pod\u00edan capturarlos vivos para aumentar el reba\u00f1o. Desde el punto de vista de la econom\u00eda del grupo, la mujer val\u00eda menos y su trabajo era menos productivo, es decir, no contribu\u00eda en la misma proporci\u00f3n al bienestar del clan. Con ello surgi\u00f3 la idea de que la mujer no era equiparable al hombre tambi\u00e9n en otros aspectos.<\/p>\n<p>12.- Como lo explica el materialismo hist\u00f3rico, ulteriormente a la divisi\u00f3n natural del trabajo sobrevino la divisi\u00f3n social del trabajo. Un primer paso fue la separaci\u00f3n de las tribus de pastoreo\/ganader\u00eda de la masa general, y un segundo paso la separaci\u00f3n de la artesan\u00eda respecto de la ganader\u00eda, hasta llegar finalmente a la separaci\u00f3n del trabajo manual del intelectual; surgi\u00f3 as\u00ed la propiedad privada, con lo que inici\u00f3 la creciente desigualdad econ\u00f3mica y la divisi\u00f3n entre libres y esclavos, la divisi\u00f3n de la sociedad en clases.<\/p>\n<p>13.- El dominio de la mujer, el derecho de la madre, se instaur\u00f3 mientras la colectividad estuvo ligada por intereses comunes y la mujer actuaba en esa colectividad como principal productor. El derecho del padre, el patriarcado, se impuso con la implantaci\u00f3n de la propiedad privada y los conflictos de intereses ligados a ella entre los distintos miembros del grupo social. Hab\u00eda que impedir que el grupo se desparramara, pero no como hasta entonces a base de una cohesi\u00f3n instintiva, unida en un grupo com\u00fan en el que gobernaba la madre com\u00fan, sino a base de la autoridad de los m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>14.- La situaci\u00f3n de desigualdad y opresi\u00f3n de la mujer precedi\u00f3 al surgimiento de la propiedad privada. La propiedad privada consolid\u00f3 la opresi\u00f3n de la mujer, pues hizo posible la econom\u00eda familiar y contribuy\u00f3 a esclavizarla por medio del trabajo dom\u00e9stico improductivo y limitado, pero s\u00f3lo cuando por causa de la divisi\u00f3n de trabajo ya hab\u00eda disminuido su importancia en la producci\u00f3n. Refiere Kollontai: \u201cLa opresi\u00f3n de la mujer se relaciona con una divisi\u00f3n del trabajo entre los sexos en la que el trabajo productivo fue misi\u00f3n de los hombres, mientras la mujer se hac\u00eda cargo de las tareas secundarias. Cuanto m\u00e1s perfecta era esa divisi\u00f3n, m\u00e1s dependiente se hac\u00eda la mujer, hasta que al fin su servidumbre se convirti\u00f3 en un hecho consumado. Formalmente, la introducci\u00f3n de la propiedad privada fue el punto de inflexi\u00f3n de un proceso en cuyo curso la mujer qued\u00f3 eliminada del trabajo productivo\u201d (2).<\/p>\n<p>15.- En el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo, la desigualdad de la mujer, la opresi\u00f3n de la mujer s\u00f3lo se fue acentuando. Dado que tal desigualdad se inicia con su desplazamiento a tareas productivas secundarias y se consolida con la propiedad privada, subrayamos que son pilares de la emancipaci\u00f3n de la mujer la desaparici\u00f3n de la propiedad privada y la integraci\u00f3n plena de las mujeres al proceso productivo sin explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>16.- Las ideas de que la mujer no es equiparable al hombre, de que es inferior, surgen a partir de la disminuci\u00f3n de su preponderancia en el trabajo productivo para su grupo social. Es decir, son determinadas por la base econ\u00f3mica y las relaciones de producci\u00f3n, y no a la inversa. Las sociedades gentilicias representan la transici\u00f3n de la comunidad primitiva al modo de producci\u00f3n esclavista, puesta en marcha por la aparici\u00f3n de la divisi\u00f3n social del trabajo. Surge entonces el patriarcado, dando forma a la desigualdad econ\u00f3mica entre la mujer y el hombre en el seno de estas sociedades, para trasladar la l\u00ednea de herencia y la preponderancia en la familia, de la mujer a los hombres. En otras palabras, la <em>ra\u00edz <\/em>de la opresi\u00f3n de la mujer no es el patriarcado, sino el modo de producci\u00f3n determinado del que el patriarcado es un <em>rasgo. <\/em>La desigualdad de la mujer contin\u00faa en el capitalismo, porque permite incrementar la tasa de explotaci\u00f3n y la extracci\u00f3n de plusval\u00eda de las mujeres proletarias. Los factores econ\u00f3micos y sociales hist\u00f3ricamente determinados convirtieron el trabajo socialmente \u00fatil de la mujer en trabajo individual-familiar, y en el transcurso de miles de a\u00f1os lo han convertido nuevamente en trabajo socialmente \u00fatil.<\/p>\n<p>17.