{"id":2410,"date":"2021-02-26T09:27:24","date_gmt":"2021-02-26T09:27:24","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=2410"},"modified":"2021-02-26T09:27:24","modified_gmt":"2021-02-26T09:27:24","slug":"el-anti-duhring-en-el-bicentenario-del-natalicio-de-engels","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2021\/02\/26\/el-anti-duhring-en-el-bicentenario-del-natalicio-de-engels\/","title":{"rendered":"El Anti-D\u00fchring. En el bicentenario del natalicio de Engels"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2411\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/15619-fi.ef-03-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/15619-fi.ef-03-300x300.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/15619-fi.ef-03-150x150.jpg 150w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/15619-fi.ef-03-50x50.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/15619-fi.ef-03-144x144.jpg 144w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/15619-fi.ef-03.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El Anti-D\u00fchring. En el bicentenario del natalicio de Engels<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por <strong>V\u00edctor Manuel Mart\u00ednez<\/strong>,<br \/>\nintegrante de la Secci\u00f3n<br \/>\nde Ideolog\u00eda del CC del PCM<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El <em>Anti-D\u00fchring<\/em> es tal vez la obra m\u00e1s conocida de Engels, y no es inmerecida esa fama. Esta obra sintetiza el arma m\u00e1s poderosa que nos hered\u00f3 Marx: el materialismo dial\u00e9ctico. Aunque Marx se sirvi\u00f3 de esta arma en sus an\u00e1lisis, y en varias ocasiones mencion\u00f3 su m\u00e9todo o rasgos de \u00e9l de manera general, la realidad es que no sintetiz\u00f3 de manera concreta su m\u00e9todo. Ese vac\u00edo lo solvent\u00f3 el mismo Engels, y casualmente no fue esa su idea inicial, ni pretendi\u00f3 hacerlo por gusto o por un \u201cimpulso interior\u201d; como \u00e9l mismo lo afirm\u00f3 en su pr\u00f3logo, m\u00e1s bien fue por una necesidad que se estaba dando a finales de los a\u00f1os ochenta del siglo XIX. Una amenaza estaba mermando al movimiento socialista en Europa, en espec\u00edfico en Alemania. El acad\u00e9mico D\u00fchring, haciendo gala de su fanfarroner\u00eda, hab\u00eda asegurado encontrar una nueva filosof\u00eda revolucionaria, un nuevo socialismo que transformar\u00eda las relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas existentes. Fue por insistencia de Karl Liebknecht que Engels se decidi\u00f3 a \u201cmorder la manzana\u201d de la filosof\u00eda de D\u00fchring. Por cierto, result\u00f3 ser una \u201cmanzana amarga y voluminosa\u201d, ya que esta filosof\u00eda no era una simple concepci\u00f3n de ideas sobre las relaciones de producci\u00f3n, D\u00fchring en verdad se hab\u00eda adentrado al terreno de las ciencias naturales. Para demostrar la falsedad de esa filosof\u00eda, Engels tuvo que recurrir a la ciencia, a los nuevos descubrimientos que se hab\u00edan dado. No fue tarea f\u00e1cil esta obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>I<\/strong><br \/>\n<strong>FILOSOF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n vale oro. En ning\u00fan otro escrito anterior, la radiograf\u00eda del materialismo dial\u00e9ctico aparece tan n\u00edtida como aqu\u00ed. En esta secci\u00f3n, Engels nos muestra los fundamentos de la filosof\u00eda marxista, analiza las partes sobre las cuales descansa. Vemos ahora que son tres las leyes que engloban el comportamiento de la naturaleza<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y, por tanto, de la realidad: la lucha y unidad de los contrarios, la transici\u00f3n de los cambios cuantitativos en cualitativos y la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De la <em>unidad y lucha de contrarios<\/em>, ya nos dec\u00eda Marx en la <em>miseria de la filosof\u00eda<\/em>, que sin contradicci\u00f3n no hay movimiento. Este libro nos muestra c\u00f3mo la realidad es contradictoria, pero, adem\u00e1s, que sus contradicciones est\u00e1n en una fuerte y estrecha relaci\u00f3n. Decir que la realidad es