{"id":2407,"date":"2021-02-21T23:06:39","date_gmt":"2021-02-21T23:06:39","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=2407"},"modified":"2021-02-21T23:06:39","modified_gmt":"2021-02-21T23:06:39","slug":"el-rescate-del-ser-la-deconstruccion-es-paracetamol-ante-el-cancer-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2021\/02\/21\/el-rescate-del-ser-la-deconstruccion-es-paracetamol-ante-el-cancer-del-capitalismo\/","title":{"rendered":"El rescate del ser, la deconstrucci\u00f3n, es paracetamol ante el c\u00e1ncer del  capitalismo"},"content":{"rendered":"<h6><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2408\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/9p-icatmi-ni\u00f1os-jornaleros-300x191.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/9p-icatmi-ni\u00f1os-jornaleros-300x191.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/9p-icatmi-ni\u00f1os-jornaleros-1024x650.jpg 1024w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/9p-icatmi-ni\u00f1os-jornaleros-768x488.jpg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/9p-icatmi-ni\u00f1os-jornaleros-640x406.jpg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/9p-icatmi-ni\u00f1os-jornaleros-50x32.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/9p-icatmi-ni\u00f1os-jornaleros-600x381.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/9p-icatmi-ni\u00f1os-jornaleros.jpg 1173w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Imagen. Ni\u00f1os jornaleros en los campos<br \/>\nagr\u00edcolas del Valle de San Quint\u00edn<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El rescate del ser, la deconstrucci\u00f3n, es paracetamol ante el c\u00e1ncer del \u00a0capitalismo<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por <strong>Jonathan Ninho Rodr\u00edguez<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>A manera de comenzar<\/strong><\/p>\n<p>El presente ensayo se divide en dos partes, la primera versar\u00e1 en la cr\u00edtica en la presunta elevaci\u00f3n del fil\u00f3sofo franc\u00e9s, Derrida al cielo de la deconstrucci\u00f3n social. Develar a esta filosof\u00eda en su presunta \u201cdefensa\u201d al marxismo en general como en la cr\u00edtica al marxismo-leninismo (por Jacques llamado \u201cnuevo dogmatismo\u201d) en particular. No fue as\u00ed, Derrida fue un enemigo te\u00f3rico de la dial\u00e9ctica materialista. En escritos de la intelectualidad acad\u00e9mica, la \u201cdefensa de Marx\u201d les es dada desde la reproducci\u00f3n y la teorizaci\u00f3n del fin del marxismo, en la muerte anunciada de Marx y de la derrota de quienes se asumieron sus herederos.<\/p>\n<p>La segunda parte del ensayo es la continuaci\u00f3n de un primer escrito, en el cual se expuso que la \u201cdial\u00e9ctica existencial\u201d es opuesta a la dial\u00e9ctica materialista. Por lo cual, el presente ensayo es la continuaci\u00f3n de lo abordado en aquel art\u00edculo. La primera dial\u00e9ctica se aboca a la restauraci\u00f3n del ser, se pretende en la ontolog\u00eda del ser v\u00eda su comprensi\u00f3n fenomenol\u00f3gica en su existencia negada como ser, dejando de lado que no puede darse la recuperaci\u00f3n del ser sin la transformaci\u00f3n de la infraestructura \u2013base econ\u00f3mica. Sobre esto \u00faltimo tambi\u00e9n han de girar las presentes l\u00edneas, pues Sartre como otros intelectuales \u2013Luk\u00e1cs, Habermas, Dussel, por citar tres casos <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u2013 aluden a que las categor\u00edas infraestructura y superestructura son plenamente de Engels, y no de Marx, pues este \u00faltimo \u2013para los intelectuales de academia\u2013 \u00a0tales categor\u00edas las abandonar\u00eda al pasar al \u201cMarx maduro\u201d.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Para indagar al respecto, v\u00e9ase: Luk\u00e1cs, G. (1985). \u201cEl cambio funcional del materialismo hist\u00f3rico\u201d en <em>Historia y conciencia de clase<\/em>, D.F., M\u00e9xico, Grijalbo. Pp. 167-202.; Habermas, J. (1999). <em>Teor\u00eda y praxis<\/em>, D.F., M\u00e9xico, Altaya.; Dussel, E. (2014). <em>El \u00faltimo Marx (1863-1882)<\/em>, D.F., M\u00e9xico. Siglo XXI.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El fantasma del comunismo sigue recorriendo del mundo<\/strong><\/p>\n<p>Jaques Derrida parece colocarse en sinton\u00eda con Lyotard al poner tanto al marxismo en general, como a Engels y a Marx en lo particular, en relaci\u00f3n con situar su desarrollo te\u00f3rico en relatos, tal como hiciera el referido creador del posmodernismo al situar a las utop\u00edas (socialismo real) en microrrelatos. As\u00ed, Derrida caracteriza al marxismo como relator de \u201cdramaturgias\u201d (p.19), ello velando en su discurso te\u00f3rico de hilvanar los di\u00e1logos versados en <em>Hamlet<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"> [2]<\/a> con la interpretaci\u00f3n de Paul Val\u00e9ry y de Marx sobre <em>Hamlet<\/em>. Jaques primeramente retoma a Shakespeare<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"> [3]<\/a>, en torno al espectro, en Hamlet; a su vez lo va intercalando con el escrito de Val\u00e9ry, <em>La crisis del esp\u00edritu,<\/em> cuando \u00e9ste nombra a Marx en el cr\u00e1neo de Kant (p. 20) para decir \u201cel nombre de Marx ha desaparecido. \u00bfMarx a d\u00f3nde ha ido a parar?\u201d:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Desde que se deja distinguir el esp\u00edritu del espectro, el esp\u00edritu toma cuerpo, se encarna, como esp\u00edritu en el espectro. O m\u00e1s bien \u2026 el espectro es una incorporaci\u00f3n\u2026, el devenir-cuerpo, cierta forma fenom\u00e9nica y canal del esp\u00edritu. El espectro m\u00e1s bien se convierte en una cosa dif\u00edcil de nombrar: ni alma ni cuerpo, y una y otro. Pues son la carne y la fenomenalidad los que dan al esp\u00edritu su aspiraci\u00f3n espectral, aunque desaparecen inmediatamente en la aparici\u00f3n, en la vida misma del (re)aparecido o en el retorno del espectro (p. 20).