{"id":650,"date":"2016-09-08T07:22:15","date_gmt":"2016-09-08T07:22:15","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=650"},"modified":"2016-09-08T07:22:15","modified_gmt":"2016-09-08T07:22:15","slug":"los-clandestinos-el-partido-comunista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2016\/09\/08\/los-clandestinos-el-partido-comunista\/","title":{"rendered":"Los clandestinos. El Partido Comunista"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">Cap\u00edtulo 2 del libro &#8220;De la rebeli\u00f3n popular a la sublevaci\u00f3n imaginada. Antecedentes en la historia pol\u00edtica y militar del Partido Comunista de Chile y el FPMR 1973-1990&#8221;. pp.18-30.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Autor:\u00a0Luis Rojas Nu\u00f1ez<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En ese julio de 1986, a\u00fan no se cumpl\u00edan seis a\u00f1os desde que el secretario general del Partido Comunista, Luis Corval\u00e1n, anunciara la Pol\u00edtica de Rebeli\u00f3n Popular de Masas (PRPM) en un conocido discurso de septiembre de 1980 en Mosc\u00fa. Para muchos comunistas que hac\u00eda a\u00f1os trabajaban el tema militar, este enunciado no fue un cambio radical a la tradicional pol\u00edtica &#8220;no armada&#8221; del PC, pero s\u00ed todo un acontecimiento el escuchar que por primera vez se alentaba a emplear &#8220;todas las formas de lucha&#8221; incluso la &#8220;violencia aguda&#8221;, y se reconoc\u00eda el &#8220;derecho del pueblo a la rebeli\u00f3n&#8221;11 despu\u00e9s de casi sesenta y ocho a\u00f1os de vida como organizaci\u00f3n pol\u00edtica y siete de la derrota del gobierno popular de Salvador Allende y del golpe militar ocurrido el 11 de septiembre de 1973. Esta significativa inflexi\u00f3n en la l\u00ednea pol\u00edtica del PC dejaba una puerta abierta por donde se introducir\u00edan concepciones, estructuras y tareas militares nunca antes vistas en su historia. Sebasti\u00e1n, miembro de la m\u00e1xima direcci\u00f3n del PC, fue el jefe de su Comisi\u00f3n Militar y de todos los militares comunistas en tiempos de dictadura. Entrevistado para esta investigaci\u00f3n, reconoce sin ambig\u00fcedad que &#8220;fue un largo proceso con muchas contradicciones en la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica -m\u00e1xima autoridad pol\u00edtica del PC entre congresos-, donde se entend\u00eda de diversas formas el contenido de esta rebeli\u00f3n [&#8230;] En realidad, nunca se lleg\u00f3 a una posici\u00f3n \u00fanica y eso le rest\u00f3 mucha fuerza a esta pol\u00edtica&#8221;.12 11 De lo vivido y lo peleado. Memorias de Luis Corval\u00e1n en el cap\u00edtulo &#8220;El derecho a la rebeli\u00f3n contra la tiran\u00eda&#8221;. Santiago: LOM ediciones, 1999. 12 Detalles de estas contradicciones los narra Francisco Herreros en el capitulo &#8220;Anatom\u00eda de un debate&#8221;, donde se explaya en contradicciones entre las direcciones interior y exterior. Estos desacuerdos que escapan a una&#8221;connotaci\u00f3n geogr\u00e1fica&#8221; reflejan profundas diferencias de concepciones pol\u00edticas que &#8220;explotar\u00edan&#8221; en toda su magnitud en el XV Congreso del PC realizado en 1989. Detalles en Iv\u00e1n Ljubetic &#8220;La crisis que comenz\u00f3 en los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n<p dir=\"ltr\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-652\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/PCCH.png\" alt=\"pcch\" width=\"222\" height=\"230\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/PCCH.png 222w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/PCCH-48x50.png 48w\" sizes=\"auto, (max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><br \/>\nEsas contradicciones internas previas al nuevo rumbo se prolongar\u00edan en el tiempo. Haber definido una l\u00ednea general que se\u00f1alaba el &#8220;derecho del pueblo a la rebeli\u00f3n&#8221; no solucionaba ni entregaba un contenido concreto al c\u00f3mo y al qu\u00e9 deb\u00edan hacer los comunistas para cumplir con el &#8220;supremo recurso de rebeli\u00f3n contra la tiran\u00eda&#8221;. Es muy dif\u00edcil precisar fechas en la reconstrucci\u00f3n de estos acontecimientos cuando no quedan -por razones obvias- actas ni documentos que los precisen. &#8220;Tiene que haber sido a fines de 1981 o comienzos de 1982, intenta recordar Sebasti\u00e1n, el trascendental momento en que la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica formaliz\u00f3 la creaci\u00f3n en el interior del pa\u00eds de una Comisi\u00f3n Militar como \u00f3rgano de direcci\u00f3n, conducci\u00f3n y realizaci\u00f3n de su pol\u00edtica militar&#8221;.