{"id":2149,"date":"2020-09-09T19:55:22","date_gmt":"2020-09-09T19:55:22","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=2149"},"modified":"2020-09-09T20:00:24","modified_gmt":"2020-09-09T20:00:24","slug":"federico-engels-prologo-a-escritos-de-juventud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/09\/09\/federico-engels-prologo-a-escritos-de-juventud\/","title":{"rendered":"Federico Engels. Pr\u00f3logo a Escritos de juventud"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2152\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Wenceslao-Roces.jpg\" alt=\"\" width=\"230\" height=\"289\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Wenceslao-Roces.jpg 230w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Wenceslao-Roces-40x50.jpg 40w\" sizes=\"auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/>Imagen. Internet. Wenceslao<br \/>\nRoces.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>Federico Engels.<\/strong><br \/>\nPr\u00f3logo a Escritos de juventud.<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por <strong>Wenceslao Roces<\/strong>*<\/p>\n<p>Federico Engels naci\u00f3 el 28 de noviembre de 1820 en Barmen, centro de la industria textil, en la Renania, que hoy forma parte, con Elberfeld, del gran centro industrial de Wuppertal. La familia Engels, prestigiosa familia del patriarcado de la ciudad, era, como casi toda la poblaci\u00f3n, fan\u00e1ticamente pietista. El padre, fabricante acomodado due\u00f1o de una f\u00e1brica de encajes, lo mand\u00f3 a estudiar al Instituto de Segunda ense\u00f1anza de Barmen y, m\u00e1s tarde, a otro establecimiento de ense\u00f1anza secundaria en Elberfeld. Engels era un estudiante excelente y desde muy pronto revel\u00f3 sus capacidades literarias. A los 13 a\u00f1os escrib\u00eda versos y narraciones. A los 17 a\u00f1os, en una fiesta escolar, ley\u00f3 una poes\u00eda en griego, escrita por \u00e9l. Cultivaba tambi\u00e9n la m\u00fasica y dibujaba muy buenas caricaturas.<\/p>\n<p>Engels pensaba dedicarse a la ciencia o a la literatura, pero un a\u00f1o antes de que terminara sus estudios de bachillerato, su padre lo destin\u00f3 a trabajar en su oficina y, un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en 1838, lo envi\u00f3 como meritorio al negocio de exportaciones de un amigo suyo en Bremen.<\/p>\n<p>Los trabajos de oficina no eran demasiado fatigosos para nuestro joven y no le imped\u00edan dedicarse a sus aficiones literarias y cultivar su inteligencia y su vocaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Al principio, hubo de librar una tenaz lucha religiosa contra los dogmas de la Iglesia en que hab\u00eda sido educado, pero no tard\u00f3 en sobreponerse a estos prejuicios para distinguirse en las luchas literarias y filos\u00f3ficas de su tiempo, sostenidas por los alemanes que militaban en la ascendiente oposici\u00f3n de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Fruto de sus nuevas concepciones, en el que despertaba ya el combatiente del ma\u00f1ana, fueron las \u201cCartas del Wuppertal\u201d, publicadas a comienzos de 1839 con el seud\u00f3nimo de \u201cFriedrich Oswald\u201d, bajo el cual dio a conocer casi todos sus trabajos juveniles. En estas cartas pinta Engels la situaci\u00f3n de los obreros textiles de Elberfeld y describe con pat\u00e9ticos rasgos la espantosa miseria en que viv\u00edan las clases bajas. Sin embargo, Engels a\u00fan no ve\u00eda entonces en la degradaci\u00f3n f\u00edsica e intelectual de los trabajadores la consecuencia ineluctable del modo de producci\u00f3n capitalista, sino el fruto de la difusi\u00f3n cada vez mayor del \u201cmisticismo\u201d y del alcoholismo y del hecho de que las f\u00e1bricas fuesen explotadas por sus due\u00f1os de un modo tan irracional.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que se sobrepon\u00eda a los prejuicios religiosos, fue oper\u00e1ndose en \u00e9l, gracias sobre todo a la influencia de la cr\u00edtica de la religi\u00f3n por los j\u00f3venes hegelianos y al movimiento literario que se conoce bajo el nombre de la \u201cJoven Alemania\u201d, una trayectoria de radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica, de la que son testimonio las cartas a sus amigos, sobre todo las dirigidas a los hermanos Graeber y los muchos art\u00edculos publicados por \u00e9l en el mismo sentido en la revista dirigida por Gutzkow, \u201cTelegraph f\u00fcr Deutchland\u201d.<\/p>\n<p>En el momento de fortalecerse las corrientes de oposici\u00f3n de la burgues\u00eda alemana, coincidiendo con la muerte del viejo rey y la ascensi\u00f3n al trono de Federico Guillermo IV, en 1840, Engels era ya un dem\u00f3crata revolucionario convencido, uno de los m\u00e1s activos publicistas en la lucha contra las supervivencias del feudalismo, contra la monarqu\u00eda, contra la nobleza, contra la religi\u00f3n y contra la filosof\u00eda reaccionaria, especialmente contra el pensamiento de Schelling.<\/p>\n<p>En 1841 se traslada a Berl\u00edn para cumplir su a\u00f1o de voluntario en el arma de artiller\u00eda. All\u00ed, se une al c\u00edrculo de escritores j\u00f3venes que se llamaban a s\u00ed mismos \u201clos libres\u201d, club de ateos neohegelianos y republicanos entre los que se destacaban los hermanos Bauer, Max Stirner y Eduard Meyen.