{"id":2017,"date":"2020-07-17T17:56:29","date_gmt":"2020-07-17T17:56:29","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=2017"},"modified":"2020-07-19T05:35:54","modified_gmt":"2020-07-19T05:35:54","slug":"sobre-la-historia-de-la-filosofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/07\/17\/sobre-la-historia-de-la-filosofia\/","title":{"rendered":"Sobre La Historia de la Filosof\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2019\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EXj6zzkWkAEt1Cf-300x207.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"207\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EXj6zzkWkAEt1Cf-300x207.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EXj6zzkWkAEt1Cf-768x530.jpg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EXj6zzkWkAEt1Cf-640x442.jpg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EXj6zzkWkAEt1Cf-50x35.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EXj6zzkWkAEt1Cf-600x414.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/EXj6zzkWkAEt1Cf.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Fotograf\u00eda. Twitter. Zhd\u00e1nov, segundo de izquierda a derecha y abajo, Primer Secretario del Comit\u00e9 Regional en Leningrado posa el D\u00eda de la Victoria, en 1945, para una imagen en compa\u00f1\u00eda de los h\u00e9roes de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica*<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 class=\"ac c6 k5\"><strong>Sobre la historia de la Filosof\u00eda**<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">por Andr\u00e9i Zhd\u00e1nov<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Camaradas!<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n sobre el libro del camarada Alexandrov\u00a0 ha desbordado el cuadro primitivo del debate. Se ha desarrollado en anchura y en profundidad, llegando hasta a plantear los problemas m\u00e1s generales de la situaci\u00f3n en el frente filos\u00f3fico. Se ha transformado en una especie de conferencia pansovi\u00e9tica sobre la condici\u00f3n del trabajo cient\u00edfico en filosof\u00eda. Eso es, desde luego, perfectamente natural y leg\u00edtimo. La composici\u00f3n de un manual de historia de la filosof\u00eda, del primer manual marxista en esa rama, representa una tarea de una enorme importancia cient\u00edfica y pol\u00edtica. Por eso no es una atenci\u00f3n casual la que el Comit\u00e9 Central ha concedido a esta cuesti\u00f3n al instituir la presente discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Publicar un manual de historia de la filosof\u00eda, es armar a nuestros intelectuales, a nuestros cuadros, a nuestra juventud con una nueva arma ideol\u00f3gica poderosa y al mismo tiempo dar un gran paso adelante en el camino del desarrollo de la filosof\u00eda marxista-leninista. As\u00ed se concibe que se hayan podido expresar aqu\u00ed tan elevadas exigencias con respecto al manual. Es, pues, provechoso, ampliar el terreno de la discusi\u00f3n. Los resultados de ella ser\u00e1n, sin duda ninguna, tanto mayores cuanto que no se habr\u00e1 hecho referencia solamente a las cuestiones ligadas con la apreciaci\u00f3n del libro, sino tambi\u00e9n a los problemas m\u00e1s generales del trabajo filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Me permitir\u00e9 tratar los dos temas. Lejos de m\u00ed el pensamiento de resumir la discusi\u00f3n. Eso es de la incumbencia del autor. Yo me contentar\u00e9 con intervenir en el orden de los debates. Me excuso por anticipado si recurro al empleo de citas, a pesar de las m\u00faltiples advertencias del camarada Baskine. A \u00e9l, viejo lobo de mar de la filosof\u00eda, le es evidentemente f\u00e1cil surcar sin instrumentos de bordo los mares y los oc\u00e9anos filos\u00f3ficos, gui\u00e1ndose por el olfato, como dicen los marinos (Risas). Sin embargo, perm\u00edtaseme a m\u00ed, grumete de la filosof\u00eda, que pongo por primera vez el pie en el puente movedizo del nav\u00edo filos\u00f3fico en el momento de una cruel tempestad, que utilice las citas como una especie de br\u00fajula, que me permita no tomar una ruta equivocada. (Risas, aplausos).<\/p>\n<p>Paso a las observaciones sobre el manual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"ac c3 k5\"><strong>I<\/strong><br \/>\n<strong>Las debilidades del libro del camarada Alexandrov<\/strong><\/p>\n<p>Considero que tenemos derecho a exigir de un manual de historia de la filosofa la observaci\u00f3n de las condiciones siguientes que, a mi juicio, son elementales.<\/p>\n<p>Primero: es preciso que se defina exactamente en \u00e9ste el objeto de la historia de la filosof\u00eda como una ciencia.<\/p>\n<p>Segundo: que el manual sea cient\u00edfico, es decir, que debe reposar sobre la base de las conquistas contempor\u00e1neas del materialismo dial\u00e9ctico e hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Tercero: es indispensable que la exposici\u00f3n del manual no sea escol\u00e1stica, sino que sea un elemento activo en el proceso de creaci\u00f3n, que est\u00e9 inmediatamente ligado a las tareas de la actualidad, y que trace las perspectivas del desarrollo ulterior de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Cuarto: que los hechos producidos sean perfectamente controlados y experimentados, y<\/p>\n<p>En quinto lugar: que el estilo de la exposici\u00f3n sea claro, exacto y convincente.<\/p>\n<p>Opino que el manual no satisface esas exigencias. Ante todo, en lo que se refiere a su objeto, el camarada Kivienko ha demostrado que el manual del camarada Alexandrov no presenta claramente el objeto del estudio, y que, a pesar de una gran cantidad de definiciones parciales, no se encuentra en \u00e9l ninguna definici\u00f3n general exhaustiva. Esta observaci\u00f3n es completamente pertinente. El objeto de la historia de la filosof\u00eda no est\u00e1 definido. La definici\u00f3n dada en la p\u00e1gina 14 es incompleta. La de la p\u00e1gina 22, en it\u00e1lica, presentada como una definici\u00f3n fundamental, es falsa en sustancia, porque si es preciso admitir con el autor que \u00abla historia de la filosof\u00eda es la historia del desarrollo progresivo, ascendente, de la toma de conciencia por el hombre del mundo que le rodea\u00bb, eso quiere decir que el objeto de la historia de la filosof\u00eda coincide con el objeto de la historia de la ciencia en general, y que en ese caso la filosof\u00eda en s\u00ed aparece como la ciencia de las ciencias lo que el marxismo ha refutado ya hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>Materialismo contra idealismo<\/strong><\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n, incorrecta e inexacta la afirmaci\u00f3n del autor de que la historia de la filosof\u00eda se presenta como la historia del nacimiento y del desarrollo de muchas ideas contempor\u00e1neas, porque la concepci\u00f3n de \u00abcontempor\u00e1neo\u00bb se identificar\u00eda en ese caso con el concepto de \u00abcient\u00edfico\u00bb, lo que constituye evidentemente un error.<\/p>\n<p>De la definici\u00f3n del objeto de la historia de la filosof\u00eda deben derivarse necesariamente definiciones de la ciencia filos\u00f3fica, dadas por Marx, Engels, Lenin y Stalin.<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEste aspecto revolucionario de la filosof\u00eda hegeliana es el que Marx recoge y desarrolla. El materialismo dial\u00e9ctico \u00abno necesita ya de ninguna filosof\u00eda situada por encima de las dem\u00e1s ciencias\u00bb. De la vieja filosof\u00eda queda en pie \u00abla teor\u00eda del pensamiento y sus leyes, la l\u00f3gica formal y la dial\u00e9ctica\u00bb. Y la dial\u00e9ctica, tal como la comprend\u00eda Marx y tambi\u00e9n seg\u00fan Hegel, engloba lo que hoy se llama la teor\u00eda del conocimiento, la gnoseolog\u00eda, ciencia que debe enfocar tambi\u00e9n su objeto desde un punto de vista hist\u00f3rico, investigando y generalizando los or\u00edgenes y el desarrollo del conocimiento y el tr\u00e1nsito del no conocimiento al conocimiento\u00bb. (V. I. Lenin: <em>Obras<\/em>, Tomo XVIII, p. 11).<\/p>\n<p>Una historia cient\u00edfica de la filosof\u00eda, por consecuencia, es la historia del nacimiento, de la aparici\u00f3n y del desarrollo de la concepci\u00f3n del mundo materialista cient\u00edfica y de sus leyes. En la medida en que el materialismo ha crecido y se ha desarrollado en la lucha contra las corrientes idealistas, la historia de la filosof\u00eda es tambi\u00e9n la historia de la lucha del materialismo con el idealismo.<\/p>\n<p>En cuanto al car\u00e1cter cient\u00edfico, a la utilizaci\u00f3n de los resultados actuales del materialismo dial\u00e9ctico e hist\u00f3rico, el manual peca tambi\u00e9n en ese dominio de numerosas y graves insuficiencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>Una revoluci\u00f3n en la filosof\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>El autor imagina la historia de la filosof\u00eda y el progreso de las ideas y de los sistemas filos\u00f3ficos como una evoluci\u00f3n regular por la acumulaci\u00f3n de cambios cuantitativos. Da la impresi\u00f3n de que el marxismo ha aparecido simplemente como el continuador de las doctrinas progresivas anteriores, entre las cuales se cuentan en primer lugar el materialismo franc\u00e9s, la econom\u00eda pol\u00edtica inglesa y la escuela idealista de Hegel.<\/p>\n<p>El autor dice en la p\u00e1gina 475 que las teor\u00edas filos\u00f3ficas formadas antes de Marx y Engels, aunque a veces hayan contenido grandes descubrimientos, no han sido sin embargo consecuentes y cient\u00edficas hasta el fin en todas sus deducciones. Tal definici\u00f3n no distingue al marxismo de los sistemas filos\u00f3ficos pre-marxistas sino como una teor\u00eda consecuente y cient\u00edfica hasta el fin en todas sus deducciones. As\u00ed, pues, la diferencia entre el marxismo y las teor\u00edas filos\u00f3ficas pre-marxistas consistir\u00eda solamente en que esas filosof\u00edas no habr\u00edan sido consecuentes y cient\u00edficas hasta el fin y que los viejos fil\u00f3sofos \u00fanicamente se habr\u00edan \u00abenga\u00f1ado\u00bb.