{"id":2169,"date":"2020-09-26T16:49:43","date_gmt":"2020-09-26T16:49:43","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=2169"},"modified":"2020-09-27T06:31:03","modified_gmt":"2020-09-27T06:31:03","slug":"la-concepcion-materialista-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2020\/09\/26\/la-concepcion-materialista-de-la-historia\/","title":{"rendered":"La concepci\u00f3n materialista de la historia"},"content":{"rendered":"<h6><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2170\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/marx_engels1-300x197.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/marx_engels1-300x197.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/marx_engels1-1024x671.jpg 1024w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/marx_engels1-768x503.jpg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/marx_engels1-640x419.jpg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/marx_engels1-50x33.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/marx_engels1-600x393.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/marx_engels1.jpg 1290w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><strong>Imagen. Friedrich Engels y Karl Marx.*<\/strong><br \/>\nAutor, impreciso.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>La concepci\u00f3n materialista de la historia**<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por <strong>Ernesto Schettino***<\/strong><\/p>\n<p>Como parte de la lucha anticomunista actual, secuela y continuaci\u00f3n de la <em>Guerra Fr\u00eda, <\/em>la ideolog\u00eda burguesa ha aprovechado la ca\u00edda del sistema sovi\u00e9tico para pregonar constantemente la muerte del comunismo [adem\u00e1s de andar \u2018matando\u2019 a la Historia], haciendo especial hincapi\u00e9 en la descalificaci\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico como una forma periclitada del pensamiento; esto es, sigue \u2018matando al muerto\u2019. En el fondo, ese tipo de manifestaciones ideol\u00f3gicas lo que representan es un gran temor -por lo dem\u00e1s dir\u00edamos que bastante justificado- de un pronto renacimiento del pensamiento y movimiento comunistas (descartando las formas m\u00e1s prudentes y limitadas del socialismo), que nos hacen recordar la expresi\u00f3n de Marx de \u201cun fantasma recorre al mundo, el fantasma del comunismo\u201d. En realidad, estas actitudes hostiles muestran el n\u00facleo vivo del sistema.<\/p>\n<p>Por fortuna, en el plano te\u00f3rico (aunque infortunado para la humanidad) la ca\u00edda del sistema sovi\u00e9tico y de su aparato pol\u00edtico-ideol\u00f3gico a nivel internacional ha tra\u00eddo como consecuencia positiva la liberaci\u00f3n, por lo menos temporal, de diversas perturbaciones ideol\u00f3gicas con origen en las pr\u00e1cticas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n materialista de la historia o <em>materialismo hist\u00f3rico <\/em>nace con la redacci\u00f3n por parte de Carlos Marx y Federico Engels de <strong><em>La ideolog\u00eda alemana<\/em>, <\/strong>si bien es producto de un proceso previo de maduraci\u00f3n, sustentado, a su vez, en el desarrollo hist\u00f3rico no s\u00f3lo de las denominadas por Lenin tres fuentes del marxismo: la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana, la econom\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica y el pensamiento socialista, sino del conjunto de la historia intelectual (por ejemplo: la Biblia, Arist\u00f3teles, Epicuro, el derecho romano, los historiadores franceses de la Restauraci\u00f3n, etc.).<\/p>\n<p>En general, podemos caracterizar al materialismo hist\u00f3rico como una <em>teor\u00eda de la historia <\/em>en el m\u00e1s estricto sentido del t\u00e9rmino, con la intenci\u00f3n adicional no s\u00f3lo de captar lo m\u00e1s adecuadamente posible el pasado humano, sino tambi\u00e9n con el prop\u00f3sito de servir de fundamento s\u00f3lido para la pr\u00e1ctica presente y contribuir a la transformaci\u00f3n futura de la realidad hist\u00f3rico-social. Proyecto en buena parte contenido desde la famosa tesis XI sobre Feuerbach, destacando que no s\u00f3lo se trata de conocer el mundo, sino de transformarlo. En este sentido el materialismo hist\u00f3rico tiene la pretensi\u00f3n, por