contradictoria porque existe el blanco y el negro, arriba y abajo, la nada y el todo, el electr\u00f3n y el prot\u00f3n, todos ellos con propiedades contradictorias, es caricaturizar la dial\u00e9ctica, pues s\u00f3lo se pone en evidencia sus existencias, pero no su interrelaci\u00f3n, y muchos menos se estudian como partes de un todo, como partes de los fen\u00f3menos que le dan direcci\u00f3n a la realidad. Si decimos que la causa es contraria al efecto, es s\u00f3lo un reconocimiento a\u00fan est\u00e9ril para las ciencias; sin embargo, conocer que en la naturaleza hay fen\u00f3menos que son causa y efecto a la vez y que, adem\u00e1s, sin uno de estos dos aspectos simplemente no puede darse tal fen\u00f3meno, es ya un logro del materialismo dial\u00e9ctico. Tomemos por ejemplo el infinito para ilustrar las contradicciones. El infinito se manifiesta en lo finito. Tan s\u00f3lo un intervalo finito, digamos, entre el cero y el uno, lleva una infinidad de n\u00fameros, incluso, una infinidad de n\u00fameros como lo tiene el intervalo de menos infinito a infinito (ver los estudios matem\u00e1ticos del infinito de Cantor). La existencia del universo, si lo definimos como todo lo que est\u00e1 en la realidad objetiva, es infinita \u2013la materia y la energ\u00eda no se han creado ni destruido, s\u00f3lo se han transformado\u2013 y, sin embargo, esa infinitud se manifiesta en modalidades de tiempos definidos y finitos, como lo son las existencias de las vidas de las galaxias, de las estrellas, de las especies vivas, de la historia del hombre, etc.<\/p>\n<p>De <em>la transici\u00f3n de los cambios cuantitativos en cualitativos<\/em>, Engels nos demuestra que el aumento o la disminuci\u00f3n de la cantidad en la naturaleza conllevan a ciertos cambios de la materia en las cuales su calidad se ve afectada. Tenemos sus famosos ejemplos de que el aumento de la temperatura en el agua l\u00edquida lleva a la evaporizaci\u00f3n de \u00e9sta, es decir a su cambio de l\u00edquido a gas, en las que sus propiedades f\u00edsicas y qu\u00edmicas cambian. Tambi\u00e9n tenemos el agregado de radicales alquilo en las cadenas de hidrocarburos: los hidrocarburos de uno a cuatro carbonos son gases; los de cinco a diecis\u00e9is son l\u00edquidos; y los de diecisiete en adelante son s\u00f3lidos. A\u00fan hoy la ciencia nos sigue asombrando con ese tipo de ejemplos. Por ejemplo, si modificamos la longitud de onda del espectro electromagn\u00e9tico, sus propiedades cambian, no son las mismas propiedades para la luz visible, que las de las ondas de radio o los rayos X.<\/p>\n<p>De la <em>negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n<\/em> podemos aprender que nada es eterno, que un estado niega a otro en alg\u00fan momento. La infancia niega el estado embrionario, la adolescencia a la infancia, la adultez a la adolescencia, la vejez a la adultez, y, finalmente, la muerte niega a la vida misma (aunque la muerte pueda darse en cualquier etapa de la vida). Aqu\u00ed lo nuevo niega a lo viejo, para despu\u00e9s de un tiempo ser viejo y vencido por otra negaci\u00f3n nueva. Negar, como dice Engels, no es decir llanamente <em>no<\/em>, sino comprender que la negaci\u00f3n dial\u00e9ctica es una necesidad en la etapa de algo, es una construcci\u00f3n de la realidad. Para que la realidad siga su curso se tiene que negar a s\u00ed misma, darle entrada a lo nuevo y destruir lo viejo.<\/p>\n<p>Engels pudo echar al traste las concepciones metaf\u00edsicas y anticient\u00edficas de D\u00fchring. El supuesto primer impulso no era m\u00e1s que una puerta abierta a las concepciones religiosas en la cosmolog\u00eda. Aplicando correcta y cient\u00edficamente la ley de la conservaci\u00f3n de la energ\u00eda, Engels pudo demostrar que el universo (tomado como la realidad fuera de nuestras cabezas) es infinito, ni fue creado ni ser\u00e1 destruido. El movimiento es inherente a la materia, una materia est\u00e1tica es una concepci\u00f3n tan falsa como un inicio est\u00e1tico del universo. El materialismo dial\u00e9ctico se muestra aqu\u00ed en todo su esplendor. Las contradicciones de la materia, las negaciones de ella, son las que dan movimiento al desarrollo.