- En todas las sociedades divididas en clases, la superestructura asign\u00f3 a la mujer un lugar secundario -como reflejo de su rol en la econom\u00eda-, releg\u00e1ndola y conden\u00e1ndola a la oprobiosa esclavitud dom\u00e9stica. Durante milenios fue excluida en general de la educaci\u00f3n, la ciencia, la t\u00e9cnica, el arte, de la toma de decisiones pol\u00edticas y civiles, encadenada al hogar. A pesar de todo, floreci\u00f3 su aporte a la humanidad, aunque inicialmente tuvo que recurrir en muchos casos al seud\u00f3nimo masculino. En 170 a\u00f1os, apenas dos siglos, que constituyen un instante en la historia de la humanidad, la mujer progres\u00f3 en derechos sociales, civiles y pol\u00edticos; sin embargo falta mucho para su emancipaci\u00f3n, para la plena igualdad. Estos pasos cualitativos est\u00e1n asociados a la acci\u00f3n revolucionaria de la clase obrera desde que fue proclamado en 1848 el Manifiesto del Partido Comunista. La construcci\u00f3n socialista desde que el proletariado conquist\u00f3 el poder con la Gran Revoluci\u00f3n Socialista de Octubre, demostr\u00f3 que el socialismo-comunismo es el camino para la emancipaci\u00f3n de la Mujer.<\/p>\n<p>18.- El Partido Comunista de M\u00e9xico considera inseparable la lucha por la Revoluci\u00f3n Socialista y la construcci\u00f3n del socialismo-comunismo de la lucha por la emancipaci\u00f3n de la mujer. No considera que esa tarea emancipatoria ha de postergarse hasta el momento de la conquista del poder, sino que est\u00e1 asociada a cada lucha concreta contra el capitalismo; por lo que la organizaci\u00f3n de la mujer trabajadora, junto a la organizaci\u00f3n de la clase obrera y la juventud trabajadora, es una de sus tareas esenciales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>II<br \/>\n<\/strong><strong>El feminismo, falso camino<br \/>\n<\/strong><strong>para la emancipaci\u00f3n de la mujer<\/strong><\/p>\n<p>19.- Como afirma August Bebel, la <em>Cuesti\u00f3n de la mujer <\/em>trata de la posici\u00f3n que ha de ocupar la mujer en el organismo social, la forma en que puede desplegar su potencial y facultades en m\u00faltiples direcciones a fin de convertirse en un miembro pleno y activo del modo m\u00e1s \u00fatil posible a la sociedad humana, disfrutando de los mismos derechos que todos; cuesti\u00f3n que necesariamente coincide con la forma que debe adquirir la sociedad humana para que se ponga fin a la opresi\u00f3n, la explotaci\u00f3n y las m\u00faltiples formas de la miseria. En consecuencia, para los comunistas la <em>Cuesti\u00f3n de la mujer <\/em>es inseparable de la cuesti\u00f3n social general, es decir, de la lucha por poner fin a la explotaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>20.- Como resultado de la incorporaci\u00f3n masiva de la mujer a la producci\u00f3n durante el siglo XIX, surge el movimiento femenino, que desde su nacimiento se divide claramente en movimiento femenino burgu\u00e9s y en movimiento obrero. El capitalismo naciente tuvo la necesidad de mucha mano de obra y barata, por lo que llam\u00f3 a la mujer a tomar parte en el trabajo productivo y bajo condiciones de m\u00e1xima precariedad, como bien lo describe Engels en su obra \u201cLa situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra\u201d publicada en 1845; era natural que la mujer proletaria intentara luchar contra el empeoramiento de sus condiciones de trabajo y vida. Si bien el movimiento de las sufragistas durante la d\u00e9cada de los 60 de ese siglo luchaba por la protecci\u00f3n a la maternidad, por los derechos de las madres solteras, la separaci\u00f3n de bienes en el matrimonio, una nueva legislaci\u00f3n del divorcio y la herencia y la participaci\u00f3n en el parlamento, lo hac\u00eda \u00fanica y exclusivamente para el beneficio de las mujeres burguesas; estos derechos fueron negados a las mujeres proletarias a principios del siglo XX. La fuerza de la sociedad burguesa que oprime a la mujer es parte de la gran contradicci\u00f3n entre capital y trabajo. La contradicci\u00f3n entre la participaci\u00f3n de la mujer en la producci\u00f3n, por un lado, y su general carencia de derechos por el otro. Situaci\u00f3n que no vivi\u00f3 la mujer por ejemplo durante el comunismo primitivo donde tuvo una posici\u00f3n dirigen te en la econom\u00eda de la agricultura por ser la primera productora. La siguiente cita de Alexandra Kollontai resume el paso de la mujer por los diferentes modos de producci\u00f3n: <em>All\u00ed donde la mujer era el productor principal del sistema econ\u00f3mico gozaba de aprecio y de importantes derechos. Sin embargo, si su trabajo era de importancia secundaria, ca\u00eda con el tiempo en una situaci\u00f3n dependiente y privada de derechos y se convert\u00eda en sirviente y a\u00fan hasta en esclava del hombre. <\/em>Actualmente la mujer proletaria ocupa un papel fundamental en la producci\u00f3n en el sistema econ\u00f3mico capitalista, sin embargo no goza de derechos importantes y m\u00e1s a\u00fan sigue atada a las tareas de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo. La participaci\u00f3n de la mujer en la producci\u00f3n deber\u00eda ser el fundamento de su liberaci\u00f3n en todos los campos sociales, sin embargo eso no ser\u00e1 posible hasta que sea real una nueva ordenaci\u00f3n econ\u00f3mica de la sociedad. Hasta que la nueva sociedad reconozca totalmente a la mujer como fuerza de trabajo \u00fatil que no solamente contribuye a la prosperidad de la familia, sino a la de la sociedad entera.<\/p>\n<p>21.