<\/p>\n<p>Como veis,\u00a0 aqu\u00ed no se habla m\u00e1s que de cambios cuantitativos. Pero eso es una concepci\u00f3n metaf\u00edsica. La aparici\u00f3n del marxismo fue un verdadero descubrimiento, una revoluci\u00f3n en la filosof\u00eda. Evidentemente, como todo descubrimiento, como todo salto hacia adelante, toda ruptura en la progresi\u00f3n, todo paso a un nuevo estado, no se ha podido producir este descubrimiento sin una previa acumulaci\u00f3n de cambios cuantitativos, que en el caso presente son las aportaciones de la filosof\u00eda antes de los descubrimientos de Marx y Engels. Est\u00e1 claro que el autor no comprende que Marx y Engels han fundado una nueva filosof\u00eda, cualitativamente diferente de todos los sistemas precedentes, por progresivos que fuesen. Son bien conocidas las relaciones de la filosof\u00eda de Marx con todas las precedentes y la revoluci\u00f3n que ha provocado el marxismo en la filosof\u00eda, haciendo de ella una ciencia. Es todav\u00eda m\u00e1s extra\u00f1o que el autor no concentre su atenci\u00f3n, en modo alguno, en lo que el marxismo ha aportado de nuevo y de revolucionario con relaci\u00f3n a los sistemas filos\u00f3ficos anteriores, sino en lo que le une a la filosof\u00eda pre-marxista. Sin embargo, Marx y Engels hab\u00edan dicho que sus descubrimientos significaban el fin de la vieja filosof\u00eda.<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEl sistema de Hegel ha sido la \u00faltima forma, la m\u00e1s acabada de la filosof\u00eda, en cuanto se conciba a \u00e9sta como una ciencia aparte, dominando a las dem\u00e1s. Con \u00e9l ha naufragado toda la filosof\u00eda. No ha sobrevivido m\u00e1s que el m\u00e9todo de pensamiento dial\u00e9ctico y la concepci\u00f3n de todo el mundo natural, hist\u00f3rico e intelectual, como un mundo en perpetuo movimiento, en cambio perpetuo, sometido a un proceso constante de nacimiento y de destrucci\u00f3n. Ya no es solamente a la filosof\u00eda sino a todas las ciencias a las que incumbe la obligaci\u00f3n de descubrir en cada esfera particular las leyes de ese proceso de perpetua regeneraci\u00f3n. He ah\u00ed en qu\u00e9 se resume la herencia dejada por Hegel a sus sucesores\u00bb. (F. Engels: <em>Anti-D\u00fcring<\/em>, 1945, p. 23-24).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>El marxismo y el fin de la antigua filosof\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>No hay duda de que el autor no comprende el proceso hist\u00f3rico concreto del desarrollo de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Una de las debilidades esenciales del libro, si no la principal, consiste en ignorar el hecho de que en el transcurso de la historia no solamente ha cambiado la manera de considerar tal o cual problema filos\u00f3fico, sino el c\u00edrculo mismo de esos problemas, que el objeto mismo de la filosof\u00eda ha sido sometido a una transformaci\u00f3n perpetua, lo que est\u00e1 en plena conformidad con la naturaleza dial\u00e9ctica del conocimiento humano y debe ser evidente para todo verdadero dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p>Alexandrov escribe en la p\u00e1gina 24 de su libro, al exponer la filosof\u00eda griega antigua:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLa filosof\u00eda comprendida como un dominio independiente del conocimiento apareci\u00f3 en la sociedad esclavista de la Grecia antigua\u00bb.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLa filosof\u00eda que ha aparecido en el siglo VI antes de nuestra era como un dominio independiente del conocimiento ha recibido una amplia difusi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfPodemos nosotros, sin embargo, hablar de la filosof\u00eda griega antigua como de un dominio separado, diferenciado, del conocimiento? De ninguna manera. Las ideas filos\u00f3ficas de los griegos estaban tan estrechamente ligadas a sus ideas pol\u00edticas, a sus nociones de las ciencias de la naturaleza, que nosotros no tenemos derecho a transferir a la ciencia griega nuestra divisi\u00f3n de las ciencias aparecida m\u00e1s tarde, su clasificaci\u00f3n. En el fondo, los griegos no conoc\u00edan m\u00e1s que una ciencia \u00fanica, no diferenciada, en la cual entraban tambi\u00e9n algunas concepciones filos\u00f3ficas. Tomemos Dem\u00f3crito, Epicuro, Arist\u00f3teles, todos confirman en igual medida este pensamiento de Engels de que<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00ablos antiguos fil\u00f3sofos griegos eran al mismo tiempo naturalistas\u00bb. (F. Engels: <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>, en K. Marx y F. Engels: <em>Obras<\/em>, Tomo XIV, p. 498).<\/p>\n<p>La originalidad de la evoluci\u00f3n de la filosof\u00eda consiste en que a partir de ella a medida que se ha efectuado el desarrollo de los conocimientos cient\u00edficos de la naturaleza y de la sociedad, se han multiplicado una tras otra las ciencias positivas. En consecuencia, el dominio de la filosof\u00eda se ha ido reduciendo de manera continua, en funci\u00f3n del desarrollo de las ciencias positivas (observemos por otra parte que no ha terminado ese proceso, incluso en la \u00e9poca actual) y esta emancipaci\u00f3n de las ciencias de la naturaleza y de las ciencias sociales representa un progreso tanto para \u00e9stas como para la filosof\u00eda misma.<\/p>\n<p>Los creadores de los sistemas filos\u00f3ficos de otro tiempo que aspiraban al conocimiento de la verdad absoluta en \u00faltima instancia no han podido contribuir al desarrollo de las ciencias de la naturaleza porque las momificaban en sus esquemas, tend\u00edan a situarse por encima de la ciencia, impon\u00edan a la viviente consciencia humana conclusiones dictadas no por la vida real sino por las necesidades del sistema. En esas condiciones, la filosof\u00eda se transformaba en un museo en el que se amontonaban los hechos, las deducciones, las hip\u00f3tesis m\u00e1s diversas; y las simples quimeras. Si, a pesar de todo, la filosof\u00eda pod\u00eda servir para orientar el pensamiento, para la especulaci\u00f3n, era impropia como instrumento de acci\u00f3n pr\u00e1ctica sobre el mundo, como instrumento de conocimiento del mundo.<\/p>\n<p>El \u00faltimo de los sistemas de ese g\u00e9nero fue el de Hegel, que intent\u00f3 poner en pie una construcci\u00f3n filos\u00f3fica que subordinaba todas las otras ciencias, oblig\u00e1ndolas a permanecer en el lecho de Procusto de sus propias categor\u00edas. Con la esperanza de resolver todas las contradicciones Hegel se puso tambi\u00e9n en contradicci\u00f3n radical con \u00e9l m\u00e9todo dial\u00e9ctico que hab\u00eda presentido sin comprenderle y que, en consecuencia, aplicaba de manera falsa.<\/p>\n<p>Sin embargo,<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abcuando hubimos comprendido que exigir de la filosof\u00eda la resoluci\u00f3n de todas las contradicciones significaba exigir que un solo fil\u00f3sofo hiciera lo que era capaz de cumplir toda la humanidad en su desarrollo progresivo, cuando hubimos comprendido eso, fue el fin de la filosof\u00eda, en la vieja acepci\u00f3n de la palabra. Dejamos en paz a \u00abla verdad absoluta\u00bb, inaccesible por este camino y para un hombre aislado y nos esforzamos en alcanzar verdades relativas accesibles para nosotros por el camino de las ciencias positivas y en coordinar sus resultados por medio del m\u00e9todo dial\u00e9ctico\u00bb. (F. Engels: <em>Ludwig Feuerbach<\/em>, en Karl Marx y F. Engels: <em>Obras<\/em>, Tomo XIV, p\u00e1gina 640.)<\/p>\n<p>Los descubrimientos de Marx y Engels representan el fin de la antigua filosof\u00eda, es decir, el fin de la filosof\u00eda que aspiraba a una explicaci\u00f3n universal del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>Una filosof\u00eda cient\u00edfica del proletariado<\/strong><\/p>\n<p>Las f\u00f3rmulas confusas del autor ocultan la enorme importancia revolucionaria del genial descubrimiento de Marx y Engels, acentuando lo que uni\u00f3 Marx a las filosof\u00edas anteriores sin mostrar que con Marx comienza un periodo completamente nuevo de la historia de la filosof\u00eda, la filosof\u00eda cient\u00edfica.<\/p>\n<p>A este error est\u00e1 estrechamente ligada la forma no-marxista en que el manual trata la historia de la filosof\u00eda como una sustituci\u00f3n progresiva de una escuela por la otra. La aparici\u00f3n del marxismo como filosof\u00eda cient\u00edfica del proletariado da fin al periodo antiguo de la historia de la filosof\u00eda, cuando la filosof\u00eda era una ocupaci\u00f3n de solitarios, patrimonio de escuelas compuestas por un peque\u00f1o n\u00famero de fil\u00f3sofos y de disc\u00edpulos, sin comunicaci\u00f3n con el exterior, desligados de la vida y del pueblo, extra\u00f1os al pueblo.<\/p>\n<p>El marxismo no es una escuela filos\u00f3fica de esa especie. Por el contrario aparece como una superaci\u00f3n de la antigua filosof\u00eda, cuando \u00e9sta era patrimonio de elementos escogidos, de una aristocracia del esp\u00edritu, y como el comienzo de un per\u00edodo completamente nuevo en el que la filosof\u00eda se convierte en un arma cient\u00edfica en manos de las masas proletarias en lucha por su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda marxista, a diferencia de los sistemas anteriores, no aparece como una ciencia que domine a las otras, sino que se presenta como un instrumento de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, como un m\u00e9todo que penetra en todas las ciencias naturales y sociales y se enriquece con las aportaciones de estas ciencias en el curso de su desarrollo. En este sentido la filosof\u00eda marxista aparece como la negaci\u00f3n m\u00e1s completa y m\u00e1s categ\u00f3rica de todas las filosof\u00edas anteriores. Pero negar, como lo subraya Engels, no significa pura y simplemente decir \u00abno\u00bb. La negaci\u00f3n implica la sucesi\u00f3n, significa la asimilaci\u00f3n, el trabajo cr\u00edtico y la uni\u00f3n en una s\u00edntesis superior de todos los pensamientos de vanguardia, de todas las conquistas progresivas de la humanidad en el curso de su historia.