{"id":2135,"date":"2020-09-04T22:30:28","date_gmt":"2020-09-04T22:30:28","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=2135"},"modified":"2020-09-04T22:32:59","modified_gmt":"2020-09-04T22:32:59","slug":"indicaciones-para-el-estudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/09\/04\/indicaciones-para-el-estudio\/","title":{"rendered":"Indicaciones para el estudio"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2136\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Hermann-Duncker-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Hermann-Duncker-300x225.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Hermann-Duncker-768x576.jpg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Hermann-Duncker-640x480.jpg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Hermann-Duncker-50x38.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Hermann-Duncker-600x450.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Hermann-Duncker.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Foto. Internet. Escultura en bronce de<br \/>\nHermann Duncker por Walter Howard,<br \/>\nartista alem\u00e1n. 1974. Distrito municipal<br \/>\nde Lichtenberg, Berl\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Hermann Duncker (1874-1960). Destacado marxista-leninista de origen alem\u00e1n que desde joven lig\u00f3 su vida a los intereses del proletariado revolucionario. Form\u00f3 filas en el Partido Socialdem\u00f3crata de Alemania, para luego unir su destino al de Karl Liebknecht, Rosa Luxemburgo, Franz Mehring y Clara Zetkin, entre otros. Primero en el Grupo Internacional, posteriormente en Grupo Espartaco y finalmente en el Partido Comunista de Alemania. Combatiente, con miles de comunistas, contra el fascismo, contribuy\u00f3 tambi\u00e9n a la construcci\u00f3n socialista en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Alemania hasta su muerte, cuyo aniversario acumula seis d\u00e9cadas en 2020. Su obra, y gran parte de su actuaci\u00f3n pol\u00edtica, est\u00e1 determinada por su labor formativa en cada\u00a0 uno de los grupos y Partidos en que se desempe\u00f1o. Al servicio de la instrucci\u00f3n pol\u00edtica de obreros y comunistas durante m\u00e1s de medio siglo. Su obra es un importante acervo en este sentido. Y uno de los motivos, en su sexag\u00e9simo aniversario luctuoso, para publicar el texto a continuaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Por otro lado, en las dificultades de la nov\u00edsima edici\u00f3n de la epidemia de sobreproducci\u00f3n y sobreacumulaci\u00f3n de capital, lubricada por la irrupci\u00f3n de otra pandemia asociada a la propiedad privada, la del\u00a0 coronavirus, los Partidos Comunistas se esfuerzan por honrar la cualidad comunista -aquella que distingui\u00f3 a miles y miles de comunistas alemanes y europeos en general, entre ellos a Duncker, durante la terrible amenaza capitalista del fascismo- de no cejar de desplegar su labor en cualquier circunstancia, frente a cualquier dificultad y no obstante los riesgos. As\u00ed, entre otras acciones, la labor formativa contin\u00faa. Y a esa labor importante la experiencia, esfuerzos y conclusiones de Duncker en esencia sin duda pueden contribuir favorablemente.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">El Machete.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>Indicaciones para el estudio<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por <strong>Hermann Duncker<span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">*<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo hay que leer? <\/strong><\/p>\n<p>Naturalmente se trata aqu\u00ed de la literatura seria, verdaderamente instructiva. Y esta se compone de escritos y libros que se deben leer m\u00e1s de una sola vez. Y a\u00fan m\u00e1s: podr\u00edamos decir que si la lectura <em>repetida <\/em>de estos escritos no trae ventaja alguna, entonces no merecer\u00eda la pena de leerlos <em>ni siquiera una sola vez. <\/em>Cuando se trata de una literatura amena y superficial, escuchamos de vez en cuando la opini\u00f3n de que un libro puede ser \u201cdevorado\u201d r\u00e1pidamente y luego \u2013 \u00a1se acab\u00f3! Naturalmente este es un principio absurdo para toda aquella literatura que realmente tiene algo que decir. Si a\u00fan un erudito burgu\u00e9s tan presumido y consciente de su propio valor como el profesor Sombart, no se averg\u00fcenza de reconocer en un art\u00edculo que \u00e9l ya ha le\u00eddo por lo menos unas cien veces el Manifiesto Comunista, y que siempre encuentra en su lectura nuevas sugerencias, un proletario \u00e1vido de instrucci\u00f3n no podr\u00eda considerar, con mayor raz\u00f3n, como algo \u201cindigno\u201d el estudio repetido de obras como el Manifiesto y tantas otras de Marx, Engels, Lenin, etc.