- La pol\u00edtica de los comunistas viene liberando la fuerza de la mujer trabajadora para luchar por su emancipaci\u00f3n -inseparable de la emancipaci\u00f3n de la clase obrera-, sin embargo han aparecido tendencias que con la denominaci\u00f3n gen\u00e9rica de <em>feminismo <\/em>buscan llevarle por un camino est\u00e9ril. Desde el <em>movimiento sufragista <\/em>hasta las diversas expresiones feministas contempor\u00e1neas, pasando por el <em>movimiento para la liberaci\u00f3n femenina <\/em>imperante en los a\u00f1os 60 y 70 del Siglo XX, tales tendencias han tenido la caracter\u00edstica de eludir el car\u00e1cter de clase que diferencia a la mujer burguesa de la mujer obrera, cuyos intereses son antag\u00f3nicos. Han puesto el acento en la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero. El feminismo en todas sus expresiones es burgu\u00e9s o peque\u00f1oburgu\u00e9s y ello incluye al que se denomina <em>feminismo de izquierda <\/em>y al <em>feminismo marxista<\/em>, puesto que sus explicaciones sobre la opresi\u00f3n y desigualdad de la mujer no tienen ra\u00edz en las determinaciones objetivas, y en primer lugar el proceso productivo, sino en asuntos \u00e9ticos, morales, en el entramado ideol\u00f3gico-cultural. As\u00ed, colocan el asunto del patriarcado como fundamental, sin apreciar que su aparici\u00f3n concreta est\u00e1 asociada a la divisi\u00f3n social del trabajo, que pone tambi\u00e9n fin al r\u00e9gimen gentilicio. El patriarcado fue la forma que asumi\u00f3 la desigualdad econ\u00f3mica entre la mujer y los hombres en el seno de las sociedades gentilicias, que traslad\u00f3 la l\u00ednea de herencia y la preponderancia en la familia de la mujer a los hombres. No es un sistema de relaciones sociales, como argumenta el feminismo al negar la lucha de clases, por cuanto establece la dominaci\u00f3n de un g\u00e9nero y no de una clase a lo largo de la historia. <strong>El feminismo propone que vivimos en un sistema en el que dominan los hombres, cuando la realidad es que sobre millones de hombres y mujeres domina el capital.<\/strong><\/p>\n<p>22.- La l\u00f3gica del feminismo no conduce a la emancipaci\u00f3n de la mujer, sino a conquistar una mejor posici\u00f3n para las mujeres burguesas, siempre en los marcos de la dominaci\u00f3n capitalista; es decir, aminora las condiciones de opresi\u00f3n sobre las mujeres de la clase burguesa, m\u00e1s mantiene intactas las bases que sustentan la desigualdad de la mujer, sobre todo de la mujer de la clase obrera.<\/p>\n<p>23.- Despojar de todo contenido de clase la lucha de las mujeres por la igualdad es una ruta segura a nuevas formas de domesticaci\u00f3n, y a la prolongaci\u00f3n de la opresi\u00f3n. El contenido y la forma de cualquier manifestaci\u00f3n feminista es principalmente el liberalismo. Entre la mujer y el hombre de la clase obrera hay un inter\u00e9s com\u00fan, forman una misma clase social, explotada, y ese inter\u00e9s com\u00fan no existe entre la mujer obrera y la mujer burguesa, aunque ambas tengan que enfrentar la opresi\u00f3n en sus distintas expresiones. Por ejemplo, hoy se encuentra en boga el discurso liberal del <em>empoderamiento <\/em>de la mujer, dirigido a que haya m\u00e1s empresarias, m\u00e1s gerentes, m\u00e1s parlamentarias, m\u00e1s ministras: en otras palabras, reforzar la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda y el Estado capitalistas d\u00e1ndole un rostro femenino; por su parte, las pol\u00edticas estatales se dirigen a implementar por doquier \u00e1reas s\u00f3lo para mujeres en el transporte y los espacios p\u00fablicos y otros espacios diferenciados bajo el argumento de los <em>grupos vulnerables, <\/em>reforzando la desigualdad mediante la caridad y el asistencialismo, al tiempo que promueven la agudizaci\u00f3n de una lucha entre g\u00e9neros que debilita la solidaridad de clase y confunde la orientaci\u00f3n pol\u00edtica que debe tener la lucha por la emancipaci\u00f3n de la mujer trabajadora.<\/p>\n<p>24.- Tendencias regulacionistas copan al movimiento feminista coloc\u00e1ndolo pol\u00edticamente como un auxiliar de la explotaci\u00f3n capitalista, para retocarlo, maquillarlo, embellecerlo. Reformas, retoques, mejoramientos del sistema capitalista y sus leyes, es lo m\u00e1s lejos que van.<\/p>\n<p>25.- Por otra parte, y sobre todo el feminismo peque\u00f1oburgu\u00e9s, con la <em>sororidad<\/em> (3) concentra su argumentaci\u00f3n en el asunto de g\u00e9nero, al igual que todas las variantes denominadas antipatriarcales. Hay un asunto de fondo, se levantan barreras para la unidad de clase de la mujer y hombre proletarios, unidad de clase vital para luchar contra el capitalismo por la emancipaci\u00f3n social y por la emancipaci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>III<br \/>\n<\/strong><strong><em>Soportes ideol\u00f3gicos-culturales-religiosos<br \/>\n<\/em><\/strong><strong><em>de la opresi\u00f3n de la mujer<\/em><\/strong><\/p>\n<p>26.- A partir del momento de la divisi\u00f3n social del trabajo y de la divisi\u00f3n de la sociedad en clases y a lo largo del desarrollo hist\u00f3rico, se ha venido instalando en la mentalidad social la superioridad del hombre con relaci\u00f3n a la mujer.