{"id":812,"date":"2016-12-17T00:21:44","date_gmt":"2016-12-17T00:21:44","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=812"},"modified":"2016-12-17T00:21:44","modified_gmt":"2016-12-17T00:21:44","slug":"los-primeros-pasos-del-comunismo-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2016\/12\/17\/los-primeros-pasos-del-comunismo-en-mexico\/","title":{"rendered":"Los primeros pasos del comunismo en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-813\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/11011929b-300x189.jpg\" alt=\"11011929b\" width=\"300\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/11011929b-300x189.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/11011929b-50x32.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/11011929b.jpg 576w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><strong>Federico Pi\u00f1a Arce<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De la utop\u00eda a la realidad.<\/strong><\/p>\n<p>El surgimiento del modo de producci\u00f3n capitalista a partir de la primera revoluci\u00f3n industrial, b\u00e1sicamente en Inglaterra, a fines del siglo XVIII y principios del XIX, est\u00e1 intr\u00ednsecamente ligado al surgimiento del proletariado, de la clase obrera.\u00a0 Los campesinos medianos y sobre todo los pobres, son obligados a vender sus tierras a la nueva clase terrateniente que tiene un pie sobre el campo y otro sobre las nuevas industrias textiles asociadas a las m\u00e1quinas de vapor. Los que se niegan a vender sus tierras, simplemente son despojados de ellas y obligados a ir a las ciudades a buscar empleos en esas industrias, porque ellas necesitan mano de obra, sobre todo mano de obra barata.<\/p>\n<p>As\u00ed, una masa humana comienza a poblar las ciudades en donde se asientan los nuevos centros de producci\u00f3n. Ah\u00ed, son obligados a recibir sueldos miserables y a sobrevivir en condiciones infrahumanas. \u00a0Poco a poco, estos hombres, mujeres e incluso ni\u00f1os forman las filas de un nuevo agente social: el proletariado.<\/p>\n<p>Surgen as\u00ed los polos que determinar\u00e1n el desarrollo de las sociedades, surgen tambi\u00e9n las grandes contradicciones sociales y econ\u00f3micas que marcan el perfil de la explotaci\u00f3n. El trabajo es m\u00e1s productivo y las sociedades m\u00e1s ricas, sobre todo y especialmente las due\u00f1as de las f\u00e1bricas y de grandes extensiones de propiedad rural, es decir la nueva clase de la burgues\u00eda, que se apropia con salvajismo y derramando sangre, de todo lo que implique ganancia y productividad. Pero para los nuevos proletarios este nuevo modo de producci\u00f3n s\u00f3lo significa explotaci\u00f3n, miseria, hambre, subsistencia en condiciones infrahumanas, obligados a vivir hacinados en barracas, obligados a vender su fuerza de trabajo bajo las condiciones que \u00a0imponen los nuevos amos, y si no aceptan \u00e9stas, son perseguidos, encarcelados o, incluso acusados de mendigar y colgados o pasados a cuchillo.<\/p>\n<p>Los nuevos proletarios tardaron mucho tiempo en darse cuenta de su situaci\u00f3n. Hubo intentos por rebelarse de la explotaci\u00f3n, la miseria y el hambre, pero eran hechos aislados, producto de la desesperaci\u00f3n y no del an\u00e1lisis consciente de su situaci\u00f3n de despose\u00eddos y explotados. Surgieron los primeros intentos que podr\u00edamos ubicar en tres tipos: quienes quer\u00edan destruir las nuevas m\u00e1quinas, ya que ve\u00edan en ellas la ra\u00edz de sus males; quienes trataban de convencer a los nuevos amos de que disminuyera el salvajismo con el que operaban; y quienes se organizaban para acabar f\u00edsicamente con los burgueses, con los nuevos amos, con los patrones, porque matando a cada uno de ellos se acabar\u00eda la explotaci\u00f3n. Estos dos \u00faltimos fueron los que influyeron decisivamente entre los nuevos proletarios.