<\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed a la condici\u00f3n fundamental: que el lector sea propietario del libro correspondiente. La meta principal de cada trabajador intelectual o manual debe ser la de ir formando paulatinamente una peque\u00f1a biblioteca manual con las obras m\u00e1s importantes para \u00e9l, de acuerdo a su actividad. No se debe depender de las bibliotecas circulantes. Las obras principales siempre deben estar al alcance de la mano, de modo que uno pueda consultarlas cuando sea necesario y hacer en ellas las observaciones y acotaciones que se consideren convenientes. Por eso no queda otro remedio que comprarlas. A trav\u00e9s de la selecci\u00f3n personal va creciendo, poco a poco, la biblioteca casera. Ella tan solo debe abarcar aquellas obras que se requieran continuamente y que puedan ser prestadas para fines de propaganda.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el subrayado y el rayado al margen es necesario anotar que cuando se exagera se pierde el fin perseguido de hacer resaltar un pasaje importante. He visto libros en los cuales casi cada palabra est\u00e1 subrayada. \u00a1Eso es absurdo! Tan s\u00f3lo debe ser subrayado lo m\u00e1s importante, lo que est\u00e9 expresado en una forma muy singular, con el fin de poderlo tener r\u00e1pidamente al alcance cuando se requiera. Claro est\u00e1 que se pueden destacar los errores del autor usando un l\u00e1piz de otro color; pero ante todo ser\u00eda conveniente que, conjuntamente con el rayado al margen y el subrayado, se vaya elaborando un registro de materias en las \u00faltimas p\u00e1ginas del libro. Si se encuentra un pasaje que parezca ser valioso para caracterizar un problema determinado, por ejemplo sobre religi\u00f3n, o sindicatos, o dictadura, o parlamentarismo, se escribe la voz gu\u00eda correspondiente en el registro aludido, y al lado se anota el n\u00famero de la p\u00e1gina respectiva. Por regla general, no resultar\u00e1n tantas voces gu\u00edas que impliquen su ordenamiento alfab\u00e9tico.<\/p>\n<p>Si ya la obra trae consigo un \u00edndice alfab\u00e9tico, se subraya, bajo cada voz gu\u00eda, el n\u00famero de las p\u00e1ginas donde se haya encontrado algo verdaderamente interesante al respecto. Si se abusa de este subrayado, se ahoga uno entre una infinidad de menciones de p\u00e1ginas, que a menudo contienen conceptos insignificantes. No cabe duda que la elaboraci\u00f3n personal de un registro de materias, de acuerdo a los intereses particulares del lector, constituye un buen m\u00e9todo para profundizar el estudio de la obra. Se\u00f1alamos en especial la importancia que tiene un registro de materias para conferenciantes y maestros de curso, que frecuentemente tienen que hablar sin mayor preparaci\u00f3n sobre un tema determinado, y necesitan recurrir al material de esto o aquella obra, le\u00edda ya hace alg\u00fan tiempo.<\/p>\n<p>El intento de establecer m\u00e1s detalladamente la disposici\u00f3n, es decir, la estructura del pensamiento del autor, es otro medio auxiliar muy conveniente en la lectura de una obra. Todo trabajo escrito requiere, naturalmente, una sucesi\u00f3n de las ideas en s\u00ed l\u00f3gica y eficaz. En la medida en que uno establezca la forma en que un buen escritor estructura su obra, se aprende tambi\u00e9n en parte la manera de elaborar una disposici\u00f3n apta para cualquier tema. Al lado del orden de los cap\u00edtulos, que naturalmente nos dan a conocer a trav\u00e9s de sus t\u00edtulos las ideas principales de la exposici\u00f3n, es de suma importancia establecer con claridad la idea dominante en cada uno. Cada cap\u00edtulo consta de varios p\u00e1rrafos que se destacan por la t\u00e9cnica de impresi\u00f3n. Al finalizar el estudio de cada p\u00e1rrafo se debe reflexionar sobre cu\u00e1l ha sido el pensamiento principal y, al establecerlo, se debe anotar al margen \u2013y al principio del