<\/p>\n<p>De ello se desprende que la historia de la filosof\u00eda, dado que existe el m\u00e9todo dial\u00e9ctico marxista, debe comprender la historia de la elaboraci\u00f3n de este m\u00e9todo, mostrar lo que ha condicionado su aparici\u00f3n. No se encuentra en el libro de Alexandrov la historia de la l\u00f3gica y de la dial\u00e9ctica; el proceso de la evoluci\u00f3n de las categor\u00edas l\u00f3gicas como reflejo de la experiencia humana no est\u00e1 demostrado en \u00e9l; aunque el autor cita en la introducci\u00f3n del libro el prop\u00f3sito de Lenin seg\u00fan el cual cada categor\u00eda de la l\u00f3gica dial\u00e9ctica debe considerarse como un nudo en la historia del pensamiento humano, su cita carece de base.<\/p>\n<p>No se justifica en ning\u00fan caso el hecho de que en el manual no se llegue en la historia de la filosof\u00eda sino hasta el nacimiento del marxismo, es decir, hasta 1848. Un manual que no exponga la historia de la filosof\u00eda durante los \u00faltimos cien a\u00f1os, no puede evidentemente pretender ese t\u00edtulo. La raz\u00f3n por la cual el autor silencia despiadadamente este per\u00edodo queda oscura y no se encuentra su explicaci\u00f3n, ni en el prefacio, ni en la introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>No se justifica tampoco el hecho de que el manual excluya la historia de la filosof\u00eda rusa. No hay necesidad de demostrar que tal silencio condena los propios principios del libro. Cualesquiera que sean los motivos que haya tenido el autor para excluir la historia de la filosof\u00eda rusa de una historia general de la filosof\u00eda, el hecho de silenciarla equivale objetivamente a minimizar el papel de aquella y a dividir artificialmente la historia de la filosof\u00eda en historia de la filosof\u00eda occidental y en historia de la filosof\u00eda rusa, sin que el autor trate, ni mucho menos, de justificar la necesidad de tal divisi\u00f3n. Esta divisi\u00f3n perpet\u00faa la distinci\u00f3n burguesa entre cultura \u00aboccidental\u00bb y cultura \u00aboriental\u00bb, y considera al marxismo como una corriente regional del \u00abOccidente\u00bb. Es m\u00e1s, en la p\u00e1gina 6 de la introducci\u00f3n el autor defiende con ardor la posici\u00f3n inversa, insistiendo sobre el hecho de que \u00aba falta de un atento estudio y de la utilizaci\u00f3n de la cr\u00edtica profunda de los sistemas filos\u00f3ficos del pasado, hecha por los cl\u00e1sicos de la filosof\u00eda rusa, es imposible hacerse una idea cient\u00edfica de la evoluci\u00f3n del pensamiento filos\u00f3fico en los pa\u00edses de Europa occidental\u00bb. \u2013\u00bfPor qu\u00e9, pues, el autor, no se ha atenido en su manual a esta posici\u00f3n correcta? Tal actitud es perfectamente incomprensible, al mismo tiempo que el hecho de terminar arbitrariamente su estudio en 1848 deja una penosa impresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ciertos camaradas han se\u00f1alado\u00a0 que es bien evidente que la introducci\u00f3n debe necesariamente presentar el \u00abcredo\u00bb del autor, define las tareas y los m\u00e9todos de la investigaci\u00f3n, pero que el autor en cierto modo no ha cumplido sus promesas. Considero que esta cr\u00edtica es insuficiente, por cuanto que la introducci\u00f3n en s\u00ed es falsa y no resiste a la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>Por una toma de posici\u00f3n en filosof\u00eda (el car\u00e1cter de partido de la filosof\u00eda)<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>He hablado ya de las faltas e inexactitudes en la definici\u00f3n del objeto de la historia de la filosof\u00eda. Pero no es eso todo. Hay tambi\u00e9n en la introducci\u00f3n otros errores te\u00f3ricos. Algunos camaradas ya han dicho aqu\u00ed que en la exposici\u00f3n de los fundamentos de la historia marxista-leninista, las citas de Tchernichevski, Dobrolioubov y Lomonossov est\u00e1n tra\u00eddas por los cabellos y no tienen evidentemente ninguna relaci\u00f3n directa con el sujeto. Pero no es esa la cuesti\u00f3n. Las citas de esos grandes sabios y fil\u00f3sofos rusos se han escogido torpemente y las posiciones te\u00f3ricas que expresan son falsas y hasta dir\u00e9 que perjudiciales desde el punto de vista marxista. No tengo la menor intenci\u00f3n de disminuir la importancia de los autores de esas citas, que est\u00e1n escogidas arbitrariamente y se refieren a prop\u00f3sitos sin ninguna relaci\u00f3n con aquellos a que tiende el autor. Lo importante es que utiliza a Tchernichevski para demostrar que los fundadores de sistemas filos\u00f3ficos diferentes e incluso contradictorios deben mostrarse tolerantes el uno hacia el otro.<\/p>\n<p>Permitidme que recuerde la cita de Tchernichevski:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLos continuadores de un trabajo cient\u00edfico se levantan contra sus predecesores cuyos trabajos han servido de punto de partida a sus propias investigaciones. Arist\u00f3teles, por ejemplo, consideraba a Plat\u00f3n como un enemigo, S\u00f3crates denigraba a los sofistas de los que era el continuador. En nuestros d\u00edas se encontrar\u00edan muchos otros ejemplos, pero a veces hay casos consoladores en que los fundadores de un nuevo sistema comprenden claramente el v\u00ednculo de sus ideas con los pensamientos de sus predecesores y se denominan humildemente sus disc\u00edpulos; en que, al revelar la insuficiencia de las concepciones de sus predecesores, confiesan al mismo tiempo expresamente cu\u00e1nto han contribuido estos al desarrollo de su propio pensamiento. Tal era, por ejemplo, la actitud de Spinoza hacia Descartes. Es preciso decir en honor a los fundadores de la ciencia contempor\u00e1nea, que miran a sus antecesores con respeto y casi con amor filial, que reconocen plenamente la grandeza de su genio y el noble car\u00e1cter de su ense\u00f1anza en la cual muestran el germen de sus propias concepciones\u00bb. (p. 6 y 7 del libro de Alexandrov.)<\/p>\n<p>Dado que el autor introduce esta cita sin comentario es evidente que representa su propio punto de vista. Si eso es as\u00ed se encuentra sin duda en la v\u00eda del renunciamiento al principio de la toma de posici\u00f3n en filosof\u00eda que es esencial al marxismo-leninismo. Se sabe la pasi\u00f3n y la intransigencia con que el marxismo-leninismo no ha cesado nunca de combatir contra todos los enemigos del materialismo. En esta guerra los marxistas-leninistas someten a sus adversarios a una cr\u00edtica sin piedad. El modelo de la lucha bolchevique contra los adversarios del marxismo sigue siendo el libro de Lenin <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i> donde cada palabra hace el efecto de la espada exterminadora.<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEl genio de Marx y Engels, dice Lenin, estriba precisamente en que durante un periodo muy largo de <i>casi medio siglo<\/i> desarrollaron el materialismo, impulsaron una direcci\u00f3n fundamental de la filosof\u00eda y no repitieron las cuestiones gnoseol\u00f3gicas ya resueltas sino que aplicaron consecuentemente y demostraron c\u00f3mo debe aplicarse <i>este mismo<\/i> materialismo a las ciencias sociales barriendo implacablemente como si fueran inmundicias, los absurdos, el galimat\u00edas enf\u00e1tico y pretencioso, las innumerables tentativas de \u00abdescubrir\u00bb una \u00abnueva\u00bb l\u00ednea en filosof\u00eda, de inventar una \u00abnueva\u00bb direcci\u00f3n, etc.\u00bb<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abVed, en fin \u2013escribe m\u00e1s lejos Lenin\u2013 las diferentes observaciones filos\u00f3ficas hechas por Marx en el <i>Capital<\/i> y otras obras y hallar\u00e9is en ellas <i>invariablemente,<\/i> una misma idea fundamental: la afirmaci\u00f3n continua del <i>materialismo<\/i> y despectivas burlas contra todo oscurecimiento, contra toda confusi\u00f3n, contra todo retroceso hacia el <i>idealismo<\/i>. <i>Todas<\/i> las observaciones filos\u00f3ficas de Marx gravitan en torno a estas dos principales tendencias opuestas y la \u00abestrechez\u00bb y el \u00abcar\u00e1cter unilateral\u00bb de aquellas constituyen los defectos que precisamente la filosof\u00eda profesoral le reprocha.\u00bb (Lenin: <i>Obras,<\/i> Tomo XIII, p. 275-276).<\/p>\n<p>Lenin mismo, como se sabe, no escatima las cr\u00edticas a sus adversarios. En la tentativa de enmascarar y conciliar las contradicciones entre las tendencias filos\u00f3ficas, Lenin no vio nunca sino una maniobra de la filosof\u00eda profesoral reaccionaria. \u00bfC\u00f3mo ha podido el camarada Alexandrov despu\u00e9s de eso presentarse en su manual como un propagandista del vegetarianismo desdentado frente a nuestros adversarios en filosof\u00eda, aportando pura y simplemente su contribuci\u00f3n al pseudo-objetivismo profesoral mientras que el marxismo ha nacido, crecido y vencido en una lucha despiadada contra todos los representantes de la tendencia idealista? (Aplausos.)<\/p>\n<p>El camarada Alexandrov no se ha limitado a eso. Su concepci\u00f3n objetivista se manifiesta de manera consecuente del comienzo al fin del manual. As\u00ed no es por casualidad que el camarada Alexandrov antes de criticar al menor fil\u00f3sofo burgu\u00e9s rinde \u00abhomenaje\u00bb a sus m\u00e9ritos y le inciensa. Ved, por ejemplo, la doctrina de Fourier, de la que ya se ha hecho menci\u00f3n, sobre las cuatro fases de la evoluci\u00f3n de la humanidad.<\/p>\n<p>La gran conquista del socialismo de Fourier, dice Alexandrov, es \u00abla doctrina de la evoluci\u00f3n de la humanidad. En su evoluci\u00f3n, la sociedad atraviesa, seg\u00fan Fourier, cuatro fases: 1\u00ba) desagregaci\u00f3n ascendente; 2\u00ba) armon\u00eda ascendente; 3\u00ba) armon\u00eda descendente; 4\u00ba) desagregaci\u00f3n descendente. En la \u00faltima fase, la humanidad atraviesa el periodo de caducidad, despu\u00e9s de la cual toda la vida cesar\u00e1 en la tierra. En la medida en que el desarrollo de la sociedad se cumpla independientemente del deseo de los hombres, la \u00faltima fase de la evoluci\u00f3n llegar\u00e1 tan infaliblemente como un cambio de estaci\u00f3n. Fourier deduce de ese principio la ineluctable transformaci\u00f3n del orden burgu\u00e9s en una sociedad en la que reinar\u00e1 la libertad del trabajo colectivo. En verdad, esta teor\u00eda estaba limitada al marco de las cuatro fases, pero para aquella \u00e9poca representaba un gran paso adelante\u00bb. (Alexandrov: <i>Historia de la filosof\u00eda occidental,<\/i> p. 353-354)<\/p>\n<p>En esta parte no se encuentra tampoco ni un rastro de an\u00e1lisis marxista. \u00bfCon relaci\u00f3n a qu\u00e9 representa un paso adelante la teor\u00eda de Fourier? Si su estrechez consiste en que esa teor\u00eda habla de cuatro fases en el desarrollo de la humanidad, en el que la cuarta fase constituye una desagregaci\u00f3n descendente al t\u00e9rmino de la cual cesar\u00e1 toda vida en la tierra, \u00bf c\u00f3mo comprender la queja del autor al reprochar a Fourier el haber encerrado la evoluci\u00f3n de la sociedad en un sistema de cuatro fases, mientras que la quinta no puede ser para la humanidad m\u00e1s que la vida de ultratumba?