<\/p>\n<p>Seg\u00fan Derrida, al hacer distinci\u00f3n entre esp\u00edritu y espectro se puede comprender que el marxismo es tan s\u00f3lo un espectro, al \u00fanicamente ser cierta forma fenom\u00e9nica, canal del esp\u00edritu por ser una propuesta sin alma, sin cuerpo. Teniendo la concepci\u00f3n del <em>fantasma<\/em> en Derrida, el car\u00e1cter de algo que llega tarde, algo sin cuerpo, haciendo que la llegada del objeto (fantasma) dependa del mismo, dejando de lado que detr\u00e1s del \u201cretraso\u201d o \u201canticipaci\u00f3n\u201d del fantasma ser\u00e1 devenido del desarrollo de las contradicciones en las cuales el sujeto ser\u00e1 su primicia, pero no desde lo individual <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[4]<\/a> y s\u00ed desde la organizaci\u00f3n de la clase. Al retomar al sujeto-obrero en lo singular se perder\u00eda el hecho de que la Plusval\u00eda no presupone la apropiaci\u00f3n del trabajo excedente de un obrero en lo particular, sino del trabajo excedente del obrero como clase, derivando en la masa de plusval\u00eda. La generaci\u00f3n de masa de plusval\u00eda, al contrario del imaginario y la concepci\u00f3n de Derrida sobre el fantasma, no llega tarde. La burgues\u00eda sigue sin saciarse de la apropiaci\u00f3n del trabajo excedente.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[<\/a><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">2]<\/a> Para entender las \u201cdramaturgias\u201d concebidas por Derrida en Marx, v\u00e9ase: Shakespeare, W. (s\/f). <em>Hamlet<\/em>, DF., M\u00e9xico, Editorial Oc\u00e9ano. Leer esta obra escrita por Shakespeare es importante para comprender las analog\u00edas hechas por Marx, por citar un ejemplo la idea del fantasma (un fantasma rojo que recorre Europa).<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[3]<\/a> En su libro: Derrida, J. (). <em>Espectros de Marx<\/em>\u2026<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[4]<\/a> En relaci\u00f3n con ello es importante tener cuidado de encriptarse con la singularidad del sujeto, pues ser\u00eda caer en un error similar en separar al sujeto del objeto. Ello se puede consultar el cap\u00edtulo \u00faltimo de la Secci\u00f3n Tercera, el IX, en Marx, K. (2015). \u201cCuota y masa de plusval\u00eda\u201d, en <em>El Capital<\/em><strong><em>. <\/em><\/strong>Tomo I, M\u00e9xico, D.F., Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, pp. 273-280.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jaques insiste en tener presente la distinci\u00f3n entre esp\u00edritu y espectro, no obstante alude a que tienen un com\u00fan denominador y, eludiendo la argumentaci\u00f3n, afirma: \u201ces algo que, justamente, no\u2026 es lo que es si existe, si responde a alg\u00fan nombre y corresponde a alguna esencia\u201d (p. 20). Derrida trae el juego de espectro-esp\u00edritu para recuperar la visi\u00f3n de Val\u00e9ry sobre el fantasma. En la obra de Shakespeare, en la ESCENA IV, se tiene la primera alusi\u00f3n al fantasma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">HAMLET. \u00bfQu\u00e9 hora ser\u00e1?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">HORACIO. Cerca de las doce.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">HAMLET. No, han dado ya.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">HORACIO. \u00bfDe veras? No lo he o\u00eddo;<br \/>\nSe acerca la hora, pues, en que el fantasma su ronda suele hacer (Shakespeare, W. 22).<\/p>\n<p>Ese fantasma (comunismo) tendr\u00eda su ronda en su aparici\u00f3n en La Comuna de Par\u00eds, donde la organizaci\u00f3n de la clase obrera parisina no fue un relato, como alude Derrida, sino un proceso revolucionario que dur\u00f3 tres meses; y que no fue espectro, sino el preludio del cuerpo fantasmal que llegara con el triunfo de la Revoluci\u00f3n Socialista de Octubre.<\/p>\n<p>Pese al triunfo temporal de la contrarrevoluci\u00f3n en la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (URSS), el marxismo-leninismo sigue siendo un estandarte en las ra\u00edces de las protestas a nivel internacional. Por otro lado, diversos movimientos sociales han cobrado protagonismo, tales como la denominada <em>primavera \u00e1rabe<\/em>, el movimiento de los <em>indignados<\/em>, los movimientos pro-afroamericanos, junto a distintas expresiones de feminismo. En este caso unos como otros, en su propia pr\u00e1ctica concreta, evidencian su sesgo no revolucionario al dejar intacta la base econ\u00f3mica, derivando sus luchas en unas que no rebasan el economicismo. Al encajar tales movimientos en la visi\u00f3n de Derrida, el ser s\u00f3lo espectros de un fantasma que no llegar\u00e1 tarde, aquellos seguir\u00e1n sin llegar al no soltar su individualidad como movimientos sociales.<\/p>\n<p>La parte final del p\u00e1rrafo de la cita antes referida \u2013cita sobre Derrida\u2013 \u00a0precisamente permiten apreciar que las afirmaciones narrativas de Derrida tendr\u00edan que se\u00f1alar los movimientos se\u00f1alados con fecha y nombre, al indicar en la p\u00e1gina 21 \u201cesa cosa que no es una cosa, esa cosa invisible entre sus apariciones tampoco es vista en carne y hueso cuando reaparece\u201d. La cosa no lo es por el solo hecho de ser nombrada, como tampoco reaparece en ese acto. Al parecer el autor omite, o en su caso desconoce, el salto cualitativo de la conciencia. \u00bfEsta omisi\u00f3n \u2013de \u00a0fondo\u2013 por parte de Derrida ser\u00e1 por ser \u00e9ste una ejemplificaci\u00f3n de las tesis de Gramsci, al encarnar a un intelectual inorg\u00e1nico, al hacer cr\u00edticas desde lo abstracto-concreto de su escritorio?