<\/p>\n<p>Los primeros socialistas se dividieron en dos campos, los que trataban de reformar el sistema, pero manteni\u00e9ndolo, a trav\u00e9s de planes, de t\u00e1cticas, de consignas y sue\u00f1os, imaginando sistemas en los que la convivencia entre amos y explotados ser\u00eda posible. Proponiendo condiciones de trabajo m\u00e1s benignas, pero manteniendo la explotaci\u00f3n. O bien, imaginando comunidades en donde los obreros vivir\u00edan felices despu\u00e9s de dejar plusval\u00eda al patr\u00f3n en las f\u00e1bricas. Estos hombres proyectaron y propusieron \u00a0sociedades de armon\u00eda en amplia escala, basadas en la asociaci\u00f3n y la cooperaci\u00f3n voluntaria, tanto en la producci\u00f3n como en el consumo, en la organizaci\u00f3n del trabajo y en la convivencia en grandes conjuntos de viviendas.<\/p>\n<p>Para la formaci\u00f3n de las comunidades, falanges o falansterios propusieron un modelo determinando el n\u00famero de habitantes, con reglas para el orden interno y con condiciones de equilibrio entre las comunidades. Sus ideas y propuestas para la armon\u00eda social basada en la asociaci\u00f3n tuvieron notable presencia, partidarios y difusores en M\u00e9xico, como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Con la aparici\u00f3n del Manifiesto del Partido Comunista en 1848, elaborado por Carlos Marx y Federico Engels, el movimiento obrero pasa a una nueva etapa. Accede a bases cient\u00edficas para su organizaci\u00f3n y lucha futura, se centran los an\u00e1lisis en temas como la explotaci\u00f3n, la ganancia, la plusval\u00eda, la enajenaci\u00f3n, la apropiaci\u00f3n del valor por parte de los due\u00f1os de las m\u00e1quinas. Ahora ya no se trata de fundar comunidades arm\u00f3nicas en las que los explotados curar\u00e1n sus heridas, ni sue\u00f1os fant\u00e1sticos de reformas sociales para hacer que el sistema de explotaci\u00f3n fuese m\u00e1s benigno. Ahora se demostraban las verdaderas entra\u00f1as de la explotaci\u00f3n, el papel que cada clase jugaba en \u00e9l, en las ra\u00edces de la apropiaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, en el papel te\u00f3rico, social y pol\u00edtico del proletariado como una nueva fuerza que engendraba un nuevo sistema, uno que terminar\u00e1 con la explotaci\u00f3n, que permitiera la organizaci\u00f3n social en libertad, sin amos, ni esclavos, sin due\u00f1os, ni vasallos.<\/p>\n<p>Surge la teor\u00eda del comunismo como una etapa hist\u00f3rica necesaria y alcanzable, en la que los proletarios y las masas trabajadores ser\u00edan due\u00f1as de su destino, sin contradicciones sociales, sin explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, surge el socialismo cient\u00edfico, la base te\u00f3rica para lograr una sociedad comunista, y con la teor\u00eda surgen las organizaciones pol\u00edticas de los obreros, sus partidos, sus ligas.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La utop\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>A lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII y durante los primeros a\u00f1os del siglo XIX, la inexistencia de una base de an\u00e1lisis cient\u00edfico de la realidad, del conocimiento preciso del sistema de explotaci\u00f3n, permiti\u00f3 que los sue\u00f1os ut\u00f3picos de redentores sociales dirigieran los anhelos libertarios de los primeros proletarios. Sus organizaciones originales buscaban, primero, la protecci\u00f3n contra los excesos de los patrones, despu\u00e9s, los m\u00e1s avanzados, ciertas nociones de cambios, de buscar caminos para que sus condiciones de miseria, hambre y marginaci\u00f3n cambiaran.<\/p>\n<p>En los llamados \u201csocialistas ut\u00f3picos\u201d del siglo XIX, hubo influencias de las ideas de la Ilustraci\u00f3n y de la revoluci\u00f3n francesa, aunque lo que los caracterizaba es su posici\u00f3n cr\u00edtica de la industrializaci\u00f3n capitalista y sus negativas consecuencias sociales; los utopistas no se limitan a la cr\u00edtica de la sociedad y a la exposici\u00f3n de sus ideales sino que buscan caminos y proyectos pol\u00edticos y econ\u00f3micos para hacerlos realidad; ven las posibilidades de progreso social y humano del desarrollo t\u00e9cnico industrial, analizan y proponen mecanismos de organizaci\u00f3n social para mejorar la vida de los trabajadores con armon\u00eda, cooperaci\u00f3n, justicia y paz, pero siempre en los marcos del sistema burgu\u00e9s. El camino para llegar que proponen para llegar a una sociedad ideal, humana, cooperativa, solidaria, pero dentro del sistema de explotaci\u00f3n capitalista es ut\u00f3pico.