<\/p>\n<p>Por entonces, comenz\u00f3 a colaborar tambi\u00e9n en la \u201cGaceta Renana\u201d dirigida por Marx, y en los\u00a0 \u201cAnales Renanos\u201d de Arnold Ruge. Su panfleto sobre \u201cSchelling y la Revoluci\u00f3n\u201d (1842) era la primera obra salida del grupo neohegeliano en la que se desplegaba la bandera del ate\u00edsmo. Sus art\u00edculos y estudios se distinguen entre los escritos de entonces por su recia intransigencia en las ideas. El joven escritor rebel\u00e1base decididamente contra toda componenda con la monarqu\u00eda y ve\u00eda en la representaci\u00f3n popular, en la libertad de prensa y en las libertades democr\u00e1ticas, el preludio de una revoluci\u00f3n que en su carrera arrollar\u00eda, como lo hab\u00eda hecho la Gran Revoluci\u00f3n\u00a0 francesa, a la monarqu\u00eda y a la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>A fines de 1842, se instal\u00f3 en Manchester, centro de la industria textil, pasando a ocupar un puesto en la oficina de una empresa de hilados y tejidos que a\u00fan existe y en que la mitad del negocio pertenec\u00eda a su padre. De aqu\u00ed en adelante, y no precisamente por los intereses industriales de Engels, se separaron los caminos de \u00e9ste y los seguidos por los elementos radicales de Berl\u00edn (los \u201cLibres\u201d). Los berlineses se entregaron a la negaci\u00f3n anarquista del Estado. Una parte de ellos se desplaz\u00f3 del campo de la lucha pol\u00edtica real hacia la \u00f3rbita de una cr\u00edtica abstracta y puramente ideol\u00f3gica. Por el contrario, Engels, que ya en Alemania se hab\u00eda impulsado hacia el comunismo por Moses Hess, abraz\u00f3 esta ideolog\u00eda. No se encerraba en la oficina de la f\u00e1brica, sino que recorr\u00eda los sucios barrios obreros de la ciudad, donde encontraba a los trabajadores y ve\u00eda por sus propios ojos la miseria en que viv\u00edan. Estudi\u00f3 el movimiento cartista ingl\u00e9s y conoci\u00f3 a algunos de sus dirigentes (Harney, Leach, Wat y otros). Estudi\u00f3 el socialismo owenista y trat\u00f3 a los primeros revolucionarios proletarios alemanes que acud\u00edan a Londres, a los dirigentes de la \u201cLiga de los Justos\u201d y de la Asociaci\u00f3n de obreros alemanes dirigidas por aqu\u00e9llos (Shapper, Moll, etc.). Adem\u00e1s de las obras de los grandes utopistas, de Weitling y los representantes de las distintas tendencias socialistas extendidas en Inglaterra, Francia y Alemania, Engels estudi\u00f3 las obras inglesas de econom\u00eda pol\u00edtica y ley\u00f3 una enorme cantidad de libros y documentos oficiales sobre la situaci\u00f3n de la clase obrera inglesa. Sobre estos temas public\u00f3 art\u00edculos en diferentes peri\u00f3dicos y revistas de Alemania, en la \u201cGaceta Renana\u201d, el \u201cRepublicano Suizo\u201d, los \u201cAnales Franco-Alemanes\u201d y el \u201cVorw\u00e4rts!\u201d.<\/p>\n<p>A este periodo corresponde el estudio titulado \u201cEsbozo de cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d, en el que Engels examina los fundamentos del moderno orden econ\u00f3mico desde el punto de vista del socialismo y bajo el imperio de la propiedad privada.<\/p>\n<p>En Manchester naci\u00f3 tambi\u00e9n el libro redactado por \u00e9l, a su regreso a Alemania, en Barmen, con el t\u00edtulo de <em>La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra<\/em>, considerado en justicia como uno de los mejores libros de la literatura socialista internacional. Esta obra, que constituye una poderosa acta de acusaci\u00f3n contra el capitalismo y la burgues\u00eda, provoc\u00f3 gran sensaci\u00f3n en la opini\u00f3n p\u00fablica de aquellos a\u00f1os. En su cr\u00edtica de las principales corrientes destacadas en el movimiento obrero ingl\u00e9s, condena a los owenistas, que s\u00f3lo ve\u00edan en el proletariado una clase sufrida, y no como lo era, una clase llamada a revolucionar el mundo. Y, adem\u00e1s, porque en sus doctrinas se rechazaba la lucha pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Engels cifr\u00f3 la importancia que el poderoso movimiento que sacudi\u00f3 a casi toda la Inglaterra industrial durante el verano de 1842 en la conciencia de que, en su transcurso, el movimiento iba adquiriendo en favor de la revoluci\u00f3n, ya comprendiendo cada vez m\u00e1s que era imposible llevarla a cabo por la v\u00eda pac\u00edfica, en el hecho de que los cartistas se curaran de la ilusi\u00f3n de una \u201crevoluci\u00f3n legal\u201d y de que el proletariado rompiera resueltamente con el radicalismo burgu\u00e9s. Criticaba resueltamente a los \u201csimples\u201d republicanos, porque la rep\u00fablica ser\u00eda, a su juicio, tan formal y tan teol\u00f3gica como la monarqu\u00eda. Para Engels, no ser\u00eda m\u00e1s que un \u201cpaso de transici\u00f3n hacia el futuro\u201d. Una vez conquistada la rep\u00fablica, la clase obrera inglesa levantar\u00eda la nueva bandera del socialismo. S\u00f3lo reconoc\u00eda como \u201cverdadera revoluci\u00f3n\u201d a la \u201crevoluci\u00f3n socialista\u201d, que adoptara el car\u00e1cter de una lucha violenta entre pobres y ricos.<\/p>\n<p>Las ideas de Engels durante este periodo adolecen todav\u00eda de cierta vaguedad. Al lado de los elementos esenciales del socialismo cient\u00edfico, sus trabajos de 1843 a 1845 presentan todav\u00eda las huellas de un comunismo \u201cfilos\u00f3fico\u201d. \u00c9l mismo confiesa que contribuy\u00f3 al \u201ccomunismo igualitario y limitado\u201d de los dirigentes de la \u201cLiga de los Justos\u201d con una buena dosis de \u201csoberbia filos\u00f3fica y limitada\u201d. La teor\u00eda comunista no se hallaba todav\u00eda, en aquel tiempo, indisolublemente unida con el movimiento de clase del proletariado. No era, tal como \u00e9l lo ve\u00eda, una doctrina de clase, sino una teor\u00eda filos\u00f3fica, encaminada a la emancipaci\u00f3n del hombre. La teor\u00eda comunista se hallaba, para \u00e9l, por encima de la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>El fundamento filos\u00f3fico del \u201cverdadero socialismo\u201d, que tantos estragos causaba, era el materialismo contemplativo de Feuerbach. El paso definitivo al comunismo revolucionario, proletario, s\u00f3lo pod\u00eda darse para Engels, despu\u00e9s de haber superado totalmente la filosof\u00eda feuerbachiana. Pero este paso lo dio ya bajo la influencia de Marx.