{"id":1878,"date":"2020-05-15T18:57:41","date_gmt":"2020-05-15T18:57:41","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=1878"},"modified":"2020-05-15T19:04:37","modified_gmt":"2020-05-15T19:04:37","slug":"dos-visiones-de-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/05\/15\/dos-visiones-de-la-ciencia\/","title":{"rendered":"Dos visiones de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1880\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Ciencia-y-capitalismo-6-1-193x300.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Ciencia-y-capitalismo-6-1-193x300.jpg 193w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Ciencia-y-capitalismo-6-1-32x50.jpg 32w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Ciencia-y-capitalismo-6-1.jpg 311w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos visiones de la ciencia <em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por <strong>\u00c1ngel Ch\u00e1vez Mancilla<\/strong><br \/>\nDirector de El Comunista<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya hemos dicho que la ciencia como cualquier otro producto del desarrollo de las fuerzas productivas surge bajo condiciones materiales espec\u00edficas. Dice Engels que la aut\u00e9ntica ciencia de la naturaleza s\u00f3lo data de la segunda mitad del siglo XV y a partir de entonces \u201cno ha hecho m\u00e1s que progresar con ritmo constantemente\u201d <strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/strong>. Dicho progreso ha estado vinculado al desarrollo material de la sociedad capitalista, no es casual que de la mano de la revoluci\u00f3n industrial se desarrollaron las ciencias como la f\u00edsica y la qu\u00edmica.<\/p>\n<p>En la actualidad la ciencia se ha convertido en una de las fuerzas productivas m\u00e1s importantes, este aspecto fue ampliamente reflexionado por los cient\u00edficos sovi\u00e9ticos en las ultimas d\u00e9cadas de existencia de la URSS; esto dado el desarrollo de la revoluci\u00f3n t\u00e9cnico cient\u00edfica que se dio en esos a\u00f1os. Junto con la revoluci\u00f3n t\u00e9cnico cient\u00edfica uno de los temas de inter\u00e9s para los sovi\u00e9ticos fue la relaci\u00f3n entre la ciencia y la sociedad, abordaron por tanto la percepci\u00f3n de los miembros de la sociedad frente al avance t\u00e9cnico cient\u00edfico. Pero dado que la sociedad nunca es en abstracto, sino que se debe especificar de qu\u00e9 tipo de sociedad se habla, los cient\u00edficos sovi\u00e9ticos encontraron que la percepci\u00f3n de la ciencia era una para la sociedad capitalista y otra para la sociedad socialista.<\/p>\n<p>La ciencia dentro del capitalismo lleva a expresiones como la divinizaci\u00f3n de la ciencia o su contrario, un repudio y fobia. Para muestra basta pensar en que hoy que algunos sectores de la sociedad muestran su rechazo al saber cient\u00edfico, desde los movimientos anti-vacunas y hasta las expresiones de violencia contra personal m\u00e9dico en medio de la pandemia del Covid-19. Pero una indagaci\u00f3n marxista sobre los fundamentos de las actitudes contra aspectos de la ciencia no puede basarse \u00fanicamente en aspectos ideol\u00f3gicos, de manera similar a como Lenin busca explicar el fen\u00f3meno religioso. Por tanto, aunque aspectos como los bajos porcentajes de acceso a la educaci\u00f3n y la deficiente pol\u00edtica de difusi\u00f3n y divulgaci\u00f3n de la ciencia influyen; no son los elementos determinantes para que sectores de la poblaci\u00f3n trabajadora tengan concepciones\u00a0 disidentes de la ciencia.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre la ciencia y los trabajadores se da en m\u00faltiples formas, pues todo cuando se produce requiere de las fuerzas productivas y ya dijimos que la ciencia es parte de \u00e9stas. Pero la principal forma, la forma m\u00e1s directa en que se relacionan los trabajadores con la ciencia aunque no sea perciba a primera vista, es en el proceso de trabajo. Ah\u00ed es donde los trabajadores ven divorciada la ciencia de sus intereses, ah\u00ed es donde la ven ajena o hasta como enemiga de sus intereses. Tal fen\u00f3meno se expres\u00f3 en la temprana revoluci\u00f3n industrial en Inglaterra y tuvo su expresi\u00f3n en el <em>ludismo<\/em>, con la destrucci\u00f3n de las m\u00e1quinas. Las ideas de esta etapa del movimiento obrero, que en parte ve\u00eda al progreso t\u00e9cnico-cient\u00edfico como enemigo de los trabajadores, en esencia contin\u00faan subsistiendo en la franja m\u00e1s atrasada pol\u00edticamente de la clase obrera.