una parte, de servir como marco cient\u00edfico para la historiograf\u00eda, la econom\u00eda pol\u00edtica y dem\u00e1s ciencias sociales; y, por otra, como una gu\u00eda igualmente te\u00f3rica para la acci\u00f3n, una especie de tecnolog\u00eda hist\u00f3rico-social (fundamento para un \u2018socialismo cient\u00edfico\u2019), o, como prefieren llamarla algunos autores, una \u2018ingenier\u00eda social\u2019. Aunque est\u00e1n \u00edntimamente vinculados, debe distinguirse estructuralmente el materialismo hist\u00f3rico como explicaci\u00f3n cient\u00edfica de la historia, del socialismo cient\u00edfico como pretensi\u00f3n tecnol\u00f3gica para transformar la realidad y del marxismo como manifestaci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, ya que implican pr\u00e1cticas de diferente tipo y consecuencias distintas.<\/p>\n<p>El materialismo hist\u00f3rico es una concepci\u00f3n <u>cr\u00edtica<\/u> en el sentido m\u00e1s estricto y radical del t\u00e9rmino: cuestiona y se cuestiona a s\u00ed misma; fundamenta lo que afirma comprobando los asertos con base a pruebas emp\u00edricas (hist\u00f3ricas) y demuestra con argumentaciones; explica consistentemente. A lo largo de su vida Marx insistir\u00e1 en remachar este car\u00e1cter desde el t\u00edtulo mismo de sus obras, contrarrestando diversas manifestaciones de correligionarios y seguidores, aunque por diversas razones de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica deba condescender con actitudes ideol\u00f3gicas de los mismos.<\/p>\n<p><strong>El materialismo hist\u00f3rico<\/strong> no es una filosof\u00eda de la historia, aunque asuma cr\u00edticamente diversas tesis procedentes de la filosof\u00eda, declarando que su n\u00facleo vivo radica en la l\u00f3gica y la dial\u00e9ctica. Marx delimita claramente su posici\u00f3n al respecto, se\u00f1alando que los contenidos objetivos contenidos en aqu\u00e9lla quedan integrados en la ciencia.<\/p>\n<p>Es una concepci\u00f3n <u>objetiva<\/u>, en cuanto que pretende explicar la realidad hist\u00f3rica a partir de ella misma y no de lo que piensan o se imaginan de ella sus actores, esto es, a partir de lo que es el hombre concreto y real, hist\u00f3rica y socialmente determinado, y no de lo que los hombres quisieran o pretenden ser; pero esto sin perder de vista a la propia subjetividad como fen\u00f3meno, concebido de manera objetiva a pesar de aparente paradoja <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>. No se pretende eliminar las manifestaciones denominadas espirituales, sino de explicarlas objetivamente: \u201cNo es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser <em>social <\/em>es lo que determina su conciencia\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><span style=\"color: #000000;\">.<\/span><\/a><\/p>\n<p>Es una concepci\u00f3n <u>dial\u00e9ctica<\/u>, porque concibe la realidad hist\u00f3rica en constante movimiento y cambio <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>, de una manera estructurada, determinada por la actividad fundamental del hombre, el trabajo, en sus relaciones mutuas; buscando siempre encontrar las relaciones y estructuras (formas) determinantes, basta elevarse a las 1eyes m\u00e1s generales de la sociedad y de la historia, pero sin perder nunca la riqueza de lo concreto, de modo que se sintetice lo abstracto y lo concreto, lo universal y lo particular, lo gen\u00e9rico y lo espec\u00edfico, el an\u00e1lisis y la s\u00edntesis, la unidad y la multiplicidad, etc.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<span style=\"color: #000000;\">,<\/span><\/a> rescatando mentalmente la vinculaci\u00f3n entre los cambios cuantitativos y cualitativos; tratando de reproducir mentalmente la totalidad, a la vez que conservando el car\u00e1cter concreto de los fen\u00f3menos; sin descuidar tampoco las contradicciones de la propia realidad, concibi\u00e9ndolas en su unidad y lucha.