<\/p>\n<p>Para casi todos los viejos fil\u00f3sofos, Alexandrov encuentra la oportunidad de una palabra afectuosa. Y cuanto m\u00e1s eminente es el fil\u00f3sofo burgu\u00e9s, mayor es la alabanza. Todo ello conduce a que el camarada Alexandrov, acaso sin sospecharlo \u00e9l mismo, se muestre como el esclavo de los historiadores burgueses de la filosof\u00eda, que tiene por principio ver ante todo en cada fil\u00f3sofo en primer lugar un colega y solamente despu\u00e9s un adversario. Si se desarrollaran tales concepciones entre nosotros nos conducir\u00edan inevitablemente al objetivismo, al servilismo con respecto a los fil\u00f3sofos burgueses y a la exageraci\u00f3n de sus m\u00e9ritos, a despojar nuestra filosof\u00eda de su esp\u00edritu militante y ofensivo, significar\u00eda separarse del principio fundamental del materialismo, de su car\u00e1cter <em>de partido<\/em>. Sin embargo. Lenin, nos ha ense\u00f1ado que<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abel materialismo implica, por as\u00ed decir, la toma de posici\u00f3n, puesto que obliga, para la apreciaci\u00f3n de cada hecho, a colocarse abierta y francamente en el punto de vista de un grupo social determinado\u00bb (V. Lenin: <i>Obras,<\/i> Tomo I, p. 276).<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n de las ideas filos\u00f3ficas est\u00e1 hecha en el manual de la manera abstracta, objetivista, neutra. Las escuelas filos\u00f3ficas aparecen en el libro una tras otra o una junto a otra, pero no en lucha una con otra. Tambi\u00e9n eso es un \u00abhomenaje\u00bb al academicismo, a la \u00abtendencia\u00bb universitaria. En esas condiciones se ve que no es una casualidad si la exposici\u00f3n del principio de la toma de posici\u00f3n en filosof\u00eda ha sido para el autor un fracaso completo; como ejemplo de toma de posici\u00f3n en filosof\u00eda, el autor cita la filosof\u00eda de Hegel, e ilustra la lucha de las filosof\u00edas antag\u00f3nicas con la lucha de los principios reaccionarios y progresivos en el interior&#8230; de Hegel mismo. Tal procedimiento de demostraci\u00f3n no es solamente eclecticismo objetivista, es m\u00e1s que eso un embellecimiento de Hegel, en la medida en que por ese medio se quiere demostrar que su filosof\u00eda contiene tantos elementos progresivos como elementos reaccionarios. Para terminar con esta cuesti\u00f3n, a\u00f1adir\u00e9 a\u00fan que el m\u00e9todo recomendado por Alexandrov para juzgar los diferentes sistemas filos\u00f3ficos \u2013\u00abhay debilidades al lado de los m\u00e9ritos\u00bb, cf. p. 7, o bien \u00abtal teor\u00eda tiene una gran importancia\u00bb peca por su extrema imprecisi\u00f3n, es puramente metaf\u00edsico y sirve solamente para enmara\u00f1ar la cuesti\u00f3n. Es incomprensible por qu\u00e9 ha sido preciso que Alexandrov rinda homenaje a las tradiciones acad\u00e9micas de las viejas escuelas burguesas y haya olvidado el principio fundamental del marxismo que exige la intransigencia con el adversario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>Saber utilizar el m\u00e9todo materialista dial\u00e9ctico<\/strong><\/p>\n<p>Otra observaci\u00f3n m\u00e1s. El estudio cr\u00edtico de los sistemas filos\u00f3ficos debe estar orientado. Las ideas filos\u00f3ficas desde largo tiempo muertas y enterradas no merecen mucha atenci\u00f3n. Por el contrario, es preciso criticar con un vigor particular los sistemas y las ideas que a pesar de su car\u00e1cter reaccionario est\u00e1n vigentes y son utilizadas hoy por los enemigos del marxismo. Este es el caso en particular del neo kantismo; de la teolog\u00eda; de las formas antiguas y modernas del agnosticismo; de los esfuerzos para introducir de nuevo, de contrabando, a Dios en las ciencias naturales contempor\u00e1neas; y otros guisotes cuyo objeto es el maquillar, arreglar y dejar m\u00e1s presentable la averiada mercanc\u00eda metaf\u00edsica. Tal es el arsenal puesto hoy en circulaci\u00f3n por los lacayos filos\u00f3ficos del imperialismo para sostener a su amo en plena ruina.<\/p>\n<p>En la introducci\u00f3n, las nociones de ideas y de sistemas reaccionarios o progresivos est\u00e1n expuestas de manera no menos falsa. Aunque el autor acepte la tesis seg\u00fan la cual el car\u00e1cter reaccionario o progresivo de una idea o de un sistema depende de las circunstancias concretas de la historia, silencia continuamente la c\u00e9lebre tesis marxista seg\u00fan la cual una misma idea en circunstancias hist\u00f3ricas concretas diferentes puede ser, seg\u00fan el caso, reaccionaria y progresiva. Al eludir esta cuesti\u00f3n, abre una grieta por la que se introduce de contrabando la concepci\u00f3n idealista de la independencia de las ideas con respecto a la historia.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, despu\u00e9s de haber observado con raz\u00f3n que la evoluci\u00f3n del pensamiento filos\u00f3fico est\u00e1 determinada a fin de cuentas por las condiciones materiales de la vida social, y no tiene m\u00e1s que una autonom\u00eda relativa, infringe \u00e9l mismo m\u00e1s de una vez ese principio fundamental del materialismo cient\u00edfico separando continuamente la exposici\u00f3n de los diferentes sistemas de las circunstancias hist\u00f3ricas concretas y de la base de clase de una u otra filosof\u00eda. Es lo que sucede, por ejemplo, en la exposici\u00f3n de las ideas filos\u00f3ficas de S\u00f3crates, de Dem\u00f3crito, de Spinoza, de Leibniz, de Feuerbach, etc. Est\u00e1 claro que eso no es cient\u00edfico y hace pensar que el autor se inclina a tratar el desarrollo de las ideas filos\u00f3ficas independientemente de la historia, signo caracter\u00edstico del idealismo. La ausencia de v\u00ednculos org\u00e1nicos entre un sistema filos\u00f3fico y las circunstancias hist\u00f3ricas concretas aparece incluso cuando el autor intenta hacer un an\u00e1lisis de las circunstancias. No se encuentra m\u00e1s que un v\u00ednculo puramente mec\u00e1nico, formal, y no realmente org\u00e1nico. Las divisiones y los cap\u00edtulos consagrados a las concepciones filos\u00f3ficas de una \u00e9poca y a la exposici\u00f3n de las circunstancias hist\u00f3ricas correspondientes son simplemente paralelos, mientras que la misma exposici\u00f3n de los datos hist\u00f3ricos, de los v\u00ednculos de causalidad entre la base y la superestructura como regla general no es cient\u00edfica, est\u00e1 descuidada y no da elementos para el an\u00e1lisis, sino m\u00e1s bien deficientes puntos de referencia. Tal es, por ejemplo, la introducci\u00f3n al cap\u00edtulo VI bajo el t\u00edtulo: \u00abLa Francia del siglo XVIII\u00bb que constituye un colmo de obscuridad, no aclara en ning\u00fan grado las fuentes de la filosof\u00eda francesa del siglo XVIII y del comienzo del XIX. En virtud de lo cual las ideas filos\u00f3ficas francesas pierden toda ligaz\u00f3n con su \u00e9poca y figuran como una especie de fen\u00f3meno independiente. Permitidme que recuerde este p\u00e1rrafo del manual:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abA partir de los siglos XVI y XVII, Francia, a continuaci\u00f3n de Inglaterra, entr\u00f3 en el camino de la expansi\u00f3n progresiva de la burgues\u00eda, experimentando en el transcurso del siglo transformaciones radicales: econ\u00f3micas, pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas. Aunque el pa\u00eds estaba a\u00fan atrasado, comenzaba a despojarse de la vieja envoltura feudal. Como otros muchos Estados europeos en aquella \u00e9poca, Francia entraba en el per\u00edodo inicial de acumulaci\u00f3n capitalista\u00bb.<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEn todos los dominios de la vida social se formaba r\u00e1pidamente un nuevo orden burgu\u00e9s, surg\u00eda una nueva ideolog\u00eda, una nueva cultura. Es en esta \u00e9poca cuando comienza en Francia el crecimiento r\u00e1pido de ciudades como Par\u00eds y Lyon, Marsella y El Havre, y se crea una potente flota mercante. Una tras otra se constituyen compa\u00f1\u00edas de comercio internacionales, se organizan expediciones armadas que conquistan una serie de colonias. El comercio crece r\u00e1pidamente. De 1784 a 1788 el volumen de los cambios alcanz\u00f3 1.011.600 libras, es decir, m\u00e1s de cuatro veces el de los a\u00f1os 1716-1720. El florecimiento comercial se vio favorecido por la paz de <em>Aix-la-Chapelle<\/em> (1748) y el tratado de Par\u00eds (1763). El comercio de los libros es particularmente significativo. As\u00ed, por ejemplo, en 1774 el comercio de librer\u00eda hizo en Francia 45 millones de francos, contra 12 a 13 millones en Inglaterra. Francia pose\u00eda aproximadamente la mitad de la reserva de oro europea. Segu\u00eda siendo por tanto un pa\u00eds agr\u00edcola: la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n viv\u00eda de la agricultura\u00bb (p. 315-316).<\/p>\n<p>Eso no es un an\u00e1lisis, sino la simple enumeraci\u00f3n de algunos hechos, expuestos sin ligaz\u00f3n unos con otros, y simplemente yuxtapuestos. Ni que decir tiene que de esos datos como \u00abbase\u00bb no se saca, ni se puede sacar ninguna caracter\u00edstica de la filosof\u00eda francesa, cuyo desarrollo aparece desligado de las circunstancias hist\u00f3ricas de entonces.