{"id":462,"date":"2016-04-23T17:41:27","date_gmt":"2016-04-23T17:41:27","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=462"},"modified":"2016-12-31T03:53:06","modified_gmt":"2016-12-31T03:53:06","slug":"el-sindicato-y-el-machete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2016\/04\/23\/el-sindicato-y-el-machete\/","title":{"rendered":"El sindicato y El machete"},"content":{"rendered":"<p>David Alfaro Siqueiros (Capitulo IX de sus memorias)<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda que poner fin al caos en que nos debat\u00edamos. Nuestro movimiento carecer\u00eda de valor si no tomaba un derrotero diferente. Comprend\u00edamos por fin lo err\u00f3neo de nuestro arranque organizativo e ideol\u00f3gico y busc\u00e1bamos la forma de poner fin al grave confusionismo que obstaculizaba nuestra acci\u00f3n. La contestaci\u00f3n a la pregunta que entra\u00f1aba nuestro problema era concreta; hacia falta que procedi\u00e9ramos organizadamente; m\u00e1s claramente a\u00fan, hacia falta una organizaci\u00f3n, hacia falta una disciplina. Era indispensable la elaboraci\u00f3n de un programa que contuviera principios b\u00e1sicos ideol\u00f3gicos y una metodolog\u00eda. Volver al arte pol\u00edtico sometido a las condiciones de nuestra \u00e9poca moderna no era un problema sencillo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habl\u00e1bamos de construir arte pol\u00edtico revolucionario para el pueblo y esto no lo podr\u00edamos hacer sin plantearnos a fondo el problema en amplias discusiones. Repito, habl\u00e1bamos de pintura pol\u00edtica. De pl\u00e1stica revolucionaria, tanto por su contenido como por su forma, pero nuestras ideas sobre el particular eran de una absoluta vaguedad infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adoptar una f\u00f3rmula org\u00e1nica de acci\u00f3n colectiva era sin duda alguna nuestra primera tarea. Los cimientos de nuestro cimiento futuro. La se\u00f1al de partida en la larga carrera. Surgi\u00f3, consecuentemente, la idea de formar un sindicato profesional, igual a los que agrupaban a los dem\u00e1s trabajadores. La proposici\u00f3n fue un\u00e1nimemente aceptada y se cit\u00f3 para el d\u00eda siguiente en la casa de los compa\u00f1eros Diego Rivera y Guadalupe Mar\u00edn, la esposa que entonces ten\u00eda Diego.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-463\" src=\"http:\/\/108.59.82.144\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/250px-David_Alfaro_Siqueiros_El_Coronelazo-209x300.jpg\" alt=\"250px-David_Alfaro_Siqueiros_(El_Coronelazo)\" width=\"209\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/250px-David_Alfaro_Siqueiros_El_Coronelazo-209x300.jpg 209w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/250px-David_Alfaro_Siqueiros_El_Coronelazo.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 209px) 100vw, 209px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la reuni\u00f3n constitutiva, Diego Mar\u00eda Rivera afirm\u00f3 que nosotros no pod\u00edamos ser considerados como intelectuales; sostuvo que \u00e9ramos \u201cobreros manuales, simple y sencillamente\u201d. \u201cEn \u00faltima instancia \u2013dijo\u2013 somos obreros t\u00e9cnicos y nada m\u00e1s. Tenemos que defender nuestros jornales en particular y los intereses de nuestro gremio en lo general.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s se discuti\u00f3 lo relativo al nombre que deber\u00eda tener nuestra agrupaci\u00f3n y f\u00e1cilmente se acord\u00f3 denominarla Sindicato de Pintores, Escultores y Grabadores Revolucionarios de M\u00e9xico. Para trabajar de inmediato se consider\u00f3 indispensable el nombramiento de un comit\u00e9 ejecutivo, que qued\u00f3 constituido en la misma reuni\u00f3n. A mi se me nombr\u00f3 secretario general, a Rivera secretario del interior, a Fernando Leal secretario del exterior y a Xavier Guerrero secretario de finanzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Clemente Orozco se neg\u00f3 a concurrir a la sesi\u00f3n constitutiva del sindicato por razones de enemistad personal con Diego Rivera, pero acept\u00f3 ser considerado como miembro activo. Orozco fue siempre el m\u00e1s individualista de todos nosotros, frente a Rivera que era el m\u00e1s diplom\u00e1tico. Orozco era entonces un hombre de car\u00e1cter impulsivo y torturado. Por eso en la intimidad de nuestro grupo lo llam\u00e1bamos el Tigre; era algo as\u00ed como un Massacho mexicano, es decir un Massacho m\u00e1s cruel que el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro infantilismo de ese momento era tan notable que en la segunda reuni\u00f3n, celebrada en el anfiteatro Bol\u00edvar de la Escuela Nacional Preparatoria, acordamos a propuesta de Rivera, pedir la adhesi\u00f3n de nuestro sindicato, creado con fines econ\u00f3micos, a la Internacional Comunista, que como se sabe, era el cuerpo pol\u00edtico que reun\u00eda a los partidos comunistas del mundo entero. Desconoc\u00edamos entonces que los organismos econ\u00f3micos se adhieren a las organizaciones internacionales sindicales, a trav\u00e9s de las respectivas federaciones locales y nacionales. La propuesta de Rivera fue as\u00ed un\u00e1nimemente aceptada en medio de manifestaciones de regocijo y la comunicaci\u00f3n correspondiente fue redactada sobre la marcha. Jam\u00e1s supe si esa propuesta de adhesi\u00f3n fue contestada, pero de lo que si estoy seguro es de que debe haber producido en Mosc\u00fa dulces expresiones de conmiseraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Felizmente nos apareci\u00f3 un padrino. El comunista canario G\u00f3mez Lorenzo tuvo en nuestras reuniones siguientes la paciencia vegetariana de explicarnos las cosas m\u00e1s elementales de la lucha obrera. Nosotros quer\u00edamos ya a los trabajadores por haber colaborado con ellos en la Revoluci\u00f3n, pero desconoc\u00edamos las formas de organizaci\u00f3n y sobre todo la doctrina cient\u00edfica del proletariado como clase. Nuestro instructor ideol\u00f3gico se encarg\u00f3 de darnos suavemente el ABC de esta cultura que ya am\u00e1bamos y proclam\u00e1bamos, sin entenderla a\u00fan. Bajo la direcci\u00f3n suya, lo primero que discutimos y elaboramos fue el programa pol\u00edtico. Tres d\u00edas tardamos en construirlo. M\u00e1s tarde lo complementamos con un programa est\u00e9tico y de forma personal de trabajo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li>Como era natural, la creaci\u00f3n y actividades del sindicato con sus resoluciones pol\u00edticas, ideol\u00f3gicas, de estilo, de forma pr\u00e1ctica de trabajo, repercutieron muy favorablemente en nuestras obras y en todas nuestras actividades. Nos resolvimos, por fin, a abandonar los t\u00e9rminos simb\u00f3licos, cosmog\u00e9nicos, sentimentales, abstractos, folcl\u00f3ricos y hasta reaccionarios, para debutar con obras de intenci\u00f3n social revolucionaria.