<\/p>\n<p>27.- La superaci\u00f3n de algunos anacronismos sociales y jur\u00eddicos que presenciamos actualmente, manifestados como nuevos derechos formales para las mujeres, est\u00e1n en sincron\u00eda y son necesarios con la afluencia masiva de las mujeres proletarias al trabajo social, tal como aconteci\u00f3 en los inicios del capitalismo con los <em>derechos del hombre <\/em>para legalizar que el trabajador concurriera libremente a vender su fuerza de trabajo.<\/p>\n<p>28.- A pesar de ello, algunos vestigios de las tradiciones anacr\u00f3nicas persisten en las sociedades capitalistas, tales como el machismo y las que tienen que ver con la sexualidad de las mujeres, por ejemplo el elogio a la virginidad y la castidad, el castigo a las relaciones prematrimoniales y la infidelidad, etc\u2026<\/p>\n<p>29.- Los derechos de las mujeres bajo las diversas formas de matrimonio dependen de su situaci\u00f3n dentro de las relaciones sociales de producci\u00f3n y de la clase social a la que pertenece la mujer, as\u00ed ha sido a lo largo de los diferentes modos de producci\u00f3n y formas de organizaci\u00f3n social. Perviven en el campo y entre los pueblos indios los matrimonios arreglados, la dote e incluso el matrimonio por rapto. Tales costumbres reaccionarias son elevadas a valores por la cultura del capitalismo que las reproduce en los medios masivos de comunicaci\u00f3n d\u00eda tras d\u00eda, prohijando aberrantes casos de abuso contra las mujeres (violaciones, etc.).<\/p>\n<p>30.- Las formas de opresi\u00f3n y discriminaci\u00f3n com\u00fanmente englobadas como \u201cmachismo\u201d tienen expresiones violentas y no violentas, sin embargo es necesario destacar que el t\u00e9rmino machismo es un t\u00e9rmino reduccionista y simplista del discurso feminista, y en forma alguna constituye una categor\u00eda con la cual analizar adecuadamente la cuesti\u00f3n desde la perspectiva marxista. Al hacerlo desde el materialismo hist\u00f3rico, los comunistas vamos m\u00e1s all\u00e1 del entramado cultural para explicar la violencia contra la mujer y en general la desigualdad entre el hombre y la mujer. Esta explicaci\u00f3n tiene bases objetivas y no se coloca en la esfera la superestructura; no es un asunto de la ideolog\u00eda machista, sino un asunto de la reproducci\u00f3n del capital.<\/p>\n<p>31.- El asesinato violento de mujeres -al que el derecho burgu\u00e9s designa actualmente como feminicidio- no solamente expresa una postura ideol\u00f3gica que considera a la mujer como objeto, sino que tambi\u00e9n est\u00e1 fuertemente relacionado con formas de acumulaci\u00f3n de dinero como la prostituci\u00f3n, la trata de personas, el tr\u00e1fico de \u00f3rganos, la esclavitud moderna, de las que es copart\u00edcipe y beneficiario el Estado burgu\u00e9s, y cuyas v\u00edctimas provienen principalmente de las clases proletarias.<\/p>\n<p>32.- En esta sociedad capitalista no se asume el cuidado de la infancia como una responsabilidad social, por lo que la crianza se considera un asunto individual circunscrito al \u00e1mbito familiar, en el que el mayor peso termina recarg\u00e1ndose en la mujer, at\u00e1ndola, limitando su capacidad productiva, su actividad, su desarrollo personal y social. Es s\u00f3lo la mujer burguesa quien logra desenajenarse de estas tareas, pero a costa de relegar las tareas del cuidado y la crianza a mujeres de la clase obrera. Gracias al trabajo de las proletarias, s\u00f3lo la mujer burguesa logra \u201cempoderarse\u201d y as\u00ed abrirse camino para reafirmarse como parte de la clase dominante que oprime hombres y mujeres de la clase obrera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>IV<br \/>\n<\/strong><strong>Car\u00e1cter de la opresi\u00f3n de la mujer<br \/>\n<\/strong><strong>en el M\u00e9xico capitalista <\/strong><\/p>\n<p>33.- En el M\u00e9xico contempor\u00e1neo, donde el capitalismo de los monopolios impera y el antagonismo capital\/trabajo marca la lucha de clases, se coloca como relevante el rol de la mujer trabajadora y las tareas para su organizaci\u00f3n. La mujer y el hombre proletarios, quienes conforman la clase obrera, son el sujeto revolucionario que habr\u00e1 de realizar los cambios necesarios, la tarea esencial: la Revoluci\u00f3n Socialista.<\/p>\n<p>34.- En el capitalismo, a pesar de una relativa independencia econ\u00f3mica e igualdad jur\u00eddica formal, persisten las diferencias en la jornada de trabajo y en el salario entre hombre y mujer trabajadores.<\/p>\n<p>35.- Dentro del proceso productivo la mayor\u00eda de las trabajadoras son relegadas a tareas secundarias, tales como la maquila, el empacado, el comercio, los servicios de limpieza, etc.<\/p>\n<p>36.- La alta concentraci\u00f3n de la mujer trabajadora en la maquila, las condiciones en que esa rama de la producci\u00f3n funciona (lugares alejados de las zonas industriales tradicionales, turnos nocturnos, ning\u00fan derecho) est\u00e1n eslabonadas con el feminicidio.<\/p>\n<p>37.