{"id":3602,"date":"2021-12-24T12:30:27","date_gmt":"2021-12-24T17:30:27","guid":{"rendered":"https:\/\/elmachete.mx\/?p=3602"},"modified":"2021-12-24T13:32:56","modified_gmt":"2021-12-24T18:32:56","slug":"trabajadores-sin-vivienda-origen-y-resultado-de-la-crisis-economica-en-los-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2021\/12\/24\/trabajadores-sin-vivienda-origen-y-resultado-de-la-crisis-economica-en-los-estados-unidos\/","title":{"rendered":"Trabajadores sin vivienda: origen y resultado de la crisis econ\u00f3mica en los Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3603 aligncenter\" src=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/econfo2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"404\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/econfo2-300x200.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/econfo2-640x426.jpg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/econfo2-50x33.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/econfo2-600x399.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/econfo2-210x140.jpg 210w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/econfo2.jpg 748w\" sizes=\"auto, (max-width: 404px) 100vw, 404px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por: Albert Minor<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Han transcurrido casi 14 a\u00f1os desde que la crisis de sobreproducci\u00f3n y sobreacumulaci\u00f3n iniciada en 2008 trastocara los cimientos del sistema capitalista mundial. Suele se\u00f1alarse como <em>detonante<\/em> de la crisis a la \u201cruptura de la burbuja inmobiliaria\u201d de 2007 en los Estados Unidos, la cual, lejos de los t\u00e9rminos t\u00e9cnico-financieros, no es sino el resultado de una contradicci\u00f3n b\u00e1sica: por un lado, la necesidad de los bancos y otras instituciones financieras de hacer rendir sus cada vez mayores capitales (en este caso, por medio de su colocaci\u00f3n como cr\u00e9ditos inmobiliarios), y, por el otro, la imposibilidad de los trabajadores de liquidar dichos cr\u00e9ditos. Dejando de lado que las causas m\u00e1s profundas se hallan en la <em>producci\u00f3n<\/em>, debe se\u00f1alarse el hecho de que el <em>punto de ruptura<\/em>, la pared arterial m\u00e1s d\u00e9bil del sistema, se ubic\u00f3 el sector inmobiliario, o, dicho de otra manera, residi\u00f3 en la dificultad de los trabajadores para procurarse una vivienda digna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el periodo de 1997-2006 se registra un crecimiento acelerado y sostenido de cr\u00e9ditos hipotecarios en los Estados Unidos (Callejas y Tob\u00f3n, 2008), y, particularmente entre 2004 y 2006, una concesi\u00f3n masiva de cr\u00e9ditos llamados \u201cde riesgo\u201d o \u201cde baja calidad\u201d, o sea, con altas probabilidades de no ser liquidados. (Banco de M\u00e9xico, 2008). \u00bfQui\u00e9nes recurren a cr\u00e9ditos hipotecarios de bajo inter\u00e9s (al menos al inicio) y que no requieren de garant\u00edas \u201cexigentes\u201d? En \u00faltima instancia, los peque\u00f1os inversionistas inmobiliarios pertenecientes a la \u201cclase media\u201d o con aspiraciones de pertenecer a ella, y, esencialmente, los trabajadores estadounidenses. Esto quiere decir que, al menos desde 2004, puede se\u00f1alarse la progresiva generalizaci\u00f3n de serias dificultades para que las familias trabajadoras pudieran hacerse de o sostener una vivienda digna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, para 2003 y 2004, el <em>State of the Nation\u2019s Housing<\/em> registra un crecimiento ininterrumpido de la compra-venta de viviendas en los Estados Unidos, pese al incremento continuo de sus precios. (Joint Center for Housing Studies, 2004-2005). Si compaginamos dicha informaci\u00f3n con la del aumento de los cr\u00e9ditos \u201cde baja calidad\u201d para el mismo periodo, no resulta dif\u00edcil concluir que las familias trabajadoras resolvieron su problema de vivienda \u201cilusoriamente\u201d, es decir, a trav\u00e9s de cr\u00e9ditos que no podr\u00edan liquidar, lo cual equivale a no solucionar realmente el problema. Incluso, bas\u00e1ndose en la informaci\u00f3n de 2004, el propio informe advierte ya de posibles dificultades como consecuencia del aumento de las tasas de inter\u00e9s y una ligera desaceleraci\u00f3n del mercado inmobiliario (JCHS, 2005). Mientras que, para 2005, la misma instituci\u00f3n registra ya, aunque moderadamente, la tendencia que habr\u00eda de llevar a la \u201cruptura de la burbuja inmobiliaria\u201d de 2007 y a continuaci\u00f3n a la crisis econ\u00f3mica de 2008: el incremento de los precios de las viviendas, de las tasas de inter\u00e9s y del porcentaje de ingresos familiares que el cr\u00e9dito hipotecario absorbe (JCHS, 2006). Leales a su ambici\u00f3n, a su falta de sentido y a su menosprecio del bienestar de las familias trabajadoras, las instituciones financieras buscaron corregir dicha tendencia\u2026 \u00a1concediendo todav\u00eda m\u00e1s cr\u00e9ditos hipotecarios!, lo que llev\u00f3 a un auge <em>completamente artificial<\/em> del mercado inmobiliario en 2006, seguido de su dram\u00e1tica ca\u00edda en 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las consecuencias: miles de familias perdieron sus viviendas, siendo arrojadas directamente a las calles o bajo la opresi\u00f3n de pesados alquileres; adem\u00e1s, las condiciones de las familias que lograron conservar su vivienda no fueron mejores, pues debieron sacrificar el porcentaje de sus ingresos dedicado a la educaci\u00f3n, la salud y