<\/p>\n<p>Si Derrida hubiese desarrollado esta concepci\u00f3n de espectro (comunismo) desde Freud tal pudiese convenir con la 6\u00aa Conferencia de Freud: como si el comunismo fuese un acto ps\u00edquico. Es decir, para que pueda ocurrir el sue\u00f1o, dir\u00e1 Freud, se requiere de un so\u00f1ante, por ende de un sujeto que est\u00e1 so\u00f1ando. Por lo cual, en Derrida el comunismo ser\u00eda ese sujeto so\u00f1ante, pero s\u00f3lo como sue\u00f1o, como algo que s\u00f3lo se da en el proceso diurno. En el primer Plan Quinquenal en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, cumplido antes de tiempo, Stalin no fue so\u00f1ante, sino constructor de los pa\u00edses que derrotaran a la Alemania nazi.<\/p>\n<p>Jaques se pregunta, \u201c\u00bfcu\u00e1les son, pues, estas tres cosas de la cosa? [\u2026] el duelo\u2026 consiste en ontoligizar restos, en hacerlos presentes\u201d (p. 23). Derrida coincide con los detractores del marxismo, con aquellos que lo ubican como una corriente importante para conocerse en el \u00e1mbito de las llamadas ciencias sociales, pero no m\u00e1s; para que sea preciso, \u201ca quien est\u00e1 enterrando y d\u00f3nde y qu\u00e9 es preciso (saber\u2026 asegurarse de) que, quede de \u00e9l, \u00e9l quede ah\u00ed. \u00a1Qu\u00e9 se quede ah\u00ed y no se mueva!\u201d (p. 23). No se trata de ontoligizar hechos desde la pura discursividad del movimiento, sea la base para la emergencia como sujeto que ha de reemplazar al sujeto marxista, sea esta emergencia de sujeto: afrodescendientes, mujeres, ind\u00edgenas, etc., y estos \u00faltimos encajando en dramaturgias literarias.<\/p>\n<p>Jaques Derrida no solamente caracteriza al marxismo como espectro, adem\u00e1s le suma colocarlo como pieza de museo, para que se quede quieto; sin embargo, Derrida obvia que quien saca de los presuntos entierros a los \u201cespectros\u201d no son los intelectuales, sino que son las contradicciones materiales existentes que derivan de la ley del valor. Pese a no haber existido Marx, como el marxismo, las revoluciones sociales seguir\u00edan, la lucha de clases habr\u00eda de continuar como el motor de la historia de la humanidad. Por ello el desarrollo dial\u00e9ctico de la misma se ha dado antes de 1813-1883, a\u00f1os en que se desenvuelve la vida de Marx. Ning\u00fan orden social es eterno.<\/p>\n<p>Derrida de nuevo, en la p\u00e1gina 27, pone a Marx como a alguien a quien debe de segu\u00edrsele estudiando (solamente), pues dice que \u201c\u2026no habr\u00e1 porvenir sin ello. No sin Marx, No hay porvenir sin Marx. Sin memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus esp\u00edritus\u201d. El <em>no porvenir<\/em> aludido por Derrida, como \u00e9l mismo afirma, es la memoria dejada por Marx con su producci\u00f3n te\u00f3rica. Ya lo ha escrito antes, la cosa no lo es por s\u00f3lo ser enunciada; por lo cual, para este intelectual franc\u00e9s Marx es un espectro.<\/p>\n<p>Lo que hace Derrida es manipulaci\u00f3n, incluso con lo que algunos de sus contempor\u00e1neos caracterizan como \u201cviolencia simb\u00f3lica\u201d. En ciertos p\u00e1rrafos lo que hace es atacar y en otros presuntamente rendirse ante la evidencia de la herencia dejada por el marxismo. \u00bfCon qu\u00e9 se qued\u00f3 Derrida?, \u00bfCon colocar al marxismo como un espectro europeo? \u00bfO con el intelectual que pone la memoria de quienes fueron parte de una generaci\u00f3n influida por el marxismo? Por ello, \u00bfal marxismo se le ha de reducir a la esfera acad\u00e9mica, para la memoria de quienes lo debatieron desde las aulas o las asambleas universitarias?<\/p>\n<p>En la p\u00e1gina siguiente Derrida lo hace de nuevo, al entremezclar una reflexi\u00f3n propia con lo que es, en s\u00ed, una afirmaci\u00f3n y visualizar al marxismo de la siguiente manera: \u201cse trata de una perturbaci\u00f3n [\u2026] para muchos de nosotros el fin del comunismo marxista no ha esperado al hundimiento de la URSS y todo lo que de ello depende en el mundo. Todo esto empez\u00f3 \u2013todo esto era incluso un <em>d\u00e9j\u00e0 vu<\/em>\u2013 indudablemente, desde el principio de los a\u00f1os cincuenta\u201d (p. 28). Derrida, como el intelectual inorg\u00e1nico que fue, alude haber estado en contra de lo que refiere al marxismo (Partido, c\u00e9lulas, sindicatos) no por motivaciones iguales a los de la derecha o conservadoras, si por otras \u201cmotivaciones\u201d. Derrida en un p\u00e1rrafo da la mano, para en el siguiente clavar un pu\u00f1al.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2026en esta interpretaci\u00f3n del <em>Un-fug<\/em> (a partir o no del ser como presencia y de la propiedad de lo propio), entrar\u00eda en un juego la relaci\u00f3n de la deconstrucci\u00f3n, en tanto que \u00e9sta precede de la irreductible posibilidad del Un-fug\u2026 con lo que debe de (sin deuda, sin deber) entregarse a la singularidad del otro\u2026 (p. 41).<\/p>\n<p>Ello es lo que significa para Derrida no \u201cperder la oportunidad del porvenir\u2026 (sin contenido)\u201d. Derrida neg\u00f3 al socialismo en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica reduci\u00e9ndolo a un espectro; cont\u00e1ndolo, refiri\u00e9ndose a \u00e9ste, como si fuese una narrativa; y negando su propuesta te\u00f3rica-pr\u00e1ctica del materialismo hist\u00f3rico. Puede pasar que a los <em>derridianos<\/em> o <em>sartrerianos <\/em>les llegara el <em>d\u00e9j\u00e0 vu <\/em>de que las pol\u00edticas p\u00fablicas hechas por los gobiernos de pa\u00edses capitalistas en realidad ocurrieron porque primero se aplicaron en la URSS.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Sartre y su deseo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[5]<\/a> de pasar de ser esclavo a ser S1<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[6]<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Sartre, en la primera p\u00e1gina del Pr\u00f3logo que hace para su <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n dial\u00e9ctica<\/em>, escribe: \u201c\u2026 Pero me tem\u00ed que esa monta\u00f1a de pliegos pariese un rat\u00f3n; \u00bfacaso hay que mover tanto aire, desgastar tantas plumas y llenar tanto papel para no llegar sino a formular unas cuantas consideraciones metodol\u00f3gicas?