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Clemente Orozco dej\u00f3 los desnudos de madonas renacentistas para volver a su tradicional estilo violento. No obstante que su obra sigui\u00f3 adoleciendo de defectos ideol\u00f3gicos liberales, es indudable que marc\u00f3 entonces una orientaci\u00f3n muy interesante hacia los principios fundamentales del Sindicato. Su cr\u00edtica mordaz a los h\u00e1bitos de la clase capitalista, a la justicia burguesa, al clero reaccionario, etc\u00e9tera, constituye un punto de partida important\u00edsimo para el desarrollo posterior de una pl\u00e1stica funcional de agitaci\u00f3n y propaganda revolucionarias. Esta \u00e9poca de su obra es\u00a0 sin duda alguna, por su mayor din\u00e1mica, por su mayor psicolog\u00eda impulsiva, lo mejor del primer periodo muralista mexicano. Me refiero a sus paneaux Divide y vencer\u00e1s, El falso l\u00edder, El Dios de los ricos, El proletariado en armas, El basurero capitalista. \u00a1Un progreso entusiasta! Pero esta buena marcha \u00bfseguir\u00eda adelante? \u00bfAlcanzar\u00eda Orozco la finalidad se\u00f1alada por nuestra organizaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rivera deja de ser el pante\u00edsta del anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria. Abandona entonces sus arranques espiritualistas y tambi\u00e9n sus s\u00edmbolos de la eternidad, esos ochos horizontales que tanto le gustaban. Inici\u00f3 una pintura que representa a los trabajadores mexicanos en sus condiciones reales, explotados por los feudales y los imperialistas. Present\u00f3 a los campesinos esforz\u00e1ndose a\u00fan por conquistar la tierra con las armas, a los peones de las haciendas sometidos a\u00fan a la inquisici\u00f3n de los capataces, etc\u00e9tera. Empleaba en esa nueva circunstancia un estilo giotesco, como antes us\u00f3 un estilo neobizantino. En la esencia de sus temas aparece a\u00fan su ya conocida ideolog\u00eda campesinista. Pero ahora es m\u00e1s populista, lo que en mi concepto significaba un progreso en ese momento frente a su europe\u00edsmo de la obra anterior. Lo pintoresco lo atrae. Un fuerte porcentaje de folklorismo satura su obra. No abandona su man\u00eda arqueologista, que consiste en la manera picassiana de chupar con genio estilos de los museos y en general de las culturas tradicionales. Carecen a\u00fan sus obras de fuerza impulsiva, siguen siendo m\u00edsticas, pero muestra indudablemente un gran progreso sobre las anteriores y sobre todo una gran voluntad de marcha hacia un futuro de mejores formas pl\u00e1sticas. \u00bfMarcar\u00e1 su obra una gr\u00e1fica ascendente? \u00bfAbandonar\u00e1 sus maneras tur\u00edsticas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo pongo punto final a mis obras abstractas y a mis \u201cequivalencias\u201d cosmog\u00f3nicas. Me olvido un poco de los s\u00edmbolos. Dejo la gr\u00e1fica de los elementos del fuego, de la tierra, del aire, del agua. Y me inicio en la construcci\u00f3n de El entierro del minero, La revoluci\u00f3n desencadenada, El derrumbamiento de los fetiches, etc., pero mi obra contin\u00faa siendo la m\u00e1s arcaica de todas. Y haciendo comparaciones, yo dir\u00eda que entonces Orozco era burgu\u00e9s jacobino, Rivera m\u00edstico\u00a0 renacentista del primer periodo y yo, arcaico de las m\u00e1s remotas civilizaciones. Ya lo dijo Carl Zigroser: \u201cCabezas colosales como m\u00e1scaras aztecas\u201d. Su valor es etnol\u00f3gico (seg\u00fan la opini\u00f3n de Anita Brenner) en todo caso, pero de ninguna manera revolucionario. No son estas cosas m\u00edas propiamente religiosas en el exacto concepto de esa palabra, pero someten al espectador a un sentimiento o sensualidad de la forma por la forma misma. En ellas el contenido desaparece totalmente, absorbido por la preocupaci\u00f3n arquitectural de las masas pl\u00e1sticas. Tienen un tema, una an\u00e9cdota, pero siguen pl\u00e1sticamente abstractas. El progreso sobre las anteriores es muy reducido. En cierto modo debo aclarar que me felicito de haber dejado la pintura durante largo tiempo. Durante el tiempo que necesit\u00e9 para penetrar en la din\u00e1mica que trae consigo la doctrina revolucionaria del proletariado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Revueltas, Alva, Charlot, Leal y Garc\u00eda Cabero no tuvieron tiempo ni oportunidad para modificar su equivocaci\u00f3n inicial. A ellos no les dan nuevos contratos de pintura mural y tuvieran as\u00ed que limitarse a terminar las obras que ya hab\u00eda iniciado, usando el mismo andamiaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se desprende de lo que he explicado, a la vez que correg\u00edamos en parte la forma general en nuestras obras, aument\u00e1bamos en parte nuestra militancia social y con ella nuestra indispensable educaci\u00f3n pol\u00edtica. As\u00ed camin\u00e1bamos funcionalmente hacia el porvenir.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li>Nuestro desarrollo pol\u00edtico nos condujo normalmente, \u00f3igase funcionalmente, a experimentar por primera vez la gr\u00e1fica multi-ejemplar, sin saber te\u00f3ricamente que hac\u00edamos tal cosa. Esa circunstancia fue la fundaci\u00f3n del \u00f3rgano period\u00edstico del Sindicato: El Machete. El Machete nos iba a demostrar que la gr\u00e1fica multi-ejemplar corresponde m\u00e1s a la \u00e9poca presente, obra de frecuentes per\u00edodos de ilegalidad en todos los pa\u00edses, que la pintura mural, como expresi\u00f3n del arte para las masas como veh\u00edculo mejor de pl\u00e1stica de agitaci\u00f3n revolucionaria.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi sin plan previo, instintivamente y por raz\u00f3n de nuestra profesi\u00f3n, hicimos del \u00f3rgano del Sindicato un peri\u00f3dico particularmente gr\u00e1fico. \u201cNuestros dibujos y grabados no ilustrar\u00e1n los art\u00edculos \u2013nos dijimos\u2013 sino que los art\u00edculos ilustrar\u00e1n los dibujos.