<\/p>\n<p>Podemos se\u00f1alar como algunas de las tesis fundamentales que le dan cierta especificidad al materialismo hist\u00f3rico a las siguientes:<\/p>\n<p>La esencial es concebir a la historia como la totalidad de los fen\u00f3menos espec\u00edficamente humanos, los cuales estar\u00edan determinados por la propia actividad productiva del hombre, esto es por el trabajo. Ya en <em><strong>La Ideolog\u00eda alemana <\/strong><\/em>Marx y Engels resum\u00edan el contenido de la nueva concepci\u00f3n de la siguiente forma: \u201cEsta concepci\u00f3n de la historia consiste, pues, en exponer el proceso real de producci\u00f3n, partiendo para ello de la producci\u00f3n material de la vida inmediata, y en concebir la forma de intercambio correspondiente a este modo de producci\u00f3n engendrada por \u00e9l, es decir, la sociedad civil en sus diferentes fases como el fundamento de toda la historia, present\u00e1ndola en su acci\u00f3n en cuanto Estado y explicando a base de \u00e9l todos los diversos productos te\u00f3ricos y formas de la conciencia, la religi\u00f3n, la filosof\u00eda, la moral, etc., as\u00ed como estudiando a partir de esas premisas su proceso de nacimiento, lo que, naturalmente, permitir\u00e1 exponer las cosas en su totalidad (y tambi\u00e9n por ello mismo, la interdependencia entre estos diversos aspectos).\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed, la historia es concebida como una totalidad concreta en desarrollo de lo humano, en la cual lo determinante es el hombre mismo al producir su propia vida material mediante su actividad consciente destinada a generar valores de uso que satisfagan sus necesidades, acci\u00f3n en la cual el hombre va transformando a la naturaleza de acuerdo a sus fines, y, al mismo tiempo, se va transformando a s\u00ed mismo <strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[5]<\/a><\/strong>.<\/p>\n<p>No se niega en absoluto la llamada vida espiritual (esto es las diversas manifestaciones del hombre m\u00e1s all\u00e1 de su estado natural, incluyendo las ideas y pr\u00e1cticas religiosas, art\u00edsticas, m\u00e1gicas, filos\u00f3ficas, etc.), como pretenden algunos cr\u00edticos; lo cual ser\u00eda absurdo en principio, ya que el materialismo hist\u00f3rico parte del reconocimiento de todos los fen\u00f3menos hist\u00f3rico-sociales. Lo que se niega es que trasciendan a la propia pr\u00e1ctica del hombre y que tengan un origen aut\u00f3nomo, sustantivo respecto del trabajo y al margen del mismo; se les concibe como manifestaciones producto del trabajo, de la actividad consciente encaminada a producir valores de uso, esto es, bienes que satisfagan las necesidades humanas cualesquiera que \u00e9stas sean, pero siempre teniendo como fundamento las b\u00e1sicas, \u2018materiales\u2019, como condici\u00f3n sine qua non, que van siendo determinadas por la propia producci\u00f3n de su vida material.<\/p>\n<p>Es un error pensar que dicha <em>producci\u00f3n de la vida material <\/em>se trate y se reduzca a la pura materialidad natural, lo cual ser\u00eda, en el mejor de los casos, expresi\u00f3n de un materialismo mecanicista o de una especie de \u2018biologicismo\u2019; como tampoco es correcto interpretarlo como una reducci\u00f3n a la \u2018econom\u00eda\u2019, lo que constituir\u00eda un \u2018economicismo\u2019 ajeno a las tesis de Marx. Se refiere a la interacci\u00f3n del hombre como un sujeto espec\u00edfico (que no por ello deja de ser un ente natural, determinado como tal por la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica) con la naturaleza (que tampoco se concibe como una entidad ajena o extra\u00f1a), mediante la cual aqu\u00e9l se apropia y adapta los productos de \u00e9sta para sus propios fines y necesidades crecientes <strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[6]<\/a><\/strong> interacci\u00f3n en la que el hombre tambi\u00e9n se transforma y se modifica a s\u00ed mismo: sus actividades, su producci\u00f3n, sus representaciones mentales, sus consumos, sus medios y formas de comunicaci\u00f3n, sus conductas, sus relaciones, sus productos, su apropiaci\u00f3n, sus actitudes frente a la naturaleza, etc.