<\/p>\n<p>En el proceso de producci\u00f3n es donde el hombre tiene contacto con la ciencia y la tecnolog\u00eda como instrumentos de trabajo que le permiten transformar la naturaleza. Y tambi\u00e9n es en el proceso de trabajo donde se hace evidente que los trabajadores no se benefician de la ciencia y la tecnolog\u00eda, pues, siendo \u00e9stas parte de las fuerzas productivas, su propiedad se encuentra en manos privadas. Por este motivo en el capitalismo la ciencia y la tecnolog\u00eda no implican una mejora directa y necesaria de las condiciones de vida de los trabajadores y son usadas para el enriquecimiento de los monopolios que ven en la ciencia las posibilidades de aumentar la plusval\u00eda relativa y seguir alterando la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital a favor de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n de la ciencia y la tecnolog\u00eda implican una reducci\u00f3n del tiempo de trabajo socialmente necesario para los procesos productivos, pero en el capitalismo esto no se expresa en la ampliaci\u00f3n del tiempo de trabajo libre para los trabajadores, sino en el despido de trabajadores y nuevas alteraciones dentro de la anarqu\u00eda del capital. Por tanto se da un divorcio entre los productores y la ciencia, y un desprecio por el desarrollo cient\u00edfico. Al respecto dice G. V\u00f3lkov: \u201cHoy en d\u00eda podr\u00edamos componer vol\u00famenes enteros con semejantes declaraciones en las cuales al progreso cient\u00edfico-t\u00e9cnico se le asignan rasgos mefistof\u00e9licos que tientan al hombre, para desolar su alma.\u201d <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/p>\n<p>Sumado a esto se tiene que en el capitalismo el acceso al conocimiento cient\u00edfico est\u00e1 restringido para una porci\u00f3n reducida de la poblaci\u00f3n que accede a los estudios; otra parte de los avances cient\u00edficos queda fuera del alcance de los trabajadores cuando, por ejemplo, acceder a determinados medicamentos implica costo elevados que no puede pagar la mayor parte de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la cr\u00edtica marxista al empleo de la ciencia en el capitalismo, hay tambi\u00e9n cr\u00edticas desde el romanticismo econ\u00f3mico u otras posiciones idealistas. Hay cr\u00edticos del capitalismo que, por no comprender la dial\u00e9ctica de la sociedad, ven que la salida al capitalismo no est\u00e1 en superar dicho sistema social con uno m\u00e1s desarrollado que retome los desarrollos humanos surgidos bajo el capitalismo, de tal forma que llegan a pensar que la racionalizaci\u00f3n del trabajo implica deshumanizar al hombre y exaltan la labor artesanal, ideolog\u00eda del peque\u00f1oburgu\u00e9s.<\/p>\n<p>En resumen, si bien en el capitalismo la ciencia no est\u00e1 al servicio de los trabajadores y se presenta como ajena a ellos, debemos preguntarnos: \u00bfEsto implica que el progreso cient\u00edfico y t\u00e9cnico es malo en s\u00ed mismo? Claro que no, \u201cEl verdadero culpable del conflicto existente entre el hombre y la t\u00e9cnica, es el capitalismo\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong> [3]<\/strong><\/a>. Es el capitalismo el que hace que la ciencia que podr\u00eda emplearse para resolver los problemas que aquejan a la humanidad se reduzca a un instrumento de enriquecimiento de los monopolios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del temor a la ciencia, tambi\u00e9n puede ocurrir otro fen\u00f3meno: deificar la ciencia. Este \u00faltimo fen\u00f3meno se puede vincular a la categor\u00eda de la