[<strong>13<\/strong> Esa decisi\u00f3n y las estructuras militares dise\u00f1adas tendr\u00edan un enorme significado en los a\u00f1os venideros, no solo para los comunistas; revisten especial importancia al intentar comprender esta particular historia. Como se ver\u00e1 en cap\u00edtulos posteriores, durante a\u00f1os en distintos pa\u00edses, incluido el propio Chile, colectivos de comunistas investigaban y propon\u00edan f\u00f3rmulas y concepciones en el terreno pol\u00edtico y militar antes de que se arribara a estas definiciones. Para la mejor comprensi\u00f3n de lo que ocurr\u00eda entre 1985 y 1986, es preciso conocer el grado de organizaci\u00f3n y desarrollo alcanzado por el Trabajo Militar en esos a\u00f1os.]\u00a0El aparato militar del PC al comenzar el a\u00f1o 1985 contaba con dos estructuras adheridas al PC y una organizaci\u00f3n no reconocida p\u00fablicamente por este partido, todas de car\u00e1cter nacional pero absolutamente independientes una de otra, &#8220;cortadas entre s\u00ed&#8221;, se dec\u00eda en la jerga del conspirador, y estaba prohibido el &#8220;cruce&#8221;, intercambio de hombres y estructuras a cualquier nivel. 1. El Trabajo Militar de Masas (TMM) 2. El Trabajo Hacia el Ej\u00e9rcito (THE) 3. La Fuerza Militar Propia (Frente Patri\u00f3tico Manuel Rodr\u00edguez) Las tres se subordinaban a la Comisi\u00f3n Militar y solo all\u00ed se encontraban sus respectivos jefes. Todos bajo el mando de un encargado o jefe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[<strong>13<\/strong> Desde 1977 exist\u00eda una Comisi\u00f3n Militar en La Habana. Desde 1978 existi\u00f3 otra Comisi\u00f3n Militar en la ex RDA. La direcci\u00f3n del PC desde el Gobierno Popular tuvo un &#8220;encargado&#8221; del tema militar.\u00a0 14 Luis Corval\u00e1n hace referencia a estas estructuras en sus Memorias, p\u00e1g. 328.]<br \/>\nm\u00e1ximo de esta comisi\u00f3n, quien respond\u00eda por todo este andamiaje in\u00e9dito en la historia del PC. Sebasti\u00e1n fue el jefe de esta Comisi\u00f3n Militar en todo el per\u00edodo de 1982 a 1987, a\u00f1os de trascendente y significativa incidencia en la pol\u00edtica del PC y en la lucha contra la dictadura15. La determinaci\u00f3n de la direcci\u00f3n del PC de dejar en manos de una &#8220;comisi\u00f3n de especialistas&#8221; una tarea tan relevante y no asumirla como propia por todo el centro y alma de su estructura piramidal, traer\u00eda no pocas consecuencias en distintas direcciones y en el futuro inmediato. Las rigurosas normas de funcionamiento que conten\u00eda este dise\u00f1o, muy pronto ser\u00edan sobrepasadas y violentadas ante las exigencias y urgencias del combate cotidiano, por la absoluta inexperiencia de los comunistas en desconocidos derroteros de &#8220;sublevaciones o insurrecciones&#8221; y, sobre todo, por razones nacidas de la subjetividad humana imposibles de prever desde un escritorio. El Trabajo Militar de Masas (TMM) es, injustamente, el &#8220;pariente olvidado&#8221; y desconocido de esta historia reciente. Por definici\u00f3n y perspectivas, era la estructura principal de la tr\u00edada. No fue una l\u00ednea de acci\u00f3n o una nueva orientaci\u00f3n de c\u00f3mo deb\u00edan combatir los militantes y el pueblo, sino una estructura jerarquizada, un instrumento org\u00e1nico del PC. No tuvo fecha de fundaci\u00f3n ni acto de trascendencia en su origen. Naci\u00f3 para ser parte, adicionarse a esa estructura territorial cl\u00e1sica y conocida del PC que no cambi\u00f3 nunca, ni siquiera en los primeros a\u00f1os del golpe militar (1973-1976), cuando desaparecieron direcciones enteras del Partido Comunista y de sus Juventudes Comunistas (JJCC) o la Jota, como son conocidas. El TMM no era independiente. Su singularidad estuvo dada porque se creaba junto a cada una de las estructuras de base &#8220;civiles&#8221; que siempre ha tenido el PC. Cada secretario regional o local deb\u00eda tener subordinado un &#8220;encargado militar&#8221;, quien era el responsable de todo lo concerniente al &#8220;tema militar&#8221; en el territorio. No era un &#8220;asesor o especialista de apoyo&#8221;. Estos encargados del TMM a niveles regionales y locales recib\u00edan, al mismo tiempo, la atenci\u00f3n e indicaciones del especialista militar o encargado del nivel superior. La c\u00faspide de la pir\u00e1mide de esta nov\u00edsima estructura de mandos militares en el PC terminaba en un encargado o jefe del TMM a nivel nacional, que pertenec\u00eda a la mencionada Comisi\u00f3n Militar, cuya [<strong>15<\/strong> Sebasti\u00e1n, de familia comunista por convicci\u00f3n y tradici\u00f3n, fue dirigente a nivel de Regional del PC bajo el Gobierno Popular. Profesor primario, estuvo detenido desde 1974 a 1977. A los pocos meses de su liberaci\u00f3n form\u00f3 parte del Equipo de Direcci\u00f3n Interior del PC que pondr\u00eda fin a las ca\u00eddas en cascadas de dirigentes comunistas a manos de los aparatos represivos.]