\u201d (p. 9). Y as\u00ed fue, el temor de Sartre se dio. Su texto de m\u00e1s de 500 p\u00e1ginas se qued\u00f3 en consideraciones metodol\u00f3gicas, cosa contraria a lo que pretendi\u00f3 para ello: hilvanar al existencialismo con el marxismo. Sartre dese\u00f3 superarlo, negando la dial\u00e9ctica de la naturaleza con la recuperaci\u00f3n de la negaci\u00f3n del Ser y con ello dar vida a la dial\u00e9ctica existencial.<\/p>\n<p>Ahora pasemos a desarrollar las \u00faltimas tesis de este p\u00e1rrafo. Sartre escribe en el mismo Pr\u00f3logo acerca del cambio de nombre de su obra. Primero le hab\u00eda denominado \u201cExistencialismo y marxismo\u201d, luego \u201cCuestiones de m\u00e9todo\u201d. Ello le gener\u00f3 a Sartre una cuesti\u00f3n, la cual indic\u00f3:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">S\u00f3lo una: \u00bftenemos hoy los medios necesarios para constituir una antropolog\u00eda estructural e hist\u00f3rica? Encuentra su lugar esta pregunta en el interior de la filosof\u00eda marxista porque \u2013como luego veremos\u2013 considero al marxismo como la filosof\u00eda insuperable de nuestros tiempos y porque creo que la ideolog\u00eda de la existencia y su m\u00e9todo \u201ccomprensivo\u201d est\u00e1n enclavados en el marxismo, que los engendra y al mismo los rechaza (Sartre. 2004: 10).<\/p>\n<p>As\u00ed es, para Sartre su fin es comprender el origen de la Nada desde la comprensi\u00f3n de la existencia negada del ser, y no superar a la Nada desde la contradicci\u00f3n. Se va viendo por qu\u00e9 su texto se qued\u00f3 en consideraciones metodol\u00f3gicas, pero en realidad han sido s\u00f3lo expresiones del imaginario de Sartre, derivado de su complejo de superioridad (con respecto a Engels) y \u00e9ste a su vez como efecto de su complejo de inferioridad con Marx. El primer complejo lo logr\u00f3 desde su imaginario y en el segundo, la dial\u00e9ctica social (Naturaleza) lo seguir\u00e1 poniendo en su lugar.<\/p>\n<p>Se ir\u00e1n desglosando estas tesis. En el primer cap\u00edtulo, \u201cMarxismo y existencialismo\u201d, de su obra referida, expresa su deseo de querer posicionarse por encima del materialismo hist\u00f3rico, negando al mismo tiempo al materialismo dial\u00e9ctico. Sartre escribe:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2026cuando ten\u00eda 20 a\u00f1os, en 1925, no hab\u00eda c\u00e1tedra de marxismo en la Universidad [\u2026] era tal horror a la dial\u00e9ctica que hasta Hegel nos era desconocido. Desde luego que nos permit\u00edan leer a Marx y hasta nos aconsejaban su lectura: hab\u00eda que conocerlo para \u201crefutarlo\u201d (Sartre. 2004: 16).<\/p>\n<p>Sartre, como sujeto que se siente negado \u2013intelectualmente\u2013 por el materialismo hist\u00f3rico, alude a que en su generaci\u00f3n, como la precedente o la siguiente, ignoraban al marxismo, por lo cual llevar\u00eda a marxistas y a no marxistas<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[7]<\/a> a ser \u201cmalos dial\u00e9cticos\u201d y a \u00a0caer en un materialismo mecanicista \u2013alusi\u00f3n designada a la teor\u00eda desarrollada por Engels. Sartre ve una velaci\u00f3n del ser porque en el marxismo no se sabe lo que es decir lo verdadero (p. 163). El marxismo no da con ese instrumento te\u00f3rico para trascender al no-ser en el-ser-en-el-mundo. Sartre concibe dejar a la Raz\u00f3n dial\u00e9ctica \u201cque se funde y desarrolle como libre cr\u00edtica de s\u00ed misma al mismo tiempo que como movimiento de la Historia y del conocimiento\u201d (Sartre. 2004: 166). Lo abstracto, su recuperaci\u00f3n, su interrogaci\u00f3n, da para que la cr\u00edtica sea la misma. Esto Sartre no lo abandonar\u00eda y ah\u00ed su perdici\u00f3n: centrarse en la subjetividad de la sociedad capitalista y dejar intacto el proceso de producci\u00f3n junto con lo circundante a la apropiaci\u00f3n del trabajo ajeno y su obtenci\u00f3n de trabajo excedente.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[5]<\/a> Se retoma la idea de \u201cdeseo\u201d hecha por Lacan. En \u00e9ste al humano lo caracteriza como sujeto deseante. Se desea aquello que no se es, aquello que no se tiene, pero que se quiere ser, que se quiere tener. Por ello se pone como tesis que Sartre quiere ser o incluso superar a Marx, negando a lo propuesto y desarrollado por Engels. Pero no fue como no llegar\u00e1 a ser ese instrumento intelectual propuesto en su Pr\u00f3logo de su <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>.<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[6]<\/a> La tesis del S1 es tomada de Lacan. Al pensar al S1 como discurso amo, esta idea a su vez la recupera de Hegel en la secci\u00f3n B. Autoconciencia. All\u00ed Hegel retoma la relaci\u00f3n entre el se\u00f1or y el siervo (en torno al saber).<\/h6>\n<h6><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[7]<\/a> Sartre en su obra referida alude a marxistas, por ejemplo a Lefebvre, y a no marxistas, el soci\u00f3logo Gurvitch.<\/h6>\n<p>Sartre desde su palabra, ya como discurso universitario, se present\u00f3 como amo (S1), un sujeto del supuesto saber\u2026 Sartre al pretender superar al marxismo, a su vez a Marx; de ser ya un intelectual de la Sorbona de Par\u00eds, y dado que esto no le bastaba, deseaba recuperar la negaci\u00f3n de su Ser, por lo cual, desde \u00e9l hacia afuera, ello le lleva a cambiar su discurso. Teniendo que, en su imaginario, la palabra de Sartre al desarrollar su cr\u00edtica a lo denominado por \u00e9l como \u201cmaterialismo mecanicista\u201d cobra otro valor \u2013como discurso que se pretende pasar por dominante\u2013 negando al primero por carecer de saber-verdad.<\/p>\n<p>La negaci\u00f3n del marxismo por quienes se dicen serlo resulta de quitar cualquier cosa con olor a Revoluci\u00f3n, lucha de clases y m\u00e9todo dial\u00e9ctico. Las negaciones del marxismo-leninismo han ocurrido desde el supuesto saber. Es igual al discurso amo, ese que sabe y por ende tiene la autoridad de negar al marxismo desde su presunta superaci\u00f3n. En la tesis de Sartre el materialismo dial\u00e9ctico s\u00f3lo le corresponde a Engels; de igual manera, el materialismo hist\u00f3rico no da para tener la libertad m\u00e1s all\u00e1 de la esfera de la producci\u00f3n. El marxismo existencial, como discurso amo, s\u00ed puede traer la libertad al sujeto.