<\/p>\n<p>Tomemos m\u00e1s adelante, a t\u00edtulo de ejemplo, la descripci\u00f3n del nacimiento del idealismo alem\u00e1n. Alexandrov escribe:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEn el siglo XVIII y en la primera mitad del XIX, Alemania era un pa\u00eds atrasado de estructura pol\u00edtica reaccionaria, fundado sobre el feudalismo y la servidumbre y sobre la corporaci\u00f3n. Al final del siglo XVIII, la poblaci\u00f3n urbana no alcanzaba el 25 por ciento, el artesanado no ocupaba m\u00e1s que el 4 por ciento del total de la poblaci\u00f3n. La corvea, el rescate, el derecho feudal, los privilegios corporativos, imped\u00edan el desarrollo de las relaciones capitalistas nacientes. Adem\u00e1s, reinaba en el pa\u00eds una extraordinaria divisi\u00f3n pol\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p>El porcentaje de la poblaci\u00f3n urbana en Alemania debe, seg\u00fan el pensamiento del camarada Alexandrov, ilustrar el car\u00e1cter atrasado del pa\u00eds y el car\u00e1cter reaccionario de la estructura pol\u00edtica y social. Pero en la misma \u00e9poca, la poblaci\u00f3n urbana en Francia no llegaba al 10 por ciento, aunque Francia no fuera un pa\u00eds feudal atrasado como Alemania, sino el centro de la revoluci\u00f3n burguesa en Europa. Por consecuencia, el porcentaje de la poblaci\u00f3n urbana no explica nada por s\u00ed solo, es m\u00e1s, \u00e9l mismo debe explicarse por las circunstancias hist\u00f3ricas concretas. Ese es tambi\u00e9n un ejemplo de una utilizaci\u00f3n desafortunada de los datos hist\u00f3ricos para explicar el nacimiento y el desarrollo de tal o cual forma de ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, Alexandrov escribe:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLos ide\u00f3logos m\u00e1s notables de la burgues\u00eda alemana de esta \u00e9poca: Kant y despu\u00e9s de \u00e9l Fichte y Hegel, en sus filosof\u00edas idealistas han expresado en una forma abstracta, condicionada por la estrechez de las realidades alemanas, la ideolog\u00eda de la burgues\u00eda alemana de la \u00e9poca\u00bb.<\/p>\n<p>Comparemos esta exposici\u00f3n fr\u00eda, indiferente, objetivista, de hechos que no permiten comprender las causas del nacimiento del idealismo alem\u00e1n, con el an\u00e1lisis marxista de las mismas circunstancias en un estilo vivo y combativo que emociona y convence al lector. He aqu\u00ed como Engels caracteriza la situaci\u00f3n en Alemania:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEra una masa putrefacta en descomposici\u00f3n. Nadie se encontraba bien. El artesanado, el comercio, la industria y la agricultura estaban reducidos a proporciones insignificantes. Los campesinos, los comerciantes y los artesanos gem\u00edan bajo un doble peso: un gobierno sanguinario y el mal estado del comercio. La nobleza y los pr\u00edncipes, al mismo tiempo que exprim\u00edan a sus s\u00fabditos, consideraban que sus ingresos no deb\u00edan quedar por debajo de sus gastos en constante aumento. Todo iba mal, y en el pa\u00eds reinaba un descontento general: no hab\u00eda instrucci\u00f3n, no hab\u00eda medio de acci\u00f3n sobre el esp\u00edritu de las masas, no hab\u00eda libertad de prensa, de opini\u00f3n p\u00fablica, no hab\u00eda comercio, ni siquiera insignificante, con los otros pa\u00edses; en todas partes ignominia y ego\u00edsmo; el pueblo entero estaba penetrado por un bajo, servil y repugnante esp\u00edritu mercantil. Todo estaba podrido, vacilaba, presto a hundirse; y no se pod\u00eda esperar siquiera un cambio feliz porque no hab\u00eda en el pueblo fuerza capaz de barrer los cad\u00e1veres en descomposici\u00f3n de las agotadas instituciones\u00bb. (K. Marx y F. Engels: <i>Obras<\/i>, Tomo V, p. 6 y 7).<\/p>\n<p>Comparad esta caracterizaci\u00f3n de Engels, clara, penetrante, exacta, profundamente cient\u00edfica, con la de Alexandrov y ver\u00e9is cuan mal utiliza el camarada Alexandrov un material ya preparado en el tesoro inagotable que nos han dejado los fundadores del marxismo.<\/p>\n<p>El autor no ha cumplido su tarea. No ha sabido utilizar el m\u00e9todo materialista para exponer la historia de la filosof\u00eda. Eso substrae de su libro el car\u00e1cter cient\u00edfico y hace de \u00e9l en gran medida una simple descripci\u00f3n de las biograf\u00edas de los fil\u00f3sofos y de sus sistemas, aislados de las circunstancias hist\u00f3ricas. Se observa que ha infringido el principio del materialismo hist\u00f3rico que nos ense\u00f1a: \u00abque es preciso analizar en detalle las condiciones de existencia de las diferentes capas sociales antes de tratar de deducir de ellas las concepciones pol\u00edticas, jur\u00eddicas, est\u00e9ticas, filos\u00f3ficas, religiosas, etc., correspondientes\u00bb (F. Engels: &#8220;Carta a Schmidt&#8221;, del 5 de agosto de 1890, en K. Marx y F. Engels: <em>Cartas escogidas<\/em>, 1947, p. 421).<\/p>\n<p>El autor formula de manera igualmente oscura e insuficiente los fines de la historia de la filosof\u00eda. No subraya en ninguna parte que una de las tareas fundamentales de la filosof\u00eda y de su historia, es continuar desarrollando la filosof\u00eda como ciencia, deduciendo nuevas leyes, poniendo sus tesis a prueba en la pr\u00e1ctica, reemplazando las tesis anticuadas por tesis nuevas. Pero el autor parte en general de una concepci\u00f3n pedag\u00f3gica de la historia de la filosof\u00eda, hace de ella una ense\u00f1anza de cultura general y da as\u00ed a todo el estudio de la historia de la filosof\u00eda un car\u00e1cter pasivo y contemplativo, un car\u00e1cter acad\u00e9mico. Eso no responde evidentemente a la definici\u00f3n marxista-leninista de la historia de la filosof\u00eda que, como toda ciencia, debe desarrollarse sin interrupci\u00f3n, perfeccionarse, enriquecerse con nuevas tesis, rechazando las que han envejecido.<\/p>\n<p>Al concentrar la atenci\u00f3n en el aspecto escolar de su obra, el autor coloca l\u00edmites al desarrollo de la ciencia, como si el marxismo-leninismo hubiera alcanzado ya su punto culminante, y el desarrollo de nuestra doctrina no fuera ya la tarea esencial. Tal razonamiento es contrario al esp\u00edritu del marxismo-leninismo, en la medida en que introduce la idea metaf\u00edsica de que el marxismo es una doctrina acabada y perfecta: no puede conducir m\u00e1s que a agotar el pensamiento vivo e investigador de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>Las relaciones entre la filosof\u00eda y las ciencias naturales<\/strong><\/p>\n<p>El autor no logra mejores resultados cuando trata del desarrollo de las ciencias naturales. Y bien se sabe que no es posible aislar la filosof\u00eda de las conquistas de las ciencias naturales sin hacer perder a la historia de la filosof\u00eda su car\u00e1cter cient\u00edfico. En virtud de lo cual el manual del camarada Alexandrov no permite explicar las condiciones del nacimiento y del desarrollo del materialismo cient\u00edfico que ha crecido sobre el pedestal de granito de las conquistas de las ciencias naturales contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p>Alexandrov ha encontrado el medio de desligar la historia de la filosof\u00eda de la de las ciencias naturales. Es caracter\u00edstico que en la introducci\u00f3n, donde son expuestos los fundamentos te\u00f3ricos del libro, el autor no diga una palabra de la interrelaci\u00f3n de la filosof\u00eda y de las ciencias naturales. Pasa en silencio la historia natural, incluso cuando parece imposible poder hacerlo. Por ejemplo, en la p\u00e1gina 9:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLenin, en sus trabajos y en particular en el <i>Materialismo y Empiriocriticismo<\/i> ha estudiado bajo todos sus aspectos la teor\u00eda marxista de la sociedad y la ha hecho avanzar un gran paso\u00bb.<\/p>\n<p>Alexandrov ha encontrado el medio, hablando de <i>Materialismo y Empiriocriticismo<\/i>, de callar los problemas de las ciencias naturales y su ligaz\u00f3n con la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>La tremenda pobreza, la abstracci\u00f3n de su exposici\u00f3n, salta a la vista cuando se caracteriza el nivel de las ciencias naturales en tal o cual periodo. Escribe de la antig\u00fcedad griega que vio \u00abel nacimiento de las ciencias de la naturaleza\u00bb; de la \u00e9poca del fin de la escol\u00e1stica (siglos XII-XIII) \u00abque aparecieron entonces numerosas invenciones y perfeccionamientos t\u00e9cnicos\u00bb (p. 120).<\/p>\n<p>Incluso donde el autor trata de aclarar f\u00f3rmulas tan vagas, no se encuentra sino una enumeraci\u00f3n desunida de los descubrimientos; se deslizan errores de bulto que ofrecen testimonio de una sorprendente ignorancia sobre las cuestiones de ciencias f\u00edsicas y naturales. \u00bfQu\u00e9 valor tiene, por ejemplo, la exposici\u00f3n del desarrollo cient\u00edfico en la \u00e9poca del Renacimiento?:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEl sabio Goerike construy\u00f3 su famosa bomba neum\u00e1tica y demostr\u00f3 pr\u00e1cticamente \u2013con la experiencia de los hemisferios de Magdeburgo\u2013 la existencia de la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica en sustituci\u00f3n de la noci\u00f3n de vac\u00edo. En el transcurso de los siglos ocurrieron disputas para saber d\u00f3nde se encontraba \u00abel centro del mundo\u00bb: \u00bfes que no era nuestro planeta? Pero he aqu\u00ed que hacen su entrada en la ciencia Cop\u00e9rnico y m\u00e1s tarde Galileo. Este \u00faltimo demuestra la existencia de manchas en el sol y su desplazamiento. Ve en ello, as\u00ed como en otros descubrimientos, la confirmaci\u00f3n de la teor\u00eda de Cop\u00e9rnico sobre la estructura helioc\u00e9ntrica del sistema solar. El bar\u00f3metro ense\u00f1\u00f3 a los hombres a predecir el tiempo. El microscopio reemplaz\u00f3 al sistema de conjeturas sobre la vida de los organismos infinitesimales y desempe\u00f1\u00f3 un gran papel en el desarrollo de la biolog\u00eda. La br\u00fajula permiti\u00f3 a Col\u00f3n demostrar por experiencia la estructura esf\u00e9rica de nuestro planeta\u00bb (p. 135).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed casi cada proposici\u00f3n es un absurdo. \u00bfC\u00f3mo puede la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica sustituir a la noci\u00f3n de vac\u00edo? \u00bfEs que la existencia de la atm\u00f3sfera niega la existencia del vacio? \u00bfDe qu\u00e9 modo el movimiento de las manchas del sol confirma la teor\u00eda de Cop\u00e9rnico?<\/p>\n<p>La idea de que el bar\u00f3metro prev\u00e9 el tiempo se encuentra entre las nociones menos cient\u00edficas. Desgraciadamente los hombres no han aprendido a\u00fan, ni siquiera hoy, a prever convenientemente el tiempo; como todos los sab\u00e9is muy bien por las previsiones de nuestra Oficina Meteorol\u00f3gica (Risas).