\u201d Y \u00e9ste fue el \u00fanico pensamiento te\u00f3rico de nuestro nuevo esfuerzo. Un pensamiento muy justo, por cierto, seg\u00fan debe desprenderse l\u00f3gicamente del car\u00e1cter de nuestros prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La forma de nuestra primera gr\u00e1fica multiplicable adoleci\u00f3, naturalmente, en gran parte d los mismos errores de forma que ten\u00edan nuestras pinturas murales. \u00c9sta, como aqu\u00e9llas, era m\u00edstica, pasiva. Carec\u00eda de contenido psicol\u00f3gico agitativo, segu\u00eda siendo un producto de impulsi\u00f3n est\u00e9tica. Invitaba a la contemplaci\u00f3n. Algo de retablo religioso y de dibujo de \u201ccorrido\u201d constitu\u00eda la s\u00edntesis de su forma. Era el fruto natural de nuestra teor\u00eda a\u00fan popularista, que abarcaba toda nuestra obra de ese per\u00edodo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero de todas maneras El Machete respond\u00eda a una necesidad social y su car\u00e1cter multiejemplar cumpl\u00eda con una necesidad pol\u00edtica revolucionaria. Si su forma subjetiva segu\u00eda siendo inadecuada, su forma material, el peri\u00f3dico, significa un enorme progreso en nuestra tarea. Las masas lo acogieron con extraordinario entusiasmo y pronto recorri\u00f3 el pa\u00eds de un extremo al otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Machete nos pon\u00eda delante de un nuevo espectador (quiero insistir en la importancia enorme del espectador en las artes pl\u00e1sticas, particularmente en las de prop\u00f3sito pol\u00edtico). Ese nuevo espectador eran las grandes masas obreras, campesinas e indias (me refiero a las tribus indias y no a las circunstancia etnol\u00f3gica, pues la mayor parte de los obreros mexicanos y casi todos los campesinos son indios), en vez de los catedr\u00e1ticos y estudiantes universitarios que formaban el \u00fanico espectador diario de nuestras obras murales. En el caso de nuestros frescos, debo insistir, el espectador no eran las masas populares sino una burocracia de remanentes ideol\u00f3gicos porfirianos y un estudiantado peque\u00f1o burgu\u00e9s en su mayor parte, sorprendido por el \u00e1cido gusto est\u00e9tico de nuestros primeros ensayos. Un espectador que no nos ped\u00eda sino que dej\u00e1ramos de seguir produciendo aquellos \u201cmonstruos\u201d, aquellos \u201cmonotes\u201d. Nuestro nuevo espectador, subrayo, era el pueblo y de este pueblo, su parte m\u00e1s consiente, es decir el pueblo obrero y campesino organizado en los sindicatos industriales y en las comunidades agrarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Machete fue, pues, nuestras tarjeta de presentaci\u00f3n ante esas masas organizadas del pa\u00eds. \u00c9l nos dio el acceso a los sindicatos obreros y a las comunidades agrarias, que antes conoc\u00edamos s\u00f3lo por referencia. El Machete y esto es lo m\u00e1s importante, estrech\u00f3 nuestros v\u00ednculos de solidaridad con el Partido Comunista, de cuya ideolog\u00eda era a la vez un fruto embrionario, para terminar siendo su \u00f3rgano oficial. El Machete nos sac\u00f3 del laboratorio abstracto, del laboratorio est\u00e9tico en que a\u00fan nos debat\u00edamos, para llevarnos a la calle, a la f\u00e1brica, al campo, en proceso de trabajo, y por ese camino, a la vida entera de M\u00e9xico y a los problemas sociales del mundo entero. Nuestro peri\u00f3dico, al entregarnos a la lucha y a la disciplina de las masas revolucionarias, nos dio la militancia que nos era indispensable para superar despu\u00e9s el primer per\u00edodo de nuestra vida art\u00edstica revolucionaria. Hoy puedo afirmar que los que nos agarramos a \u00e9l, nos hemos salvado, y los que lo despreciaron, han naufragado quiz\u00e1 definitivamente. Los que se aferraron a la sensualidad est\u00e9tica de la pintura mural, a toda costa, como forma exclusiva de arte pol\u00edtico para la educaci\u00f3n y agitaci\u00f3n de las masas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Xavier Guerrero, como Diego Rivera y yo formamos su primer comit\u00e9 directivo, pero en la pr\u00e1ctica s\u00f3lo Guerrero y yo trabaj\u00e1bamos. Rivera no solamente no trabaj\u00f3 en \u00e9l sino que lo obstruy\u00f3 por las razones que se ver\u00e1n en esta breve historia de nuestro movimiento. En toda la \u00e9poca que El Machete fue \u00f3rgano del Sindicato, Rivera no hizo m\u00e1s que un solo art\u00edculo y jam\u00e1s un dibujo como lo demuestra la revisi\u00f3n de sus diversos ejemplares. Jos\u00e9 Clemente Orozco no participaba en su direcci\u00f3n pero fue entusiasta dibujante. Es m\u00e1s, los dibujos \u201cmacheteros\u201d de Orozco son en mi concepto, como expresi\u00f3n de gr\u00e1fica revolucionaria, mucho mejores que sus buenos frescos del primer per\u00edodo y m\u00e1s a\u00fan del segundo. \u00c9stos no adolecen del simbolismo un poco rampl\u00f3n de aqu\u00e9llos. Carecen en cambio del misticismo simb\u00f3lico, tipo mas\u00f3nico, de sus referidas pinturas murales. Son esfuerzos importantes de gr\u00e1fica multirreproducible, de gr\u00e1fica amplia de agitaci\u00f3n y propaganda revolucionaria. Son buenos dibujos pol\u00edticos. Mejores a\u00fan que los grabados en madera de Guerrero, que los dibujos m\u00edos y que los dibujos de todos los pintores que colaboraron en \u00e9l, pues los nuestros guardaban todav\u00eda completa relaci\u00f3n con la pintura muralista de entonces. En todo caso eran menos populistas y mucho m\u00e1s modernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Machete era impreso en formato m\u00faltiple, esto es, de grandes proporciones. Mayor que los peri\u00f3dicos burgueses de gran circulaci\u00f3n. Lo que entonces, \u00e9poca de semiilegalidad primero, y de ilegalidad despu\u00e9s permit\u00eda fijarlos como affiche en los muros de las calles, y como peri\u00f3dico de pared en los centros de trabajo, lo mismo que en los locales sindicales y agrarios. Para que eso fuera posible lo imprim\u00edamos de derecha a izquierda, es decir, con la primera plana en la derecha y la segunda en la izquierda y en esa forma el resto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo imprim\u00edamos a dos tintas, rojo y negro, lo que nos permit\u00eda darle una gran vivacidad de color. Su cabeza era roja, a todo lo ancho de la plana y mostraba una mano en\u00e9rgica, el caracter\u00edstico machete mexicano, que es tambi\u00e9n herramienta agr\u00edcola com\u00fan a todos los trabajadores de la Am\u00e9rica Latina. Claro que tambi\u00e9n es herramienta de combate social en las manos de \u00e9stos, cuando las circunstancias as\u00ed lo exigen. Sus dibujos y grabados abarcaban