<br \/>\ndenominaci\u00f3n en clave era &#8220;Mensaje&#8221;. Con este nombre, &#8220;Mensaje&#8221;, se identificaba a los jefes y las estructuras militares del TMM. Las &#8220;fuerzas combativas&#8221; del TMM deb\u00edan formarse, inicialmente, con los militantes comunistas y su misi\u00f3n consist\u00eda en realizar acciones, tal como estaba impl\u00edcito en el nombre de la estructura, &#8220;trabajo militar de masas&#8221;. Eran las acciones de sabotaje menores, con iniciativa e ingenio pero sin complejidades. Actuaban en cualquier lugar donde fuera necesario &#8220;paralizar&#8221;, &#8220;detener&#8221; a las fuerzas represivas en el combate callejero, pod\u00edan llegar al enfrentamiento violento y hasta armado con \u00e9stas, pero su &#8220;rasgo distintivo&#8221; era la &#8220;autodefensa de masas&#8221; y sus armas, las piedras, hondas, cadenas, molotov y armas de construcci\u00f3n casera, aunque la frontera hacia el empleo de las armas de fuego fue constantemente sobrepasada. Esta estructura deb\u00eda tratar de incorporar e influir en las mayor\u00edas populares no militantes, a luchar contra la dictadura empleando formas paramilitares de enfrentamiento. Eran parte del prop\u00f3sito general del PC de organizar al pueblo para la lucha contra la dictadura. &#8220;El TMM -asegura Sebasti\u00e1n- de todo el nuevo dise\u00f1o, era lo m\u00e1s relevante que se deb\u00eda construir. Se formaba junto a todo el partido y su jefe era el segundo hombre de la Comisi\u00f3n Militar&#8221;. Salvador, el l\u00edder indiscutido de la misi\u00f3n internacionalista del PC en Centroam\u00e9rica, ocupar\u00eda esta responsabilidad. Grande era el reto y no pocas dificultades tendr\u00edan para ganarse a toda la estructura partidaria para la &#8220;tarea militar&#8221;. No fue f\u00e1cil encontrar, preparar y contar con especialistas para cada cargo, construir una gigantesca infraestructura y una log\u00edstica en cada nivel, preparar y organizar peque\u00f1as &#8220;unidades de combate&#8221; o &#8220;unidades operativas&#8221; a partir de militantes de base y luego masificar nuevas &#8220;formas de lucha&#8221; en las mayor\u00edas opositoras al r\u00e9gimen militar. En m\u00faltiples ocasiones, estas estructuras cumplieron el papel inverso, generalizando ingeniosas formas de lucha y armas caseras nacidas de la experiencia popular en el enfrentamiento con las fuerzas represivas. Indagando sobre los or\u00edgenes del TMM, localic\u00e9 a uno de sus iniciadores y del trabajo militar del partido. &#8220;Manuel&#8221; era su &#8220;chapa&#8221; m\u00e1s usada en esos tiempos. Lo encontr\u00e9 perdido en las \u00faltimas oficinas de una municipalidad perif\u00e9rica de Santiago. Seg\u00fan recuerda, todo se empez\u00f3 a organizar a fines de 1983 y comienzos de 1984, m\u00e1s o menos, con los propios &#8220;viejos&#8221; del antiguo &#8220;equipo&#8221; del partido. &#8220;En verdad, estos equipos ven\u00edan organiz\u00e1ndose y realizando acciones menores desde 1981, pero sin una estructura, eran subordinados del secretario local o regional. En todo ese tiempo no hab\u00eda una definici\u00f3n clara de tareas, y en las primeras protestas y manifestaciones, los militantes de la Jota y el partido simplemente trabajaban en todo lo que fuera posible, desde una marcha p\u00fablica hasta un cadenazo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Manuel poco a poco recuerda nombres y &#8220;chapas&#8221; de esos pioneros y el de un primer jefe en Santiago al cual nunca pude encontrar. Entre relatos siempre surgi\u00f3 el legendario Viejo Pablo, de quien Pellegrin hablaba como ejemplo del &#8220;nuevo comunista&#8221;. Manuel guarda el recuerdo de esos or\u00edgenes como un peregrinar por los regionales de la capital junto a Salvador, el especialista militar reci\u00e9n nombrado jefe del TMM a nivel nacional. Hab\u00eda que explicar, convencer, para formar grupos de combate de autodefensa, formar log\u00edstica, construir dep\u00f3sitos, fabricar armas caseras, en fin, se trababa de argumentar y descubrir el c\u00f3mo traducir de manera organizada las &#8220;nuevas formas de lucha&#8221;, la &#8220;violencia en toda la l\u00ednea&#8221; que los regionales ven\u00edan impulsando desde 1981 de acuerdo con sus propias capacidades e interpretaci\u00f3n de las orientaciones generales bajadas desde la direcci\u00f3n. El Trabajo Hacia elEj\u00e9rcito (THE) fue la menos desarrollada de estas estructuras. En la misma medida que se construye y realiza tareas semip\u00fablicas hacia las Fuerzas Armadas, fue siendo separada de la Comisi\u00f3n Militar y atendida directamente por un miembro de la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica del PC. No hemos podido establecer fechas precisas de este proceso. En su creaci\u00f3n se percib\u00eda la n\u00edtida definici\u00f3n pol\u00edtica del PC con respecto a las Fuerzas Armadas: cualquier soluci\u00f3n a la dictadura deb\u00eda ser con el Ej\u00e9rcito o con parte de \u00e9l, pero nunca en contra de \u00e9l.16 En el Informe de la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica al Pleno del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista 17 caratulado