<\/p>\n<p>Engels conoci\u00f3 por primera vez a Marx en noviembre de 1842, en la Redacci\u00f3n de la \u201cGaceta Renana\u201d, en Colonia, cuando regresaba de su pa\u00eds a Inglaterra. El primer encuentro fue \u201cmuy fr\u00edo\u201d, pues Engels segu\u00eda figurando todav\u00eda entre los m\u00e1s activos partidarios de los \u201cLibres\u201d berlineses, contra cuya turbia actuaci\u00f3n libraba entonces Marx una enconada lucha. El segundo encuentro con Marx se efectu\u00f3 a fines de septiembre de 1844 en Par\u00eds, donde Engels se detuvo en su viaje de Inglaterra a Renania. El \u201cEsbozo de cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u201d, publicado a comienzos del a\u00f1o, hab\u00eda producido en Marx una gran impresi\u00f3n. Entre \u00e9l y Marx se hab\u00edan cruzado cartas muy interesantes y en Par\u00eds pudieron comprobar que se hallaban plenamente identificados en todos los problemas te\u00f3ricos. As\u00ed se sell\u00f3 aquella profunda amistad y alianza de trabajo y de lucha para toda una vida. Llegaron al acuerdo de luchar unidos contra los hermanos Bauer y sus partidarios y surgi\u00f3 la primera obra escrita en colaboraci\u00f3n por ambos, <em>La sagrada familia<\/em>, publicada en marzo de 1845 y de cuyos veinte pliegos Engels s\u00f3lo contribuy\u00f3 con pliego y medio en total. Los cap\u00edtulos m\u00e1s importantes, que atestiguan el paso de Marx a un nuevo c\u00edrculo de ideas y, principalmente, al comunismo de las relaciones sociales de producci\u00f3n, el paso al socialismo proletario y al papel hist\u00f3rico del proletariado, fueron escritos por Marx cuando ya Engels hab\u00eda marchado de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Entre tanto, Marx, quien hab\u00eda sido expulsado de Par\u00eds y que en febrero de 1845 se traslad\u00f3 a Bruselas, hab\u00eda podido sentar, superando definitivamente el materialismo de Feuerbach, los fundamentos del materialismo hist\u00f3rico. En abril de 1845, al trasladarse Engels a Bruselas para estar cerca de Marx, \u00e9ste pudo mostrar ya a su amigo, \u201cdesarrollado y acabado en sus rasgos fundamentales\u201d, el sistema de concepciones que va unido en justicia al nombre de Marx y que abarca los principios del comunismo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Engels, incorpor\u00e1ndose sin reservas a las ideas de Marx, se situ\u00f3 definitivamente en el terreno del comunismo cient\u00edfico, en el punto de vista del proletariado. Y ambos convinieron en \u201celaborar en detalle\u201d el modo de concebir recientemente fundamentado y exponerlo en forma pol\u00e9mica contra los representantes seudorradicales de la filosof\u00eda neohegeliana y contra los ide\u00f3logos peque\u00f1oburgueses que predicaban el \u201cverdadero socialismo\u201d. Surgi\u00f3 as\u00ed, en el curso de m\u00e1s de un a\u00f1o de trabajo, la formidable obra titulada <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>. En esta obra, que qued\u00f3 largo tiempo in\u00e9dita por falta de editor, se establecen los fundamentos del materialismo dial\u00e9ctico y se ofrece una minuciosa exposici\u00f3n de la concepci\u00f3n materialista de la historia. Los cap\u00edtulos dirigidos contra el \u201cverdadero socialismo\u201d fueron casi en su totalidad escritos por Engels, quien critica implacablemente a los representantes de esta corriente, por entonces muy extendida en Alemania, burl\u00e1ndose de ellos, poniendo en solfa su esp\u00edritu peque\u00f1oburgu\u00e9s y demostrando que estos ide\u00f3logos despojan a la idea socialista de todo su contenido revolucionario concreto. Pr\u00e1ctica y pol\u00edticamente, estos autores sirven a la reacci\u00f3n e impiden o tratan de impedir el desarrollo de la lucha de clases del proletariado.<\/p>\n<p>A mediados de agosto de 1846, traslada Engels el centro de gravedad de su trabajo de partido a Par\u00eds. Aqu\u00ed se ve con Heine y con Cabet, organiza a base de los miembros de la \u201cLiga de los Justos\u201d un Comit\u00e9 de Correspondencia comunista y despliega una gran actividad de agitaci\u00f3n y propaganda entre los trabajadores obreros residentes en Par\u00eds (artesanos). En los c\u00edrculos secretos y en asambleas p\u00fablicas desarrolla con energ\u00eda una lucha en dos frentes: de una parte, contra los partidarios de Weitling, con quien Marx y sus seguidores hab\u00edan roto ya en Bruselas y, de otro lado, contra los secuaces de Proudhon, cuyas teor\u00edas reaccionarias propagaban algunos, entre los obreros alemanes establecidos en Par\u00eds.