p\u00e1rrafo\u2013 la voz gu\u00eda caracter\u00edstica. Procediendo as\u00ed nos daremos cuenta de que algunas veces varios p\u00e1rrafos seguidos est\u00e1n dedicados a expresar una misma idea, es decir, que la separaci\u00f3n en p\u00e1rrafos para exponerla no era necesaria, de manera que ese grupo de p\u00e1rrafos llevar\u00eda tan solo una voz gu\u00eda. En resumen: a trav\u00e9s del an\u00e1lisis concienzudo de los p\u00e1rrafos y de su sucesi\u00f3n, podemos deducir la estructura ideol\u00f3gica del cap\u00edtulo y hacerla resaltar mediante las voces gu\u00eda anotadas al margen. Al mismo tiempo, el auto-control y la comprobaci\u00f3n al final de cada p\u00e1rrafo nos obligan a realizar el estudio con lentitud y seguridad, lo que nos libera de la precipitada e irreflexiva lectura superficial.<\/p>\n<p>Finalmente, es recomendable hacer una anotaci\u00f3n, en la primera o en la \u00faltima p\u00e1gina de libro, que indique la fecha de su primer estudio y, ojal\u00e1, con un breve juicio acerca del mismo, en el cual se destaque lo que especialmente nos haya llamado la atenci\u00f3n en \u00e9l. Despu\u00e9s, cuando lo estudiemos por segunda vez, es importante e interesante comparar lo que nos parezca digno de ser destacado y esencial con la anotaci\u00f3n anterior. Esto nos ense\u00f1a a \u201cfamiliarizarnos\u201d con un libro digno de estudio, y nos demuestra que cada lectura nos presenta, generalmente, aspectos nuevos que antes hab\u00edan pasado desapercibidos.<\/p>\n<p>En el caso de que se trate de un libro prestado, se aconseja copiar los pasajes importantes. Cuando Marx ten\u00eda 17 a\u00f1os, \u00e9l escribi\u00f3 a su padre:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cMe he acostumbrado a hacer extractos de todos los libros que leo y a hacer constar, adem\u00e1s, mis reflexiones.\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Entre los bienes relictos de Marx se encuentran no menos de unos 250 cuadernos intactos, llenos de tales extractos! No se debe olvidar la menci\u00f3n del origen bibliogr\u00e1fico del pasaje extractado y, eventualmente, la anotaci\u00f3n de la fecha del extracto.<\/p>\n<p><em>Lectura en com\u00fan<\/em>. Hasta ahora hemos tenido en cuenta al lector individual. Pero la discusi\u00f3n de los camaradas con un nivel diferente de conocimientos que emprenden la lectura colectiva de una obra, profundiza y afianza el estudio en una medida tal, que dif\u00edcilmente puede ser alcanzada por aquel que estudia individualmente en un cuarto apacible. Adem\u00e1s, en este caso la emulaci\u00f3n es un gran est\u00edmulo para la iniciativa de cada uno. Si uno se abandona a s\u00ed mismo se cae inevitablemente en la pereza, y precisamente la obligaci\u00f3n frente al colectivo de estudios nos ayuda a superar los momentos propicios para ello. La ayuda rec\u00edproca convierte al c\u00edrculo de autodidactas en la mejor base para la lectura.<\/p>\n<p>Para ello me parece importante no perder de vista las siguientes normas de conducta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.- Cada participante debe poseer, en la medida en que sea posible, la obra en estudio, con el fin de que todos puedan seguir al que est\u00e9 leyendo en lugar de fijar sus pensamientos en el aire.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.- Todos deben participar activamente en la lectura. Lo mejor ser\u00eda hacerla en forma circular, leyendo cada participante un p\u00e1rrafo. Al final de cada uno se debe hacer constar el contenido de lo le\u00eddo y, si es necesario, discutir sobre \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.- Al iniciarse cada sesi\u00f3n de lectura, uno de los participantes debe presentar una breve ponencia acerca del contenido de lo tratado en la sesi\u00f3n anterior.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.- Un miembro del c\u00edrculo debe encargarse de la direcci\u00f3n t\u00e9cnica y de preparar en cierta medida la lectura.