como realizado en enero de 1985, se dedica todo un cap\u00edtulo a la definici\u00f3n de esta l\u00ednea, que contiene claras definiciones y tareas cuando se\u00f1ala: Las Fuerzas Armadas &#8220;son cautivas de una &#8216;Doctrina de Seguridad Nacional&#8217; que les es ajena y las ha conducido a cometer los m\u00e1s horrendos cr\u00edmenes que se recuerden en nuestra Patria. La ca\u00edda del r\u00e9gimen no pasa por la derrota de las Fuerzas Armadas, sino que depende de c\u00f3mo las fuerzas sociales y pol\u00edticas produzcan un &#8220;quiebre&#8221; al interior de las instituciones militares&#8221;. Un cambio de actitud de las Fuerzas Armadas ser\u00e1, ante todo, resultado de un mayor ascenso en la lucha del pueblo, de una mayor presi\u00f3n de masas, de la creaci\u00f3n de una situaci\u00f3n insostenible para la dictadura. Pero no puede caber duda que ayudar\u00e1 tambi\u00e9n, en tal sentido, el trabajo espec\u00edfico y la actividad que el Partido y todo el movimiento popular realicen en direcci\u00f3n a ellas. [&#8230;] Es urgente establecer una nueva doctrina para las Fuerzas Armadas, una doctrina que sea garant\u00eda para la convivencia democr\u00e1tica de 16 A lo largo de este trabajo, tal como ocurr\u00eda en esos a\u00f1os, se emplea indistintamente &#8220;Ej\u00e9rcito&#8221; o &#8220;Fuerzas Armadas&#8221;, a pesar de conocer la estructura y funciones de cada una de las ramas de las Fuerzas Armadas. 17 Informe al Pleno del Comit\u00e9 Central del PC. Enero de 1985. Realizado en diciembre de 1984.<br \/>\nlos chilenos. Ello presupone, primero que todo, el t\u00e9rmino de la dictadura de Pinochet y la erradicaci\u00f3n de la doctrina de seguridad nacional y de todas sus consecuencias [&#8230;] nuestras ideas de democratizaci\u00f3n est\u00e1n dirigidas a la integraci\u00f3n de las Fuerzas Armadas a la vida democr\u00e1tica, a posibilitar su ligaz\u00f3n con el pueblo, a sacarlas de su papel reaccionario y opresor, a convertirlas de enemigas en amigas de sus connacionales [&#8230;] Debemos luchar para que cambien de conducta las Fuerzas Armadas. Hay que promover en ellas la conciencia de que persistir en la defensa y apoyo al actual sistema dictatorial represivo, que ha ejercido la violencia indiscriminada contra todos los chilenos, significa perseverar en el camino de la ignominia, de su descomposici\u00f3n moral y de su propia desintegraci\u00f3n. Como muchas indicaciones y partes de la Pol\u00edtica de Rebeli\u00f3n, estas orientaciones fueron elabor\u00e1ndose al mismo tiempo que se luchaba contra la dictadura. De aqu\u00ed surgen dos grandes grupos de misiones hacia las FFAA; una es de car\u00e1cter pol\u00edtico-ideol\u00f3gica y la otra de tipo combativo militar. En esta \u00faltima se estimul\u00f3 y orient\u00f3 el uso de la fuerza y el combate paramilitar, desplegado en acciones masivas en paros y protestas, as\u00ed como acciones armadas dirigidas principalmente contra las fuerzas represivas. Estas &#8220;misiones combativas&#8221; eran propias de las otras dos direcciones del aparato militar del partido, el TMM y el FPMR. La otra misi\u00f3n contiene la l\u00ednea de trabajo para esta estructura del THE; es una labor de car\u00e1cter pol\u00edtico-ideol\u00f3gica, de propaganda, de convencimiento que tiene estrecha relaci\u00f3n con la definici\u00f3n hecha de las FFAA. La Rebeli\u00f3n no ser\u00eda contra todas las FFAA, se contaba en teor\u00eda con parte de ellas, con su quiebre, o, en el peor de los casos, con su neutralizaci\u00f3n pol\u00edtica. A nivel nacional exist\u00eda una direcci\u00f3n del THE, una comisi\u00f3n de trabajo hacia las Fuerzas Armadas que deb\u00eda dirigir esta actividad en todo el partido a trav\u00e9s de un encargado en cada Comit\u00e9 Regional y un activista en cada Comit\u00e9 Local. Las labores de tipo pol\u00edtico hacia los militares eran supuestamente para todos los militantes con v\u00ednculos y espacios de contacto con las Fuerzas Armadas. En consecuencia, con su misi\u00f3n pol\u00edtico-propagand\u00edstica, el THE pose\u00eda estructuras de difusi\u00f3n y un equipo creativo de guerra sicol\u00f3gica a nivel central. Tambi\u00e9n contaba con un equipo de atenci\u00f3n a uniformados en retiro y en activo. Queda la percepci\u00f3n, y as\u00ed lo sent\u00edan algunos cuadros de direcci\u00f3n de las otras estructuras militares del PC, que el THE era el &#8220;hermano menor&#8221; de la tr\u00edada. No parec\u00eda ser direcci\u00f3n principal de la Comisi\u00f3n Militar, reflej\u00e1ndose aqu\u00ed otro de los &#8220;acentos&#8221; que se pon\u00edan al implementar los contenidos de la Pol\u00edtica de Rebeli\u00f3n. Como era de esperar, otros cuadros de direcci\u00f3n apostaban a este trabajo como fundamental en la pol\u00edtica militar del PC.