frecuentemente p\u00e1ginas enteras, o la mitad de \u00e9stas cuando menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente su desarrollo fue el resultado natural del viraje que dio la nueva burgues\u00eda de la Revoluci\u00f3n Mexicana frente a la presi\u00f3n del imperialismo yanqui, pues esta circunstancia nos hizo salir de los muros interiores burocr\u00e1ticos para actuar en la educaci\u00f3n y agitaci\u00f3n exteriores. Fue el fruto de la aguda tirantez de relaciones que se produjo entre nuestro Sindicato y la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, dirigida por Puig Casauranc. Fue m\u00e1s tarde, por raz\u00f3n de ese mismo proceso, la causa de una franca ofensiva gubernamental contra los que en verdad lo dirig\u00edamos y form\u00e1bamos ya entonces la fracci\u00f3n inconforme del Sindicato de Pintores\u2026 El Machete, consecuente con la l\u00ednea pol\u00edtica que nos hab\u00edamos trazado, con el programa pol\u00edtico del Sindicato, se resolvi\u00f3 oportunamente a iniciar una amplia campa\u00f1a de denuncia de la claudicaci\u00f3n del gobierno correspondiente a esa \u00e9poca. Esta actitud trajo consigo las duras represalias que expondr\u00e9 posteriormente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, El Machete es una experiencia muy embrionaria de la gr\u00e1fica multiejemplar revolucionaria, de publicidad tipogr\u00e1fica revolucionaria. Sus autores nos circunscribimos al clich\u00e9 fotogr\u00e1fico en muy pocos casos y casi siempre al grabado tradicional de madera. Sus recursos de impresi\u00f3n fueron pobres y reducidos. De naturaleza gr\u00e1fica muy poco vivaz, sin que esto signifique un dem\u00e9rito de su importancia para su \u00e9poca. Sus autores, en ese primer esfuerzo no llegamos a plantearnos todav\u00eda el problema de su fabricaci\u00f3n ad hoc\u2026 Y es as\u00ed como se vio frecuentemente reducido a la impotencia por razones de la persecuci\u00f3n policial. Tampoco percibimos entonces la necesidad de transformarlo en un peri\u00f3dico documental, que es forma de tipograf\u00eda indispensable a todo peri\u00f3dico revolucionario moderno. En esas condiciones puede afirmarse que nuestro Machete no dej\u00f3 nunca de ser un peri\u00f3dico art\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La experiencia de la gr\u00e1fica tipogr\u00e1fica revolucionaria, de verdadero valor para la educaci\u00f3n y agitaci\u00f3n de las masas, estaba, pues, por ser realizada. Progresos de indudable valor, m\u00e1s te\u00f3ricos que pr\u00e1cticos por desgracia, pudimos realizar en posteriores actividades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente no comprendimos, ni lo comprendi\u00f3 tampoco el Partido que El Machete era una experiencia magn\u00edfica de peri\u00f3dico ilustrado para el pueblo. Se le adopt\u00f3 como \u00f3rgano pol\u00edtico y esto trajo naturalmente su transformaci\u00f3n y desaparici\u00f3n. Esta bien que el Partido tenga su propio \u00f3rgano pol\u00edtico y doctrinario, pero El Machete debe reaparecer sobre las bases que lo crearon, pero conforme a los dictados de nuestra experiencia presente.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li>No hab\u00eda nada agudo que nosotros no toc\u00e1ramos con la mayor agudeza pol\u00edtica posible, con lo cual se empez\u00f3 a manifestar cada vez con mayor fuerza una manifestaci\u00f3n contraofensiva del gobierno en contra de sus editores. Y en esas condiciones \u00e9ramos tan pocos los que lo escrib\u00edamos y lo dibuj\u00e1bamos, que tuvimos que empezar a usar pseud\u00f3nimos para agrandar aparentemente el equipo. Por ejemplo: todos los art\u00edculos que aparecen con el nombre de Daniel A. Sierra, son m\u00edos, es decir, la D, la A y la S de mi apellido normal. Y lo mismo hac\u00edamos con los dibujos. M\u00e1s a\u00fan, al acrecentarse la ofensiva gubernamental, Diego Rivera, que era nuestro mayor sost\u00e9n econ\u00f3mico, empez\u00f3 a alejarse de toda actividad period\u00edstica, hasta abandonarla totalmente. Si se revisan las colecciones del peri\u00f3dico, no se encontrar\u00e1 en todas ellas m\u00e1s que un solo dibujo de este artista. En cambio, Jos\u00e9 Clemente Orozco, con dibujos a tinta china y Xavier Guerrero, con grabados en madera, a la vez que yo con dibujos al l\u00e1piz, dimos nuestro aporte en todos los n\u00fameros, sin excepci\u00f3n alguna, durante un largo periodo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue tal el prestigio revolucionario de nuestro peri\u00f3dico, que el Partido Comunista Mexicano nos pidi\u00f3 entonces que acept\u00e1ramos convertirlo en \u00f3rgano oficial del mismo, sin cambio en el organismo directivo, sin cambio en su forma y estilo gr\u00e1fico y, sorprendentemente en la historia de los partidos comunistas de todos los dem\u00e1s pa\u00edses del mundo, con el ingreso simult\u00e1neo de todos nosotros al Comit\u00e9 Ejecutivo Nacional de esa organizaci\u00f3n a cuya base ni siquiera pertenec\u00edamos entonces. De hecho, ingresamos al Partido con el machete desenfundado, y esto aconteci\u00f3 exactamente el 16 de septiembre de 1924.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"5\">\n<li>Jos\u00e9 Clemente Orozco fue siempre el m\u00e1s puntual de todos los pintores mexicanos. Todos los d\u00edas, a las 8 en punto de la ma\u00f1ana, tocaba a la puerta de la peque\u00f1a oficina que ten\u00eda el peri\u00f3dico El Machete, del cual yo era director, para entregarme el original del dibujo correspondiente. En una ocasi\u00f3n, en el momento mismo en que \u00e9l llamaba a la puerta, yo deb\u00eda salir r\u00e1pidamente del lugar debido a una cita convenida. Y al chocar con Jos\u00e9 Clemente Orozco, le dije: \u201cEsp\u00e9rame, no tardo ni media hora, adentro est\u00e1 una se\u00f1ora con la cual t\u00fa vas a hacer las mejores migas\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, adentro estaba do\u00f1a Juanita, coronela zapatista que pocos meses despu\u00e9s fue la suegra de Rosendo G\u00f3mez Lorenzo y la cual llevaba siempre debajo de su chaquet\u00f3n gris un pistol\u00f3n calibre 44. Do\u00f1a Juanita era baja, de tipo muy ind\u00edgena, con la cabeza casi blanca, y siempre hac\u00eda gala del m\u00e1s furibundo de los anticlericalismos. Por eso, pensando en esto \u00faltimo, al presentarla a Jos\u00e9 Clemente Orozco y ya para retirarme del lugar, les dije a ambos: \u201cMand\u00faquense dos o tres cardenales mientras yo regreso\u201d, sabiendo del terrible anticlericalismo de Jos\u00e9 Clemente Orozco, un anticlericalismo tan fan\u00e1tico que nunca le permiti\u00f3 seguir caminando por la misma banqueta si ve\u00eda que por ella se acercaba algo que se pareciera a un cura. Yo pens\u00e9, naturalmente, que aquella se\u00f1ora y \u00e9l hablando del anticlericalismo iban a entenderse a las mil maravillas y su amistad seguir\u00eda con toda la dulzura de una balsa de aceite.