{"id":7014,"date":"2025-02-16T21:12:19","date_gmt":"2025-02-17T03:12:19","guid":{"rendered":"https:\/\/elmachete.mx\/?p=7014"},"modified":"2025-02-16T21:14:55","modified_gmt":"2025-02-17T03:14:55","slug":"por-que-conmemorar-la-batalla-de-stalingrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2025\/02\/16\/por-que-conmemorar-la-batalla-de-stalingrado\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 conmemorar la batalla de Stalingrado?"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"278\" height=\"181\" src=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/descarga2949234254338927506.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-7012\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/descarga2949234254338927506.webp 278w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/descarga2949234254338927506-50x33.webp 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Por: Jes\u00fas Ram\u00edrez Gamboa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">El pasado 2 de febrero se cumplieron ochenta y dos a\u00f1os de la victoria del Ej\u00e9rcito Rojo sobre los ej\u00e9rcitos de la Alemania nazi y de sus aliados fascistas en la ciudad de Stalingrado. Tras siete meses de cruentos combates callejeros que pusieron al l\u00edmite a los soldados de uno y otro bando, tras m\u00e1s dos millones de bajas entre soldados sovi\u00e9ticos, nazis y civiles, las tropas fascistas se rindieron ante el poder\u00edo del Ej\u00e9rcito Rojo. La batalla de Stalingrado, considerada la batalla m\u00e1s sangrienta en la historia de la Humanidad, marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n en la Segunda Guerra Mundial. Su resultado se hizo sentir en todo el mundo; ni siquiera la m\u00e1quina propagand\u00edstica nazi pudo esconder la derrota y se decretaron tres d\u00edas de luto en Alemania; Pablo Neruda le escribi\u00f3 dos poemas a la ciudad, y la Alemania nazi nunca pudo volver a recuperar la iniciativa que tuvo durante los primeros a\u00f1os de la guerra. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica sali\u00f3 fortalecida de Stalingrado, y comenzar\u00eda a acumular una victoria tras otra sobre el enemigo fascista hasta que, dos a\u00f1os despu\u00e9s del triunfo en Stalingrado y tras haber liberado a media Europa de las garras del nazismo, la bandera de la hoz y el martillo por fin onde\u00f3 sobre el Reichstag en una Berl\u00edn arrasada por las bombas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\"><br>Hoy, sin embargo, los documentales hist\u00f3ricos pintan al D\u00eda D, la invasi\u00f3n anfibia de la Francia ocupada por parte de los aliados ingleses y estadounidenses, como el verdadero punto de inflexi\u00f3n de la guerra; se ceban reconstruyendo la batalla de Stalingrado como un mero pulso entre dos dictadores sanguinarios y enfermos de poder. Bajo el paradigma anti-Stalin, incluso el nombre mismo de la ciudad es tomado como evidencia de la supuesta megaloman\u00eda de Stalin, y se dice que el otro megal\u00f3mano de la guerra, Hitler, ansiaba tomar la ciudad nombrada tras el l\u00edder sovi\u00e9tico s\u00f3lo porque s\u00ed; todo esto en lugar de mostrar que Stalingrado formaba parte del camino que los nazis habr\u00edan de tomar para hacerse con el petr\u00f3leo del C\u00e1ucaso y as\u00ed poder mantener su esfuerzo b\u00e9lico. La ciudad hoy ya ni siquiera se llama Stalingrado; se rebautiz\u00f3 como Volgogrado en 1961, en el contexto de la desestalinizaci\u00f3n llevado a cabo por la camarilla revisionista de Nikita Khruschev. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica ya no existe. \u00bfPor qu\u00e9 tendr\u00edamos que conmemorar la batalla de Stalingrado?<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">La principal respuesta es que la batalla de Stalingrado, y los triunfos de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y sus aliados partisanos en los pa\u00edses ocupados por el Tercer Reich, nos recuerdan la superioridad del sistema socialista frente al fascismo, esa dictadura descarada de los peores elementos del capital financiero. Baste un ejemplo: al inicio de la invasi\u00f3n nazi, entre julio y noviembre de 1941, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica movi\u00f3 cerca de 1,500 industrias clave al este de los Urales, Asia central y Siberia, lejos del frente donde los nazis arrasaban con todo a su paso. De este \u00e9pico movimiento (eso s\u00ed, no exento de problemas), nada se dice en los documentales y productos de divulgaci\u00f3n hist\u00f3rica. Pero la reorganizaci\u00f3n de la industria pesada fue, en \u00faltima instancia, lo que le permiti\u00f3 a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica resistir el embate fascista pese a las dolorosas derrotas de 1941 y 1942. Esto hizo que no parasen de llegar provisiones, municiones y armamento desde el otro lado del pa\u00eds; en contraste, la cadena de suministro de la Wehrmacht y sus aliados se revel\u00f3 pronto como d\u00e9bil y vulnerable.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Sin embargo, hay otra raz\u00f3n por la que conmemorar la batalla de Stalingrado. En estos d\u00edas en que el fantasma del fascismo se agita de nuevo en Europa y en Estados Unidos; cuando en el horizonte se asoman los indicios de una nueva guerra imperialista entre potencias, espoleadas por los oligarcas del capital financiero; ahora que en cada pa\u00eds parecen cobrar fuerza los movimientos nacionalistas y ultraderechistas; mientras se hace obvio que la socialdemocracia y sus fallos no tardar\u00e1n en dar paso a una nueva oleada de gobiernos reaccionarios; ahora m\u00e1s que nunca, los trabajadores de todo el mundo hemos de conmemorar la batalla de Stalingrado porque es recordatorio de una cosa muy sencilla.<br>Ya les ganamos una vez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 2 de febrero se cumplieron ochenta y dos a\u00f1os de la victoria del Ej\u00e9rcito Rojo sobre los ej\u00e9rcitos de la Alemania nazi y de sus aliados fascistas en la ciudad de Stalingrado.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7013,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5,6,734,14,16],"tags":[],"class_list":["post-7014","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-elmachete","category-machete_historico","category-internacional","category-mci","category-politica-1"],"wppr_data":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7014"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7015,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7014\/revisions\/7015"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7013"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}