<br \/>\nA mediados de 1986, el THE estaba lejos a\u00fan de consolidarse como una estructura nacional, padec\u00eda de una carencia cr\u00f3nica de cuadros intermedios de direcci\u00f3n. Su denominaci\u00f3n conspirativa: &#8220;Clar\u00edn&#8221;. La Fuerza Militar Propia es una organizaci\u00f3n del PC de car\u00e1cter nacional. Naci\u00f3 con el prop\u00f3sito de transformarse en el &#8220;brazo armado del pueblo&#8221; y tuvo un largo proceso de gestaci\u00f3n que comenz\u00f3 en 1980. En diciembre de 1983 adopt\u00f3 el nombre de Frente Patri\u00f3tico Manuel Rodr\u00edguez pero sigui\u00f3 siendo una organizaci\u00f3n plena y totalmente del PC,[<strong>18<\/strong> aunque desde el inicio qued\u00f3 establecido que no reconocer\u00eda p\u00fablicamente su pertenencia a \u00e9ste. &#8220;Autonom\u00eda&#8221; era su car\u00e1cter pol\u00edtico y organizativo principal. Sebasti\u00e1n se\u00f1ala algunas razones de esta decisi\u00f3n: &#8220;Despu\u00e9s de muchas discusiones, la direcci\u00f3n lo decidi\u00f3 as\u00ed por el peligro que representaba para el partido; era una medida de protecci\u00f3n tomada por un partido demasiado conocido, demasiado p\u00fablico; se buscaba dar fuerzas a la pol\u00edtica del partido pero desde afuera&#8221;. Ra\u00fal Pellegrin fue su jefe m\u00e1ximo e hist\u00f3rico, quien a su vez era el tercer integrante de la mencionada Comisi\u00f3n Militar. Se trataba de crear una organizaci\u00f3n con capacidad t\u00e9cnico-militar para enfrentarse a los aparatos represivos en su mismo terreno, que pusiera coto a la absoluta impunidad y alevos\u00eda con que \u00e9stos operaban ante poblaciones inermes. La lucha armada ser\u00eda su forma principal de enfrentamiento, pero jam\u00e1s se concibi\u00f3 construir un tipo de fuerzas armadas paralelas, enfrentadas de igual a igual con el ej\u00e9rcito. Constantemente se reiter\u00f3 que el FPMR era un apoyo a la lucha de masas, no la sustitu\u00eda. En la lucha de masas era donde realmente gravitaba la posibilidad de derrotar al dictador. El surgimiento y el accionar inmediato del FPMR gener\u00f3 todo tipo de reacciones en la direcci\u00f3n comunista. Una cosa fue lo que en un principio se pens\u00f3 y otra lo que se produjo en la realidad. Por primera vez en su historia, el PC contaba, aunque de forma encubierta, con una organizaci\u00f3n que emplear\u00eda abiertamente las formas armadas de lucha. Tanto los temores y reticencias como los buenos augurios, en muy poco tiempo quedaron sobrepasados con creces. El FPMR no solo sorprendi\u00f3 a la dictadura y a sus aparatos represivos, tambi\u00e9n fue toda una revelaci\u00f3n para la direcci\u00f3n del PC. La vertiginosa y compleja din\u00e1mica de los acontecimientos en esos &#8220;a\u00f1os urgentes&#8221;, como alguien los llam\u00f3, demostr\u00f3 muy pronto que era [18 Muchos a\u00f1os despu\u00e9s de todos estos acontecimientos, tanto Luis Corval\u00e1n en sus memorias (p\u00e1g. 298) como Gladys Mar\u00edn en su \u00faltimo libro Testimonios, La vidaeshoy (p\u00e1g. 170) segu\u00edan sosteniendo una suerte de v\u00ednculo relativo con el FPMR, distorsionando su origen y composici\u00f3n militante. En adelante precisaremos detalles de esta pertenencia.]<br \/>\nimposible manejar con diligencia la complejidad, simultaneidad y urgencia de las tareas del momento, que adem\u00e1s experimentaron un incre\u00edble crecimiento. Desde la &#8220;lejana&#8221; Comisi\u00f3n Militar era imposible manejarlo todo y responder con prontitud a cada problema surgido desde los territorios. Por a\u00f1adidura, este jefe nacional, para solucionar conflictos de cierta importancia, deb\u00eda reunirse antes con la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica, donde radicaba la m\u00e1xima autoridad del PC. Todo en medio de una labor clandestina y constantemente perseguida por los aparatos represivos. Por ese motivo, a fines de 1985, con el prop\u00f3sito de agilizar, optimizar y unificar la direcci\u00f3n, se decidi\u00f3 unir los mandos pol\u00edticos y militares en un &#8220;Mando Zonal&#8221;, en cada una de las tres principales ciudades del pa\u00eds, Santiago, Concepci\u00f3n y Valpara\u00edso. Su misi\u00f3n principal era planificar, organizar y conducir la pol\u00edtica de Rebeli\u00f3n Popular del partido en cada una de estas ciudades. De esta manera se intentaba solucionar las contradicciones crecientes ante las distintas interpretaciones del contenido militar de la Rebeli\u00f3n Popular. En este &#8220;Mando Zonal&#8221; (MZ), por primera vez se unificaban en un eslab\u00f3n intermedio los tres componentes del aparato militar con la estructura tradicional del partido. El Jefe del Mando Zonal era un cargo eminentemente pol\u00edtico designado por la m\u00e1xima direcci\u00f3n del PC, y a \u00e9l se le subordinaban los representantes de las estructuras militares y pol\u00edticas. El Jefe del Mando Zonal respond\u00eda directamente a la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica del PC. * * * Semanas previas al paro del 2 y 3 de julio de 1986, el Mando Zonal de Santiago se