{"id":1932,"date":"2020-06-05T14:57:46","date_gmt":"2020-06-05T14:57:46","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=1932"},"modified":"2020-06-05T14:57:46","modified_gmt":"2020-06-05T14:57:46","slug":"ciencia-ficcion-y-socialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/06\/05\/ciencia-ficcion-y-socialismo\/","title":{"rendered":"Ciencia ficci\u00f3n y socialismo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1933\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Yefremov-Ivan-300x215.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Yefremov-Ivan-300x215.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Yefremov-Ivan-1024x734.jpg 1024w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Yefremov-Ivan-768x550.jpg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Yefremov-Ivan-640x459.jpg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Yefremov-Ivan-50x36.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Yefremov-Ivan-600x430.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Yefremov-Ivan.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Fotograf\u00eda: Internet*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ciencia ficci\u00f3n y socialismo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">por <strong>\u00c1ngel Ch\u00e1vez Mancilla<\/strong><br \/>\nDirector de El Comunista<\/p>\n<p>En el cierre de nuestra entrega anterior, despu\u00e9s de describir algunas caracter\u00edsticas de la ciencia ficci\u00f3n producida bajo el capitalismo y con base en la ideolog\u00eda burguesa, planteamos la pregunta \u00bfEs esta la \u00fanica forma de pensar la ciencia ficci\u00f3n? La respuesta es no. Bajo las condiciones de la construcci\u00f3n socialista se produjeron obras de ciencia ficci\u00f3n donde no se plantean futuros dist\u00f3picos, sino futuros donde la resoluci\u00f3n de las contradicciones de la sociedad y la plenitud humana eran la constante, donde el desarrollo cient\u00edfico-t\u00e9cnico se traduc\u00eda en una mayor libertad para la humanidad.<\/p>\n<p>El capitalismo y su aparato ideol\u00f3gico presentan esta realidad como la \u00fanica posible, por lo que impiden las proyecciones de la sociedad futura en que no exista la explotaci\u00f3n, la desigualdad y en general la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre y la explotaci\u00f3n irracional de la naturaleza. Imaginar y postular este futuro, que parecer\u00eda ut\u00f3pico pero que tiene bases cient\u00edficas pues es el comunismo, es \u00fanicamente posible rompiendo con la ideolog\u00eda burguesa y aceptando que la explotaci\u00f3n y la violencia no son eternas, que el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico puede ser ben\u00e9fico para toda la humanidad pero requieren de nuevas relaciones sociales de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si no se rompe con la ideolog\u00eda burguesa \u00fanicamente se puede alcanzar a postular futuros dentro del marco capitalista donde la sociedad parecer\u00eda funcionar mejor, pero sin desaparecer la esencia del capitalismo que lleva a la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre. Otra salida puede ser postular futuros ut\u00f3picos de sociedades donde aparentemente la armon\u00eda reina, no obstante esto no pasa de ser una reedici\u00f3n de las ideas del socialismo ut\u00f3pico del que Marx y Engels se\u00f1alaron sus limitantes y su esencia burguesa.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que la ciencia ficci\u00f3n de corte socialista produjo la imaginaci\u00f3n de sociedades donde el comunismo hab\u00eda triunfado \u2013sin ser el origen de la totalidad de las obras de \u00e9ste g\u00e9nero. El ejemplo lo podemos ver en la sociedad y los personajes de <em>La nebulosa de Andr\u00f3meda<\/em> de Iv\u00e1n Efremov<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong> [1]<\/strong><\/a>. Tambi\u00e9n imagina a personajes representantes de la sociedad comunista, al hombre y a la mujer nuevos de la sociedad futura, la novela de Gueorgui Martinov, <em>Gianeya <\/em><strong><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/strong>, donde se retrata a una mujer que proviene de una sociedad plenamente comunista, tiene desarrollados los aspectos intelectuales, morales y f\u00edsicos; es h\u00e1bil en deportes; tiene la posibilidad de aprender lenguajes y convivir. Es un ser de una sociedad comunista.