<\/p>\n<p>Continuemos. \u00bfEs que el microscopio puede reemplazar un sistema de conjeturas?, y finalmente \u00bfqu\u00e9 es la \u00abestructura esf\u00e9rica de nuestro planeta\u00bb? Se ten\u00eda entendido hasta ahora que s\u00f3lo la forma pod\u00eda ser esf\u00e9rica. No escasean en el libro de Alexandrov las perlas de ese g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Pero el autor comete errores mucho m\u00e1s esenciales, que afectan inclusive a los principios. Por ejemplo, estima (p. 357) que el m\u00e9todo dial\u00e9ctico ha sido preparado por las conquistas de las ciencias naturales \u00abdesde la segunda mitad del siglo XVIII\u00bb. Esto est\u00e1 en radical contradicci\u00f3n con la c\u00e9lebre tesis de Engels, seg\u00fan la cual el m\u00e9todo dial\u00e9ctico ha sido preparado por el descubrimiento de la estructura celular del organismo; por la teor\u00eda de la conservaci\u00f3n y de la transformaci\u00f3n de la energ\u00eda; por la teor\u00eda de Darwin. Todos esos descubrimientos se remontan al siglo XIX. Partiendo de una concepci\u00f3n falsa, el autor concede el lugar que se sabe a la enumeraci\u00f3n de los descubrimientos del siglo XVIII, habla extensamente de Galvani, de Laplace, de Lyell, pero sobre los tres grandes descubrimientos indicados por Engels se contenta con lo que sigue:<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abAs\u00ed, por ejemplo, en vida misma de Feuerbach fue establecida la teor\u00eda de la c\u00e9lula, la teor\u00eda de la transformaci\u00f3n de la energ\u00eda y apareci\u00f3 la teor\u00eda de Darwin sobre el origen de las especies por la selecci\u00f3n natural\u00bb (p. 427).<\/p>\n<p>Tales son las debilidades fundamentales del libro. No me detengo sobre las debilidades de detalle, no quiero tampoco repetir las excelentes observaciones te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas que han sido expresadas aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es que el manual es malo, que es preciso rehacerle de arriba a abajo. Pero rehacer el manual significa sobre todo que es preciso superar las concepciones falsas y confusas que tienen manifiestamente libre curso entre nuestros fil\u00f3sofos, comprendidos los dirigentes. Paso a la segunda cuesti\u00f3n, la cuesti\u00f3n de la situaci\u00f3n en el frente filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"ac c3 k5\"><strong>II<\/strong><br \/>\n<strong>La situaci\u00f3n en el frente filos\u00f3fico<\/strong><\/p>\n<p>Si el libro del camarada Alexandrov ha podido recibir el asentimiento de la mayor\u00eda de los dirigentes entre los trabajadores filos\u00f3ficos, si ha podido ser presentado al Premio Stalin, recomendado como manual y suscitar numerosas informaciones elogiosas, eso significa evidentemente que otros trabajadores filos\u00f3ficos comparten los errores del camarada Alexandrov. Y eso quiere decir que hay algo que falla seriamente en nuestro frente te\u00f3rico.<\/p>\n<p>El hecho de que el libro no haya provocado la menor protesta importante, que haya sido precisa la intervenci\u00f3n del Comit\u00e9 Central y personalmente del camarada Stalin para desenmascarar sus debilidades, significa la ausencia, en nuestro frente filos\u00f3fico, de una cr\u00edtica y de una autocr\u00edtica bolchevique suficientemente desarrollada. La ausencia de discusiones fecundas, de cr\u00edtica y de autocr\u00edtica no pod\u00eda por menos de reflejarse de manera catastr\u00f3fica en la situaci\u00f3n del trabajo cient\u00edfico en filosof\u00eda. Se sabe que la producci\u00f3n filos\u00f3fica es completamente insuficiente en n\u00famero y d\u00e9bil en calidad. Las monograf\u00edas y los art\u00edculos de filosof\u00eda son cosa rara. Se ha hablado mucho aqu\u00ed de la necesidad de una revista filos\u00f3fica. Como se sabe, existen dudas sobre la necesidad de fundar una tal revista. La triste experiencia de la revista <em>Bajo la Bandera del Marxismo<\/em> no se ha olvidado a\u00fan. Me parece que las posibilidades actuales de publicar monograf\u00edas y art\u00edculos originales son insuficientemente utilizadas.<\/p>\n<p>El camarada Svetlov ha dicho aqu\u00ed que para los lectores de <em>El Bolchevique<\/em> no convienen los trabajos te\u00f3ricos especializados. Estimo que esto es completamente falso: se subestima evidentemente el nivel elevado de nuestro p\u00fablico y de sus demandas. Me parece que es porque no se comprende que nuestra filosof\u00eda no es el privilegio de un peque\u00f1o c\u00edrculo de fil\u00f3sofos profesionales, sino el bien de toda la <em>intelligenztzia<\/em> sovi\u00e9tica. No hab\u00eda absolutamente nada condenable en la tradici\u00f3n de las revistas rusas de vanguardia en la \u00e9poca pre-revolucionaria, que al lado de obras literarias, imprim\u00edan trabajos cient\u00edficos, comprendiendo en ellos estudios filos\u00f3ficos. Nuestra revista <em>El Bolchevique<\/em> representa de todos modos un p\u00fablico mucho m\u00e1s extenso respecto a cualquier revista filos\u00f3fica, y encerrar el trabajo creador de nuestros fil\u00f3sofos en una revista especializada correr\u00eda el riesgo, me parece, de reducir las bases de nuestro trabajo filos\u00f3fico. Os ruego que no me tom\u00e9is por un adversario de la revista, pero me parece que la pobreza de nuestras revistas y de <em>El Bolchevique<\/em> en estudios filos\u00f3ficos nos invita a comenzar por superar esta insuficiencia por medio de esas publicaciones, donde de tiempo en tiempo, aparezcan desde ahora, sobre todo en las revistas, art\u00edculos de car\u00e1cter filos\u00f3fico que presenten un inter\u00e9s cient\u00edfico y social.<\/p>\n<p>Los temas de estudio de nuestro principal establecimiento filos\u00f3fico, el Instituto de Filosof\u00eda de la Academia de Ciencias, de nuestras c\u00e1tedras, etc., presentan la misma pobreza.<\/p>\n<p>El Instituto de Filosof\u00eda, a mi juicio, presenta un cuadro bastante desolador; no re\u00fane a los trabajadores de la periferia, no tiene ligaz\u00f3n con ellos y por ello no tiene de hecho el car\u00e1cter de una instituci\u00f3n nacional. Los fil\u00f3sofos de provincia est\u00e1n abandonados a s\u00ed mismos y representan, como veis, una gran fuerza desgraciadamente sin empleo. Los temas de estudio, incluyendo los trabajos presentados para la obtenci\u00f3n de los grados universitarios, est\u00e1n vueltos al pasado, hacia temas hist\u00f3ricos sin dificultad y poco comprometedores, del g\u00e9nero de: \u00abLa herej\u00eda de Cop\u00e9rnico en otro tiempo y hoy\u00bb (Animaci\u00f3n en la sala). Eso conduce a un cierto renacimiento escol\u00e1stico. Desde ese punto de vista la discusi\u00f3n que ha tenido lugar aqu\u00ed, a prop\u00f3sito de Hegel, es bastante extra\u00f1a. Los que han participado en ella han descubierto el Mediterr\u00e1neo. Hace largo tiempo que est\u00e1 resuelta la cuesti\u00f3n de Hegel. No hay ninguna raz\u00f3n para plantearla de nuevo, no se ha producido aqu\u00ed nada que no haya sido comentado y juzgado. La discusi\u00f3n misma ha sido enfadosamente escol\u00e1stica, y tan poco fecunda como en su tiempo en ciertos c\u00edrculos la cuesti\u00f3n de saber si era preciso persignarse con dos o tres dedos, o tambi\u00e9n si Dios pod\u00eda crear una piedra que no pod\u00eda levantar y si la madre de Dios era virgen (Risas). Los problemas de la actualidad contempor\u00e1nea casi no se estudian. Todo ello, en bloque, encierran muchos peligros, mucho mayores de lo que os figur\u00e1is. La m\u00e1s grave amenaza consiste en que una cierta parte de entre vosotros est\u00e1 ya habituada a esas\u00a0debilidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>Hay que impulsar nuestra ciencia hacia adelante<\/strong><\/p>\n<p>No se pone de manifiesto en el trabajo filos\u00f3fico ni esp\u00edritu combativo, ni ritmo bolchevique. Examinados desde este \u00e1ngulo, ciertas tesis err\u00f3neas del manual responden a los retrasos constatados en todo el resto del frente filos\u00f3fico y por ello representan no un elemento accidental y aislado, sino de conjunto.<\/p>\n<p>Se emplea a menudo aqu\u00ed la expresi\u00f3n \u00abfrente filos\u00f3fico\u00bb. \u00bfPero d\u00f3nde est\u00e1, a decir verdad, ese frente? No se parece en nada a la idea que nos hacemos de un frente. Cuando se habla de frente filos\u00f3fico se impone en seguida la idea de un destacamento organizado de fil\u00f3sofos, combatientes perfectamente armados con la teor\u00eda marxista, conduciendo el asalto contra las ideolog\u00edas hostiles que existen en el extranjero, contra las supervivencias de la ideolog\u00eda burguesa en la conciencia de los hombres sovi\u00e9ticos en el interior del pa\u00eds, haciendo marchar incansablemente nuestra ciencia hacia adelante, armando a los trabajadores de la sociedad socialista de la conciencia de que est\u00e1n en el camino justo y de la confianza, cient\u00edficamente fundada, en la victoria final de nuestra causa.<\/p>\n<p>\u00bfPero se parece nuestro frente filos\u00f3fico a un verdadero frente? Recuerda mejor al agua estancada, o a un <em>vivac<\/em> situado lejos del campo de batalla. El terreno no est\u00e1 a\u00fan conquistado. Generalmente no se han establecido los contactos con el enemigo, no se hacen reconocimientos, las armas se oxidan, los soldados combaten por su cuenta y riesgo; y los jefes o bien se embriagan con las victorias pasadas, o bien deliberan sobre si hay fuerzas suficientes para el ataque y no hace falta solicitar socorros al exterior, o se disputan para saber hasta qu\u00e9 punto puede estar retrasada la conciencia con respecto a la existencia sin que parezca estarlo completamente (Risas).<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestro Partido tiene una gran necesidad del desarrollo del trabajo filos\u00f3fico. Las r\u00e1pidas modificaciones operadas cada d\u00eda en nuestra existencia socialista no son generalizadas ni esclarecidas por nuestros fil\u00f3sofos mediante la dial\u00e9ctica marxista. Eso hace m\u00e1s dif\u00edciles las condiciones de un desarrollo ulterior de nuestra ciencia filos\u00f3fica. La situaci\u00f3n es tal que el desarrollo del pensamiento filos\u00f3fico se efect\u00faa en gran parte al margen de nuestros fil\u00f3sofos profesionales. Eso es absolutamente inadmisible.