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero cuando regres\u00e9 despu\u00e9s de la media hora convenida, un espect\u00e1culo pavoroso apareci\u00f3 ante mis ojos: Do\u00f1a Juanita estaba sentada en una silla y bufaba de fatiga, con todo lo gorda que era. Al entrar, me grit\u00f3: \u201c\u00a1Siqueiros, no me vuelva a presentar mancos hijos de la chingada, porque se los voy a matar!\u201d Jos\u00e9 Clemente Orozco ten\u00eda varios golpes en la cara y estaba tratando de enderezar sus anteojos de alambre. Me dijo con la misma violencia \u201c\u00a1No tengo necesidad de conocer viejas ultrapinches!\u201d, y sali\u00f3 corriendo. Observando el campo de batalla pude darme cuenta de que todos nuestros peque\u00f1os estantes estaban por el suelo, regados los libros, las sillas y mesas fuera de su lugar, mientras Jorgito Pi\u00f1\u00f3, a\u00fan muy ni\u00f1o, se hab\u00eda refugiado aterrorizado en el \u00faltimo cuarto del lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado? La conversaci\u00f3n entre do\u00f1a Juanita y Orozco tom\u00f3 el camino del anticlericalismo. Este fue un tema de primordial inter\u00e9s com\u00fan que los acerc\u00f3 indudablemente hasta el amor mismo. Pero en un momento dado, do\u00f1a Juanita produjo un exabrupto al decirle a Orozco: \u201cEstoy formando una sociedad que se llamar\u00e1 de los cashcanes y cashcanes en el dialecto de los indios de una zona del estado de Zacatecas, de donde yo soy originaria, quiere decir los reivindicadores; en este caso servir\u00e1 de nombre a los reivindicadotes de los derechos de la raza ind\u00edgena contra la raza de los gachupines. El prop\u00f3sito fundamental de los cashcanes ser\u00e1 expulsar de M\u00e9xico a todo aquel que tenga una simple gota de sangre de los criminales conquistadores\u201d. Jos\u00e9 Clemente Orozco escuch\u00f3 esas palabras con verdadero espanto y despu\u00e9s lentamente, midiendo cada t\u00e9rmino pero con la voz ronca del que condena, le dijo: \u201cUsted tiene las mismas ideas imb\u00e9ciles de ese idiota que se llama Diego Rivera. Y cuando me estaba usted hablando contra los curas, como que quise sospechar que ese no era m\u00e1s que un lado de su personalidad, porque el otro es de la bestia m\u00e1s grande que yo he conocido en mi vida\u201d. La se\u00f1ora, me imagino, salt\u00f3 de su asiento dici\u00e9ndole: \u201cEl idiota es usted, manco desgraciado, ruin agachupinado, no obstante ese cr\u00e1neo de indio forrado de blanco que tiene usted\u201d. Y sin m\u00e1s ni m\u00e1s se le lanz\u00f3 a las trompadas y a los rasgu\u00f1os y seg\u00fan me dijo Orozco m\u00e1s tarde, hasta trat\u00f3 de sacar la pistola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando sali\u00f3 el primer n\u00famero de El Machete fui a ver a Orozco, que pintaba en esos momentos en el patio grande de la Preparatoria. Sin subir al andamio, desde abajo, le dije: \u201cJos\u00e9 Clemente, aqu\u00ed te dejo el primer n\u00famero de nuestro peri\u00f3dico; dale una hojeada, dentro de un rato vengo para que me des tu opini\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una media hora m\u00e1s tarde regres\u00e9 y le pregunt\u00e9 qu\u00e9 le hab\u00eda parecido El Machete. Pero Orozco sin contestarme, se dedic\u00f3 a producir simples gru\u00f1idos. Esos gru\u00f1idos sub\u00edan de tono cada vez m\u00e1s. \u201c\u00bfQu\u00e9 pasa? \u2013le dije\u2013 \u00bfPor qu\u00e9 haces esos ruidos tan raros?\u201d Entonces, volviendo la cara hacia abajo, desde el andamio donde se encontraba y mir\u00e1ndome con esa mirada terriblemente fr\u00eda de \u00e9l, pero multiplicada por cien debido a sus lentes de m\u00e1ximo miope, me dijo: \u201cSi sigues usando esas palabras tan horribles, que parecen carretas rodando sobre piedras, no te vuelvo a ayudar ni con dibujos, ni con dinero\u201d. \u201c\u00bfQu\u00e9 palabras son \u00e9sas?\u201d, lo interrogu\u00e9 yo. Entonces, dejando caer poco a poco las s\u00edlabas, me dijo \u201cPro-le-ta-ria-do\u201d\u2026<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"6\">\n<li><strong>6<\/strong>. Al llegar Puig Casauranc a la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica, en sustituci\u00f3n de Vasconcelos, consider\u00f3 pertinente ponernos a los pintores muralistas ante la disyuntiva siguiente: \u201cSi contin\u00faan ustedes publicando su peri\u00f3dico El Machete con una l\u00ednea pol\u00edtica de ataque sistem\u00e1tico al gobierno, que es el gobierno de la Revoluci\u00f3n, tendr\u00e1n que suspenderse sus contratos de pintura mural (eran los de la Preparatoria). Tal es la disyuntiva: El Machete o la pintura mural\u201d\u2026<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reunido nuestro Sindicato de Pintores, Escultores y Grabadores Revolucionarios, dentro de cuyo comit\u00e9 ejecutivo el orden jer\u00e1rquico era el siguiente: yo, secretario general; Rivera, secretario del exterior; Xavier Guerrero, secretario del interior o de conflictos; Fernando Leal, secretario tesorero; y Jos\u00e9 Clemente Orozco, Ferm\u00edn Revueltas, Reyes P\u00e9rez, etc\u00e9tera, secretarios suplentes o vocales, se procedi\u00f3 a discutir lo que deber\u00eda hacerse frente al acuerdo del secretario de Educaci\u00f3n P\u00fablica. La opini\u00f3n se dividi\u00f3 en tres tendencias. Rivera dijo: \u201cAunque tengamos que vender nuestra alma al diablo \u2013en este caso, como primera medida, la supresi\u00f3n de la publicaci\u00f3n de El Machete\u2013 continuemos la pintura mural\u201d. En esta proposici\u00f3n lo apoyaron Emilio Garc\u00eda Cabero, que hab\u00eda pintado un homenaje exaltando la labor de los misioneros durante la conquista, y Jean Charlot.