<\/p>\n<p>El materialismo hist\u00f3rico distingue entre las <em>condiciones <\/em>y las <em>determinaciones <\/em>materiales de existencia humanas, reconociendo la importancia de ambas, pero d\u00e1ndoles los papeles que realmente les corresponden en el proceso hist\u00f3rico. Las primeras (sobre todo se tratar\u00eda de la existencia de seres humanos biol\u00f3gicamente determinados, con necesidades naturales de comer, beber, protegerse de las inclemencias del clima, etc. y el medio natural, con sus caracter\u00edsticas \u201cgeol\u00f3gicas, oro-hidrogr\u00e1ficas, climatol\u00f3gicas,\u201d etc.), que si bien son indispensables para que se de la vida humana, no la determinan (como pretend\u00edan algunas corrientes de pensamiento), no explican lo espec\u00edficamente humano. Tal determinaci\u00f3n, tal explicaci\u00f3n fundamental corresponde a la producci\u00f3n de la vida material por el hombre a trav\u00e9s de su propio trabajo; a la generaci\u00f3n de nuevas necesidades (tanto en el sentido de crearlas, como de modificar las existentes, sean de origen natural o ya generadas por el hombre) y, por consiguiente, nuevos trabajos y sus medios; a la reproducci\u00f3n social<strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"> [7]<\/a><\/strong>.<\/p>\n<p>Es en el trabajo, en el <em>proceso de trabajo, <\/em>con sus fuerzas y medios, donde brotan los elementos que generan la vida espiritual: la subjetividad y la objetividad, el lenguaje espec\u00edficamente humano, la comunicaci\u00f3n como medio social, las representaciones mentales, la conciencia con sus formas y modos, la modificaci\u00f3n y desarrollo de las formas de relaci\u00f3n de los hombres entre s\u00ed, las estructuras de comunidad [substituyendo a la manada], el desarrollo del gusto y todos los dem\u00e1s principios reales y eficaces sobre los que monta lo que denominamos cultura y vida espiritual.<\/p>\n<p>En el proceso de trabajo se realiza la forma b\u00e1sica y original de interacci\u00f3n del hombre como tal con la naturaleza. Por consiguiente, es la forma real en que el hombre se apropia de sus condiciones materiales de existencia, as\u00ed como el n\u00facleo fundamental de las relaciones con los dem\u00e1s hombres, esto es, la vida social. El resto de sus actividades, de sus pr\u00e1cticas, incluyendo muchas de origen natural, se van conformando o van surgiendo conforme al modelo de actividad consciente del trabajo.<\/p>\n<p>El proceso de trabajo es una estructura din\u00e1mica que, a la vez, representa una condici\u00f3n <em>sine qua non <\/em>y la determinaci\u00f3n fundamental de la vida espec\u00edficamente humana, la fuerza determinante del desarrollo hist\u00f3rico. En \u00e9l se sintetizan las capacidades del sujeto (la <em>fuerza de trabajo, <\/em>que es la que aplica el hombre social e hist\u00f3ricamente determinado para cada trabajo) y del objeto (los <em>medios de producci\u00f3n, <\/em>constituidos por la naturaleza y sus materias que va transformando el hombre a trav\u00e9s de trabajos sucesivos y acumulados), formando en su conjunto y relaci\u00f3n activa las <em>fuerzas productivas.<\/em><\/p>\n<p>La fuerza de trabajo est\u00e1 integrada por los componentes que el hombre utiliza para trabajar: su corporeidad, su energ\u00eda, sus funciones fisiol\u00f3gicas, sus representaciones mentales, sus funciones l\u00f3gicas, sus conocimientos, sus t\u00e9cnicas, su voluntad, la organizaci\u00f3n para el trabajo, la comunicaci\u00f3n entre los trabajadores. Los medios de producci\u00f3n son aquellos elementos relativamente externos al sujeto que requiere para trabajar: las materias primas (ya sea brutas o mediadas por trabajos pret\u00e9ritos, incluyendo los energ\u00e9ticos), los instrumentos (que son la extensi\u00f3n de su corporeidad), el lugar de trabajo (no s\u00f3lo el sitio inmediato donde se produce, sino tambi\u00e9n los contextos de infraestructura en que se da). Todos ellos son tales, fuerza de trabajo y medios de producci\u00f3n, s\u00f3lo en la medida en que entran en un proceso de trabajo, que es el que les da sentido, los determina como tales. Y todos tienen un car\u00e1cter hist\u00f3rico y social, que es lo que los caracteriza como progresivos, acumulativos, auto potenciales y din\u00e1micos, generadores del desarrollo global.<\/p>\n<p>Al producirse cada proceso de producci\u00f3n, se da simult\u00e1nea y necesariamente un proceso de apropiaci\u00f3n y de relaciones de trabajo acordes con aqu\u00e9l, que es lo que Marx denomina <em>relaciones sociales de producci\u00f3n. <\/em>No debe confundirse la apropiaci\u00f3n con la propiedad privada, que es tan s\u00f3lo una de sus formas, por dem\u00e1s tard\u00eda. Hist\u00f3ricamente van apareciendo distintas formas de propiedad y posesi\u00f3n: comunales, gentilicias, gubernamentales, corporativas, familiares, privadas; todas ellas con una serie de modalidades espec\u00edficas, acordes al desarrollo de las fuerzas productivas.