- Relacionado con su integraci\u00f3n tard\u00eda al proceso productivo en el capitalismo, las mujeres reciben salarios menores, atribuidos a su disponibilidad laboral en horarios reducidos, maternidad, carencia de especializaci\u00f3n, baja escolaridad.<\/p>\n<p>38.- Como el asunto de la <strong>desvalorizaci\u00f3n del trabajo <\/strong>golpea m\u00e1s a la mujer, se dan retrocesos en las conquistas laborales y la mujer se ve orillada a trabajar bajo condiciones flexibilizadas, con derechos por debajo de la legislaci\u00f3n, pruebas de no embarazo, despidos por maternidad a la orden del d\u00eda, etc. En el outsourcing, la composici\u00f3n de los trabajadores es mayormente de mujeres.<\/p>\n<p>39.- Frente al alto desempleo, el trabajo informal y de servicios deja a la mujer, as\u00ed como al resto de los trabajadores, sin ning\u00fan tipo de derechos laborales.<\/p>\n<p>40.- Para las mujeres proletarias, el hostigamiento y acoso sexual es imperante a todos los niveles y en todo tipo de centros de trabajo y estudio, incluso proveniente de compa\u00f1eros proletarios.<\/p>\n<p>41.- En adici\u00f3n a su participaci\u00f3n en el proceso de producci\u00f3n, tanto las trabajadoras asalariadas como las aut\u00f3nomas tienen a su cargo la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo (labores dom\u00e9sticas, crianza y cuidados familiares).<\/p>\n<p>42.- El Estado propone y fomenta relaciones de trabajo flexible y temporal como el autoempleo\/la peque\u00f1a empresa, el trabajo en casa, el trabajo sin salario.<\/p>\n<p>43.- Aparecen nuevas formas de desigualdad que se asumen en nombre de la igualdad, pero est\u00e1n encaminadas a aumentar las ganancias, sin considerar la importancia de la protecci\u00f3n a la maternidad para el grupo social, como: igualar las edades de jubilaci\u00f3n, permitir el trabajo nocturno industrial, extender el servicio militar a las mujeres.<\/p>\n<p>44.- En el trabajo dom\u00e9stico se emplean principalmente mujeres migrantes, ind\u00edgenas o con baja escolaridad que viven una situaci\u00f3n de semiesclavitud. La gran masa de mujeres que se emplean para el trabajo dom\u00e9stico (2,400,000 en M\u00e9xico en 2017) es una contundente evidencia del antagonismo de intereses entre la mujer burguesa y la mujer proletaria, por m\u00e1s que las campa\u00f1as medi\u00e1ticas por un trato justo (reconocer sus derechos laborales, vacaciones, seguro social, etc.) busquen blanquear la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>45.- Las condiciones t\u00e9cnicas y sociales diferentes entre las mujeres proletarias de la ciudad y el campo expresan grados mayores de la opresi\u00f3n. Del campo provienen la mayor\u00eda de las mujeres migrantes, la mayor\u00eda las mujeres que son enroladas al trabajo dom\u00e9stico, la mayor\u00eda de las mujeres que son forzadas a prostituirse. En el campo se expresa con mayor fuerza y arraigo el yugo dom\u00e9stico y familiar sobre la mujer.<\/p>\n<p>46.- Las condiciones materiales de las mujeres proletarias en la \u00e9poca actual, tales como la intensificaci\u00f3n del trabajo, la inseguridad, el empleo flexible, adem\u00e1s de la carga de la reproducci\u00f3n de su propia fuerza de trabajo y en muchas ocasiones la de su familia, impiden que la independencia econ\u00f3mica de las mujeres conduzca a una verdadera emancipaci\u00f3n social, y tambi\u00e9n marcan el ejercicio de su maternidad. Sin embargo, se observa la incidencia de ideas peque\u00f1o burguesas entre algunas j\u00f3venes proletarias, que antes de experimentar los problemas relacionados con la maternidad y la familia s\u00ed perciben la naturaleza clasista de los problemas generales, pero se ven influidas por experiencias negativas en la familia y el trabajo para adoptar las posiciones del feminismo, que postulan que vivimos en una sociedad dominada por los hombres.<\/p>\n<p>47.- Parad\u00f3jicamente, ya que la fuerza de trabajo tuvo un incremento porcentual significativo de mano de obra femenina y que en una d\u00e9cada alcanzar\u00e1 ya el 50%, la tasa de sindicalizaci\u00f3n entre la mujer es muy baja, y m\u00e1s baja a\u00fan es su presencia en las instancias de direcci\u00f3n del movimiento sindical de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>V<br \/>\n<\/strong><strong>La lucha de la mujer trabajadora en M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p>48.- La organizaci\u00f3n de la mujer se dio en el seno de la clase obrera, debido a la influencia de las ideas por la emancipaci\u00f3n de la mujer planteadas por el marxismo. Aunque en el periodo previo a la Revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa de 1910 exist\u00edan ya incipientes reclamos por derechos, no fue sino hasta 1919, con la creaci\u00f3n de la Secci\u00f3n Mexicana de la Internacional Comunista, que la lucha por los derechos y emancipaci\u00f3n de la mujer se posicion\u00f3 y empez\u00f3 a adquirir relevancia. Los derechos laborales, sociales y pol\u00edticos de la mujer mexicana est\u00e1n asociados a la lucha de la clase obrera y a la actividad de los comunistas.<\/p>\n<p>49.