<\/p>\n<p>Si hay una voluntad sincera para el estudio, se encontrar\u00e1 siempre el material del caso. Si se act\u00faa seria y persistentemente, se podr\u00e1 superar cualquier sesi\u00f3n mal lograda y toda clase de dificultades t\u00e9cnicas que se presenten. No olvidemos lo que dijo Lenin en su gran discurso a la Juventud Comunista (octubre de 1920):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cCometer\u00edais un gran error si quisi\u00e9rais\u2026 sacar la conclusi\u00f3n de que se puede llegar a ser comunista sin haberse apropiado de los conocimientos humanos ya acumulados. Ser\u00eda err\u00f3neo creer que basta aprender las consignas comunistas, las conclusiones de la ciencia comunista, sin haberse compenetrado con aquella suma de conocimientos, cuyo resultado es el comunismo en s\u00ed\u201d.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong><span style=\"color: #000000;\">[1]<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se prepara una ponencia? <\/strong><\/p>\n<p>A menudo se plantea esta pregunta entre los compa\u00f1eros, pero no con la frecuencia necesaria si tenemos en cuenta que las tareas crecen a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pidamente que el n\u00famero ya elevado de funcionarios de nuestro partido. Desgraciadamente no dejamos de tropezar con la temerosa creencia peque\u00f1o-burguesa de que tan solo una \u201cgran personalidad\u201d es la indicada para dictar una conferencia, de que fuera de los \u201cases\u201d nadie tiene el derecho a abrir la boca, o nos encontramos frente a la presunci\u00f3n candorosa, a la petulancia que hace abrir la boca para \u201ccharlar\u201d de todo y no decir nada.<\/p>\n<p>Antes de hablar se debe reflexionar. Cuando se vaya a sostener una ponencia, es necesario prepararse para ello. La facultad oratoria no es un don especial de la naturaleza: cualquiera puede llegar a ser un orador, siempre que as\u00ed lo desee con energ\u00eda y no ahorre esfuerzos en la preparaci\u00f3n necesaria para llegar a esa meta.<\/p>\n<p>Cada uno posee su voz, precisamente para hacerse escuchar en la discusi\u00f3n. Y cada uno debe hacerse escuchar, si no quiere aparecer como un simple holgaz\u00e1n pol\u00edtico. Bajo el pretexto \u201cyo no s\u00e9 hablar\u201d se trata de ocultar, en el noventa y nueve por ciento de los casos, tan solo la ignorancia y la comodidad.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n trataremos de dar unas breves indicaciones, teniendo en cuenta, en primer lugar, la preparaci\u00f3n de conferencias pol\u00edticas y sindicales. Lo fundamental en esto es el <em>ejercicio <\/em>paciente e infatigable y el no dejarse desanimar por ning\u00fan fracaso. Es imposible aprender a nadar sin echarse al agua.<\/p>\n<ol>\n<li><strong><span style=\"color: #333333;\"><em>\u00bfCu\u00e1ndo debo hablar?<\/em><\/span><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Siempre, cuando en el c\u00edrculo, ya sea en la c\u00e9lula de empresa o ante los obreros de una f\u00e1brica, en la fracci\u00f3n o en el sindicato, en la reuni\u00f3n de partido o en un acto p\u00fablico, etc., no se haya pronunciado <em>aquella <\/em>palabra que para el momento pudiera ser la m\u00e1s importante y efectiva, cuando yo veo que aquellos que tienen mayores conocimientos y pr\u00e1ctica no se sienten movidos a pronunciarla, entonces es necesario intervenir valerosamente para salvar la situaci\u00f3n. Esto, naturalmente, bajo la condici\u00f3n de que uno mismo tenga plena claridad sobre lo que va a decir. En una reuni\u00f3n privada se llega a la claridad de un problema a trav\u00e9s de la discusi\u00f3n de los participantes. Por el contrario, en el discurso p\u00fablico puedo hacer \u201cclaridad\u201d tan solo en la medida en que yo mismo tenga claridad sobre el problema. Un sentimiento difuso del problema conduce necesariamente a pronunciar un discurso vago, pero si se cuenta con \u201camplios recursos\u201d que hayan permitido el conocimiento exacto del problema, se produce el efecto deseado sobre el oyente. No debemos olvidar que el conocimiento de los hechos sobre los cuales se desea hablar es la premisa m\u00e1s importante \u2013y casi la \u00fanica necesaria\u2013 para el orador. En cuanto m\u00e1s concienzudamente se domine la materia, se puede hablar sobre ella en una forma m\u00e1s sistem\u00e1tica y profunda. El conocimiento no puede ser substituido por cualquier clase de ret\u00f3rica formal. \u00a1Qu\u00e9 el Diablo se lleve la elocuencia, si el orador tan solo se vale de ella para hacer rodeos en torno a un problema que no domina, perdi\u00e9ndose en detalles para no decir nada de una verdadera cascada de palabras!