<\/p>\n<p>Respecto a la relaci\u00f3n entre el hombre y el desarrollo t\u00e9cnico-cient\u00edfico no se prefiguran m\u00e1quinas que se rebelan a la humanidad, sino que le facilitan sus labores y permiten que se dedique mayor tiempo a otras ocupaciones o a profundizar el conocimiento de la naturaleza. Este caso se encuentra retratado en <em>El leopardo de la cumbre del Kilimanjaro<\/em>, de Olga Lari\u00f3nova<strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"> [3]<\/a><\/strong>; libro donde aparecen robots altamente desarrollados y se plantea la cuesti\u00f3n en torno a qu\u00e9 pasar\u00eda si la humanidad desarrollara tanto el conocimiento que pudiera alcanzar a conocer la fecha de la muerte de cada individuo. En esta novela ni el empleo de robots avanzados, ni las posibilidades de conocer el futuro de los individuos, generan trastornos en la sociedad que lleven a concebir la ciencia y tecnolog\u00eda como un enemigo de la humanidad.<\/p>\n<p>En resumen, la ciencia ficci\u00f3n sovi\u00e9tica expresa una relaci\u00f3n arm\u00f3nica entre la sociedad y los desarrollos t\u00e9cnico-cient\u00edficos, esto derivado de que en el socialismo la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica y la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n permiten que la ciencia est\u00e9 al servicio de los trabajadores y no de un pu\u00f1ado de explotadores como ocurre actualmente.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan hay otro aspecto que problematizar, referente a la relaci\u00f3n entre la forma de imaginar la sociedad futura y el materialismo hist\u00f3rico. Empecemos por recordar que el materialismo hist\u00f3rico concibe a la historia como una ciencia. Esto implica que, como cualquier otra ciencia, tiene leyes que permiten conocer las tendencias generales del desarrollo de los fen\u00f3menos a futuro; esto es lo que algunos te\u00f3ricos marxistas han llamado una \u201ctecnolog\u00eda de la historia\u201d. As\u00ed pues, si existe una base cient\u00edfica para delinear aspectos de la sociedad futura, los escritores de ciencia ficci\u00f3n deben combinar la ciencia de la historia con aspectos de fantas\u00eda.<\/p>\n<p>Esto puede llevarnos a concebir de una forma distinta a la ciencia ficci\u00f3n dura y blanda, pues as\u00ed como pueden tratarse con mayor o menor rigor los aspectos cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos referentes a las ciencias de la naturaleza; podr\u00eda existir una ciencia ficci\u00f3n dura en medida que trate con rigor aspectos de la ciencia de la historia y una ciencia ficci\u00f3n blanda que no atienda a la ciencia de la historia para plantear el futuro estado de la sociedad. Esta cesi\u00f3n que podr\u00eda parecer absurda contempla que los escritores conozcan las leyes m\u00e1s generales del desarrollo hist\u00f3rico-social (la ley de la tendencia la concordancia entre fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n, la relaci\u00f3n entre la base y la superestructura, que el ser social determina la conciencia social, la existencia de la lucha de clases, etc.).<\/p>\n<p>Afortunadamente Iv\u00e1n Efremov expuso estos aspectos en un ejercicio de meta novela, pues en <em>El coraz\u00f3n de la serpiente <\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[4]<\/strong><\/a> hace que sus personajes, pertenecientes a una sociedad comunista, discurran sobre las novelas de ciencia ficci\u00f3n capitalista y afirmen que en \u00e9stas se expresaba la ideolog\u00eda de dicha sociedad y por lo tanto planteaban la guerra, la agresi\u00f3n como una forma de relacionamiento universal y eterna entre las sociedades. Pero lo m\u00e1s interesante de su obra es que al plantear una sociedad comunista atiende a las leyes del materialismo hist\u00f3rico y plantea las cuestiones siguientes: si los humanos de una sociedad comunista coinciden en el espacio con seres consientes, que tambi\u00e9n viajen en ese \u00e1mbito del universo, seguramente la forma de relacionarse no ser\u00eda a trav\u00e9s de la violencia o el sometimiento porque \u2013aqu\u00ed est\u00e1 presente la concepci\u00f3n materialista de la sociedad\u2013 toda sociedad que alcance a conquistar el espacio y hacer viajes interplanetarios, lo que implica un gran desarrollo de las fuerzas productivas que hoy se ven frenadas por las relaciones de producci\u00f3n capitalistas, seguramente posee una base material comunista; por tanto su concepci\u00f3n ideol\u00f3gica no contemplar\u00e1 la violencia, la guerra o la dominaci\u00f3n como forma de relacionarse. Es decir, en este caso la superestructura ideol\u00f3gica responde a la base material de la sociedad.