- El papel del feminismo nacional estuvo orientado a conquistar derechos para la mujer\u00a0 burguesa y fue r\u00e1pidamente institucionalizado por el Estado mexicano. Emergen organizaciones que pretenden ocultar la naturaleza de la opresi\u00f3n de la mujer y establecen otras causas para ella (contradicci\u00f3n hombre\/mujer, asunto del lenguaje, etc.), cuya matriz ideol\u00f3gica son los centros acad\u00e9micos, las fundaciones u ONG\u2019s, con una labor pol\u00edtica e ideol\u00f3gica muy clara en favor del sistema.<\/p>\n<p>50.- Los partidos burgueses, al reconocer la desigualdad de la mujer pero planteando soluciones que responsabilizan a los individuos en particular y no al Estado, nuevamente caracterizan el asunto puramente como una cuesti\u00f3n de superaci\u00f3n de anacronismos, y cumplen el papel que es funcional a la dominaci\u00f3n capitalista: por ejemplo, compartir la crianza y labores dom\u00e9sticas con los varones, reformar el sistema educativo, etc., pero nunca ir a la ra\u00edz: las condiciones materiales que determinan la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>VI<br \/>\n<\/strong><strong>La lucha de la clase obrera<br \/>\n<\/strong><strong>y la mujer trabajadora, una sola<\/strong><\/p>\n<p>51.- <strong>Es inseparable la lucha por el socialismo, de la lucha por la emancipaci\u00f3n de la mujer<\/strong>, pues para emanciparse el proletariado debe emancipar a todos los explotados y oprimidos. En tanto que las revoluciones anteriores pon\u00edan en el poder, en lugar de una clase explotadora caduca, a otra que perfeccionaba la m\u00e1quina explotadora, la Revoluci\u00f3n socialista pone en el poder a la clase obrera, rompe la m\u00e1quina estatal burguesa e instaura la dictadura del proletariado; en tanto que las revoluciones anteriores sustitu\u00edan una forma de propiedad privada por otra, la Revoluci\u00f3n Socialista suprime la propiedad privada y la sustituye con la propiedad social; en tanto que las revoluciones anteriores sustitu\u00edan una forma de explotaci\u00f3n con otra, la Revoluci\u00f3n Socialista suprime todas las formas de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n; en tanto las revoluciones anteriores culminaban en la toma del poder pol\u00edtico y lo pon\u00edan en consonancia con la nueva forma de propiedad privada, la Revoluci\u00f3n Socialista comienza por la conquista del poder y el nuevo poder estatal crea la econom\u00eda socialista, cambia las relaciones sociales y lleva a cabo profundos y radicales cambios en todas las esferas de la vida social. Ser\u00e1 el socialismo-comunismo el que genere las condiciones necesarias para la definitiva emancipaci\u00f3n de la mujer, de la misma manera que sin la participaci\u00f3n decisiva y masiva de la mujer trabajadora la Revoluci\u00f3n Socialista tiene pocas posibilidades de triunfa. Son luchas inseparables, y eso debemos tenerlo claro los comunistas.<\/p>\n<p>52.- Nuestra pol\u00e9mica fundamental con el feminismo es que por sus condicionantes de clase burgu\u00e9s y peque\u00f1oburgu\u00e9s, sus objetivos y programa, su contenido y forma, no apunta contra el capitalismo y por el contrario considera posible su reforma. La verdadera emancipaci\u00f3n de la mujer es imposible en coexistencia con ninguna forma de gesti\u00f3n del capital. En el sistema capitalista, la mujer jam\u00e1s podr\u00e1 ser libre y equipararse con el hombre, incluso ahora que se incrementa su papel en la producci\u00f3n, pues se transforma m\u00e1s temprano que tarde en una esclava asalariada. En el capitalismo, est\u00e1 despojada de derechos y mantiene una relaci\u00f3n de interdependencia desventajosa en la familia, y ello s\u00f3lo empeora si como anta\u00f1o la mujer no participa del campo de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>53.- El derecho al trabajo socialmente \u00fatil en una sociedad sin explotaci\u00f3n es una condici\u00f3n previa fundamental para la emancipaci\u00f3n econ\u00f3mica de la mujer. Sin independencia econ\u00f3mica, no es factible la liberaci\u00f3n en lo social.<\/p>\n<p>54.- El socialismo-comunismo garantizar\u00e1 la emancipaci\u00f3n de la mujer, y as\u00ed lo constata la Gran Revoluci\u00f3n Socialista de Octubre y la experiencia de la construcci\u00f3n socialista: la mujer fue integrada masivamente al proceso productivo, cualificando su participaci\u00f3n con la integraci\u00f3n tambi\u00e9n en masa a la educaci\u00f3n. En un breve lapso de la historia millones de mujeres se graduaron como profesionistas, se cualificaron como cuadros cient\u00edficos y t\u00e9cnicos, participando en la industria, inclusive las tareas directivas, en condiciones adversas, como las vividas durante la Segunda Guerra Mundial, en la aeron\u00e1utica. Un importante ejemplo que mostr\u00f3 una mejor posici\u00f3n de la mujer en la vida social fue el de la cosmonauta Valentina Tereshkova.<\/p>\n<p>55.