reuni\u00f3 en una casa de la Comuna de La Reina. Por primera vez, la Regi\u00f3n Metropolitana -donde la ciudad capital jugaba el papel principal- planificaba, organizaba y dirig\u00eda de manera centralizada todo el quehacer para antes, durante y despu\u00e9s de esas jornadas. Su mirada deb\u00eda abarcar todo lo que los comunistas pudieran hacer o influir en Santiago y sus alrededores a fin de cumplir la &#8220;misi\u00f3n&#8221; o &#8220;tarea&#8221;, que, en julio de 1986, era &#8220;paralizar la capital&#8221;. Al comenzar la reuni\u00f3n, V\u00edctor19 abri\u00f3 un mapa de la ciudad lleno de s\u00edmbolos y flechas con sentido de movimiento. Al jefe del MZ, un conocido dirigente que no era especialista en asuntos militares, le cost\u00f3 a primera vista entender todo ese simbolismo. V\u00edctor, que era jefe del Trabajo Militar de Masas del PC para Santiago, explicaba con diligencia su contenido. En el mapa y en documento anexo estaban detalladas las propuestas de tareas para cada uno de los doce comit\u00e9s regionales en que se divid\u00eda la Regi\u00f3n Metropolitana. Cada comit\u00e9 aparec\u00eda sobre su territorio con un [<strong>19<\/strong> V\u00edctor, oficial especialista en artiller\u00eda, Ren\u00e9 en Nicaragua, fue el jefe del TMM del PC en Santiago desde su fundaci\u00f3n hasta julio de 1987. Particip\u00f3 activamente en la reconstrucci\u00f3n de estos hechos.] \u00a0nombre en clave escrito en ordenados y grandes r\u00f3tulos: Jaspe, Rub\u00ed, Martillo y otros m\u00e1s, recuerda V\u00edctor, y se sorprende por la frescura con que afloran los nombres de ficci\u00f3n. La elaboraci\u00f3n del plan general del Mando Zonal no era antojadiza ni fruto de in\u00fatil voluntarismo, era el resultado de una experiencia acumulada desde la primera protesta popular en mayo de 1983 y de las particulares comprobaciones que hac\u00eda en el terreno Ignacio, jefe del Trabajo Militar de Masas de la Juventud Comunista para Santiago. En las Juventudes Comunistas, se reproduc\u00edan exactamente las mismas estructuras que en el Partido. Exist\u00eda una singularidad, la juventud ten\u00eda formado un Comit\u00e9 Regional con militantes de todo el estudiantado secundario y universitario que no correspond\u00eda a una concepci\u00f3n territorial como el resto. Los comit\u00e9s regionales de la capital y del pa\u00eds pose\u00edan varios focos poblacionales principales y otros cuantos de car\u00e1cter secundario. -Era una concepci\u00f3n territorial de la lucha -enfatiza V\u00edctor-. En el Regional radicaba toda la fuerza y capacidad de organizaci\u00f3n que pose\u00eda el partido. Se instaba al sentido de propiedad y responsabilidad territorial de cada secretario. La gran mayor\u00eda de ellos conoc\u00eda profundamente sus territorios y esto se deb\u00eda reproducir hacia abajo con cada uno de los secretarios locales, que respond\u00edan por territorios m\u00e1s peque\u00f1os. &#8220;Cada uno de los secretarios regionales ten\u00eda un encargado del Trabajo Militar de Masas, que en muchos casos fueron su principal apoyo para cumplir con tantas tareas que ten\u00edan en esos a\u00f1os, y empujaban las misiones militares sin ninguna contradicci\u00f3n. Claro que no en todos los regionales suced\u00eda igual&#8221;. Esta aparente complejidad org\u00e1nica nunca fue un conflicto para los comunistas, el problema ven\u00eda de la mano con su propio dise\u00f1o. Las orientaciones, tareas, misiones, indicaciones y los inevitables \u00e9nfasis en cada una de ellas &#8220;bajaban&#8221; por dos direcciones paralelas. &#8220;V\u00eda Uno&#8221; le llamaban a la principal y tradicional f\u00f3rmula de direcci\u00f3n pol\u00edtica en la estructura partidista, y &#8220;v\u00eda militar&#8221; a la que proced\u00eda de los jefes o encargados militares de cada una de las estructuras del partido. La tradicional pir\u00e1mide de organizaci\u00f3n terminaba en su base en innumerables &#8220;c\u00e9lulas&#8221; de militantes distribuidos por todo el territorio, aunque en muchos lugares, como industrias, reparticiones de diferente \u00edndole o en los mismos focos poblacionales pod\u00eda apenas existir un solo militante comunista. &#8220;Con esto bastaba para llegar con la orientaci\u00f3n recuerda V\u00edctor-, aunque en muchas ocasiones se organizaban peque\u00f1as unidades operativas a las que les asignaban una tarea especial en ocasi\u00f3n de las protestas.