<\/p>\n<p>Existe una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producci\u00f3n, en la que el desarrollo de las primeras determina la aparici\u00f3n de las formas de las segundas, pero una vez surgidas estas le dan su marco al desarrollo de aqu\u00e9llas, que es lo que Marx denomina <em>modo de producci\u00f3n. <\/em>Debe quedar claro de inicio que, en todos los casos, se trata de productos hist\u00f3ricos en m\u00faltiples y diferentes sentidos: primordialmente porque est\u00e1n generados y mediados por el trabajo que, como tal, como actividad espec\u00edficamente humana, como actividad consciente encaminada a fines, es un producto humano; y, segundo, porque est\u00e1n en movimiento y cambio, constantes producidos y determinados en su forma espec\u00edfica por el propio trabajo.<\/p>\n<p>En un famoso pasaje del <strong><em>Pr\u00f3logo a la Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, <\/strong>Marx sintetiza esta concepci\u00f3n, proponiendo precisamente la relaci\u00f3n mencionada como eje al desarrollo global de la historia <strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[8]<\/a><\/strong>:<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) en la producci\u00f3n social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producci\u00f3n, que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad chocan con las relaciones de producci\u00f3n existentes, o, lo que no es m\u00e1s que la expresi\u00f3n jur\u00eddica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta all\u00ed. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre as\u00ed una \u00e9poca de revoluci\u00f3n social. Al cambiar la base econ\u00f3mica, se revoluciona, m\u00e1s o menos r\u00e1pidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella.\u201d Y contin\u00faa algo m\u00e1s adelante: \u201cY del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que \u00e9l piensa de s\u00ed, no podemos juzgar tampoco a estas \u00e9pocas de revoluci\u00f3n por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producci\u00f3n. Ninguna formaci\u00f3n social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jam\u00e1s aparecen nuevas y m\u00e1s altas relaciones de producci\u00f3n antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua.\u201d<\/p>\n<p>Los modos de producci\u00f3n son el elemento b\u00e1sico para establecer la periodizaci\u00f3n hist\u00f3rica general y parcialmente las de tipo particular, ya que representan los aspectos determinantes del desarrollo: por un lado, el grado de dominio del hombre sobre la naturaleza y sobre la propia sociedad, expresado por el grado de avance del trabajo humano, as\u00ed como de los medios y las pr\u00e1cticas determinadas por \u00e9l; y, por otro lado, son la manifestaci\u00f3n determinante de las relaciones sociales fundamentales, las de apropiaci\u00f3n (tanto de los medios de producci\u00f3n como del producto y de los distintos aspectos de la propia fuerza de trabajo, incluyendo las t\u00e9cnicas y otros conocimientos) y las de organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n (sobre todo las formas de la divisi\u00f3n social del trabajo).<\/p>\n<p>En cuanto no existe en principio una escisi\u00f3n entre los distintos aspectos de la realidad hist\u00f3rico-social, sino, por lo contrario, una estrecha relaci\u00f3n entre ellos basada precisamente el car\u00e1cter determinante y condicionante (de hecho modelo y soporte) del trabajo sobre las dem\u00e1s pr\u00e1cticas (pol\u00edticas, sociales, religiosas, morales, art\u00edstica, etc.), es que se establece una red de relaciones y determinaciones que se integran en la totalidad, en la que se corresponden, formando as\u00ed tipos culturales [V<strong>. <\/strong>gr. el modo de producci\u00f3n asi\u00e1tico, con formas dominantes de castas, el despotismo oriental, manifestaciones teocr\u00e1ticas, estructuras m\u00edtico-religiosas, religiones orientales de salvaci\u00f3n, formas art\u00edsticas palaciegas altamente desarrolladas, formas \u2018serviles\u2019 de moral, etc.; o bien, el desarrollo de la fase manufactura del capitalismo, con el desarrollo de formas de monarqu\u00eda absolutista, modalidades novedosas de clase social (como la nobleza cortesana y la nobleza aburguesada), el barroco en la literatura y las artes, la ideolog\u00eda contrarreformista, etc.].