<\/p>\n<p>La causa del retraso en el frente filos\u00f3fico no est\u00e1 evidentemente ligada a ninguna condici\u00f3n objetiva. Las condiciones objetivas son m\u00e1s favorables que nunca, los hechos que esperan el an\u00e1lisis y la generalizaci\u00f3n cient\u00edfica son innumerables. Deben buscarse las causas del retraso en el terreno subjetivo. Son las mismas que ha desenmascarado el Comit\u00e9 Central al analizar el retraso de los otros sectores del frente ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Como recordar\u00e9is, ciertas decisiones del Comit\u00e9 Central sobre las cuestiones ideol\u00f3gicas fueron dirigidas contra el formalismo y el apoliticismo en la literatura y en el arte, contra el abandono de los temas contempor\u00e1neos y el refugio en el terreno del pasado, contra la admiraci\u00f3n al extranjero, y a favor de asimilar el combativo y militante esp\u00edritu bolchevique en la literatura y en el arte. Es sabido que numerosos destacamentos de trabajadores de nuestro frente ideol\u00f3gico han extra\u00eddo ya por s\u00ed solos las conclusiones necesarias de la decisi\u00f3n del Comit\u00e9 Central y han alcanzado en este camino importantes resultados.<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestros fil\u00f3sofos siguen con retraso. Est\u00e1 claro que no observan la ausencia de principios y de ideas en el trabajo filos\u00f3fico, el desprecio a los temas contempor\u00e1neos, el servilismo y la humildad ante la filosof\u00eda burguesa. Estiman visiblemente que el viraje en el frente ideol\u00f3gico no les concierne. Pero ahora est\u00e1 bien clara la necesidad de ese viraje.<\/p>\n<p>Si el frente filos\u00f3fico no est\u00e1 en la primera fila del trabajo ideol\u00f3gico, una gran parte de responsabilidad recae sobre el camarada Alexandrov. A \u00e9ste le falta, desgraciadamente, perspicacia cr\u00edtica para descubrir las debilidades de su trabajo. Sobreestima manifiestamente sus fuerzas en lugar de apoyarse en la experiencia y el saber de una amplia colectividad de fil\u00f3sofos. Es m\u00e1s, se apoya enteramente en su trabajo sobre un c\u00edrculo estrecho de colaboradores inmediatos y de admiradores de su talento (Exclamaci\u00f3n: \u00abMuy justo\u00bb. Aplausos). La actividad filos\u00f3fica ha estado as\u00ed en cierto modo monopolizada en las manos de un peque\u00f1o grupo de fil\u00f3sofos; mientras una gran parte de los fil\u00f3sofos, sobre todo de provincias, ha estado descartada del trabajo de direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>De ese modo se han destruido todas las relaciones normales entre los fil\u00f3sofos.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro ahora que el establecimiento de trabajos, como un manual de historia de la filosof\u00eda, sobrepasa las fuerzas de un solo hombre\u00a0 y que el camarada Alexandrov habr\u00eda tenido necesidad, desde el comienzo de su trabaj\u00f3, de acudir a un amplio c\u00edrculo de autores, de especialistas del materialismo dial\u00e9ctico, del materialismo hist\u00f3rico, de historiadores, de naturalistas, de economistas. El camarada Alexandrov no ha escogido el buen camino al rehusar apoyarse en un amplio c\u00edrculo de gente competente. Es preciso corregir esta falta. Los conocimientos filos\u00f3ficos son evidentemente entre nosotros el bien de una amplia colectividad de fil\u00f3sofos sovi\u00e9ticos.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo que consiste en acudir a un amplio c\u00edrculo de autores para la composici\u00f3n de un manual se aplica en este momento plenamente para la redacci\u00f3n de un manual de econom\u00eda pol\u00edtica, que debe quedar presto pr\u00f3ximamente, y para el cual se ha solicitado el concurso de amplios c\u00edrculos no solamente de economistas, sino tambi\u00e9n de historiadores y de fil\u00f3sofos. Un tal m\u00e9todo de trabajo es m\u00e1s seguro. Aun existe en este otra idea: unir los esfuerzos de diferentes grupos de trabajadores ideol\u00f3gicos, hoy insuficientemente ligados, para resolver grandes problemas de importancia cient\u00edfica general, organizar as\u00ed la acci\u00f3n rec\u00edproca entre los trabajadores de diferentes ramas ideol\u00f3gicas, progresar sin tirar cada uno por su lado, sin manotear a diestro y siniestro, sino de manera organizada, y coherente, consecuentemente, con el m\u00e1ximo de garant\u00edas de \u00e9xito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>La cr\u00edtica y la autocr\u00edtica, forma particular de la lucha entre lo viejo y lo nuevo<\/strong><\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfd\u00f3nde radican las faltas subjetivas de una serie de dirigentes del frente filos\u00f3fico? \u00bfPor qu\u00e9 aqu\u00ed, en nuestras discusiones, ciertos representantes de la vieja generaci\u00f3n han podido lanzar a ciertos j\u00f3venes el reproche de su temprana decrepitud, de su ausencia de agresividad en el tono, de su falta de combatividad? Acaso no hay m\u00e1s que una sola respuesta a esta cuesti\u00f3n: un conocimiento insuficiente de los fundamentos del marxismo-leninismo y la presencia de supervivencias de la influencia de la ideolog\u00eda burguesa. Eso se expresa igualmente en el hecho de que muchos de nuestros trabajadores no comprenden a\u00fan que el marxismo-leninismo es una doctrina creadora viva, que se desarrolla sin interrupci\u00f3n, se enriquece sin cesar con la experiencia de la construcci\u00f3n socialista y de las conquistas de las ciencias naturales contempor\u00e1neas. La subestimaci\u00f3n de este aspecto revolucionario y vivo de nuestra doctrina no puede conducir m\u00e1s que al rebajamiento de la filosof\u00eda y de su papel. Es precisamente en la falta de combatividad y de esp\u00edritu militante donde hay que buscar la causa del miedo que experimentan ciertos de nuestros fil\u00f3sofos respecto a probar sus fuerzas sobre nuevas cuestiones, las cuestiones contempor\u00e1neas; para resolver los problemas que la pr\u00e1ctica plantea cotidianamente a los fil\u00f3sofos, y a los cuales la filosof\u00eda est\u00e1 obligada a dar respuesta. Ya es hora de impulsar hacia adelante, con m\u00e1s audacia, la teor\u00eda de la sociedad sovi\u00e9tica, la teor\u00eda del estado sovi\u00e9tico, la teor\u00eda de las ciencias naturales contempor\u00e1neas, la \u00e9tica y la est\u00e9tica. Es preciso acabar con una cobard\u00eda extra\u00f1a al bolchevismo. Admitir una pausa en el desarrollo de la teor\u00eda significa secar nuestra filosof\u00eda, privarla de su rasgo m\u00e1s precioso, su aptitud al desarrollo, transformarla en un dogma muerto y seco.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la cr\u00edtica bolchevique y de la autocr\u00edtica no es solamente para nuestros fil\u00f3sofos una cuesti\u00f3n pr\u00e1ctica, sino una cuesti\u00f3n profundamente te\u00f3rica.<\/p>\n<p>Si el contenido interno del proceso de desarrollo, como lo ense\u00f1a la dial\u00e9ctica, es la lucha de los contrarios, la lucha entre lo antiguo y lo nuevo, entre lo que muere y lo que nace, entre lo que ha cesado de vivir y lo que se desarrolla, nuestra filosof\u00eda sovi\u00e9tica debe mostrar c\u00f3mo obra esta ley dial\u00e9ctica en las condiciones de la sociedad socialista y en qu\u00e9 consiste la originalidad de su aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es sabido que en una sociedad dividida en clases esta ley obra de otra manera que en la sociedad sovi\u00e9tica. He ah\u00ed el m\u00e1s amplio campo para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y todav\u00eda no ha sido trabajado por ninguno de nuestros fil\u00f3sofos. Sin embargo, hace ya tiempo que nuestro Partido ha encontrado y puesto al servicio del socialismo esta forma particular de descubrimiento y de superaci\u00f3n de contradicciones de la sociedad socialista (estas contradicciones existen y los fil\u00f3sofos no quieren hablar de ellas por cobard\u00eda), esta forma particular de lucha entre lo antiguo y lo nuevo, entre lo que muere y lo que nace en nuestra sociedad sovi\u00e9tica, que se llama la cr\u00edtica y la autocr\u00edtica. En nuestra sociedad sovi\u00e9tica, donde est\u00e1n liquidados los antagonismos de clases, de lucha entre lo viejo y lo nuevo, por consecuencia, la evoluci\u00f3n de lo inferior a lo superior se produce no bajo la forma de lucha de las clases antag\u00f3nicas y de cataclismos como ocurre en el capitalismo; sino bajo la forma de cr\u00edtica y autocr\u00edtica, que aparecen como la verdadera fuerza motriz de nuestra sociedad, como un potente instrumento en las manos del Partido. Esta es incontestablemente una nueva especie de movimiento, un nuevo tipo de desarrollo, una nueva ley dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>Marx dec\u00eda que los fil\u00f3sofos precedentes no hab\u00edan hecho m\u00e1s que explicar el mundo, mientras que ahora de lo que se trataba era de cambiarle. Nosotros hemos cambiado el viejo mundo y construido uno nuevo. Pero nuestros fil\u00f3sofos, desgraciadamente, no explican bastante ese mundo nuevo y no participan lo suficiente en su transformaci\u00f3n. Hemos o\u00eddo aqu\u00ed algunas tentativas, por as\u00ed decir \u00abte\u00f3ricas\u00bb, de explicar las causas de ese retraso. Se ha dicho por ejemplo que los fil\u00f3sofos se hab\u00edan detenido demasiado tiempo en el per\u00edodo de los comentarios, a continuaci\u00f3n de lo cual no hab\u00edan pasado a tiempo al periodo de las investigaciones monogr\u00e1ficas. Esta explicaci\u00f3n tiene buen aspecto, pero es poco convincente. Evidentemente el trabajo creador del fil\u00f3sofo debe ser colocado en primer plano, pero eso no quiere decir que se deba rechazar el trabajo de comentario o, por mejor decir, de popularizaci\u00f3n. Nuestro pueblo tiene tambi\u00e9n necesidad de \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>Contra la ideolog\u00eda depravada de la burgues\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Es preciso apresurarse a ganar el tiempo perdido. Las tareas no esperan. La brillante victoria obtenida por el socialismo en la gran guerra nacional ha sido al mismo tiempo una brillante victoria del marxismo. Contin\u00faa como un hueso en la garganta de los imperialistas. El centro de la lucha contra el marxismo ha pasado hoy a Am\u00e9rica y a Inglaterra. Todas las fuerzas del obscurantismo y de la reacci\u00f3n est\u00e1n ahora al servicio de la lucha contra el marxismo. Se ve de nuevo salir a la luz, y servir como armas a la filosof\u00eda burguesa, a esos instrumentos de la democracia de la bomba at\u00f3mica y del d\u00f3lar, las armaduras gastadas del obscurantismo y del clericalismo: el Vaticano y la teor\u00eda racista, el nacionalismo desencadenado y el idealismo caduco, la prensa venal y el arte burgu\u00e9s depravado. Pero carecen, visiblemente, de fuerza. Bajo la bandera de la lucha \u00abideol\u00f3gica\u00bb contra el marxismo se reclutan hoy reservas m\u00e1s profundas, se llama a los <em>gangsters<\/em>, a los <em>souteneurs<\/em>, a los esp\u00edas, a los criminales de derecho com\u00fan. Tomo al azar un ejemplo muy reciente. Como lo anunciaba hace algunos d\u00edas <em>Izvestia<\/em>, la revista <em>Les Temps Modernes<\/em> dirigida por el existencialista Sartre preconiza como un nuevo descubrimiento el libro del escritor Jean Genet: <em>Diario de un Ladr\u00f3n<\/em> que comienza por estas palabras:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLa traici\u00f3n, el robo y la homosexualidad, tales ser\u00e1n mis temas fundamentales. Existe un v\u00ednculo org\u00e1nico entre mi gusto por la traici\u00f3n, el oficio de ladr\u00f3n y mis expediciones amorosas\u00bb.