<\/p>\n<p>Cosa muy valiosa son, adem\u00e1s, las categor\u00edas de la dial\u00e9ctica en las cuales estas tres leyes se manifiestan. Pero de momento, dejar\u00e9 hasta aqu\u00ed la revisi\u00f3n de la filosof\u00eda en el <em>Anti-D\u00fchring<\/em>.<\/p>\n<h6><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Aunque el materialismo dial\u00e9ctico tambi\u00e9n usa estas tres leyes para estudiar la sociedad, de momento no es el objeto de estudio en este cap\u00edtulo, como s\u00ed lo son las ciencias naturales.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><br \/>\n<strong>ECONOM\u00cdA POL\u00cdTICA<\/strong><\/p>\n<p>A simple vista el materialismo dial\u00e9ctico parecer\u00eda ajeno a la econom\u00eda pol\u00edtica. Se creer\u00eda que el primero se aplica a la filosof\u00eda y el segundo est\u00e1 alejado a ella. Sin embargo, ello no es as\u00ed. El materialismo dial\u00e9ctico es tan aplicable a la econom\u00eda pol\u00edtica como a la filosof\u00eda e incluso a la ciencia.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de la violencia fue un pilar en la concepci\u00f3n social de D\u00fchring. \u00c9sta establec\u00eda que la aparici\u00f3n de las clases se deb\u00eda al ejercicio de la violencia de un sector de una comunidad sobre otro sector (violencia interna); y la desigualdad entre naciones, a la violencia de una naci\u00f3n sobre otra (violencia exterior). Esta es una explicaci\u00f3n bastante superficial, obvia para los ojos, pero no convincente para la raz\u00f3n. Con esto queda demostrada la miop\u00eda en el an\u00e1lisis de D\u00fchring al quedarse s\u00f3lo en la superficialidad de la realidad y no ir a las causas de esa superficialidad. Par explicar el fen\u00f3meno hay que entender la esencia, y para llegar a la esencia hay que pasar y estudiar antes el fen\u00f3meno. Sin embargo, D\u00fchring jam\u00e1s pas\u00f3 del fen\u00f3meno y lleg\u00f3 a la esencia.<\/p>\n<p>Engels demostr\u00f3 que el ejercicio de la violencia de un sector social sobre otro, y el de una naci\u00f3n o comunidad sobre otra, tiene bases econ\u00f3micas. Para que un sector social domine sobre otro de su propia comunidad debe mantenerla en sometida por la fuerza (hasta aqu\u00ed toda la explicaci\u00f3n d\u00fchringuiana), pero para someterla necesita armas, y para tener armas necesita producir, a su vez para producir necesita la fuerza de trabajo y los medios de producci\u00f3n, y dependiendo del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas es como ese sector puede acumular y concentrar la producci\u00f3n, incluyendo armas y poder. Lo mismo sucede cuando una comunidad quiere imponerse sobre otra, lo hace de manera violenta, es cierto, pero esa violencia tiene un sustento material, econ\u00f3mico y social. El poder no es m\u00e1s que una relaci\u00f3n social que descansa sobre bases econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>La riqueza no es el poder econ\u00f3mico sobre las personas y las cosas, sino que m\u00e1s bien el dominio de las cosas ha permitido dominar al hombre. Esta genialidad de Engels nos permite entender hist\u00f3ricamente que dominar la naturaleza ha permitido dominar al hombre, y para ello se requiere de cierto grado de las fuerzas productivas. Con la explicaci\u00f3n d\u00fchringuiana se pretende concluir que el capitalismo tiene su lado bueno y su lado malo; el primero es el dominio sobre las cosas y el segundo el dominio sobre los hombres: el lado productivo del capitalismo es bueno, pero su distribuci\u00f3n es maldad pura.<\/p>\n<p>Llegamos al punto del valor. D\u00fchring nos dice: <em>\u201cEl valor es la cotizaci\u00f3n que tienen las cosas y prestaciones econ\u00f3micas en el comercio.\u201d Esa cotizaci\u00f3n corresponde \u201cal precio o a cualquier otro nombre equivalente, como, por ejemplo, el salario.