enajenaci\u00f3n. Debemos aclarar hay m\u00faltiples formas en las que se presenta la enajenaci\u00f3n, una de \u00e9stas es cuando el productor no se reconoce en el producto, no aprecia el trabajo como lo propiamente humano o puede verse a s\u00ed mismo como ap\u00e9ndice de la m\u00e1quina. As\u00ed pues, al igual que en la religi\u00f3n, el humano tambi\u00e9n puede adorar su propia creaci\u00f3n: en el capitalismo la ciencia y el tecnicismo deifica los productos de la actividad humana a tal punto que \u201cel humano pierde la noci\u00f3n de que la ciencia y la t\u00e9cnica son producto de su propia actividad, y les asigna vida independiente y poder m\u00edstico sobre la gente, llegando a ser la encarnaci\u00f3n de las relaciones que dominan al hombre y que lo estropean f\u00edsica y moralmente\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong> [4]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>Para aquellos que influidos por tendencias seudomarxistas y revisionistas est\u00e1n preocupados del fen\u00f3meno de la enajenaci\u00f3n como el principal mal del capitalismo, les recordamos que la enajenaci\u00f3n se combate en esencia no por medio de aspectos culturales o de car\u00e1cter ideol\u00f3gico, sino por la revoluci\u00f3n socialista: \u201cPara aniquilar la enajenaci\u00f3n de los frutos del trabajo hay que erradicar, ante todo, la propiedad privada sobre los medios de producci\u00f3n, reconstruir todo el sistema de relaciones sociales de manera que cada individuo sea, en realidad, su due\u00f1o\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong> [5]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>La ciencia en el socialismo, como una fuerza productiva, permite el incremento de la producci\u00f3n y disminuir el tiempo de trabajo socialmente necesario, lo que puede expresarse en la reducci\u00f3n de la jornada laboral. De esta forma: \u201cEn la sociedad socialista, el crecimiento de la ciencia y la t\u00e9cnica, cualquiera que sea su envergadura, es el crecimiento de las fuerzas propias del hombre. Por eso en el socialismo no existen fen\u00f3menos como el culto a la m\u00e1quina, la divinizaci\u00f3n de la ciencia y la t\u00e9cnica, la maquinofobia, mitos ideol\u00f3gicos tan difundidos hoy en los pa\u00edses capitalistas\u201d <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[6]<\/strong>.<\/a><\/p>\n<p>En el socialismo la relaci\u00f3n entre los trabajadores y la ciencia se expres\u00f3 de forma arm\u00f3nica debido a la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica y tambi\u00e9n implic\u00f3 mayor acceso de los trabajadores a los estudios (al respecto de esto hablamos en el art\u00edculo anterior)<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong> [7]<\/strong><\/a>. Pero tambi\u00e9n se dio por medio de movimientos surgidos entre los trabajadores, tal es el caso del <em>Stajanovismo<\/em>, movimiento obrero iniciado por el minero Alexei Stajanov en 1935; que implica la trasformaci\u00f3n de la relaci\u00f3n m\u00e1quina-hombre por medio de la racionalizaci\u00f3n socialista del trabajo, lo que permite un aumento extraordinario de la producci\u00f3n<strong><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"> [8]<\/a><\/strong>.<\/p>\n<p>El cambio de la relaci\u00f3n hombre-m\u00e1quina es parte de la transformaci\u00f3n de la ciencia en el socialismo, esto implic\u00f3 que el desarrollo de las t\u00e9cnicas productivas y la automatizaci\u00f3n no solo no implicaban despidos, sino que eran aspectos a trav\u00e9s de los cuales los trabajadores pod\u00edan expresar su creatividad y aplicaci\u00f3n del conocimiento y pod\u00edan proponer innovaciones t\u00e9cnicas para aumentar el nivel de automatizaci\u00f3n y por tanto el incremento de la producci\u00f3n. Esto hac\u00eda a los trabajadores y trabajadoras parte fundamental de la producci\u00f3n, y no ap\u00e9ndices de la m\u00e1quina <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[9]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo de esta forma se avanza en cumplir la aspiraci\u00f3n