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, Efremov concibe que el desarrollo cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico est\u00e1 vinculado a la base material de la sociedad y por tanto s\u00f3lo bajo el socialismo, que romper\u00e1 las trabas de las actuales relaciones de producci\u00f3n, es posible que se llegue al espacio. De lo cual resulta que son err\u00f3neas, desde la ciencia de la historia, las obras de ciencia ficci\u00f3n que plantean la guerra interplanetaria o rebeliones de robots y en general la continuidad de la contradicci\u00f3n entre la humanidad y la ciencia, la continuidad de la opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n<strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"> [5]<\/a><\/strong>.<\/p>\n<p>Esta obra de Efremov es claro ejemplo de que s\u00ed es posible imaginar futuros distintos a los planteados por la ideolog\u00eda capitalista, pero que para esto se requiere estar bien asentados en la visi\u00f3n marxista-leninista de la realidad y romper con la ideolog\u00eda burguesa que nos presenta la actual sociedad como la \u00fanica realidad posible. Tambi\u00e9n constata que la sociedad socialista en que materialmente se busca desaparecer la explotaci\u00f3n y en la cual la tecnolog\u00eda no es vista como enemiga de los trabajadores, genera un reflejo que se concreta en novelas que no hacen culto a la violencia ni eternizan la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed pues la consigna de Lenin: \u201co ideolog\u00eda burguesa o ideolog\u00eda proletaria\u201d atraviesa todo aspecto relacionado con la superestructura, la ciencia, la filosof\u00eda, la pol\u00edtica, el arte y la literatura, incluida en ella la ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comentarios y sugerencias: <a href=\"mailto:angelch.mancilla@gmail.com\">angelch.mancilla@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>*Las im\u00e1genes presentadas en el cuerpo del presente art\u00edculo han sido retomadas de internet con el fin de complementar, diversificar y desdoblar las posibilidades comunicativas de los contenidos presentados en El Machete, sin ning\u00fan fin de lucro y como parte de una plataforma gratuita y libre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Iv\u00e1n Efremov. <em>La nebulosa de Andr\u00f3meda<\/em>. Mosc\u00fa, Ediciones en Lenguas Extra jeras, s\/f.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Gueorgui Martinov. <em>Guianeya<\/em>. Mosc\u00fa, Editorial MIR, 1977.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[3]<\/a> Olga Lari\u00f3nova. <em>El leopardo de la cumbre del Kilimanjaro<\/em>. Mosc\u00fa, Editorial MIR, 1977.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[4]<\/a> Iv\u00e1n Efremo. <em>El coraz\u00f3n de la serpiente<\/em>. Mosc\u00fa, Editorial MIR, s\/f.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[5]<\/a> Est\u00e1 en preparaci\u00f3n un estudio particular de esta obra de Efremov, destacando los aspectos de la ciencia de la historia que integra en su novela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Columna semanal por el Director de El Comunista.<br \/>\nUn breve repaso al desarrollo de la ciencia ficci\u00f3n en la experiencia de construcci\u00f3n socialista del siglo XX<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1933,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[538],"tags":[584,176],"class_list":["post-1932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna-reflexiones-sobre-ciencia-y-marxismo","tag-ciencia-ficcion","tag-socialismo"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1932"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1934,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1932\/revisions\/1934"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1933"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}