<br \/>\nV\u00edctor asegura que Pablo fue uno de los cuatro primeros especialistas militares que ocup\u00f3 la responsabilidad de encargado del TMM en un Comit\u00e9 Regional de Santiago; los dem\u00e1s eran cuadros de los antiguos grupos de autodefensa del PC, algunos de ellos preparados en cursos de seis meses en Cuba. Los primeros meses mantuvieron a Pablo al margen de la direcci\u00f3n pol\u00edtica del regional, pero tiempo despu\u00e9s lleg\u00f3 a ser imprescindible y junto a su secretario regional form\u00f3 una dupla insustituible que influy\u00f3 decisivamente en los acontecimientos pol\u00edticos y paramilitares de su territorio, al menos as\u00ed lo recuerda el jefe del TMM de la capital. Pablo se fue a vivir al mismo Pudahuel, que era centro de su Regional. Al mirar el mapa de Santiago lleno de trazos multicolores, cualquiera se percataba de que la mayor\u00eda de los barrios emblem\u00e1ticos en la lucha contra la dictadura estaban concentrados en la zona sur y en el poniente de la capital. Arterias principales como Am\u00e9rico Vespucio, Vicu\u00f1a Mackenna, Gran Avenida y San Pablo ten\u00edan innumerables s\u00edmbolos que indicaban cortes y barricadas, responsabilidad de focos poblacionales que ten\u00edan por misi\u00f3n lograr ser en esos d\u00edas &#8220;territorios liberados&#8221;. El MZ sab\u00eda de la especial importancia que ten\u00eda este paro nacional y protesta nacional de julio de 1986. Despu\u00e9s de tres a\u00f1os de experiencias en enfrentamiento y lucha popular, desde la primera Jornada de Protesta Nacional en mayo de 1983, todos eran testigos del desarrollo ascendente de los enfrentamientos. En esta oportunidad los combatientes y pobladores deb\u00edan salir y terminar con esa especie de &#8220;enclaustramiento&#8221; que ocurr\u00eda al tomarse la poblaci\u00f3n por dos o tres d\u00edas, situaci\u00f3n que la polic\u00eda y el r\u00e9gimen pod\u00edan resistir. En los focos poblacionales m\u00e1s decididos y organizados, se pretend\u00eda, como misi\u00f3n principal, &#8220;mantener liberados sus territorios y salir a cortar una o m\u00e1s arterias principales y avenidas con barricadas capaces de resistir el embate de las fuerzas represivas el mayor tiempo posible. San Pablo, Maip\u00fa y Cerrillos en el poniente; Dorsal y Recoleta en el norte; Grecia y Macul en el oriente&#8221;, se\u00f1ala V\u00edctor algunos nombres de manera r\u00e1pida recordando con gran facilidad. No eran de poca importancia las tareas de paralizaci\u00f3n de la locomoci\u00f3n colectiva, instituciones diversas o industrias, donde los encargados del trabajo sindical cumpl\u00edan el papel principal. En ese entonces, Andr\u00e9s [<strong>20<\/strong> ocupaba la responsabilidad como segundo jefe nacional del TMM, y 20 Andr\u00e9s, oficial del PC, pionero en el origen de la Tarea Militar del PC, destacado en la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica del tema militar entre estos especialistas.]\u00a0asegura que donde mayor resistencia encontr\u00f3 para incorporar las nuevas formas de combate proclamadas por el PC, fue en los dirigentes sindicales. &#8220;El TMM -precisa- ten\u00eda poca o ninguna influencia en los obreros a trav\u00e9s de sus organizaciones sindicales&#8221;. En sectores industriales, servicios, instituciones administrativas, educaci\u00f3n, salud, construcci\u00f3n, etc\u00e9tera, exist\u00edan c\u00e9lulas de militantes comunistas, pero hacia 1986 -con excepciones-, el PC a\u00fan estaba lejos de lograr la organizaci\u00f3n de grupos operativos en cada uno de ellos, para buscar con nuevos m\u00e9todos la paralizaci\u00f3n empleando sabotajes incruentos de car\u00e1cter miliciano como insist\u00edan los dirigentes del TMM a nivel nacional. En esos sectores, asegura Andr\u00e9s, era donde mayor arraigo ten\u00eda la idea de que las acciones de masas no pod\u00edan ser armadas ni de un car\u00e1cter violento ajenas a las luchas tradicionales de la clase obrera; por consecuencia, insist\u00edan algunos dirigentes sindicales, cualquier acci\u00f3n de este tipo era en s\u00ed misma contraria a la lucha de masas. Sobre estos sabotajes novedosos e incruentos, V\u00edctor aclara: -Aunque se hicieron, estuvimos muy lejos de generalizarlos. El trabajador, el obrero, prefer\u00eda manifestarse peleando en su \u00e1rea poblacional. Nunca pudimos superar el temor a la p\u00e9rdida del trabajo ni entendimos en ese momento los profundos cambios que se hab\u00edan producido en el campo laboral. En verdad, creo que no tuvimos tiempo. Ignacio, jefe del Trabajo Militar de Masas de las Juventudes Comunistas en Santiago, sin ser un especialista en cuestiones militares, conoc\u00eda cada detalle del plan para el dos y tres de julio. Sus temerarios recorridos por los principales focos de resistencia en un viejo veh\u00edculo de los arriesgados &#8220;ayudistas y colaboradores&#8221;, sorteando calles y avenidas cortadas &#8220;de verdad&#8221;, permitieron precisar en el mapa los informes de las estructuras regionales. &#8220;Yo verificaba personalmente en el terreno las tareas planteadas y su cumplimiento&#8221;. Ignacio sab\u00eda que algunos secretarios &#8220;inflaban&#8221; resultados de tareas cumplidas21. Todos los militantes del PC deb\u00edan participar en los preparativos de las protestas seg\u00fan las tareas asignadas -en sindicatos industriales, instituciones p\u00fablicas, con los choferes de locomoci\u00f3n colectiva, comercio, entre otros-, pero quienes peleaban al pie de la barricada eran principalmente los miembros de la Jota, los &#8220;jotosos&#8221;. &#8220;Como jefe del TMM de la Jota -asegura Ignacio-, nunca tuve contradicciones a la hora de impulsar las tareas de car\u00e1cter paramilitar. Los secretarios regionales de la Jota junto a su &#8220;mensaje&#8221; impulsaban sin problemas todas las tareas por igual&#8221;. [<strong>21<\/strong> &#8220;Inflar o inflar globos&#8221;, se le llamaba a entregar informes irreales, abultados con datos ficticios.]