{"id":3849,"date":"2022-03-05T09:07:25","date_gmt":"2022-03-05T14:07:25","guid":{"rendered":"https:\/\/elmachete.mx\/?p=3849"},"modified":"2022-03-05T09:07:25","modified_gmt":"2022-03-05T14:07:25","slug":"el-desarrollo-capitalista-en-mexico-y-el-crecimiento-del-proletariado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2022\/03\/05\/el-desarrollo-capitalista-en-mexico-y-el-crecimiento-del-proletariado\/","title":{"rendered":"El desarrollo capitalista en M\u00e9xico y el crecimiento del proletariado"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-3850 aligncenter\" src=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Imagen1-1-300x185.jpg\" alt=\"\" width=\"449\" height=\"277\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Imagen1-1-300x185.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Imagen1-1-50x31.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Imagen1-1.jpg 423w\" sizes=\"auto, (max-width: 449px) 100vw, 449px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Por: Carlos Su\u00e1rez<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo del capitalismo en M\u00e9xico, como en cualquier parte del mundo, puede estudiarse a partir de la conformaci\u00f3n de sus dos clases sociales caracter\u00edsticas: la burgues\u00eda y el proletariado; propietarios extractores de plusval\u00eda, por un lado, y trabajadores despose\u00eddos por otro. Conforme las relaciones de producci\u00f3n capitalistas se desarrollan y se expanden, las anteriores formas de producci\u00f3n y de propiedad les van cediendo el paso. La peque\u00f1a propiedad y la propiedad comunitaria, as\u00ed como la producci\u00f3n basada en relaciones de parentesco, son barridas por el trabajo asalariado, que presupone la p\u00e9rdida de los elementos esenciales para la producci\u00f3n. Nada que no haya sido ya descrito con mucho m\u00e1s detalle por Marx y Engels, cuando menos desde 1848.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de M\u00e9xico, las condiciones heredadas de la Conquista y de la Colonia, no favorecieron una r\u00e1pida proletarizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, incluso despu\u00e9s del triunfo de la Guerra de Independencia. Tras la Guerra de Reforma, los procesos de expropiaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n de tierras, especialmente de propiedades colectivas ind\u00edgenas, pusieron literalmente el piso sobre el que m\u00e1s adelante se desarrollar\u00eda parte de la industria capitalista. Durante el Porfiriato, la instalaci\u00f3n y el desarrollo de importantes industrias favorecieron la aparici\u00f3n de un proletariado industrial. Sin embargo, aunque el capitalismo a nivel mundial hab\u00eda alcanzado ya su fase imperialista con un papel sumamente relevante de las industrias, M\u00e9xico era para entonces un pa\u00eds mayoritariamente agr\u00edcola (con todo y que algunas zonas ya despuntaban por su desarrollo industrial a nivel continental, como el caso de Monterrey). Entre las clases que compon\u00edan la sociedad, dos grupos cruciales eran los hacendados y los peones. La necesidad de campesinos y peones de luchar por la recuperaci\u00f3n de sus tierras y contra su explotaci\u00f3n, y la necesidad de una joven burgues\u00eda nacional por posicionarse como clase dominante para acelerar el desarrollo capitalista, coincidieron en el conflicto armado conocido como la Revoluci\u00f3n mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Derrotadas las facciones revolucionarias m\u00e1s radicales (encabezadas por Zapata y Villa), la soluci\u00f3n al problema de la tierra qued\u00f3 en manos de la burgues\u00eda triunfante. Como una estrat\u00e9gica concesi\u00f3n al campesinado, fue declarada la repartici\u00f3n de tierras y el reconocimiento legal de los ejidos. De esta manera, iniciaba sobre el papel el proceso de devoluci\u00f3n de tierras a comunidades agrarias. Es necesario se\u00f1alar que la propiedad privada de la tierra nunca dej\u00f3 ni ha dejado de ser una realidad, y que no pocas tierras entregadas a campesinos carecieron de la calidad suficiente para permitir a ellos y a sus familias y comunidades sostenerse, quedando reservadas las de mejor calidad a los grandes terratenientes y empresas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La