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Clemente Orozco, por su parte, dijo: \u201cSi la pol\u00edtica me impide seguir realizando la obra mural ya iniciada, al diablo con la pol\u00edtica\u2026 y yo me largo a los Estados Unidos\u201d. Desde fuera del Sindicato, porque no pertenec\u00edan a \u00e9l, lo apoyaron indirectamente en su posici\u00f3n Manuel Rodr\u00edguez Lozano, Rufino Tamayo, Castellanos y otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la proposici\u00f3n m\u00eda, quiz\u00e1s la m\u00e1s rom\u00e1ntica, expresada en actitud y tono oratorios, fue la siguiente: \u201cSi nos arrebatan los muros fijos de los edificios p\u00fablicos, hagamos de las p\u00e1ginas de El Machete los muros m\u00f3viles de nuestro gran movimiento de pintura mural\u201d. Mi punto de vista obtuvo el acuerdo mayoritario. El Machete deber\u00eda continuar y deber\u00eda continuar mejorado en su sentido gr\u00e1fico. Se hab\u00eda impreso en cu\u00e1druple, pues deber\u00edamos hacer un esfuerzo para imprimirlo en qu\u00edntuplo. Diego ah\u00ed mismo, en la misma asamblea, declar\u00f3 su rebeld\u00eda a la resoluci\u00f3n. \u00c9l continuar\u00eda pintando murales. Y ah\u00ed mismo, en ese mismo acto, por unanimidad de votos, pues por disciplina se hab\u00edan sumado al criterio m\u00edo algunos de los que votaron por Rivera y otros, Rivera ser\u00eda expulsado del Sindicato y en el n\u00famero siguiente de nuestro \u00f3rgano period\u00edstico El Machete ser\u00eda dado a conocer el acuerdo de su expulsi\u00f3n al p\u00fablico El Machete, 24 de mayo de 1924.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo hago partir mucho de lo que ha acontecido m\u00e1s tarde, de lo que sucedi\u00f3 en la asamblea antes referida. Sigo pensando, como lo dije y lo escrib\u00ed entonces, que la actitud de Diego Rivera al capitular frente al acuerdo dictatorial del gobierno, condujo al muralismo contempor\u00e1neo, y con \u00e9l a la pintura en general, a un terreno necesariamente oportunista, que tuvo que manifestarse, fatalmente, en una atenuaci\u00f3n del radicalismo nuestro en el contenido pol\u00edtico de las obras y en ineludibles desviaciones, tambi\u00e9n, hacia el folklorismo, esto es, hacia un nacionalismo superficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la obra que se sigui\u00f3 realizando, siendo del campo de operaciones absolutamente burocr\u00e1tico, no les permiti\u00f3 a sus autores ligarse con el pueblo y, en primer lugar, con la clase trabajadora organizada. Sigo pensando, igualmente, que de la actitud negativa de Jos\u00e9 clemente Orozco, \u201cyo me largo al extranjero y mando la pol\u00edtica al diablo\u201d, parte igualmente lo que hay de desviaci\u00f3n hacia el nihilismo est\u00e9tico, tanto en el contenido como en la forma de Jos\u00e9 Clemente Orozco y por ah\u00ed hacia lo que hay en su propia obra de influencia del vanguardismo de origen europeo, hacia el formalismo y, en \u00faltima instancia, hacia amplios aspectos abstraccionistas en el conjunto de su producci\u00f3n. La actitud de Jos\u00e9 Clemente Orozco fue, casi simult\u00e1neamente, la de Rodr\u00edguez Lozano, Abraham \u00c1ngel y otros que salieron de M\u00e9xico, se fueron a vivir al extranjero, ya sea a la Argentina o a los Estados Unidos, y m\u00e1s tarde, la de Rufino Tamayo. Una corriente de artistas que no vieron el verdadero significado de nuestro movimiento pict\u00f3rico mexicano contempor\u00e1neo, aquellos que lo vieron como una corriente m\u00e1s del vanguardismo predominante entonces en todos los pa\u00edses de cultura occidental, m\u00e1s a\u00fan, como un movimiento despreciablemente provinciano y no como algo que al poner sus plantas sobre la realidad de un pa\u00eds y de un pa\u00eds concreto, tanto en el orden est\u00e9tico como ideol\u00f3gico y pol\u00edtico, estaba configurando un movimiento excepcional que por su propia naturaleza ten\u00eda que ser punto de partida para un movimiento similar en el mundo entero. Esto es, no vieron que en lo primordial de nuestro impulso entonces balbuceante, por juvenil, se abr\u00eda una contraposici\u00f3n al arte de contenido inocuo y de especulaciones formales de sensualismo exclusivamente individualista que se estaba produciendo en el mundo, en forma predominante, desde mediados del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Treinta tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, me parece, tendr\u00edamos que convenir en que los dos aspectos negativos de nuestro esfuerzo com\u00fan en las artes pl\u00e1sticas de M\u00e9xico, son precisamente la superficialidad nacionalista, algo que tiene mucho de truco para ocultar la falta de concreci\u00f3n pol\u00edtica en el contenido revolucionario, por una parte, y el escapismo abstraccionista que hoy ha llegado a ser base del programa oficial, en gran parte de los pintores de las nuevas generaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que dijimos \u201chacia los muros m\u00f3viles de El Machete\u201d \u2013lo demuestra la historia objetiva de nuestro movimiento\u2013 en realidad dijimos \u201chacia el hombre de M\u00e9xico y con ello hacia todo lo que corresponde al hombre de M\u00e9xico\u201d. Es decir, hacia su medio f\u00edsico, hacia su geograf\u00eda, hacia su historia, hacia su raza y las diferentes ramificaciones de su raza, hacia la idiosincrasia de ese hombre, hacia su particular psicolog\u00eda y envolviendo todo ello, hacia sus anhelos y necesidades pol\u00edticas, pues es al final de todo la pol\u00edtica lo que configura el conjunto de todos los fen\u00f3menos. Es su resumen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este grupo, el grupo que yo quiero considerar como m\u00edo, por corresponder a mi doctrina o a la doctrina en cuya formulaci\u00f3n yo he participado de cierta manera preponderante, empez\u00f3 mejorando el car\u00e1cter popular de El Machete lo hizo m\u00e1s pol\u00edtico y m\u00e1s accesible a las masas por su mejor lenguaje, expresi\u00f3n de su mejor contenido, y por su mayor plasticidad period\u00edstica, si es que cabe el t\u00e9rmino. As\u00ed, nuestro peri\u00f3dico fue una evidente e inmejorable tarjeta de presentaci\u00f3n ante las grandes masas del pa\u00eds. Una tarjeta de presentaci\u00f3n que por sus propias caracter\u00edsticas dio motivo al hecho excepcional en la vida intelectual y sobre todo en la vida art\u00edstica de M\u00e9xico, de que un grupo de pintores, como de pl\u00e1sticos en general, pues tambi\u00e9n hab\u00eda grabadores y escultores, se separaba del ambiente puramente intelectualizante de la capital de la Rep\u00fablica, se apartara del nuevo tipo de bohemia que caracteriza a \u00e9sta, para convertirse en lo que yo he llamado \u201cel artista ciudadano\u201d, \u201cel artista c\u00edvico\u201d, es decir, en un nuevo artista con las plantas puestas en su pa\u00eds, en el hombre de su pa\u00eds, en todo aquello que se liga