- La construcci\u00f3n socialista dio pasos concretos para la emancipaci\u00f3n de la mujer tambi\u00e9n al socializar las tareas reproductivas y de la crianza. Con gran fuerza revolucionaria el poder obrero sovi\u00e9tico y su partido comunista dio duros golpes a los grilletes de la esclavitud dom\u00e9stica. Las labores de la crianza fueron asumidas colectivamente, como una responsabilidad social: el permiso laboral de maternidad, las guarder\u00edas, los internados, que permit\u00edan a la mujer un espacio para aumentar sus conocimientos y para la participaci\u00f3n pol\u00edtica. Tambi\u00e9n se modific\u00f3 el contrato matrimonial, se reconoci\u00f3 el derecho al divorcio, a la maternidad voluntaria, al aborto. Es muy claro c\u00f3mo la situaci\u00f3n de la mujer en la URSS es una fuerte evidencia de que ah\u00ed se constru\u00eda un mundo nuevo.<\/p>\n<p>56.- En su expresi\u00f3n contempor\u00e1nea, la igualdad de g\u00e9nero = igualdad formal en derechos no eliminar\u00e1 la posici\u00f3n desigual de la mujer proletaria en una sociedad explotadora, por lo que el socialismo-comunismo es una urgencia general de la clase obrera, y una urgencia tambi\u00e9n de la mujer para terminar con los miles de a\u00f1os de opresi\u00f3n y desigualdad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>VII<br \/>\n<\/strong><strong>Tareas para organizar<br \/>\n<\/strong><strong>a la mujer trabajadora en M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p>57.- Hace falta una organizaci\u00f3n que guiada por los criterios clasistas, ajena al feminismo y en pol\u00e9mica con \u00e9l, asuma la tarea de organizar a la mujer trabajadora de nuestro pa\u00eds. Esa decisi\u00f3n planteada por la I Conferencia para la Emancipaci\u00f3n de la Mujer fue asumida por la Reuni\u00f3n de Trabajo de las Mujeres Comunistas, que inici\u00f3 los trabajos rumbo al Congreso de la Organizaci\u00f3n de Mujeres Trabajadoras, a realizarse el 8 de Marzo de 2019. Se trata de una organizaci\u00f3n que enriquecer\u00e1 cualitativamente la lucha de la mujer al tener una posici\u00f3n clara y objetivos concretos para poner fin a la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>58.- Tomando en cuenta que la mayor participaci\u00f3n social y pol\u00edtica de las mujeres se da en las \u00e1reas urbanas se concentraran ah\u00ed los esfuerzos organizativos, sin que vaya en demerito de las \u00e1reas rurales y suburbanas.<\/p>\n<p>59.- La experiencia nos dice, que trat\u00e1ndose de asuntos relacionados con los intereses de su prole (ni\u00f1os, guarder\u00edas, escuelas) las mujeres asumen r\u00e1pidamente la movilizaci\u00f3n, aunque existe un inter\u00e9s menor por los asuntos pol\u00edticos generales. Es deber de la OMT eslabonar lo concreto a lo pol\u00edtico, politizar las luchas, traer el elemento ideol\u00f3gico al primer plano, organizando, educando, conectando las luchas por las reivindicaciones con la lucha profunda por la emancipaci\u00f3n de la mujer y por el socialismo-comunismo.<\/p>\n<p>60.- Las comunistas, las militantes del PCM y la FJC, tienen el papel principal en esa tarea, que es doble para ellas: la organizaci\u00f3n de la mujer por su emancipaci\u00f3n, y hacer confluir a la mujer trabajadora en el torrente de la Revoluci\u00f3n Socialista. Tomando en cuenta los objetivos que se plantea el VI Congreso del PCM, de fortalecerse como precondici\u00f3n de la Nueva Revoluci\u00f3n, se entiende que se coloca como prioridad, junto a la clase obrera y la juventud trabajadora, la participaci\u00f3n activa y masiva de la mujer trabajadora.<\/p>\n<p>61.- Las y los comunistas deben intervenir en\u00e9rgicamente en todo frente de lucha contra toda manifestaci\u00f3n de opresi\u00f3n y de violencia f\u00edsica contra la mujer, tanto entre sus filas como entre las masas obreras.<\/p>\n<p>62.- De la misma manera que en el entorno de la experiencia pr\u00e1ctica del trabajo obrero-sindical se puede caer en la concepci\u00f3n err\u00f3nea de que los cuadros y miembros del Partido son la masas que engrosan y componen este frente, en el caso de las mujeres del Partido, deben realizar el trabajo de organizaci\u00f3n de las masas de mujeres trabajadoras en la OMT, sin ser el componente mayoritario de \u00e9sta organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>63.- La OMT se corresponde con la posici\u00f3n de principios de los comunistas con relaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de la mujer, pero debe asumirse tambi\u00e9n como uno de los pilares en que se asienta el proceso revolucionario por el socialismo-comunismo en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>64.- Del \u00e9xito en las tareas de la OMT en gran medida depende el propio papel del PCM en la Nueva Revoluci\u00f3n, por lo que esa responsabilidad, asumida en primer lugar por las mujeres comunistas debe contar con el concurso militante de todo el PCM.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>VIII<br \/>\nDeberes del PCM para promover<br \/>\nuna mayor participaci\u00f3n de la mujer<br \/>\nen la militancia y entre los cuadros<\/strong><\/p>\n<p>65.