<\/p>\n<p>En la primavera de 1847 recibi\u00f3 Engels la visita de Moll, emisario de los \u201cJustos\u201d de Londres, quienes, influidos por la cr\u00edtica de Marx y Engels y conscientes de su falta de preparaci\u00f3n ante la crisis revolucionaria que se acercaba, hab\u00edan\u00a0 reconocido a comienzos de a\u00f1o la exactitud de las nuevas concepciones sostenidas por aqu\u00e9llos. Moll invit\u00f3 a Engels a colaborar en la proyectada transformaci\u00f3n radical de la \u201cLiga de los Justos\u201d en calidad de delegado al Congreso de Londres, que para estos fines se convocar\u00eda en el mes de julio. En este Congreso, en que Engels representaba tambi\u00e9n a Marx, ausente, llev\u00f3 a cabo la total reorganizaci\u00f3n de la Liga que ahora adoptaba el nombre de \u201cLiga de los Comunistas\u201d, despu\u00e9s de haber desterrado de su estructura org\u00e1nica todos los resabios sectarios y de haber expulsado de ella a los recalcitrantes weitlingianos.<\/p>\n<p>Terminado el Congreso, Engels se traslad\u00f3 nuevamente a Bruselas, donde tom\u00f3 parte activa en el trabajo de la organizaci\u00f3n total clandestina de la \u201cLiga\u201d y apoy\u00f3 a Marx en su actividad para fundar una federaci\u00f3n legal de obreros alemanes.<\/p>\n<p>En sus numerosas cartas, Engels traza un an\u00e1lisis profundo de la situaci\u00f3n pol\u00edtica en casi todos los pa\u00edses europeos, bajo las condiciones de la crisis revolucionaria que prevalec\u00eda en Europa, y formula la \u201cpol\u00edtica del partido\u201d es decir, la t\u00e1ctica de los comunistas, invocando siempre la posibilidad y la necesidad de que la futura revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa, al desarrollarse, se trueque por s\u00ed misma en la revoluci\u00f3n socialista-proletaria y poniendo de relieve, adem\u00e1s, el papel decisivo que en ello corresponder\u00eda al proletariado y a su vanguardia, el partido comunista.<\/p>\n<p>Engels formula claramente la idea de la hegemon\u00eda del proletariado en la revoluci\u00f3n popular y postula la necesidad de una alianza combativa de las clases revolucionarias, del proletariado, la peque\u00f1a burgues\u00eda y los peque\u00f1os campesinos, bajo la bandera indiscutible del proletariado industrial de las ciudades, que es \u2013sostiene Engels\u2013 el n\u00facleo de toda moderna democracia.<\/p>\n<p>Estas perspectivas son tambi\u00e9n las que Engels desarrolla en otro documento importante; en el proyecto redactado por \u00e9l para lo que m\u00e1s tarde ser\u00e1 el <em>Manifiesto Comunista<\/em>, en los <em>Principios del comunismo <\/em>escritos en Par\u00eds a comienzos de octubre de 1847 como proyecto de programa para la nueva Liga de los Comunistas. El <em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em> redactado enteramente por Marx y que quedar\u00e1 para siempre en la historia, fue la declaraci\u00f3n program\u00e1tica que prevaleci\u00f3, muy diferente del proyecto de Engels, aunque en algunos de sus puntos coincida sustancialmente con \u00e9l.<\/p>\n<p>Estamos en las cercan\u00edas de la revoluci\u00f3n de 1848, mejor dicho del conjunto de revoluciones bautizadas con esta fecha y extendidas por toda Europa, con vistas a las cuales se escribi\u00f3 el <em>Manifiesto Comunista<\/em>.<\/p>\n<p>A comienzos de abril, Marx y Engels se trasladan a Alemania, a Colonia, donde se establecen; Marx es designado director de un gran peri\u00f3dico que ha de crearse, la \u201cNueva Gaceta Renana\u201d, en recuerdo de la \u201cGaceta Renana\u201d de la que fuera redactor-jefe. La \u201cNueva Gaceta Renana\u201d, cuya redacci\u00f3n est\u00e1 integrada exclusivamente por dirigentes de la \u201cLiga de los Comunistas\u201d. Engels se establece en Barmen, su ciudad natal, y en una serie de viajes re\u00fane dinero y coloca acciones para el nuevo peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>El 1 de julio de 1848 aparece el primer n\u00famero de la \u201cNueva Gaceta Renana\u201d. \u201cLa redacci\u00f3n \u2013escribir\u00e1 Engels en un art\u00edculo publicado en 1884\u2013 era pura y simplemente la dictadura de Marx, cosa perfectamente natural, indiscutible y aceptada de buen grado por todos nosotros\u201d. \u201cA su certera mirada y a su segura actuaci\u00f3n se debi\u00f3, ante todo, el que aquel peri\u00f3dico se convirtiera en el m\u00e1s famoso del tiempo de la revoluci\u00f3n\u201d, en el \u201c\u00f3rgano insuperable del proletariado revolucionario\u201d, como lo llam\u00f3 Lenin.<\/p>\n<p>Fuera de los tres meses y medio que Engels tuvo que refugiarse en el extranjero para esquivar una detenci\u00f3n, fue \u00e9l el encargado de redactar una parte considerable de los materiales del peri\u00f3dico. La \u00fanica exposici\u00f3n viva y actual de la primera batalla del proletariado de Par\u00eds, de la insurrecci\u00f3n de Junio, sali\u00f3 de su pluma, al igual que los importantes art\u00edculos e informes sobre las guerras de Schleswig-Holstein, Italia y Hungr\u00eda. A \u00e9l pertenec\u00edan tambi\u00e9n la mayor\u00eda de los art\u00edculos contra los nuevos fantoches elevados al poder por los sucesos de Marzo en Alemania, sobre la Asamblea Nacional de Francfort y la de Berl\u00edn, sobre las \u201cderechas\u201d y las \u201cizquierdas\u201d de aquel Parlamento.<\/p>\n<p>En sus art\u00edculos, Engels, al igual que Marx, luchaba contra las ilusiones democr\u00e1ticas y sentimentales de una \u201creconciliaci\u00f3n general de los pueblos\u201d, de una Rep\u00fablica federal europea, de la \u201cpaz eterna\u201d predicada por los fil\u00f3sofos, y ambos preconizaban la uni\u00f3n de los pueblos revolucionarios y oprimidos contra el baluarte m\u00e1s poderoso de la reacci\u00f3n, contra la Rusia Zarista, y contra las ciudadelas del movimiento reaccionario, los Habsburgos, los Hohenzolers y los Romanov, por la ayuda combatiente de toda la democracia occidental en apoyo de la lucha de Polonia por su independencia.