necesariamente a su pa\u00eds, cualquiera que sea su magnitud universal, y con ello, en los problemas espec\u00edficos diarios del hombre de su pa\u00eds. Si la tarjeta de presentaci\u00f3n de El Machete nos llev\u00f3 al sector ideol\u00f3gico m\u00e1s avanzado del pueblo, al m\u00e1s culto, al m\u00e1s conciente pol\u00edticamente, que es el proletariado, nada de extra\u00f1o tiene que ese sector, a su vez, nos haya conducido a los puestos directivos de sus organizaciones, despu\u00e9s de un largo proceso, de un adiestramiento funcional de nuestra parte. Nos hab\u00edamos acercado como artistas, pero en la pr\u00e1ctica hab\u00edamos llegado a ser l\u00edderes obreros, sin dejar de ser artistas, para seguir siendo artistas sin dejar de ser l\u00edderes. As\u00ed se explica por qu\u00e9 pintores mexicanos hemos podido ser, despu\u00e9s de la \u00e9poca pol\u00edtica rom\u00e1ntica, de nuestra participaci\u00f3n como soldados y oficiales en el ej\u00e9rcito de la Revoluci\u00f3n en el periodo mas \u00e1lgido de la guerra civil, diputados constituyentes, como Jos\u00e9 de Jes\u00fas Ibarra, un ejemplo; presidentes de la C\u00e1mara de Diputados, como Juan de Dios Robledo, tambi\u00e9n un solo ejemplo; y adquirido grados superiores en el Ej\u00e9rcito, como Bulmaro S\u00e1nchez, por ejemplo, a la vez que dirigentes de las huelgas mineras mas revolucionarias y por ello m\u00e1s trascendentes que ha habido en el pa\u00eds, de los grandes movimientos huelgu\u00edsticos ferrocarrileros de 1926 a 1928, de las grandes huelgas de obreros urbanos de la ciudad de M\u00e9xico en el 1929, l\u00edderes superiores de la Confederaci\u00f3n Sindical Unitaria, base y antecedente de todo lo que a\u00fan exista de sindicalismo combatiente en nuestro pa\u00eds, como tradici\u00f3n de todo lo que venga en el futuro, en esa direcci\u00f3n. Miembros prominentes del Partido Comunista Mexicano, dirigentes principales de las diferentes formas de ligas contra el fascismo y la guerra, contra el imperialismo, etc\u00e9tera. En suma, en ninguna parte del mundo y en ninguna \u00e9poca ha existido un movimiento colectivo en la vida pol\u00edtica correspondiente a la naturaleza del realizado por los pintores y grabadores de M\u00e9xico.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"7\">\n<li>El gobierno inici\u00f3 un cambio de frente ante la presi\u00f3n del imperialismo norteamericano y paralelamente aument\u00f3 su demagogia. As\u00ed pretend\u00eda calmar la reacci\u00f3n contraria de las masas. Sus hechos eran cada vez m\u00e1s contrarrevolucionarios, pero sus palabras cada vez m\u00e1s deslumbrantes de falso revolucionarismo. Estas nuevas condiciones pol\u00edticas trajeron consigo metamorfosis oportunistas en miembros importantes de nuestro Sindicato. A la vez que se acentuaba la ofensiva gubernamental contra \u00e9ste, Xavier Guerrero y yo fuimos expulsados del trabajo mural por ser miembros del comit\u00e9 ejecutivo de El Machete, que atacaba violentamente la claudicaci\u00f3n del oficialismo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diego Rivera era tambi\u00e9n miembro del comit\u00e9 ejecutivo de El Machete, pero no obstante esto permaneci\u00f3 en su puesto de pintor oficial. Esta circunstancia da\u00f1ar\u00eda progresivamente su marcha y perturbar\u00eda a\u00fan m\u00e1s su ideolog\u00eda. Sus obras murales se contaminaron del enga\u00f1o pol\u00edtico que usaba el gobierno. Ya no ser\u00edan las condiciones objetivas del proletariado las que representar\u00eda en sus frescos. El proletariado aparecer\u00eda despu\u00e9s como due\u00f1o absoluto de su destino. Tendr\u00eda ya las armas en la mano y estar\u00eda cantando victoria. El obrero y el campesino habr\u00edan formado frente \u00fanico y se preparar\u00edan a disfrutar el premio de su triunfo. Te\u00f3ricamente, Rivera se defend\u00eda con sofismas. Dec\u00eda a sus \u00edntimos que \u00e9l se quedaba \u201cen el interior de la casa para poder batir al enemigo en su propio terreno\u201d. Afirmaba que nosotros, los de la fracci\u00f3n no oficial, \u00e9ramos unos ilusos y unos rom\u00e1nticos carentes de sentido t\u00e1ctico. \u00c9l \u201ccon el dinero del gobierno producir\u00eda obras subversivas en las entra\u00f1as mismas del Estado en proceso reaccionario\u201d. Pero el Estado no pareci\u00f3 despu\u00e9s inquietarse por la sutil habilidad estrat\u00e9gica de Rivera, y manifiestamente lo impuls\u00f3 en el camino que hab\u00eda principiado. Por otra parte, la elocuencia pl\u00e1stico-revolucionaria de Rivera se perd\u00eda entre los cuatro muros de las arquitecturas que utilizaba para el objeto. Sus proclamas gr\u00e1ficas no le llegaban al pueblo ni remotamente. As\u00ed, el negocio era doble.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Orozco regres\u00f3 de los Estados Unidos, se refugi\u00f3 en los s\u00edmbolos, en actitudes espiritualizadas, en una pl\u00e1stica metaf\u00edsica muy manifiesta. Su nueva m\u00edstica no fue cristiana como la de Rivera, sino teos\u00f3fica o espiritista. Su pintura tiene m\u00e1s s\u00edmbolos revolucionarios, m\u00e1s banderas rojas, m\u00e1s martillos y m\u00e1s hoces, es cierto, pero sin embargo nunca fue tan pasiva. Su buena obra de la primera \u00e9poca carec\u00eda de s\u00edmbolos y era un principio importante de pintura pol\u00edtica. Ahora es apol\u00edtica a pesar de todo. Su voluntad o instinto demag\u00f3gico de tipo anticlerical liberal, no parece manifestarse ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tradicionales principios del Sindicato relativos a la obra colectiva, a la defensa de los intereses profesionales de los pl\u00e1sticos, son sustituidos por un progresivo monopolio personal del trabajo oficial por parte de Rivera. Dominar esta veta parece ser su \u00fanico prop\u00f3sito.