marxista de la desaparici\u00f3n de la contradicci\u00f3n entre trabajo manual y trabajo intelectual: \u201cLa automatizaci\u00f3n \u2013fase suprema de la maquinaci\u00f3n del trabajo\u2013 origina muy serias modificaciones en la estructura del personal, crea un nuevo tipo de obrero: el obrero intelectual. Con ello se borran las fronteras entre el trabajo intelectual y el f\u00edsico, y el nuevo tipo de operario se asemeja m\u00e1s a un t\u00e9cnico que a un obrero\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[10]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>En resumen la ciencia en el socialismo guarda con el hombre una relaci\u00f3n arm\u00f3nica, pues como\u00a0 fuerza productiva abandona la anarqu\u00eda a la que est\u00e1 sometida bajo el capitalismo. De igual forma la ciencia se integra en el conjunto de las actividades productivas por lo que deja de ser accesible solo para algunos, y tambi\u00e9n deja de presentarse como ajena al trabajo y se expresa como producto del humano cuyos beneficios repercuten directamente sobre el conjunto de la colectividad humana.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/strong><\/p>\n<p>Comentarios y sugerencias: <a href=\"mailto:angelch.mancilla@gmail.com\">angelch.mancilla@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <\/strong>Federico Engels. <em>Anti-D\u00fchring<\/em> o <em>La subversi\u00f3n de la filosof\u00eda por el se\u00f1or D\u00fchring<\/em>. Trad. de Wenceslao Roces M\u00e9xico, Ediciones de Cultura Popular, 1975. p. 23<\/p>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[2]<\/a> <\/strong>G. V\u00f3lkov. \u201cEl hombre en peligro\u201d, en <em>El hombre y la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica<\/em>. Mosc\u00fa, Progreso, 1975. p. 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><strong>[3]<\/strong><\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>. p. 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><strong>[4]<\/strong><\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>. p 14.<\/p>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[5]<\/a> <\/strong><em>Ib\u00edd<\/em>. p. 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><strong>[6]<\/strong><\/a> G. V\u00f3lkov. \u201cAl lector\u201d, en El hombre y la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica. Mosc\u00fa, Progreso, 1975. p.8<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><strong>[7]<\/strong><\/a> <em>vid<\/em>. <a href=\"http:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/05\/08\/ciencia-y-socialismo\/\">http:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/05\/08\/ciencia-y-socialismo\/<\/a><\/p>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[8]<\/a> <\/strong>Vid. B. <em>Sz\u00e9kely<\/em>. <em>De Taylor a Stajanov. La m\u00e1quina devora al hombre, el hombre amo de la m\u00e1quina<\/em>. La Plata, Editorial Calomino, 1946.\u00a0 pp. 167-199.<\/p>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[9]<\/a> <\/strong>Nikolai Zagorodni. \u201cLa racionalizaci\u00f3n del trabajo\u201d, en <em>Cultura Sovi\u00e9tica<\/em>, no, 32. Junio de 1937.<\/p>\n<p><strong><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[10]<\/a><\/strong> <em>Vid<\/em>. A. Jramoi. \u201cAutomatismo y t\u00e9cnica\u201d, <em>Cultura Sovi\u00e9tica<\/em>, no. 30, abril 1947. pp. 8-9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Columna semanal.<br \/>\nPor el Director de El Comunista<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1881,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[538],"tags":[480,385,192],"class_list":["post-1878","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna-reflexiones-sobre-ciencia-y-marxismo","tag-capitalismo","tag-ciencia","tag-urss"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1878"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1878\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1882,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1878\/revisions\/1882"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}