<\/p>\n<p>La asunci\u00f3n de los negadores del marxismo-leninismo, como portadores del saber, \u00a0osa, desde lo versado por Hegel, al se\u00f1or \u2013amo\u2013, a entender desde dos momentos una cosa como tal, objeto de las apetencias, y su relaci\u00f3n de \u00e9sta con la coseidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">[\u2026] el se\u00f1or, a) como concepto de la autoconciencia, es relaci\u00f3n inmediata del ser para s\u00ed, pero, al mismo tiempo, b) como mediaci\u00f3n o como un ser para s\u00ed que s\u00f3lo es para s\u00ed por medio de otro (Hegel, W. 1015: 117).<\/p>\n<p>El se\u00f1or \u2013amo\u2013 es la conciencia que es para s\u00ed. Ello fue de Sartre para Sartre. \u00c9l como ese instrumento intelectual que llevar\u00eda al ser a su libertad, a ser la conciencia para s\u00ed. Mediando al esclavo (marxistas y no marxistas) a trav\u00e9s de otra conciencia, la suya (desde su marxismo existencial), resultando de la funci\u00f3n del esclavo, al no tener la capacidad de producir teor\u00eda, que el marxista s\u00f3lo es objeto de las apetencias del amo, Sartre, como ejemplo de intelectual que s\u00ed pudo superar la esfera de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sartre toma como esclavos \u2013ya explicado esto desde la tesis lacaniana del discurso\u2013 \u00a0a los marxistas y no marxistas, pues ellos saben hacer, su saber es pr\u00e1ctico, pero te\u00f3ricamente (saber) no tienen argumentos. As\u00ed Sartre es quien llega al goce<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[8]<\/a>, por haber llevado a su saber a un saber de amo.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[8]<\/a> El saber con el goce est\u00e1 ligado en Lacan, de ello dice, \u201cHay una relaci\u00f3n primaria del saber con el goce, y de ah\u00ed se inserta lo que surge en el momento en que aparece el aparato que corresponde al significante. Pero es concebible que vinculemos con esto la funci\u00f3n del surgimiento del significante\u201d (Lacan, J. 2019: 17). El significante se lo dar\u00e1 a s\u00ed mismo Sartre como instrumento que da para la recuperaci\u00f3n del Ser negado.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ah\u00ed reside todo el esfuerzo por extraer lo que se llama episteme [\u2026] Se trata de encontrar la posici\u00f3n que permita que el saber se convierta en saber de amo. La funci\u00f3n de la episteme, especificada como saber transmitible [\u2026] Se trata de extraer su esencia para que ese saber se convierta en saber de amo (Lacan, J. 2019: 20).<\/p>\n<p>Sartre deseo, despu\u00e9s de publicada su <em>Dial\u00e9ctica de la naturaleza<\/em>, poder convertirse en amo (ese intelectual que romper\u00eda y superar\u00eda cualquier paradigma). Deseando que el esclavo \u2013marxistas y no marxistas\u2013 fuera en busca del Otro (Sartre como S1), para que este \u00faltimo lo avalase. Esto porque el esclavo en la relaci\u00f3n con el amo se muestra como una relaci\u00f3n dependiente del primero hacia el segundo, \u201ccomo algo que tiene su independencia en la coseidad\u201d (Hegel, W. 2015: 118). En esta relaci\u00f3n se estar\u00eda dando un supuesto saber dado al amo por el esclavo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Ser no genera trabajo excedente<\/strong><\/p>\n<p>Sartre, pese a haber indicado que a los 20 a\u00f1os ley\u00f3 y comprendi\u00f3 <em>El Capital<\/em>, curiosamente no retoma las leyes que subyacen en el modo de producci\u00f3n burgu\u00e9s, pero toma a la totalizaci\u00f3n como ley de la dial\u00e9ctica marxista. Curioso c\u00f3mo Sartre toma lo sucedido a los pa\u00edses de Europa del Este en sinton\u00eda a los desarrollos de la ley de la totalizaci\u00f3n, pero vela a la ley del valor. La pregunta se plantea de tal manera, \u00bfpor qu\u00e9 s\u00ed recuperar a la ley del valor?<\/p>\n<p>Antes de pasar al punto de que el Ser no genera excedente, primeramente es importante dejar en claro que el Ser tampoco produce valor. La forma del valor \u2013indica Marx\u2013 es que: \u201cel valor de la mercanc\u00eda representa pura y simplemente trabajo humano en general\u201d, y se tiene pues que el valor es dado por el trabajo (actividad corp\u00f3rea) y no unilateralmente por aquello que podemos denominar como actividad consciente en s\u00ed misma. Por tanto, \u201cel trabajo humano es el despliegue de la fuerza de trabajo pura y simple que posee por t\u00e9rmino medio todo hombre com\u00fan y corriente y que es inherente a su organismo f\u00edsico sin necesidad de un desarrollo especial\u201d (Marx, K. 2015: 49). De tal manera, el valor siendo resultado del trabajo humano no requiere de la existencia del ser; de hecho, el sujeto al aplicar su fuerza de trabajo en los medios de producci\u00f3n est\u00e1 bajo un proceso de fetichizaci\u00f3n de la maquinaria<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[9]<\/a>, en el cual irrumpir\u00eda la negaci\u00f3n del Ser, y no obstante ello no impide la aplicaci\u00f3n de la fuerza de trabajo y la creaci\u00f3n de valor.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[9]<\/a> Si se quisiese ahondar sobre c\u00f3mo Marx concibe el fetichismo del sujeto hacia la maquinaria (no desarrollada en el Tomo I), v\u00e9ase: Marx, K. (1977). \u201cCap\u00edtulo XXIV. Enajenaci\u00f3n de la relaci\u00f3n de capital bajo la forma del capital que devenga inter\u00e9s\u201d. En <em>El Capital<\/em> . Tomo III\/Vol. 7, DF., M\u00e9xico, Siglo XXI. pp. 499-510.