otros servicios. Si agregamos la p\u00e9rdida de empleos, la inflaci\u00f3n, el cierre de peque\u00f1os negocios auxiliares, y otros efectos de la crisis econ\u00f3mica, podemos dibujarnos una imagen m\u00e1s clara de las dif\u00edciles condiciones en las que se hallaron las familias trabajadoras en los Estados Unidos. Si el problema comenz\u00f3 con sus dificultades para procurarse una vivienda digna, el mismo desemboc\u00f3 en dificultades a\u00fan peores. As\u00ed funcionan el juego bajo las reglas de las instituciones financieras y los monopolios, quienes, al ser los amos y se\u00f1ores de la econom\u00eda, recargan las peores consecuencias de la crisis en los trabajadores, y, a su vez, les hacen \u201cpagar los platos rotos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de 14 a\u00f1os la llamada \u201crecuperaci\u00f3n\u201d ha sido nula o insignificante, imperceptible para la vida cotidiana de la mayor\u00eda, al grado en que dichas dificultades pasaron de ser <em>excepcionales<\/em> a convertirse en condici\u00f3n <em>com\u00fan<\/em> en los Estados Unidos; las desoladoras im\u00e1genes de Nueva York y Los \u00c1ngeles son los ejemplos caracter\u00edsticos. Entretanto las administraciones de Bush, Obama, Trump y Biden, se dedicaron \u2013 o dedican \u2013 al <em>rescate<\/em> de las instituciones financieras con dinero p\u00fablico y a la disputa de mercados para sus monopolios (por medios pol\u00edticos, como en el caso del gas en Europa; o por medio de la guerra, como en Irak, Siria, Afganist\u00e1n, Ucrania y otras regiones); las condiciones de vida de las familias trabajadoras en los Estados Unidos contin\u00faa deterior\u00e1ndose y sin perspectivas reales de recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n actual? De acuerdo con el Resumen del<em> State of the Nation\u2019s Housing <\/em>para 2020: \u201cA pesar de que la econom\u00eda de los EUA sigue recuper\u00e1ndose, las desigualdades amplificadas por la pandemia de COVID-19 siguen estando al frente y en el centro. Los hogares que resistieron la crisis sin disturbios financieros est\u00e1n acaparando la oferta limitada de viviendas, provocando el alza de precios y excluyendo a\u00fan m\u00e1s de la propiedad de una vivienda a los compradores menos pudientes. Al mismo tiempo, millones de hogares que perdieron ingresos durante los cierres est\u00e1n atrasados en sus pagos y al borde del desalojo o del juicio hipotecario. Una parte desproporcionadamente grande estos hogares en riesgo son inquilinos con bajos ingresos y gente de color.\u201d (JCHS, 2020). Ser\u00eda dif\u00edcil acusar a un organismo dependiente de la Universidad de Harvard, como lo es el Joint Center for Housing Studies, de socialista o comunista; a pesar de ello, bastar\u00eda s\u00f3lo aclarar y corregir su terminolog\u00eda sesgada para obtener las mismas conclusiones que los comunistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Invariablemente, los registros del <em>State of the Nation\u2019s Housing<\/em>, desde 2004 hasta la actualidad, resaltan que los m\u00e1s afectados son los sectores con menos ingresos, casi siempre detallando que entre las personas de color y las de origen hispanoamericano, la desigualdad es a\u00fan mayor. Por ejemplo, con cifras referentes a 2019, se establece que: el 80% de inquilinos de bajos ingresos (menos de 25,000 d\u00f3lares al a\u00f1o) sufrieron una carga de gastos con relaci\u00f3n a su vivienda de <em>moderada<\/em> a <em>grave<\/em>; el 70% de los inquilinos con ingresos de 25,000 a 34,999 d\u00f3lares y el 50% con ingresos de 35,000 a 49,999 d\u00f3lares, sufrieron <em>al menos<\/em> cargas moderadas; es decir, que, en efecto, las familias trabajadoras con menores ingresos son las m\u00e1s afectadas durante la crisis. El 54% del total de inquilinos de color, el 52% de los de origen hispano, y el 42% de los blancos, han sufrido al menos <em>cargas moderadas<\/em>; es decir, que, en efecto, entre las personas de color y de origen hispano la desigualdad es a\u00fan mayor. (JCHS, 2021). \u00bfQu\u00e9 le espera con semejantes condiciones a los migrantes de origen mexicano y centroamericano? Nada m\u00e1s que lo mismo de lo que huyen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha quedado atr\u00e1s el <em>sue\u00f1o americano<\/em>, las d\u00e9cadas de los 70\u2019s, 80\u2019s y 90\u2019s \u2013 la \u00e9poca en la que los Estados Unidos jugaron el papel de v\u00e1lvula de escape para las econom\u00edas latinoamericanas en crisis ha quedado en el pasado, y la presi\u00f3n se ha acumulado en la propia Uni\u00f3n Americana: una gran masa de trabajadores con bajos salarios, sin vivienda, sin servicios de educaci\u00f3n y de salud, ahogados en grav\u00edsimos problemas financieros y a merced de bancos y monopolios. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 su v\u00e1lvula de escape? Ninguna, no la hay. Los trabajadores de origen hispanoamericano no tienen m\u00e1s opci\u00f3n que la organizaci\u00f3n y la lucha en el lugar donde se encuentran, los Estados Unidos \u2013 considerando que en sus pa\u00edses de origen la cosas se encuentran a\u00fan peor de cuando se fueron \u2013, en estrecha unidad y alianza con sus compa\u00f1eros blancos y de color que se encuentran en las mismas condiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han transcurrido casi 14 a\u00f1os desde que la crisis de sobreproducci\u00f3n y sobreacumulaci\u00f3n iniciada en 2008 trastocara los cimientos del sistema capitalista mundial. 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