<\/em>\u201d<\/p>\n<p>Con lo cual no damos un paso nuevo hacia la definici\u00f3n correcta del valor. Seg\u00fan esta definici\u00f3n el valor es el precio, pero no nos dice nada de qu\u00e9 es m\u00e1s all\u00e1 de un simple n\u00famero en el mercado. En lo sucesivo, D\u00fchring al querer explicar el contenido del valor lo hace por medio del trabajo contenido para superar las \u201cresistencias\u201d de la naturaleza a transformarse en mercanc\u00eda, as\u00ed como la tributaci\u00f3n ejercida por la violencia (proveniente de su ejemplo del hombre con pu\u00f1al en mano, que ocupa los recursos naturales por la fuerza).<\/p>\n<p>El metaf\u00edsico de D\u00fchring no pone al valor en el contexto del desarrollo de las fuerzas productivas, no nos da una explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 el trabajo puesto en una mercanc\u00eda por un artesano es menos productivo que el de un hombre con m\u00e1quinas que produce con la misma cantidad de trabajo veinte de esas mercanc\u00edas, tampoco nos ofrece una explicaci\u00f3n de la modificaci\u00f3n del valor en esa circunstancia. No nos dice c\u00f3mo la fuerza de trabajo plasma el trabajo en la mercanc\u00eda (cuya explicaci\u00f3n la dar\u00eda Marx con sus conceptos de trabajo concreto y abstracto), tampoco nos dice bajo qu\u00e9 situaciones el valor difiere o se iguala a precio, etc. S\u00f3lo el marxismo da respuestas correctas a esas interrogantes sin el uso de tautolog\u00edas ni falacias, pero eso es un tema muy amplio y para otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>III <\/strong><br \/>\n<strong>SOCIALISMO<\/strong><\/p>\n<p>Llegamos a la secci\u00f3n de socialismo. De ella sacamos muchas ense\u00f1anzas a partir de Engels. La idea err\u00f3nea de que las crisis de sobreproducci\u00f3n son meras interrupciones del poder adquisitivo de las masas, no nos deja ir m\u00e1s all\u00e1 en el entendimiento de las crisis en el capitalismo pues el subconsumo, como dice Engels, es ya un fen\u00f3meno inherente a las etapas econ\u00f3micas con contradicciones de clases. Para poder acumular riquezas, las clases dominantes lo hacen a costa de las clases oprimidas, es una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica que se manifiesta en la desigualdad y la lucha de clases. Marx nos demuestra que las crisis de sobreproducci\u00f3n son parte de la naturaleza social de la producci\u00f3n capitalista. El capitalismo ha alcanzado ya un grado de desarrollo en sus fuerzas productivas que es capaz de producir m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad adquisitiva de las masas proletarias y campesinas, incluso puede que hasta m\u00e1s all\u00e1 de sus necesidades, lo que provoca una sobreacumulaci\u00f3n de valores de uso guarecidos en los almacenes de los capitalistas. As\u00ed, pues, el subconsumo de las masas, aunque es importante para el an\u00e1lisis de las crisis capitalistas, a\u00fan est\u00e1 lejos de poder explicar por s\u00ed mismo la causa de ellas.<\/p>\n<p>Salgamos del tema de la producci\u00f3n capitalista. La sociedad socialista d\u00fchringuiana es tan interesante como ut\u00f3pica. En ella, los intereses del individuo est\u00e1n acordes con los del Estado, son uno mismo:<\/p>\n<p><em>\u201cel individuo est\u00e1 obligado para con el Estado de un modo absoluto\u201d, pero esa obligaci\u00f3n no puede justificarse sino en la medida en que \u201csirve realmente a la justicia natural\u201d. Con este objeto habr\u00e1 \u201clegislaci\u00f3n y judicatura\u201d, las cuales, empero, tienen que \u201cmantenerse en la colectividad\u201d; tambi\u00e9n habr\u00e1 una liga defensiva, la cual se manifestar\u00e1 en el servicio de la \u201ccomunidad en el ej\u00e9rcito o en una correspondiente secci\u00f3n ejecutiva para los servicios de seguridad internos\u201d<\/em><\/p>\n<p>Como se ve en este refrito del Contrato social de Rousseau, en una sociedad los intereses del individuo (\u00bfQu\u00e9 individuo? No nos los dice D\u00fchring), est\u00e1n, o deber\u00edan de estar, en sinton\u00eda con los intereses del Estado; cuando es posible apreciar que la realidad es otra. Para empezar, el Estado no es ese organismo capaz de mantener la armon\u00eda y conciliaci\u00f3n de las clases antag\u00f3nicas; aunque intenta hacerlo, ya sea a manera de adoctrinamiento o de manera violenta, no logra erradicar los intereses antag\u00f3nicos en una sociedad dividida en