<\/p>\n<p>En dos art\u00edculos dirigidos contra la idea del \u201cpaneslavismo\u201d democr\u00e1tico propugnada por Bakunin, desenmascar\u00f3 Engels \u2013no sin incurrir, ciertamente, en algunas concepciones germano-nacionalistas\u2013 los designios contrarrevolucionarios envueltos en este plan, con el que, en rigor, se pretend\u00eda volver a los polacos, austriacos y sudeuropeos contra los pueblos contrarrevolucionarios, que eran, seg\u00fan Engels, los alemanes, los h\u00fangaros y los polacos.<\/p>\n<p>La cobard\u00eda y la indecisi\u00f3n de la democracia peque\u00f1oburguesa y de sus representantes parlamentarios permitieron que la pandilla militar pudiera ahogar la revoluci\u00f3n, en los pocos lugares en que, como en Dresde, lleg\u00f3 a estallar.<\/p>\n<p>El 25 de septiembre, el d\u00eda en que deb\u00eda reunirse all\u00ed el Segundo Congreso de los dem\u00f3cratas renanos, fue decretado en Colonia el estado de sitio. Engels tuvo que huir de la ciudad y refugiarse en Bruselas, donde fue detenido por la polic\u00eda y expulsado a las pocas horas por la frontera francesa. Desde Par\u00eds se dirigi\u00f3 a pie directamente hacia Suiza, excursi\u00f3n que describe en uno de sus art\u00edculos m\u00e1s deliciosos.<\/p>\n<p>El 15 de marzo de 1849 regres\u00f3 a Colonia y reanud\u00f3 su trabajo de redactor en la \u201cNueva Gaceta Renana\u201d.<\/p>\n<p>El 7 de febrero, Marx y Engels hubieron que comparecer ante el tribunal del jurado de Colonia, acusados de injurias a funcionarios, gendarmes y otros agentes de la reacci\u00f3n. Fueron absueltos y sus discursos de defensa constituyen un documento extraordinario de an\u00e1lisis del proceso revolucionario y de valerosa condena de las fuerzas de la contrarrevoluci\u00f3n. Su consigna era la Rep\u00fablica \u201croja\u201d, la Rep\u00fablica \u201csocial\u201d, la que los insurrectos de Junio proclamaran valientemente al proletariado de Par\u00eds.<\/p>\n<p>La sublevaci\u00f3n, que estall\u00f3 sobre todo en Baden y el Palatinado, fue sangrientamente aplastada. La derrota de los obreros renanos sellaba la suerte de la \u201cNueva Gaceta Renana\u201d. Su \u00faltimo n\u00famero, simb\u00f3licamente impreso en tinta roja, se public\u00f3 el 18 de mayo de 1849. Marx y Engels trataron en vano de mover a las \u201cizquierdas\u201d del Parlamento de Francfort a tomar una serie de medidas revolucionarias, entre ellas la abolici\u00f3n de todas las cargas feudales que pesaban sobre la tierra, para incorporar a los campesinos al movimiento.<\/p>\n<p>Todo fue en vano. El 19 de junio, Engels se incorpor\u00f3 en Offenbach al cuerpo de voluntarios de Willich (<em>La campa\u00f1a por la Constituci\u00f3n del Reich<\/em>, t. V de esta edici\u00f3n), pero estas tropas fueron vencidas despu\u00e9s de afrontar algunas valientes batallas. Y el 12 de julio Engels cruzaba la frontera de Suiza, rumbo ya a la emigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito revolucionario h\u00fangaro hab\u00eda capitulado ante los invasores rusos. La contrarrevoluci\u00f3n triunfaba en todas partes. Pero la esperanza en el futuro no hab\u00eda muerto en la conciencia de los grandes revolucionarios. Engels consideraba como la m\u00e1s importante tarea del movimiento el abordar profundamente las m\u00e1s importantes ense\u00f1anzas de los a\u00f1os de la revoluci\u00f3n y curar al proletariado de las ilusiones democr\u00e1ticas imbuidas en \u00e9l por los dem\u00f3cratas peque\u00f1oburgueses, para sentar las bases de un partido obrero independiente.<\/p>\n<p>A ello se encaminaba la <em>Alocuci\u00f3n del C.C. de la Liga de los Comunistas<\/em> de marzo de 1850, documento en el que se desarrolla la teor\u00eda de la t\u00e1ctica del proletariado en la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico-burguesa.<\/p>\n<p>Las ideas fundamentales de la <em>Alocuci\u00f3n <\/em>fueron desarrolladas por Engels en una serie de art\u00edculos publicados en la \u201cNueva Gaceta Renana (Revista pol\u00edtico-econ\u00f3mica)\u201d, redactada por Marx en Londres y en la que Engels public\u00f3, entre otros, su gran estudio hist\u00f3rico sobre <em>La guerra de los campesinos en Alemania<\/em>.<\/p>\n<p>En noviembre de 1850 se reintegr\u00f3 Engels a su puesto en la f\u00e1brica de tejidos \u201cErmen y Engels\u201d, de Manchester. En la ejecuci\u00f3n de este plan inclu\u00eda tambi\u00e9n considerablemente el deseo de prestar una ayuda material a Marx, quien viv\u00eda en Londres, privado de recursos econ\u00f3micos, consagrado a sus trabajos de investigaci\u00f3n, sobre todo en torno a su obra maestra <em>El Capital<\/em>. El d\u00eda en que Marx terminaba de corregir las pruebas de imprenta del primer tomo, el 16 de agosto de 1867, escribi\u00f3 a su amigo Engels aquellas emotivas palabras, recogidas en su correspondencia: \u201cSolamente <em>a ti <\/em>debo el haber podido dar cima a esta tarea. Sin los sacrificios que por m\u00ed has hecho, jam\u00e1s habr\u00eda sido capaz de realizar los inmensos trabajos de los tres vol\u00famenes\u201d.<\/p>\n<p>En 1851 y 1852 escribi\u00f3 Engels, supliendo a Marx, para la \u201cNew York Daily Tribune\u201d, una larga serie de art\u00edculos sobre el tema <em>Revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n en Alemania<\/em>, en la que se contiene un importante an\u00e1lisis sobre las causas de la \u201cmediocridad\u201d a que qued\u00f3 reducida la revoluci\u00f3n, poniendo de manifiesto la capitulaci\u00f3n de la burgues\u00eda liberal y la cobard\u00eda de los dem\u00f3cratas peque\u00f1oburgueses. En uno de estos art\u00edculos, desarrolla Engels la teor\u00eda de la insurrecci\u00f3n como un arte sometido a las famosas reglas que Lenin habr\u00eda de invocar en Octubre de 1917.