<\/p>\n<p>Evidentemente, el autor conoce su negocio. Las piezas teatrales del tal Jean Genet son representadas aparatosamente en las escenas parisienses y Jean Genet ha sido invitado en seguida a ir a Am\u00e9rica. Tal es la \u00ab\u00faltima palabra\u00bb de la filosof\u00eda burguesa.<\/p>\n<p>Pero la experiencia de nuestra victoria sobre el fascismo ha mostrado ya a qu\u00e9 callejones sin salida pueden conducir a los pueblos las filosof\u00edas idealistas. Hoy esas filosof\u00edas se presentan bajo una forma nueva, particularmente repugnante, reflejando toda la profundidad, toda la bajeza, toda la villan\u00eda de la decadencia burguesa. Los <em>souteneurs<\/em> y los criminales de derecho com\u00fan convertidos en fil\u00f3sofos significan, evidentemente, el l\u00edmite de la ruina y de la descomposici\u00f3n. Sin embargo esas fuerzas est\u00e1n a\u00fan vivas, a\u00fan son capaces de envenenar la conciencia de las masas. La ciencia burguesa contempor\u00e1nea suministra al clericalismo, al fide\u00edsmo, una nueva argumentaci\u00f3n que es preciso desenmascarar despiadadamente. Ved aunque solo sea la teor\u00eda del astr\u00f3nomo ingl\u00e9s Eddington sobre las constantes f\u00edsicas del mundo. Que conduce directamente a la m\u00edstica pitag\u00f3rica de los n\u00fameros y que de f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas deduce \u00abconstantes esenciales\u00bb del mundo, tales como el n\u00famero apocal\u00edptico 666, etc. Sin comprender la marcha dial\u00e9ctica del conocimiento, las relaciones de la verdad absoluta y de la verdad relativa, numerosos sucesores de Einstein, transponiendo los resultados de la investigaci\u00f3n de las leyes del movimiento a un dominio finito y limitado del universo por el universo infinito, llegan hasta a hablar del car\u00e1cter finito del mundo, de sus l\u00edmites en el tiempo y en el espacio, y el astr\u00f3nomo Milne ha \u00abcalculado\u00bb ya que el mundo ha sido creado hace dos mil millones de a\u00f1os. A estos sabios ingleses se les podr\u00eda aplicar la frase de su gran compatriota, el fil\u00f3sofo Bacon, diciendo que emplean la impotencia de su ciencia en calumniar la naturaleza.<\/p>\n<p>Del mismo modo, los subterfugios kantianos de los f\u00edsicos at\u00f3micos contempor\u00e1neos les llevan a deducciones sobre la \u00ablibre voluntad\u00bb del electr\u00f3n, a ensayos para no representar la materia m\u00e1s que como un conjunto de ondas y a otras brujer\u00edas.<\/p>\n<p>Hay ah\u00ed un campo de acci\u00f3n colosal para nuestros fil\u00f3sofos, que deben analizar y generalizar los resultados de las ciencias naturales contempor\u00e1neas acord\u00e1ndose de la lecci\u00f3n de Engels seg\u00fan la cual el materialismo,<\/p>\n<p class=\"ct\" style=\"padding-left: 40px;\">\u00abdebe tomar un aspecto nuevo con cada nuevo gran descubrimiento que hace \u00e9poca en las ciencias naturales\u00bb (Engels, <em>Ludwig Feuerbach<\/em>, en K. Marx, y Federico Engels: <i>Obras,<\/i> Tomo XIV, p. 647).<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes, sino nosotros \u2013pa\u00eds del marxismo vencedor\u2013 sino nuestros fil\u00f3sofos, deben ponerse a la cabeza de la lucha contra la innoble ideolog\u00eda depravada de la burgues\u00eda? \u00bfQui\u00e9n, sino nosotros, debe asestarle golpes mortales?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"c3 k5\"><strong>El triunfo del marxismo<\/strong><\/p>\n<p>Sobre las cenizas de la guerra se han levantado gobiernos de una nueva democracia y el movimiento de emancipaci\u00f3n nacional de los pueblos coloniales. El socialismo est\u00e1 a la orden del d\u00eda en la vida de los pueblos. \u00bfQui\u00e9n, sino nosotros \u2013pa\u00eds del socialismo vencedor\u2013 sino nuestros fil\u00f3sofos, deben ayudar a nuestros amigos y nuestros hermanos en el extranjero a iluminar su lucha por una sociedad nueva con la luz del socialismo cient\u00edfico? \u00bfQui\u00e9n, sino nosotros, debe iluminarles y armarles con el arma ideol\u00f3gica del marxismo?<\/p>\n<p>Se efect\u00faa en nuestro pa\u00eds un poderoso desarrollo de la econom\u00eda y de la cultura socialista. El crecimiento infalible de la conciencia socialista de las masas presenta cada vez m\u00e1s exigencias a nuestro trabajo ideol\u00f3gico. Asistimos a un asalto de las supervivencias del capitalismo en la conciencia de los hombres. \u00bfQui\u00e9n, sino nuestros fil\u00f3sofos, debe ponerse a la cabeza de los trabajadores del frente ideol\u00f3gico, aplicar plenamente la teor\u00eda marxista del conocimiento a la generalizaci\u00f3n de la enorme experiencia de la construcci\u00f3n socialista y a la resoluci\u00f3n de los nuevos problemas del socialismo?<\/p>\n<p>Frente a estas grandes tareas, podr\u00edamos preguntarnos: \u00bfson capaces nuestros fil\u00f3sofos de levantar sobre sus hombros nuevos pesos? \u00bfHay p\u00f3lvora en los polvorines filos\u00f3ficos? \u00bfNo se ha debilitado nuestra fuerza filos\u00f3fica? \u00bfSon capaces nuestros cuadros cient\u00edficos de sobrepasar por sus propias fuerzas las debilidades de su desarrollo y de reconstruir su trabajo sobre nuevas bases? No es necesario contestar a esta pregunta. La discusi\u00f3n filos\u00f3fica ha demostrado que esas fuerzas existen, que son importantes y capaces de descubrir sus faltas para superarlas. Es preciso \u00fanicamente una mayor confianza en sus propias fuerzas, es preciso ponerlas a prueba m\u00e1s a menudo en las luchas activas, planteando y resolviendo los problemas candentes de la actualidad. Es preciso acelerar el ritmo del trabajo, sacudirse la pereza y ponerse a trabajar como trabajaban Marx, Engels, Lenin, como trabaja Stalin (Aplausos).<\/p>\n<p>Camaradas, vosotros os acord\u00e1is de c\u00f3mo Engels en su tiempo se regocijaba y notaba como un acontecimiento pol\u00edtico de una enorme importancia la publicaci\u00f3n de un folleto marxista a 2.000 o 3.000 ejemplares. De ese hecho, insignificante a nuestra escala, Engels sacaba la conclusi\u00f3n de que la filosof\u00eda marxista hab\u00eda echado profundas ra\u00edces en la clase obrera. \u00bfQu\u00e9 decir entonces de la penetraci\u00f3n del marxismo en las amplias capas de nuestro pueblo? y \u00bfqu\u00e9 habr\u00edan dicho Marx y Engels si hubieran sabido que los trabajos filos\u00f3ficos son distribuidos entre nosotros, en el pueblo, por decenas de millares de ejemplares? Es un verdadero triunfo del marxismo, es el testimonio vivo de que la gran doctrina de Marx, Engels, Lenin y Stalin se ha convertido entre nosotros en la doctrina de toda la naci\u00f3n, y sobre esos cimientos sin par en el mundo debe florecer nuestra filosof\u00eda. Sed, pues, dignos de nuestra \u00e9poca, de la \u00e9poca de Lenin y de Stalin, de la \u00e9poca de nuestro pueblo, de nuestro pueblo victorioso (Tempestad de aplausos prolongados).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Las im\u00e1genes presentadas en el cuerpo del presente art\u00edculo han sido retomadas de internet con el fin de complementar, diversificar y desdoblar las posibilidades comunicativas de los contenidos presentados en El Machete, sin ning\u00fan fin de lucro y como parte de una plataforma gratuita y libre.<\/p>\n<p>**La presente publicaci\u00f3n de la c\u00e9lebre alocuci\u00f3n de Andr\u00e9i Zhd\u00e1nov al respecto del Manual de Historia de Filosof\u00eda, escrito por Alexandrov, se basa en dos publicaciones previas: la ocurrida en <em>Nuestra Bandera<\/em>, revista mensual de orientaci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y cultural del Partido Comunista de Espa\u00f1a, no. 24, enero-febrero de 1948; y la editada por Grijalbo, en la d\u00e9cada de 1970. Alfredo Valles y Reyna Guzm\u00e1n fueron part\u00edcipes en\u00a0 el cuidado de la presente publicaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos para su amplia difusi\u00f3n, y al servicio de todas y todos los estudiosos del marxismo en general y el materialismo dial\u00e9ctico en particular, el siguiente texto cl\u00e1sico de Andr\u00e9i Zhd\u00e1nov. Edici\u00f3n particular de El Machete en base a diversas publicaciones previas e inspiradas en la tradici\u00f3n marxista-leninista<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2019,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[603],"tags":[334,319,91],"class_list":["post-2017","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucha-ideologica-colaboraciones","tag-cultura","tag-filosofia","tag-ideologia"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2017"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2017\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2025,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2017\/revisions\/2025"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2019"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}