<\/p>\n<p>A cada modo de producci\u00f3n corresponde pues una forma general, totalizada y totalizadora del conjunto de la vida social, pol\u00edtica e intelectual, que recibe el nombre de <em>formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social.<\/em><\/p>\n<p>Cada formaci\u00f3n hist\u00f3rico-social determinada por los modos de producci\u00f3n desarrolla formas espec\u00edficas de din\u00e1mica social y de estructuras dependientes que se montan sobre las de aqu\u00e9llos <em>(superestructuras <\/em>o \u2018supraestructuras\u2019), de diferente tipo aunque estrechamente vinculadas y determinadas entre s\u00ed: de agrupamiento social b\u00e1sico (comunidad \u2018natural\u2019, <em>gens<\/em>, comunidades gentilicias, castas, clases, estamentos), que con sus modos de apropiaci\u00f3n y de relaci\u00f3n mutua producen diferentes tipos de estructuraci\u00f3n pol\u00edtico-social o Estado con sus formas propias de gobierno<strong><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"> [9]<\/a><\/strong>, de sus formas jur\u00eddicas o de normatividad integral, as\u00ed como de las distintas modalidades de conciencia y pr\u00e1cticas sociales (religi\u00f3n, moral, arte, etc.). Las cuales, debemos insistir, son tambi\u00e9n todas ellas hist\u00f3rico-sociales y sus formas son propias de cada modo de producci\u00f3n, aunque muchos aspectos concretos logren trascender a su misma \u00e9poca hist\u00f3rica, como de hecho ocurre tambi\u00e9n en el plano de las fuerzas productivas y de las relaciones de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, los modos de producci\u00f3n determinados aparecen sucesiva, progresivamente, mont\u00e1ndose sobre los desarrollos alcanzados por los precedentes. As\u00ed, hist\u00f3ricamente se presentan el modo de producci\u00f3n asi\u00e1tico, el antiguo cl\u00e1sico, el feudal y el capitalista; a los cuales se agregar\u00eda uno m\u00e1s original con el nombre de comunidad primitiva, aunque insuficientemente desarrollado te\u00f3ricamente dadas las lagunas de informaci\u00f3n sobre muchos de sus fen\u00f3menos. En general, existe una cierta correspondencia con la vieja periodizaci\u00f3n de la historia humana en \u2018prehistoria\u2019, \u2018protohistoria\u2019, Antiguo Oriente, Antig\u00fcedad Cl\u00e1sica, Edad Media y Edad Moderna y Contempor\u00e1nea, aunque a diferencia de \u00e9sta, que carece de criterios explicativos determinantes, la basada en los modos de producci\u00f3n s\u00ed los proporciona de modo suficiente.<\/p>\n<p>Se debe a\u00f1adir a la periodizaci\u00f3n basada en los modos de producci\u00f3n determinados, la teor\u00eda que explica el cambio estructural entre ellos, que es lo que Marx denomina<strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"> [10]<\/a><\/strong> <em>\u00e9pocas de revoluci\u00f3n social <\/em>(que err\u00f3neamente se confunde con las revoluciones concretas), causadas como vimos anteriormente por las contradicciones y conflictos que surgen entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producci\u00f3n en que se han venido desenvolviendo, y que se manifiestan por una crisis generalizada del sistema que arrastra consigo al resto de los fen\u00f3menos hist\u00f3rico-sociales, para generar nuevas relaciones sociales de producci\u00f3n y toda su superestructura social, pol\u00edtica, jur\u00eddica e ideol\u00f3gica. Tal ser\u00eda el caso de la revoluci\u00f3n neol\u00edtica, de la llamada \u00c9poca hom\u00e9rica, del Bajo Imperio romano, del Renacimiento y el Socialismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* * Las im\u00e1genes presentadas en el cuerpo del presente art\u00edculo han sido retomadas de internet con el fin de complementar, diversificar y desdoblar las posibilidades comunicativas de los contenidos presentados en El Machete, sin ning\u00fan fin de lucro y como parte de una plataforma gratuita y libre.<\/p>\n<p>** Texto in\u00e9dito para su publicaci\u00f3n en <em>El Machete<\/em>.