<\/p>\n<p>Una parte importante, hacia un tercio, de los centenares de art\u00edculos publicados por Marx en la \u201cNew York Daily Tribune\u201d, salieron de la pluma de Engels, aparte de los guiones y borradores que enviaba a su amigo para facilitarle el trabajo acerca de ciertos temas. Entre \u00e9stos hay que destacar los art\u00edculos sobre la guerra de Crimea en 1853-1856, sobre la guerra italiana de 1859, sobre la segunda guerra del opio en China y sobre la insurrecci\u00f3n de 1857 en la India. Durante la crisis de 1857, Marx encarg\u00f3 a Engels de allegarle para sus art\u00edculos multitud de hechos, cifras, datos y observaciones sobre el mercado del algod\u00f3n. Y en 1857-1861 Engels escribi\u00f3 para la \u201cEnciclopedia Norteamericana\u201d cerca de 100 art\u00edculos sobre temas relacionados con la t\u00e9cnica y la historia de la guerra y ayud\u00f3 a Marx a redactar una serie de art\u00edculos sobre <em>La guerra civil de Norteam\u00e9rica<\/em>, para \u201cPresse\u201d de Viena.<\/p>\n<p>Engels, que pose\u00eda un talento extraordinario para las lenguas, escribi\u00f3 algunos art\u00edculos muy valiosos sobre temas ling\u00fc\u00edsticos. En 1852-1853 estudi\u00f3 las lenguas eslavas, para investigar principalmente el papel contrarrevolucionario del zarismo ruso y de la propaganda paneslavista. Y la guerra de Crimea le anim\u00f3 a estudiar el persa.<\/p>\n<p>Momento importante en la vida de Engels fue el a\u00f1o 1859, a\u00f1o de la guerra de Italia, en que se destac\u00f3 en primer plano no s\u00f3lo el problema de la unificaci\u00f3n de Italia, sino tambi\u00e9n el de Alemania, donde se abr\u00edan grandes perspectivas revolucionarias. En dicho a\u00f1o public\u00f3 Marx su libro <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica <\/em>y dirigi\u00f3 durante el verano el semanario londinense en alem\u00e1n \u201cDas Volk\u201d, para el que Engels escribi\u00f3 una serie de art\u00edculos sobre la guerra en Italia.<\/p>\n<p>En dos folletos an\u00f3nimos muy importantes (<em>El Po y el Rin<\/em>, de 1859, y <em>Saboya, Niza y el Rin<\/em>, de 1860) expuso Engels la posici\u00f3n del partido proletario hacia los problemas nacionales planteados por la guerra italiana.<\/p>\n<p>En 1865 volvieron a preocupar a Engels los problemas del movimiento obrero alem\u00e1n, en la lucha contra Lassalle, y su influencia en el partido socialista. El folleto sobre <em>El problema militar prusiano y el partido obrero alem\u00e1n <\/em>(1865) es important\u00edsimo.<\/p>\n<p>Contra Lassalle y el lassalleanismo se dirig\u00eda el filo pol\u00edtico de los diversos art\u00edculos escritos por Engels al publicarse <em>El Capital<\/em>, para dar a conocer este libro. Y el mismo blanco de lucha ten\u00edan los estudios escritos por \u00e9l a prop\u00f3sito de la unificaci\u00f3n de Alemania, en la cual Engels postulaba el camino democr\u00e1tico por abajo, en contra de la forma bismarckiana-lassalleana de la hegemon\u00eda de Prusia.<\/p>\n<p>Desde fines de 1864, a pesar de residir fuera de Londres, Engels prest\u00f3 una valiosa ayuda a Marx en las \u00edmprobas tareas de la Internacional. A ruego de Marx, escribi\u00f3 para el \u00f3rgano londinense del Consejo General, el \u201cCommonwealth\u201d, tres art\u00edculos sobre el problema polaco: <em>\u00bfQu\u00e9 tiene la clase obrera que ver con Polonia?<\/em>, en los que abogaba por la posici\u00f3n de Marx en contra de los prudonianos y otros miembros del Consejo General, violentamente contrarios a la consigna marxista de la lucha por la independencia de Polonia.<\/p>\n<p>Hacia mediados de 1869, Engels se traslad\u00f3 a Londres, despu\u00e9s de liquidar sus derechos en la empresa de Manchester. En esta nueva etapa, se ocup\u00f3 intensivamente de la cuesti\u00f3n irlandesa. Trataba de razonar la tesis sostenida por \u00e9l y por Marx de que Irlanda era uno de los baluartes de la aristocracia terrateniente inglesa y de que, por tanto, la emancipaci\u00f3n nacional de Irlanda constitu\u00eda la condici\u00f3n previa para revolucionar al proletariado ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Pero, en junio de 1870, el estallido de la guerra franco-alemana le oblig\u00f3 a concentrarse en este problema candente para el proletariado alem\u00e1n y franc\u00e9s. En la \u201cPall Mall Gazette\u201d de Londres, se publicaron sus brillantes rese\u00f1as sobre la marcha de la guerra. Y, a ruego de Marx, escribi\u00f3 para el segundo Manifiesto sobre la guerra, despu\u00e9s de la batalla de Sedan, la parte en que se demuestra que tampoco desde el punto de vista estrat\u00e9gico se hallaba Alemania interesada en la anexi\u00f3n de Alsacia-Lorena.<\/p>\n<p>Engels era ahora miembro de Consejo General de la Internacional. Durante alg\u00fan tiempo, por su conocimiento del espa\u00f1ol y otras lenguas, fue Secretario corresponsal para Espa\u00f1a y B\u00e9lgica y mantuvo, desde este puesto, estrechas relaciones con Jos\u00e9 Mesa, Pablo Iglesias y otras figuras destacadas del socialismo hispano, y poco despu\u00e9s manten\u00eda por carta las relaciones con Portugal, Italia y Dinamarca. Al igual que Marx, reivindicaba \u2013desafiando las cr\u00edticas m\u00e1s enconadas de la reacci\u00f3n\u2013 la solidaridad activa de la Internacional con la gran lucha de la Comuna, sobre la que escribi\u00f3 memorables art\u00edculos.