<\/p>\n<p dir=\"ltr\">A esas alturas de la lucha contra la dictadura, ya exist\u00edan las Milicias Rodriguistas, la m\u00e1s nueva organizaci\u00f3n paramilitar de masas, una creaci\u00f3n del PC a partir de la experiencia en las primeras protestas y del prestigio del FPMR. Exist\u00edan solo en barrios populares y algunas en centros estudiantiles; las dirig\u00edan indistintamente y con no pocas contradicciones dirigentes poblacionales comunistas o jefes menores del Frente. Agrupaban casi exclusivamente a j\u00f3venes, la gran mayor\u00eda sin militancia pol\u00edtica, aunque se pod\u00eda ser miliciano y militar en cualquiera de las m\u00faltiples organizaciones opositoras a la dictadura. La \u00fanica condici\u00f3n para pertenecer a ellas era tener voluntad de combatir contra los \u00f3rganos represivos. Por su car\u00e1cter miliciano, eran los que asum\u00edan todas las tareas que planteaba el TMM; eran de barricadas, piedras, hondas y bombas molotov. Cavaban zanjas, juntaban recursos donados por vecinos, preparaban los neum\u00e1ticos viejos, manten\u00edan la hoguera encendida, hac\u00edan guardia y combat\u00edan con tes\u00f3n queriendo emular al Frente Patri\u00f3tico Manuel Rodr\u00edguez, del que hab\u00edan adoptado el nombre. Aunque en 1986 estas milicias ya eran significativas, estaban lejos de agrupar a todos los j\u00f3venes que combat\u00edan en los barrios populares. Segu\u00eda existiendo una masa protagonista de otras organizaciones tradicionales de la izquierda chilena, como los innumerables grupos socialistas, los pertenecientes al legendario Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), y no era extra\u00f1o encontrar algunos del Partido Dem\u00f3crata Cristiano. Pero un n\u00famero considerable de j\u00f3venes que se sumaron al combate nunca perteneci\u00f3 a org\u00e1nica alguna. Los pocos periodistas extranjeros que por esos a\u00f1os se aventuraban a personarse en alg\u00fan acto pol\u00edtico en las poblaciones o incluso en los cl\u00e1sicos actos centrales convocados para el Primero de Mayo, raras veces pudieron distinguir tal diversidad de organizaciones y, mucho menos, descifrar tantos nombres y siglas en centenares de carteles. En la reuni\u00f3n del Mando Zonal en La Reina tambi\u00e9n participaba el jefe del FPMR para la capital. En los pocos a\u00f1os de existencia de esta estructura de mando, el miembro del Frente fue el cargo de mayor inestabilidad por detenci\u00f3n, persecuci\u00f3n o muerte de la persona designada. Esta misma realidad del Mando Zonal de Santiago se repiti\u00f3 con evidentes particularidades en Valpara\u00edso y Concepci\u00f3n. Entre sus numerosas diferencias, destacaban las caracter\u00edsticas de las ciudades, el nivel organizativo alcanzado, la experiencia y las cantidades de cuadros destinados profesionalmente a esas estructuras. La prensa de la \u00e9poca muestra un alto nivel de enfrentamientos poblacionales y lucha antidictatorial en estas dos grandes ciudades, pero las magnitudes y peso sustancial radicaban en la capital. Para la direcci\u00f3n del PC y su Comisi\u00f3n Militar, la direcci\u00f3n principal de su trabajo segu\u00eda siendo eminentemente urbana y centralista. Al resto de las ciudades con determinada relevancia las dirig\u00eda con la cl\u00e1sica estructura de comit\u00e9s regionales con sus correspondientes comit\u00e9s locales.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\n<p dir=\"ltr\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo 2 del libro &#8220;De la rebeli\u00f3n popular a la sublevaci\u00f3n imaginada. Antecedentes en la historia pol\u00edtica y militar del Partido Comunista de Chile y el FPMR 1973-1990&#8221;. pp.18-30. Autor:\u00a0Luis Rojas Nu\u00f1ez En ese julio de 1986, a\u00fan no se cumpl\u00edan seis a\u00f1os desde que<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":651,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[276,277,275,278],"class_list":["post-650","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-del-movimiento-comunista","tag-chile","tag-clandestinidad","tag-fpmr","tag-violencia-revolucionaria"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=650"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/650\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":653,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/650\/revisions\/653"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}