clases. El Estado burgu\u00e9s tiene planes que no armonizan con los intereses del proletario, y si \u00e9ste se opone el Estado lo mantendr\u00e1 a raya \u201cpor las buenas o por las malas\u201d. Es por eso que el Estado no podr\u00e1 ser nunca un conciliador de clases, porque hasta en el socialismo el Estado es a\u00fan represor de aquellos que quieren restablecer el r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n capitalista. La diferencia con el Estado burgu\u00e9s es que el Estado socialista favorece a la mayor\u00eda sobre la minor\u00eda, y cuando la minor\u00eda sea derrotada entonces el Estado socialista no tendr\u00e1 raz\u00f3n de ser ni de existir y se <em>extinguir\u00e1<\/em>. El Estado proletario, es decir, el socialista, no es un fin, sino un medio para llegar a la meta: la sociedad comunista. Esto es algo que no pudo distinguir la miop\u00eda de D\u00fchring.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de arrojarnos una verborrea sobre los intereses estatales y los individuales, D\u00fchring pretende que su sociedad socialista acabe con la religi\u00f3n de un plumazo. Y manda al sexo femenino a educar a los ni\u00f1os, quit\u00e1ndoles esta responsabilidad a los hombres pues, seg\u00fan \u00e9l, la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os hasta los catorce a\u00f1os corresponde a la mujer; y s\u00f3lo si el puberto a tal edad no acata la autoridad de la madre, entonces corresponde al padre intervenir. Lo escribe de tal forma como si la ausencia de atenci\u00f3n paterna durante catorce a\u00f1os fuera m\u00e1s imponente que la autoridad materna. As\u00ed llegamos a una sociedad fr\u00edamente calculada y estructurada por D\u00fchring. Este doctor de las ciencias cree tener la visi\u00f3n futurista del plan de estudios de las escuelas, donde la zoolog\u00eda y la bot\u00e1nica ser\u00e1n simples distracciones para los estudiantes por su alto contenido descriptivo. Al parecer, D\u00fchring pretend\u00eda ahorrarles trabajo y largas discusiones a los hombres que construir\u00edan su sociedad mediante recetas y manuales de organizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">******<\/p>\n<p>Con este art\u00edculo, al igual que con los anteriores y que han formado parte de la serie titulada \u201cRumbo al bicentenario del natalicio de Engels\u201d, no pretendo abarcar todo el contenido ni tampoco hacer un resumen de las discusiones. Simplemente he tomado algunas de \u00e9stas, as\u00ed como subrayado fundamentos importantes del marxismo. El <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, para m\u00ed, tiene tanta importancia para la filosof\u00eda como <em>El Capital<\/em> para la econom\u00eda pol\u00edtica. En \u00e9l se desarrollan afortunadamente el materialismo dial\u00e9ctico, la econom\u00eda pol\u00edtica y el socialismo; y de una mejor forma que en muchos otros escritos anteriores. Es una obra madura que todo marxista debe leer al menos un par de veces para su propia formaci\u00f3n y, sin duda, nos da ense\u00f1anzas para guiar al movimiento obrero antes y despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo de V\u00edctor Manuel Mart\u00ednez que destaca la trascendencia coet\u00e1nea de esta obra cl\u00e1sica del marxismo y a partir de su particular estudio de la misma hilvana un conjunto de comentarios sobre aspectos espec\u00edficos de esta genial s\u00edntesis divulgativa del materialismo dial\u00e9ctico, la econom\u00eda pol\u00edtica marxista y el socialismo cient\u00edfico<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2412,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[602],"tags":[645,710,711],"class_list":["post-2410","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-200-aniversario-de-friedrich-engels","tag-bicentenario-de-friedrich-engels","tag-el-anti-duhring","tag-elmachete-mx"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2410"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2410\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2413,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2410\/revisions\/2413"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}