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El valor de la mercanc\u00eda en el capitalismo implica lo siguiente. El valor de la mercanc\u00eda A se expresa en la mercanc\u00eda B y esa relaci\u00f3n encierra una relaci\u00f3n de orden social, escribir\u00eda Marx. El valor presupone un uso, \u00bfde qui\u00e9n?, \u00bfde la Nada? No, sino del objeto producido por la fuerza de trabajo aplicada. El doble car\u00e1cter del valor subyace en el valor de uso de la mercanc\u00eda, resultado de ser un objeto \u00fatil y para lo cual es intrascendente que el sujeto que use el objeto tenga negado o no a su Ser. En la forma equivalencial de las mercanc\u00edas, A-B y B-A, lo que se pone de manifiesto no es la Nada, sino el trabajo como fuente de valor. \u00bfDe qu\u00e9 tipo de trabajo se habla? Marx lo reitera: la fuerza humana de trabajo es la que crea valor al plasmarse en forma corp\u00f3rea (2015).<\/p>\n<p>Al pretender superar las contradicciones de la Nada en la lucha por libertad del ser, se omite la base sobre la cual la sociedad burguesa se desarrolla y reproduce. Esta base reside en la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica, en la apropiaci\u00f3n del trabajo ajeno, pese a que se habla de relaciones jur\u00eddicamente entre iguales, al haber un comprador (de fuerza de trabajo) y un vendedor (de fuerza de trabajo). Tal apropiaci\u00f3n, la explotaci\u00f3n del trabajador en el desarrollo de las relaciones de producci\u00f3n, es omitida por quienes refutan al marxismo-leninismo. En aquella va hilvanada la no saciedad de maximizar el trabajo excedente.<\/p>\n<p>En el Cap\u00edtulo IX de la Secci\u00f3n Tercera del Tomo I, Marx explica la masa de la plusval\u00eda. Indica que sobre \u00e9sta influyen dos factores:<\/p>\n<ol>\n<li>El grado de explotaci\u00f3n.<\/li>\n<li>y la cantidad de obreros explotados.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Es necesario el m\u00e9todo dial\u00e9ctico para abordar aquello que en la econom\u00eda burguesa se niega, para poder analizar lo cognoscible en lo que a primera instancia en el proceso de producci\u00f3n no se percibe, la plusval\u00eda absoluta. Se requiere pasar a lo abstracto-concreto. Teniendo en cuenta a la plusval\u00eda como la forma capitalista de apropiaci\u00f3n del trabajo excedente y que su relaci\u00f3n con el capital variable (v) expresa el grado de explotaci\u00f3n. Es decir:<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfqu\u00e9 parte de la fuerza de trabajo es necesaria para el mismo trabajo?<\/li>\n<li>\u00bfqu\u00e9 parte del trabajo constituye el trabajo excedente?<\/li>\n<\/ol>\n<p>La forma de plusval\u00eda ha sido de dimensiones notables al liberar al burgu\u00e9s del trabajo directo. La plusval\u00eda no presupone la apropiaci\u00f3n del trabajo excedente de un obrero en particular, sino del trabajo excedente del obrero como clase social \u2013no importando el trabajo individual o la subjetividad que contribuya a la obtenci\u00f3n\u00a0 del trabajo excedente. Del trabajo excedente de la clase obrera se tiene la masa de plusval\u00eda (P). De las negativas manifiestas por la academia \u2013\u201cmarxista\u201d o no marxista\u2013 y de las transformaciones que el trabajo sufre bajo el dominio del capital se pueden derivan los siguientes puntos:<\/p>\n<ul>\n<li>La transformaci\u00f3n de la producci\u00f3n individual en social.<\/li>\n<li>La subordinaci\u00f3n completa del trabajo al capital.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Si se dejara de lado lo expuesto previamente y se considerase al Ser como quien valoriza al valor se caer\u00eda incluso en el fetichismo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ya no es el obrero el que emplea los medios de producci\u00f3n, sino que son estos los que emplean al obrero. En vez de ser devorados por \u00e9l como elementos materiales de su actividad productiva, son ellos los que lo devoran como fermento de su proceso de vida, y el proceso de vida del capital se reduce a su din\u00e1mica de valor que se valoriza a s\u00ed mismo (Marx, K. 2015: 279).<\/p>\n<p>Marx (2015) es claro en cuanto al proceso de producci\u00f3n. Estudiado desde el trabajo, hay actividad corp\u00f3rea pero no una actividad de seres. De ah\u00ed se tiene que ya en este proceso los medios de producci\u00f3n pasan a absorber trabajo ajeno. En el proceso de producci\u00f3n se absorbe trabajo ajeno, resultado de aplicar trabajo vivo, sin importar si \u00e9ste est\u00e1 alienado, fetichizado, enajenado o, en t\u00e9rminos de Sartre, negado su Ser.<\/p>\n<p>Pese a que se siga negando la determinaci\u00f3n econ\u00f3mica, la pandemia por la que atraviesa la humanidad revela en su plena vigencia las tesis del materialismo hist\u00f3rico. Profesores de cualquier nivel educativo desarrollan trabajo de m\u00e1s, trabajo no retribuido monetariamente (por ejemplo al hacer planeaciones, enviar tareas por grupos de WhatsApp, responder por la misma v\u00eda a padres de familia, recolectar evidencias y enviarlas, etc.). Aun con ello, los profesionistas del magisterio no producen trabajo excedente, no hay plusval\u00eda, pese a haber explotaci\u00f3n. Por ello es importante evitar confundir la explotaci\u00f3n con la obtenci\u00f3n de plusval\u00eda. La explotaci\u00f3n ya exist\u00eda en los modos de producci\u00f3n previos al capitalismo. La plusval\u00eda y la masa de plusval\u00eda se corresponden con el modo de producci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Los modos de producci\u00f3n no se determinan por negaciones de almas, seres, esp\u00edritus, conciencias. Existe la base material y \u00e9sta en cada uno de los modos de producci\u00f3n se encuentra determinada econ\u00f3micamente. Sartre pretende superar las contradicciones al luchar por el rescate del Ser. Sin embargo, el Ser no es trabajo vivo. \u00a0\u00bfC\u00f3mo superar las contradicciones socioecon\u00f3micas desde el Ser y su relaci\u00f3n con la Nada? Aqu\u00ed el capitalismo quedar\u00eda exento como tal y la denominada superaci\u00f3n de las contradicciones se reducir\u00eda a una serie de negociaciones sociales de corte subjetivo, al mismo tiempo que la ley del valor contin\u00faa en pie como columna