<\/p>\n<p>Como Secretario corresponsal de cinco Secciones, Engels desempe\u00f1\u00f3 en la Conferencia de Londres de 1871 y en el Congreso de La Haya de 1872 una intensa actividad para evitar que los bakuninistas utilizasen la Internacional al servicio de sus designios y para fortalecer la autoridad y la organizaci\u00f3n de esta gran central del movimiento obrero. El folleto sobre <em>La Alianza de la Democracia Socialista<\/em> era, esencialmente obra de Engels.<\/p>\n<p>Desde la guerra franco-alemana, el inter\u00e9s y la preocupaci\u00f3n fundamental de Marx y Engels era el movimiento obrero del pa\u00eds convertido ahora en centro del movimiento obrero internacional: Alemania. Engels se hallaba en estrechas relaciones con los dirigentes de este movimiento, Bebel, Liebknecht y otros, y su actividad public\u00edstica se consagraba primordialmente a la lucha y a los problemas del movimiento obrero alem\u00e1n. El partido obrero socialdem\u00f3crata de Alemania era el llamado partido \u201cde los de Eisenach\u201d, por la ciudad industrial en que hab\u00eda sido celebrado el Congreso de su fundaci\u00f3n. Detr\u00e1s de \u00e9l estaban con sus directivas y sus consejos, Marx y Engels, quienes como siempre, luchaban en dos frentes: contra el reformismo nacionalista, oportunista, de los lassalleanos y contra el anarquismo de los bakuninistas y el extremismo de los blanquistas. Entre los escritos dedicados por Engels a estos problemas destaca el estudio sobre la actuaci\u00f3n de los bakuninistas en la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola: <em>Los bakuninistas en acci\u00f3n <\/em>(1873).<\/p>\n<p>En toda una serie de escritos pol\u00e9micos, Engels divulgaba en torno a los problemas actuales, los principios te\u00f3ricos y t\u00e1cticos del marxismo. Popularizaba las teor\u00edas econ\u00f3micas del <em>Capital<\/em> de Marx, pero insist\u00eda siempre, una y otra vez, en que el programa te\u00f3rico y t\u00e1ctico fundamental del partido se encontraba en el <em>Manifiesto Comunista<\/em>.<\/p>\n<p>En todos sus trabajos public\u00edsticos de esta \u00e9poca, especialmente en el pr\u00f3logo a la nueva edici\u00f3n de <em>La guerra de los campesinos en Alemania<\/em>, Engels subraya la importancia de la lucha te\u00f3rica al lado de la lucha pol\u00edtica y econ\u00f3mica; para el marxismo, estos tres aspectos de la lucha de la clase obrera deben manifestarse como tres formas fundamentales.<\/p>\n<p>En este periodo se puso a la orden del d\u00eda el problema de la unificaci\u00f3n entre el partido de Eisenach y el de los lassalleanos, a condici\u00f3n de que \u00e9stos renunciaran a sus resabios de sectarismo. La unificaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo en el Congreso de Gotha de 1875, cuyo programa calificaron Marx y Engels, en documentos de gran importancia, como te\u00f1idos de eclecticismo.<\/p>\n<p>En 1877-1878, Engels sali\u00f3 en\u00e9rgicamente al paso de la influencia que en algunos sectores de la socialdemocracia desarrollaban las publicaciones del profesor Eugen D\u00fchring, que amenazaba socavar las formas fundamentales y los principios del movimiento. Para combatir estas influencias perniciosas, escribi\u00f3 Engels su famoso libro conocido bajo el t\u00edtulo de <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, que constituye una de las m\u00e1s importantes aportaciones te\u00f3ricas del marxismo y en que se educaron ideol\u00f3gicamente muchas generaciones.<\/p>\n<p>La ley bismarckiana de represi\u00f3n contra la socialdemocracia revel\u00f3 que el partido no se hallaba en las mejores condiciones para hacer frente a estos embates, ni en el terreno ideol\u00f3gico ni en el de la organizaci\u00f3n. Pero la profunda crisis de los a\u00f1os 1878-1879 fue superada y el papel orientador de Engels brill\u00f3 con mucha fuerza en los que \u00e9l llam\u00f3 \u201clos a\u00f1os de extrav\u00edo\u201d.<\/p>\n<p>En 1877 escribi\u00f3 Engels para el \u201cLabour Standard\u201d de Nueva York, \u00f3rgano del partido de los trabajadores norteamericanos, una serie de art\u00edculos sobre <em>El movimiento obrero en Europa<\/em>, en los que, bas\u00e1ndose en un an\u00e1lisis concreto del movimiento obrero en los pa\u00edses europeos, explicaba a los trabajadores norteamericanos las ventajas de la t\u00e1ctica alemana establecida a base del marxismo.<\/p>\n<p>Engels y Marx contribuyeron de un modo decisivo, con su ayuda, a la formaci\u00f3n del partido obrero franc\u00e9s, por los a\u00f1os 1879 y 1880, y en los a\u00f1os siguientes este partido encontr\u00f3 el apoyo de Engels, en su lucha contra el reformismo de los llamados \u201cposibilistas\u201d, aunque tambi\u00e9n criticaba constantemente en \u00e9l la fraseolog\u00eda revolucionaria y el \u201cvehemendismo\u201d de los guesdistas. Tuvo especial importancia en la difusi\u00f3n del marxismo en los pa\u00edses de lengua latina, sobre todo en Francia, la publicaci\u00f3n, sugerida por Lafargue, en folleto aparte, de tres cap\u00edtulos cient\u00edficos tomados del <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, traducidos por el propio Lafargue y publicados bajo el t\u00edtulo <em>Del socialismo ut\u00f3pico al socialismo cient\u00edfico<\/em>.<\/p>\n<p>Engels prosegu\u00eda, al mismo tiempo, con gran inter\u00e9s y entusiasmo, sus estudios, comenzados en 1873, sobre las ciencias naturales, trabajo que se public\u00f3 fragmentariamente en su obra <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>.