\u00a0 Esto le trae malas voluntades entre los j\u00f3venes que lo han seguido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pl\u00e1stica que se produjo correspond\u00eda en realidad a la mentira demag\u00f3gica oficial. Se hac\u00eda cada vez m\u00e1s pintoresca o estetista en su propia calidad. La voluntad funcional pol\u00edtica se interrumpi\u00f3. El retroceso fue evidente. Lo caminado en la buena ruta se perdi\u00f3 manifiestamente. Ninguna inquietud t\u00e9cnica. Aquel fervor nuestro de los primeros tiempos se apag\u00f3. El fresco tradicional, el \u201cfresco egipcio\u201d, fue el procedimiento exclusivo. Ning\u00fan impulso de superaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nacionalismo se acentu\u00f3 a medida que aument\u00f3 el turismo yanqui. El \u201cfe\u00edsmo\u201d tendi\u00f3 a disminuir; la pintura se hizo m\u00e1s \u201cagradable\u201d y la violencia burguesa contra nuestro primer impulso se transform\u00f3 en elogio exaltado. Los miembros j\u00f3venes del Sindicato fueron compelidos a sustituir la pintura por la pedagog\u00eda. La mayor parte de ellos aceptaron puestos de profesores de dibujo, burocratiz\u00e1ndose de manera lamentable. Pintores de verdadero talento fueron aniquilados moralmente en esa forma. Renaci\u00f3 naturalmente el cuadro de caballete. Renaci\u00f3 el arte de exclusiva especulaci\u00f3n est\u00e9tica. Un numeroso grupo de pintores j\u00f3venes se proclam\u00f3 \u201clibertario\u201d. Las influencias europeas surgieron con nuevo y agresivo impulso. Se retorn\u00f3 a las exposiciones de cuadros. Se abrieron galer\u00edas. Un mercado tur\u00edstico se acentu\u00f3 progresivamente y con \u00e9l la producci\u00f3n de objeto est\u00e9tico que correspond\u00eda al car\u00e1cter superficial de su demanda. La imitaci\u00f3n sustituy\u00f3 a los impulsos fecundos del primer momento. Dej\u00f3 de hablarse de \u201carte p\u00fablico\u201d, de \u201carte para las grandes masas\u201d. El anhelo monumental dej\u00f3 de existir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo los cism\u00e1ticos entramos resueltamente a las filas del proletariado revolucionario. \u00c9ramos miembros activos del proletariado en sus luchas de clase. \u00c9ramos organizadores activos de sus sectores desorganizados. Miembros disciplinados de su vanguardia. Hab\u00edamos combatido en las filas del ej\u00e9rcito revolucionario y hoy trabaj\u00e1bamos en las filas del ej\u00e9rcito sindical de los trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El imperialismo se apoder\u00f3 de la est\u00e9tica mexicana: el turismo realizaba \u00e9se objetivo. El chovinismo se mezcl\u00f3 armoniosamente con la claudicaci\u00f3n pol\u00edtica frente al imperialismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8<\/strong> Desaparecido ya el Sindicato de Pintores, Escultores y Grabadores Revolucionarios, Rivera continuaba sin embargo diciendo en el extranjero que \u00e9l era el Sindicato. Los miembros del grupo de Rivera y tambi\u00e9n los independientes se entregaron totalmente al gobierno a cambio de prebendas burocr\u00e1ticas. Otros vinieron con nosotros a combatir desde las barricadas de la lucha pol\u00edtica y sindical diaria. No lo pudimos hacer pl\u00e1sticamente porque hab\u00edamos perdido los muros y nuestro peri\u00f3dico, El Machete, era violentamente perseguido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas condiciones, Rivera pint\u00f3 en Cuernavaca un fresco condenando a la colonia espa\u00f1ola, es decir, a un imperialismo ya muerto, y lo hizo sirviendo precisamente al embajador Morrow que\u00a0 representaba en M\u00e9xico al imperialismo norteamericano en una \u00e9poca de gran presi\u00f3n. Esta obra de Rivera fue regalada por el embajador Morrow al ayuntamiento de la ciudad. Al imperialismo yanqui le estorbaba la pol\u00edtica feudal para su acci\u00f3n de penetraci\u00f3n. Y el capital espa\u00f1ol era en M\u00e9xico la manifestaci\u00f3n m\u00e1s exacta del feudalismo. Para combatirlo, hab\u00eda que exasperar contra \u00e9l todo el odio de las masas. La obra unilateral de Rivera favorec\u00eda la maniobra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El misticismo y el antiriverismo de Orozco, lo condujeron a graves desviaciones ideol\u00f3gicas. Jacobino furibundo, exalt\u00f3 sin embargo, en sus \u00faltimos frescos de la Escuela Nacional Preparatoria, la \u201ccaridad cristiana\u201d de Fray Bartolom\u00e9 de las Casas, que los capitanes conquistadores usaron para adormecer a los indios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde Rivera pint\u00f3 en el cubo de la escalera del Palacio Nacional de M\u00e9xico escenas patri\u00f3ticas y glorificaciones simb\u00f3licas de los hombres fuertes de la nueva burgues\u00eda. Como de costumbre, trat\u00f3 de encubrir su actitud con s\u00edmbolos confusionistas. Toda su obra de ese periodo se desenvolvi\u00f3 en tal sentido. No se conformaba con argumentar en el sentido de que estaba obrando estrat\u00e9gicamente y buscaba nuevos sofismas. \u201cYo soy un zapatero \u2013dec\u00eda\u2013 y en la sociedad actual no me queda m\u00e1s recurso que fabricar zapatos para quienes los usan. Yo soy un pintor mural y mientras ustedes, los militantes, no creen una nueva sociedad, tendr\u00e9 que seguir sufriendo la presi\u00f3n del amo de hoy.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros, los disidentes, los herejes, Xavier Guerrero, Reyes P\u00e9rez, Amado de la Cueva, etc\u00e9tera, est\u00e1bamos organizando y dirigiendo las grandes huelgas mineras del pa\u00eds, muchas de los obreros textiles y bastantes de los centros urbanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por entonces Orozco termin\u00f3 su decoraci\u00f3n de la Preparatoria de M\u00e9xico, exaltando en un s\u00edmbolo la mezcla etnol\u00f3gica. En plena pintura filos\u00f3fica, acentuando su simbolog\u00eda mas\u00f3nica, hab\u00eda matado todo lo que en su primer impulso hubo de inicialmente magn\u00edfico en favor de una forma pl\u00e1stica impulsadora. Hab\u00eda tapado ya su obra con una enorme cantidad de tierra metaf\u00edsica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Alfaro Siqueiros (Capitulo IX de sus memorias) Hab\u00eda que poner fin al caos en que nos debat\u00edamos. Nuestro movimiento carecer\u00eda de valor si no tomaba un derrotero diferente. Comprend\u00edamos por fin lo err\u00f3neo de nuestro arranque organizativo e ideol\u00f3gico y busc\u00e1bamos la forma de<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":463,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[36,37,66,135,143,148,161,165,170,172],"class_list":["post-462","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-intelectualesyartistasmilitantes","tag-arte","tag-artistas","tag-el-machete","tag-orozco","tag-pcm","tag-pintura","tag-revolucion-mexicana","tag-rivera","tag-sindicato","tag-siqueiros"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=462"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":854,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/462\/revisions\/854"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/463"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}