vertebral del capitalismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Libertad m\u00e1s all\u00e1 de la esfera de la producci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Sartre intentar\u00e1 de s\u00ed por s\u00ed superar a Marx desde su negaci\u00f3n del marxismo, desde la conceptualizaci\u00f3n del mismo como una teor\u00eda que no da para o no permite encontrar la libertad \u201cm\u00e1s all\u00e1 de la esfera de la producci\u00f3n\u201d. Y a lo cual, desde su excedente de narcicismo, agrega, \u201cpero no tenemos ning\u00fan medio, ning\u00fan instrumento intelectual, ninguna experiencia concreta que nos permita concebir esta realidad ni esta filosof\u00eda\u201d (Sartre, J.P., 2004: 40). Entonces no se tiene alg\u00fan medio instrumental (la teor\u00eda marxista no da para ello), y tampoco alg\u00fan instrumento intelectual \u2013en el parecer de Sastre, Marx no aport\u00f3 al respecto y mucho menos Lenin y Stalin\u2013, por lo que de ello resulta que Sartre se conciba a s\u00ed mismo como ese instrumento, con un car\u00e1cter mesi\u00e1nico impl\u00edcito, y se conciba al existencialismo como el instrumento te\u00f3rico necesario para alcanzar la libertad m\u00e1s all\u00e1 de la esfera de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Solo que el desarrollo de la vida material del sujeto no sucede desde la negaci\u00f3n o no del Ser \u2013y esto no es igual a que no exista la negaci\u00f3n de la subjetividad del sujeto. Incrustado en la dial\u00e9ctica de las relaciones sociales de producci\u00f3n, el sujeto se disuelve en el proceso productivo. De aqu\u00ed se desprenden dos cosas: uno, el encuentro de la libertad desde lo te\u00f3rico y m\u00e1s all\u00e1 de la esfera de la producci\u00f3n; dos, que se puede pretender enterrar la lucha de clases, pero la dial\u00e9ctica social indica lo contrario.<\/p>\n<p>Es necesario detenerse en esto. El propio Marx escribe cu\u00e1l es el punto de arranque del capital: \u201cLa producci\u00f3n de mercanc\u00edas y su circulaci\u00f3n desarrollada, o sea, el comercio, forman las premisas hist\u00f3ricas en que surge el capital\u201d (Marx, K. 2015: 136). \u00bfQui\u00e9n produce las mercanc\u00edas?, \u00bfacaso la existencia del Ser en el sujeto es aquello que diferencia al sujeto del resto de los animales? Ni lo uno ni lo otro. La diferencia estriba en que el sujeto, adem\u00e1s de poder ser equiparado con cualquier otra mercanc\u00eda, a su vez puede crear valor, es decir, puede transformar la naturaleza a trav\u00e9s del trabajo, del trabajo vivo. El existencialismo no es suficiente para explicar la apropiaci\u00f3n del sujeto-trabajador, pues la obtenci\u00f3n de plusval\u00eda no sucede por la apropiaci\u00f3n del Ser, no sucede alrededor del Ser, dado que \u00e9ste no es productor de mercanc\u00edas. En realidad, la afirmaci\u00f3n de Sartre acerca de que es posible conseguir la libertad m\u00e1s all\u00e1 de la esfera de la producci\u00f3n resulta en un mero narcicismo intelectual.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La forma del proceso social de vida, es decir, del proceso material de producci\u00f3n, s\u00f3lo se despojar\u00e1 de su nebuloso velo m\u00edstico a partir del momento en que se halle, como producto de hombres libremente socializados, bajo su gobierno consciente y planificado (Marx, K. 2015: 78).<\/p>\n<p>Sartre asume que la superaci\u00f3n de la Nada es a partir de la pregunta, \u201c\u00bfhay una conducta capaz de revelarme la relaci\u00f3n del hombre con el mundo?\u201d (Sartre, JP. 2017: 42). Esta \u201cactitud interrogativa\u201d Sartre la recupera de la idea de Husserl (ser-en-el-mundo), esto es, la uni\u00f3n espec\u00edfica del hombre con el mundo. La mencionada actitud supone dos aspectos, un ser que interroga y un ser al que se interroga; ambos seres pueden resultar \u2013lo cual Sartre omite\u2013 quien se apropia del trabajo ajeno o, por el contrario, quien despliega o aplica trabajo vivo. Puede haber un ser que se interrogue, pero ello no le quita o resta su condici\u00f3n de explotado.<\/p>\n<p>Sartre no pretendi\u00f3 sujetos libremente socializados o un gobierno planificado, sino s\u00f3lo presentarse dos seres que se interrogan. Siendo \u201cla interrogaci\u00f3n un puente enlazado entre dos no-seres: no-ser del saber en el hombre, posibilidad de no-ser en el hombre trascendente\u201d (Sartre, JP. 2017: 44). A Sartre no le interes\u00f3 la emancipaci\u00f3n del g\u00e9nero humano, dado que s\u00f3lo trabaj\u00f3 te\u00f3ricamente para concluir que la interrogaci\u00f3n \u201cimplica la existencia de una verdad\u201d.<\/p>\n<p>La negaci\u00f3n fundada en la nada \u2013esto tambi\u00e9n est\u00e1 presente en Heidegger \u2013, y a lo cual agregar\u00e1 Sartre que \u201cla nada no puede ser nada [\u2026] a menos que, en su nihilizaci\u00f3n, se dirija expresamente hacia este mundo para constituirse como denegaci\u00f3n del mundo\u201d (Sartre, JP. 2017: 60). La negaci\u00f3n fundada en la nada, y su rescate del ser, involucran en su estructura esencial el <em>no<\/em>, pues el origen de la nada reside en el origen del juicio negativo, la nada misma es negaci\u00f3n. En funci\u00f3n de ello se entiende que Sartre osara pasar su teor\u00eda como el instrumento te\u00f3rico que permitir\u00eda tener una libertad que trascendiera la esfera de la producci\u00f3n. Tal instrumento vel\u00f3 el proceso de producci\u00f3n al limitarse al <em>no <\/em>como negaci\u00f3n tanto primera como \u00faltima del ser-en-el-mundo.<\/p>\n<p>La obtenci\u00f3n de plusval\u00eda no ocurri\u00f3 previamente al capitalismo. En el proceso de producci\u00f3n el valor no se valoriza por s\u00ed mismo, para ello hubo trabajo humano involucrado, trabajo ajeno. Por ende Marx indica: \u201cel capital va convirti\u00e9ndose en puesto de mando sobre el trabajo\u201d (p. 279).