<\/p>\n<p>Al morir Marx, el 14 de marzo de 1883, Engels se qued\u00f3 como ejecutor testamentario de las obras de su gran amigo y se entreg\u00f3 con un ardor apasionado a la edici\u00f3n de los tomos II y III del Capital, que hab\u00edan quedado en estado de borrador y que se publicaron en los a\u00f1os 1885 y 1894. Engels hubo de desatender para ello sus propios trabajos, entre otros una <em>Historia de Alemania, <\/em>que ten\u00eda entre manos, pero durante este periodo vieron la luz dos obras relevantes de su pluma: <em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado <\/em>(1884), basada en el libro de Morgan y para el que Marx hab\u00eda dejado una serie de notas, y <em>El problema de la vivienda <\/em>(1887).<\/p>\n<p>Una instructiva ilustraci\u00f3n de la lucha de Engels por una t\u00e1ctica justa, despu\u00e9s de morir Marx, son sus consejos a los socialistas italianos en 1894, a\u00f1o en que en Italia parec\u00eda madurar una situaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p>Engels preven\u00eda a los socialistas contra una colaboraci\u00f3n con la oposici\u00f3n republicana, mientras \u00e9sta concentrara su lucha, como hasta entonces, dentro de los marcos parlamentarios; pero invitaba a los marxistas a incorporarse al movimiento de oposici\u00f3n, siempre y cuando que desarrollara un movimiento realmente popular.<\/p>\n<p>En sus actividades pol\u00edticas de los \u00faltimos a\u00f1os, consagradas fundamentalmente a la socialdemocracia alemana, Engels luch\u00f3 principalmente contra las desviaciones derechistas, reformistas, que consideraba como el peligro mayor, contra el filiste\u00edsmo peque\u00f1oburgu\u00e9s, contra las ilusiones democr\u00e1ticas que florec\u00edan sobre todo en la fracci\u00f3n socialdem\u00f3crata del Reichstag. Pero combate al mismo tiempo tendencias izquierdistas y sus actitudes seudorrevolucionarias. Pero, por encima de todo, prevalec\u00eda su ruptura con los oportunistas.<\/p>\n<p>En el pr\u00f3logo al <em>Problema de la vivienda<\/em>, escrito en 1887, Engels se manifiesta contra esa especie de socialismo \u201caguado\u201d que, aun rindiendo culto abstracto a los postulados del socialismo moderno y respetando de palabra la transformaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n en propiedad social, aplazan su realizaci\u00f3n <em>ad kalendas graecas. <\/em><\/p>\n<p>En la introducci\u00f3n a la nueva edici\u00f3n de la obra de Marx <em>Luchas de clases en Francia<\/em>, publicada el 6 de marzo de 1895, pocos meses antes de su muerte y que se considera como el \u201clegado pol\u00edtico\u201d de Engels, \u00e9ste se manifiesta en contra de las luchas de barricadas en los encuentros decisivos del futuro, que considera condenadas de antemano ante la potencia militar de los estados modernos.<\/p>\n<p>Aun bajo la forma amputada en que se autoriz\u00f3 entonces la publicaci\u00f3n de su obra, aparece clara e indiscutible la l\u00ednea revolucionaria de su t\u00e1ctica. Como en el art\u00edculo sobre <em>El socialismo en Alemania<\/em>, escrito tres a\u00f1os antes en torno al camino de la legalidad burguesa, Engels jam\u00e1s dej\u00f3 de reivindicar hasta el final de su vida las grandes luchas revolucionarias llamadas a acabar con el orden burgu\u00e9s y a crear la nueva legalidad revolucionaria del socialismo.<\/p>\n<p>Engels muri\u00f3 el 5 de agosto de 1895. Sus restos, por mandato suyo, fueron cremados y las cenizas arrojadas al mar en un d\u00eda oto\u00f1al gris y lluvioso, como a cinco millas de la costa.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en \u201cLa Gaceta obrera de Viena\u201d, V\u00edctor Adler llamaba a Marx \u201cel m\u00e1s grande te\u00f3rico de la sociedad moderna\u201d y a Engels \u201csu m\u00e1s grande t\u00e1ctico\u201d.<\/p>\n<p>Desde los a\u00f1os setenta hasta los noventa fue \u00e9l, realmente, el que dirigi\u00f3 a los viejos partidos europeos as\u00ed como a los de nueva creaci\u00f3n. En las p\u00e1ginas finales de su biograf\u00eda de Engels, G. Mayer nos dice:<\/p>\n<p>\u201cBebel y Adler, Guesde y Lafargue, Plejanov y Axelrod, Turati y Anseele, cuando se aconsejaban de \u00e9l, admiraban siempre la sagacidad con que su fecundo esp\u00edritu y su mente clara segu\u00edan en cada uno de sus pa\u00edses todos los cambios, todos los procesos, y c\u00f3mo, hasta el final de su vida, se esforz\u00f3 siempre y en todas partes por acomodarse tanto a los grandes lineamientos de la trayectoria com\u00fan como a los factores hist\u00f3ricos concretos.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Publicado en <em>Escritos de juventud de Federico Engels<\/em>. En Obras fundamentales de Carlos Marx y Federico Engels. Tomo 2. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. 1981<\/p>\n<p>Portada: dibujo de Eric H\u00e9roux. Internet.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Biograf\u00eda por Wenceslao Roces para el amplio proyecto editorial denominado Las obras fundamentales de Carlos Marx y Federico Engels<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2150,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[602],"tags":[631,632,634],"class_list":["post-2149","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-200-aniversario-de-friedrich-engels","tag-bicentenario-engels","tag-engels-200","tag-wenceslao-roces"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2149","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2149"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2149\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2155,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2149\/revisions\/2155"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}