<\/p>\n<p>*** Colaborador invitado. <strong>Ernesto Schettino<\/strong> es Maestro en Filosof\u00eda y Profesor de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de\u00a0 la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La cosa m\u00e1s real y concreta puede ser concebida de manera subjetiva, por ejemplo en la literatura o en el arte; y, a la inversa, los fen\u00f3menos subjetivos se materializan con frecuencia, posibilitando as\u00ed su comprensi\u00f3n objetiva, v. gr. en la psicolog\u00eda y, por supuesto, en la propia historia.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> C. Marx. <em>Pr\u00f3logo de la Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> No se debe limitar a las llamadas por Engels \u2018Leyes generales de la dial\u00e9ctica\u2019: unidad y lucha de los contrarios, cambio de la cantidad en cualidad y viceversa, la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n (cf. <strong>Dial\u00e9ctica de la naturaleza, y Anti-D\u00fchring<\/strong>).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> En el plano metodol\u00f3gico se traduce a la idea de no perderse en alguno de los polos de las determinaciones, como se\u00f1ala Marx en el borrador de la <em><strong>Introducci\u00f3n a la Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong><\/em>: ni la especulaci\u00f3n abstracta que termina por convertirse en una historia imaginada (la califica de <sup>t<\/sup>robinsonadas<sup>t<\/sup>), ni en un empirismo ca\u00f3tico y ecl\u00e9ctico que se pierde en sus propias determinaciones; es por ello que Marx utiliza la met\u00e1fora de no perder de vista el bosque al contemplar el \u00e1rbol, ni \u00e9ste por observar aqu\u00e9l.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[5]<\/a> Cf. C. Marx. <em><strong>El Capital<\/strong>, Tomo 1, cap. V.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[6]<\/a> Marx establece claramente que las <em>necesidades <\/em>humanas no son est\u00e1ticas, sino que van cambiando hist\u00f3rica y socialmente como producto del propio trabajo humano. Por ejemplo, la necesidad de alimento no es la misma en el hombre primitivo que en la Edad Media u hoy, ya que han cambiado tanto los alimentos, como la forma de prepararlos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[7]<\/a> En <em><strong>La ideolog\u00eda alemana <\/strong><\/em>aparecen bajo los t\u00e9rminos de \u2018premisas de toda historia\u2019.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[8]<\/a> Aunque se ha tomado este texto como un resumen del materialismo hist\u00f3rico, desde nuestra perspectiva se trata s\u00f3lo de una s\u00edntesis enfocada a explicar el problema central de los grandes cambios estructurales en la Historia, que Marx denomina <em>\u00e9pocas de revoluci\u00f3n social.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[9]<\/a> Aunque frecuentemente se confunden, es preciso distinguir entre Estado, como red de relaciones que estructura a las totalidades hist\u00f3rico-sociales, del gobierno del mismo, aunque \u00e9ste constituya el elemento b\u00e1sico y determinante de aqu\u00e9l.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[10]<\/a> Cf. El <em>Pr\u00f3logo <\/em>de Marx a la <em><strong>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/strong>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto in\u00e9dito para El Machete por parte Ernesto Schettino, Maestro en Filosof\u00eda con especialidad en Materialismo Hist\u00f3rico y culturas cl\u00e1sicas, as\u00ed como catedr\u00e1tico en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2170,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[602],"tags":[645,644,123],"class_list":["post-2169","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-200-aniversario-de-friedrich-engels","tag-bicentenario-de-friedrich-engels","tag-la-concepcion-materialista-de-la-historia","tag-materialismo-historico"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2169"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2169\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2175,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2169\/revisions\/2175"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2170"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}