<\/p>\n<p>Sartre en el desarrollo de su imaginario omite a la fuerza de trabajo. \u00c9sta, bajo la forma mercantil del producto disponible en el mercado, va haci\u00e9ndose dominante tanto cuantitativa como cualitativamente. Pese a que el existencialista Sartre afirm\u00f3 haber le\u00eddo El Capital, al contar 20 a\u00f1os, en tal lectura no parece haber comprendido lo que significa \u00a0la separaci\u00f3n del trabajador de los medios de producci\u00f3n, y lo cual constituye una caracter\u00edstica distintiva del modo de producci\u00f3n capitalista. \u00bfQu\u00e9 significaci\u00f3n tuvo tal separaci\u00f3n? La teor\u00eda del valor en la econom\u00eda pol\u00edtica marxista la contempla en que la aparici\u00f3n de un trabajador libre radica en liberar y activar las fuerzas sociales maniatadas por el actual modo de producci\u00f3n, en sustituir por mecanismos revolucionarios la apropiaci\u00f3n individual del propietario de los medios de producci\u00f3n con la armon\u00eda entre la producci\u00f3n social y la apropiaci\u00f3n colectiva ejercida por los trabajadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Para ir cerrando<\/strong><\/p>\n<p>Sartre intent\u00f3 <em>existencializar<\/em> al marxismo, al tiempo que os\u00f3 superarlo. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el Ej\u00e9rcito Rojo, aplastaron al nazismo alem\u00e1n y sin embargo para Sartre el marxismo en la URSS se reific\u00f3, se detuvo. Podemos afirmar lo contrario, pues el marxismo tuvo su desarrollo dial\u00e9ctico al albor de la lucha de clases. La bandera que se onde\u00f3 en el Reichstag, la bandera con los s\u00edmbolos de la hoz y el martillo, no es un relato \u2013como aludi\u00f3 Derrida-, ni tampoco la reificaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica \u2013como Sartre supuso. El triunfo del socialismo sobre el fascismo tambi\u00e9n es la expresi\u00f3n particular de determinada relaci\u00f3n entre pr\u00e1ctica revolucionaria y teor\u00eda revolucionaria, o viceversa. Es decir, del despliegue pr\u00e1ctico y te\u00f3rico del marxismo-leninismo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[10]<\/a>.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[10]<\/a> Para comprender el significado del marxismo-leninismo resulta \u00fatil recuperar la concepci\u00f3n de Stalin, \u201cel leninismo es el marxismo de la \u00e9poca del imperialismo y de la revoluci\u00f3n proletaria\u201d. V\u00e9ase Stalin, <em>Los fundamentos del leninismo<\/em>.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sartre y Derrida s\u00f3lo llegaron a la superaci\u00f3n del marxismo desde la discursividad, quedando a la espera de que sus teor\u00edas cobraran significado en los antagonismos sociales. No obstante, prosiguen los d\u00edas en que la lucha de clases ignora tanto a los amos del supuesto saber como a las teor\u00edas desarrolladas por ellos. Se han quedado en discurso universitario (S2). Por medio de la c\u00e1tedra, del uso de la palabra hablada o escrita, han presentado al marxismo bien como espectro o como intrascendente para la superaci\u00f3n de las contradicciones desde la recuperaci\u00f3n del Ser negado por el capitalismo. El existencialismo s\u00f3lo ha cobrado significado en la denominaci\u00f3n de S2, en la cual Sartre aparece como profesor (amo) y sus disc\u00edpulos (esclavos), pero nada m\u00e1s all\u00e1 de eso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas:<\/strong><\/p>\n<p>Derrida, J. (2012). \u201cInyunciones de Marx\u201d, en <em>Espectros de Marx. El Estado de la deuda, el trabajo del duelo y la nueva internacional<\/em><strong>.<\/strong> Ed. Trotta.<\/p>\n<p>Hegel, G. (2015). \u201cB. Autoconciencia\u201d, en <em>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu<\/em><strong>.<\/strong> Ed. Fondo de Cultural Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, pp. 107-139.<\/p>\n<p>Lacan, J. (2019). \u201cProducci\u00f3n de los cuatro discursos\u201d, en <em>Seminario 17. El reverso del psicoan\u00e1lisis<\/em><strong>.<\/strong> Paid\u00f3s, Argentina, pp. 9-28.<\/p>\n<p>Marx, K. (2015). <em>El Capital<\/em>. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. Tomo I. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026.. (1977). \u201cCap\u00edtulo XXIV. Enajenaci\u00f3n de la relaci\u00f3n de capital bajo la forma del capital que devenga inter\u00e9s\u201d, en <em>El Capital<\/em>. Tomo III\/Vol. 7<strong>.<\/strong> Siglo XXI, M\u00e9xico, pp. 499-510.<\/p>\n<p>Rozemberg, D. (1979). <em>El Capital de Carlos Marx<\/em>. <em>Comentarios al 1er tomo<\/em>. Ediciones de Cultura Popular, M\u00e9xico,<\/p>\n<p>Sartre, JP. (2004). <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n dial\u00e9ctica<\/em>. Editorial Losada, Argentina.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026 (2017). \u201cEl problema de la Nada\u201d, en <em>El ser y la Nada<\/em><strong>.<\/strong> Editorial Losada, Argentina, pp. 41-128.<\/p>\n<p>Shakespeare, W. <em>Hamlet<\/em>. Oc\u00e9ano, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Stalin, J. (1953). <em>Los fundamentos del leninismo<\/em>. En Obras Completas. Tomo 6. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Mosc\u00fa, pp. 71-196.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto de Jonathan Rodr\u00edguez Ninho Rodr\u00edguez que cr\u00edtica los planteamientos hechos por Jacques Derrida y Jean Paul Sartre, al tiempo que resalta la trascendencia actual del m\u00e9todo dial\u00e9ctico materialista y del an\u00e1lisis y las categor\u00edas fundamentales de El Capital de Karl Marx<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2408,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[602],"tags":[709],"class_list":["post-2407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-200-aniversario-de-friedrich-engels","tag-critica-a-derrida-y-sartre-desde-el-marxismo-leninismo"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2407"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2409,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2407\/revisions\/2409"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}