<\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><strong>2. <\/strong><em><strong>La elecci\u00f3n del tema<\/strong> <\/em><\/span><\/p>\n<p>En las conferencias pol\u00edticas, lo inmediato pol\u00edtico est\u00e1 \u00edntimamente ligado a lo ret\u00f3rico. El mejor punto de partida son los \u00faltimos acontecimientos que todav\u00eda mantengan despierto el inter\u00e9s de las gentes, o una situaci\u00f3n determinada, bajo la cual padezcan todos. Adem\u00e1s, el tema debe ser lo suficientemente concreto, para evitar locuciones tan repetidas como: \u201cSobre la Situaci\u00f3n Pol\u00edtica\u201d. El tema debe tener el efecto de un cartel de propaganda; por s\u00ed solo debe ser suficiente para agitar los \u00e1nimos y despertar el inter\u00e9s. \u201cAl Pie del Lecho de Muerte de un Pueblo\u201d es sin duda alguna un t\u00edtulo m\u00e1s efectivo que el de \u201cLa Situaci\u00f3n Actual de la Salud del Pueblo\u201d. Adem\u00e1s, el conferencista tiene la obligaci\u00f3n de no salirse del tema. Debe evitarse que terceras personas designen el tema y que el conferenciante invitado sepa sobre qu\u00e9 va a hablar.<\/p>\n<p><strong>3.- <em>La preparaci\u00f3n de la materia<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed llegamos al ampl\u00edsimo trabajo al que debemos someternos continuamente si queremos estar preparados para dictar conferencias. Debemos tener a nuestra disposici\u00f3n una cuidadosa y clasificada colecci\u00f3n de importantes hechos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales, acaecidos en un per\u00edodo m\u00e1s o menos largo que llegue hasta el presente. Es decir, debemos preparar un archivo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u00a1Cada peri\u00f3dico se debe leer con la tijera y el l\u00e1piz! No hay que olvidar de anotar en el recorte mismo la fuente del cual se obtuvo (nombre del peri\u00f3dico, fecha, etc.) \u00a1Claro est\u00e1 que los libros no deben ser mutilados! Pero podemos subrayar y hacer resaltar al margen aquello que a nuestro juicio sea esencial y \u00fatil para ser empleado m\u00e1s tarde. Si las circunstancias as\u00ed lo indican, podemos elaborar una ficha que nos indique la situaci\u00f3n del pasaje en el libro y, si es posible, que contenga la copia del mismo para incorporarla al archivo. La importancia de lo dicho no consiste en la simple acumulaci\u00f3n de material \u2013pues as\u00ed s\u00f3lo amontonar\u00edamos noticias!\u2013 sino en la clasificaci\u00f3n del mismo, es decir, en la distribuci\u00f3n y ordenamiento de las noticias bajo determinados r\u00f3tulos.<\/p>\n<p>Una serie de cajas, carpetas o tambi\u00e9n un cierto n\u00famero de sobres, pueden servir como registro de r\u00f3tulos. En ellos se hace la indicaci\u00f3n del caso y se colocan las noticias correspondientes. La selecci\u00f3n de una serie de r\u00f3tulos surge de por s\u00ed y puede ser mantenida por largo tiempo. Naturalmente la selecci\u00f3n de los r\u00f3tulos, bajo los cuales se debe recoger y ordenar el material, depender\u00e1 de los intereses espec\u00edficos y de las intenciones especiales de cada conferenciante. Cuando se prepara la conferencia, se eligen las noticias del archivo para ordenarlas en el curso del discurso a pronunciar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">*<\/a> <\/strong><\/span>En Hermann Duncker. <em>Introducci\u00f3n al marxismo<\/em>. Universidad Obrera de M\u00e9xico, M\u00e9xico, 1977, pp. 63-75.<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><strong><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <\/strong><\/span>W. I. Lenin, <em>Ausgewahlte Werke<\/em> (Obras Escogidas), T. II, p. 783.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el aniversario luctuoso de Hermann Duncker y a prop\u00f3sito de la labor constante en la formaci\u00f3n marxista-leninista<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2136,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[628],"tags":[630,629],"class_list":["post-2135","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-formacion-marxista-leninista","tag-estudio-del-marxismo","tag-hermann-duncker"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2135"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2135\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2138,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2135\/revisions\/2138"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}