puesta en marcha de la Reforma agraria, cuya din\u00e1mica vari\u00f3, no obstante, bajo la gesti\u00f3n de los sucesivos presidentes, amortigu\u00f3 de manera importante el proceso de proletarizaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n. La peque\u00f1a propiedad colectiva y comunitaria, crecientemente mermada tras la Guerra de Independencia, hab\u00eda iniciado un proceso de relativa restituci\u00f3n, cuya consumaci\u00f3n ha sido, desde entonces, una demanda constante del campesinado en sus luchas. De cualquier manera, en todo el siglo XX se desarroll\u00f3 de forma sostenida la producci\u00f3n capitalista. La burgues\u00eda en M\u00e9xico, con el Estado a su disposici\u00f3n, propici\u00f3 la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds y la creaci\u00f3n de la infraestructura que la hiciera posible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la segunda mitad del siglo XX, especialmente bajo el cobijo de los Estados Unidos, se produjo una oleada de inversiones extranjeras que impulsaron el desarrollo capitalista de M\u00e9xico. Durante ese entonces, las empresas mexicanas fueron encontrando su lugar tanto al interior como al exterior del pa\u00eds; unos centros urbanos crecieron y otros aparecieron; el campo vio la llegada de nuevas tecnolog\u00edas agr\u00edcolas; y en zonas como Quintana Roo, la industria tur\u00edstica comenzar\u00eda a despegar. Acompa\u00f1ando estos procesos, se hicieron presentes grandes movimientos migratorios desde el campo hacia las ciudades. A finales del siglo, con una vasta cantidad de ramas industriales incubadas por d\u00e9cadas por el Estado, iniciar\u00e1n emblem\u00e1ticos procesos de privatizaci\u00f3n de empresas estatales, al igual que ocurri\u00f3 en otros pa\u00edses del mundo. El siglo XX en M\u00e9xico cerrar\u00eda con graves crisis econ\u00f3micas, con la firma del Tratado de Libre Comercio entre M\u00e9xico, Estados Unidos y Canad\u00e1 y con la reforma al art\u00edculo 27 constitucional, que abri\u00f3 la puerta a la privatizaci\u00f3n de la propiedad ejidal. Si en alg\u00fan punto hubo cierta estabilidad para la clase trabajadora como resultado de alguna coyuntura internacional, al cerrar el siglo la situaci\u00f3n del proletariado en M\u00e9xico era, en general, de gran miseria. Las primeras d\u00e9cadas del siglo XXI han representado una continuidad de estas \u00faltimas tendencias: fortaleci\u00e9ndose los procesos de privatizaci\u00f3n de la tierra, aumentando la llegada de inversiones extranjeras, desarroll\u00e1ndose nuevas y ya existentes ramas industriales, consolidando su posici\u00f3n nacional e internacional las agrupaciones monopolistas mexicanas, y fortaleci\u00e9ndose los lazos interestatales de los pa\u00edses de Am\u00e9rica del Norte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se indic\u00f3 antes, el proceso de proletarizaci\u00f3n en M\u00e9xico fue amortiguado por la puesta en marcha de la Reforma agraria de 1917. Es necesario hacer \u00e9nfasis en el t\u00e9rmino \u201camortiguar\u201d, pues la tendencia a la proletarizaci\u00f3n, aunque con reveses temporales, nunca ha dejado de mantenerse en aumento. Seg\u00fan datos del INEGI, en 1950 la poblaci\u00f3n asalariada representaba, a nivel nacional, el 46.49% de la poblaci\u00f3n ocupada de 12 a\u00f1os y m\u00e1s; mientras que en 2020, esta proporci\u00f3n hab\u00eda crecido hasta el 71.99%. Entre la poblaci\u00f3n asalariada y la poblaci\u00f3n \u201cempleadora\u201d (un 3.14% de la poblaci\u00f3n ocupada en M\u00e9xico en 2020), se encuentran los \u201ctrabajadores por cuenta propia\u201d, entre quien cabe encontrar a peque\u00f1os propietarios y campesinos. La reducci\u00f3n de ese estrato a lo largo de las d\u00e9cadas (pasando de un 41.24% en 1950 a un 21.33% en 2020 en todo el pa\u00eds) permite identificar un proceso de reducci\u00f3n de la poblaci\u00f3n que trabaja por cuenta propia (gracias a tener las condiciones materiales necesarias para ello)\u00a0 para insertarse a las filas de la poblaci\u00f3n asalariada. La historia censal de M\u00e9xico da una imagen aproximada de este creciente proceso de proletarizaci\u00f3n, independientemente de los cambios de gobierno y de las distintas pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales impulsadas. No podr\u00eda ser de otra forma, siendo M\u00e9xico un pa\u00eds capitalista y siendo la proletarizaci\u00f3n un proceso inherente al capitalismo. Los procesos que han tenido lugar en las \u00faltimas d\u00e9cadas solo han acelerado el proceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho esto, nuestra apuesta no es por dar marcha atr\u00e1s a la rueda de la historia. No buscamos ni podemos buscar regresar a una romantizada \u00e9poca en la que predominaba la peque\u00f1a propiedad individual o colectiva y el bajo desarrollo de las fuerzas productivas. Recordemos que la \u201cid\u00edlica\u201d situaci\u00f3n de las comunidades campesinas en M\u00e9xico no ha existido siempre. En gran medida, su situaci\u00f3n es resultado, en primer lugar, de la destrucci\u00f3n de la sociedad mesoamericana y del aniquilamiento de la mayor parte de su poblaci\u00f3n durante la conquista espa\u00f1ola (lo cual a su vez es resultado directo de la expansi\u00f3n de las relaciones mercantiles por el mundo y del nacimiento de las relaciones capitalistas de producci\u00f3n). En segundo lugar, son un resultado del reordenamiento territorial de la poblaci\u00f3n ya <em>ind\u00edgenizada<\/em> en municipios y localidades cuya disposici\u00f3n es hasta el d\u00eda de hoy esencialmente la misma que en tras ese reordenamiento realizado en la Colonia. En tercer lugar, cierta revitalizaci\u00f3n del campo, posterior a la Revoluci\u00f3n mexicana fue, como ya se mencion\u00f3, una concesi\u00f3n de la burgues\u00eda en el poder para apaciguar a unas enardecidas masas en el campo que ya hab\u00edan dado muestras de su capacidad revolucionaria. A diferencia del siglo pasado, en la actualidad a la burgues\u00eda ya no le resulta econ\u00f3micamente conveniente el mantenimiento de la propiedad ejidal. Las relaciones producci\u00f3n capitalistas en las ciudades y en el campo encontraron una traba en la inalienabilidad del ejido. No en vano la tierra ejidal ha perdido esa cualidad para ser incorporada al mercado capitalista como una mercanc\u00eda m\u00e1s. Caer\u00edamos en un anacronismo y una ingenuidad imperdonables si nuestro fin \u00faltimo fuese regresar el tiempo algunas d\u00e9cadas para congelar en ese punto la historia, como parecen sugerir ciertas corrientes en la academia que han permeado a una parte de los movimientos sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso de proletarizaci\u00f3n continuar\u00e1 desarroll\u00e1ndose como no ha dejado de hacerlo en los \u00faltimos dos siglos. Se trata de un proceso que resulta de las condiciones materiales objetivas del capitalismo y de su devenir concreto en M\u00e9xico. Nuestra apuesta es y s\u00f3lo puede ser, si queremos poner fin a la miseria de la clase trabajadora en el campo y la ciudad, la Revoluci\u00f3n socialista que ponga todas las tierras y todas las industrias al servicio de la clase que las trabaja. En ese momento, las hist\u00f3ricas contradicciones y asimetr\u00edas entre el campo y la ciudad podr\u00e1n iniciar realmente el camino hacia su desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nuestra no es una mirada nost\u00e1lgica y estrecha hacia un pasado fant\u00e1stico e idealizado, sino una mirada de optimismo, certeza cient\u00edfica y decisi\u00f3n, firmemente puesta en el futuro de la humanidad. Pero todo esto exige que trabajemos todos los d\u00edas por la constituci\u00f3n del proletariado como una clase <em>para s\u00ed<\/em>, organizada, disciplinada, consciente de su papel hist\u00f3rico y dispuesta a lanzarse a la conquista de lo que siempre le ha debido pertenecer. Si nuestro trabajo pr\u00e1ctico y cotidiano entre las masas proletarias no est\u00e1 a la altura de su crecimiento num\u00e9rico y de los golpes que recibe de la burgues\u00eda, estaremos fracasando en nuestras tareas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El desarrollo del capitalismo en M\u00e9xico, como en cualquier parte del mundo, puede estudiarse a partir de la conformaci\u00f3n de sus dos clases sociales caracter\u00edsticas: la burgues\u00eda y el proletariado; propietarios extractores de plusval\u00eda, por un lado, y trabajadores despose\u00eddos por otro. 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