- La desigualdad de la mujer, evidente en los bajos porcentajes de participaci\u00f3n en la vida social y pol\u00edtica, en los sindicatos y organizaciones de masas, es tambi\u00e9n reflejada en la composici\u00f3n del PCM; por lo que debemos tomar medidas no cosm\u00e9ticas, ni liberales -como la cuota de g\u00e9nero, rechazada ya por nuestro Partido en su I Congreso en 1996-, sino profundas y de largo plazo para acrecentar num\u00e9ricamente la presencia de mujeres comunistas en las filas partidarias y una decidida y firme orientaci\u00f3n para asegurar que las mujeres militantes puedan transformarse en cuadros, lo que hoy enfrenta varios obst\u00e1culos.<\/p>\n<p>66.- Las mujeres en general encuentran mayores dificultades debido a la falta de tiempo libre para estudiar y militar. Se debe a que adem\u00e1s de la carga laboral la mujer tiene que afrontar las labores de la crianza y la esclavitud dom\u00e9stica. Por lo que el Partido tiene que asumir medidas orientadas espec\u00edficamente a garantizar que las camaradas puedan asistir a las reuniones de c\u00e9lula, de comit\u00e9s, a las escuelas de cuadros, a las conferencias y congresos. No debemos tolerar decisiones burocr\u00e1ticas que convocan a reuniones sin tomar en cuenta horarios y condiciones que podr\u00edan eliminar las trabas para la asistencia de las camaradas.<\/p>\n<p>67.- Del mismo modo que la maternidad puede representar un obst\u00e1culo para la adquisici\u00f3n de conciencia de clase para la mujer trabajadora en general, en tanto absorbe grandes energ\u00edas y recursos de las mujeres y en muchos casos impide o tiende a disminuir su participaci\u00f3n pol\u00edtica, las camaradas j\u00f3venes enfrentan dificultades cuando empiezan a formar familia, cuando asumen la maternidad y con ello nuevas responsabilidades. Debemos realizar esfuerzos ideol\u00f3gicos para esclarecer la necesidad de la militancia en cualquier circunstancia, as\u00ed como procurar las condiciones para que ello sea factible.<\/p>\n<p>68.- Los comunistas debemos combatir la idea de que hay roles estrictos para las mujeres, y afrontarlos con consecuencia en la vida partidaria: por ejemplo, las labores de limpieza o alimentaci\u00f3n tienen que asumirse por los camaradas hombres y mujeres por igual; cuando hay parejas de comunistas resulta inadmisible que las tareas dom\u00e9sticas sean delegadas a las camaradas. Hay que cobrar consciencia de que si queremos y necesitamos una mayor participaci\u00f3n de camaradas mujeres todo el PCM y la juventud comunista deben involucrarse en ello, con iniciativas m\u00faltiples, por ejemplo: funcionamiento de guarder\u00edas rojas durante las reuniones de c\u00e9lula, comit\u00e9, escuela de cuadros, conferencia, congreso o movilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>69.- El PCM es una organizaci\u00f3n que prefigura la nueva sociedad, su vida interna debe ser un anticipo de la sociedad futura. No podemos tolerar, y debemos combatir con el trabajo ideol\u00f3gico toda manifestaci\u00f3n de desigualdad y opresi\u00f3n en nuestras filas.<\/p>\n<p>70.- Requerimos de una activa participaci\u00f3n de toda la militancia para facilitar la participaci\u00f3n de las mujeres en la vida partidaria y su formaci\u00f3n como cuadros.<\/p>\n<p>71.- El trabajo de la OMT no releva al Partido Comunista de su responsabilidad para la emancipaci\u00f3n de la mujer, que seguir\u00e1 su desarrollo desde el mismo Comit\u00e9 Central, en la Comisi\u00f3n de la Mujer ahora con la denominaci\u00f3n de Comisi\u00f3n para la Emancipaci\u00f3n de la Mujer.<\/p>\n<p>72.- En la formaci\u00f3n y educaci\u00f3n de los cuadros y militantes del PCM se integrar\u00e1 el tema de la emancipaci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1 Manual de Econom\u00eda Pol\u00edtica; Primera Edici\u00f3n; Grijalbo 1956, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>2 Alexandra Kollontai, La Mujer en el desarrollo social.<\/p>\n<p>3 <strong>Sororidad <\/strong>es un neologismo empleado por el feminismo para referirse a la hermandad entre mujeres (del lat\u00edn <em>sor<\/em>, hermana\/monja), argumentando que \u201cfraternidad\u201d excluye a las mujeres (del lat\u00edn <em>frater, <\/em>hermano\/monje).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentamos las Tesis sobre la Emancipaci\u00f3n de la Mujer, cuyo proyecto fue redactado y presentado por una comisi\u00f3n de mujeres militantes del PCM, y las cuales fueron ratificadas con enmiendas en el VI Congreso Nacional Ordinario del Partido Comunista de M\u00e9xico. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1685,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[366],"tags":[470,397,469,481,143],"class_list":["post-1683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pcm","tag-emancipacion-de-la-mujer","tag-feminismo-burgues","tag-feminismo-pequenoburgues","tag-partido-comunista-de-mexico","tag-pcm"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1683"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1683\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1688,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1683\/revisions\/1688"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1685"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}