<\/p>\n<p>Poco a poco, estas ideas, digamos rom\u00e1nticas, pero sin ninguna base cient\u00edfica en que se apoyar\u00e1n, dan paso a la desesperaci\u00f3n. Grupos cada vez m\u00e1s importantes de organizaciones obreras abrazan las ideas de quienes, si bien persegu\u00edan una sociedad diferente, su objetivo se centraba en destruir el estado de cosas, junto con las instituciones que la burgues\u00eda hab\u00eda creado para protegerlos, entre ellas el aparato de Estado. El anarquismo y los sue\u00f1os de la utop\u00eda, fueron los primeros intentos del movimiento obrero, primero para organizarse y despu\u00e9s para luchar contra el orden burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Importantes movimientos revolucionarios, como la revoluci\u00f3n europea de 1848, y la Comuna de Par\u00eds, que fue su punto culminante, fueron encabezados por dirigentes obreros que tomaban sus lecturas y lecciones de los utopistas o de los anarquistas. Charles Fourier, Roberto Owen, Saint Simon, Etienne Cabet, entre los primeros fueron los m\u00e1s influyentes, y sobre todo Pierre Joseph Proudhon, entre los segundos. Cuando Carlos Marx y Federico Engels entran en contacto con los dirigentes obreros y conocen las propuestas de socialismo de \u00e9stos, prevalec\u00eda un heterog\u00e9neo\u00a0 conjunto de ideas, consignas, propuestas, dis\u00edmbolas y adjudicadas a uno u otro reformador o agente revolucionario, pero no exist\u00eda una nueva concepci\u00f3n del mundo, integral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El comunismo, una necesidad hist\u00f3rica.<\/strong><\/p>\n<p>De ah\u00ed la importancia del trabajo te\u00f3rico de Marx y Engels. Demostraron las diferentes etapas del desarrollo hist\u00f3rico a trav\u00e9s, no de los deseos, buenos o malos de los gobernantes, Reyes o pr\u00edncipes, o de reformadores sociales, sino a trav\u00e9s de la lucha constante entre aqu\u00e9llos que nada tienen, contra los amos, los due\u00f1os, los explotadores. Demostraron la existencia de la lucha de clases. Explicaron que en esta etapa, s\u00f3lo dos clases antag\u00f3nicas se enfrentaban en una lucha a muerte, ambas nacidas del mismo proceso hist\u00f3rico, el capitalismo. Estas clases eran la burgues\u00eda, due\u00f1a de los medios de producci\u00f3n, sean las nuevas industrias o grandes extensiones de tierra, a trav\u00e9s de las cuales explotaban a quienes nada pose\u00edan, s\u00f3lo sus manos, es decir el proletariado, los obreros, las masas trabajadoras.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta nueva teor\u00eda cient\u00edfica de la clase obrera, no se arraig\u00f3 entre las masas trabajadoras con rapidez. Hab\u00edan sido mucho a\u00f1os de repliegue, varias derrotas soportaban los dirigentes obreros como para ser receptivos a una nueva forma de organizarse, de percibir el mundo, de asumir la certeza de que era posible un nuevo mundo, un mundo en el que se terminara la explotaci\u00f3n y con ella el hambre, la marginaci\u00f3n y la miseria de miles de personas, que s\u00f3lo ten\u00eda en propiedad su fuerza de trabajo. No s\u00f3lo era una nueva concepci\u00f3n de mundo, sino que tambi\u00e9n armonizaba una nueva forma de organizarse para alcanzar este objetivo: el partido de la clase obrera, el partido comunista.<\/p>\n<p>Y es precisamente en medio del desarrollo de los sucesos de 1848, cuando surge el primero documento que da forma a la nueva teor\u00eda cient\u00edfica del cambio social. Marx y Engels presentan a la direcci\u00f3n de la Liga de los Comunistas un proyecto de programa (elaborado inicialmente por Federico Engels), titulado \u201cPrincipios del comunismo\u201d o \u201cCatecismo Comunista\u201d, el proyecto es aprobado y la Liga encarga a Marx y Engels prepararlo para su publicaci\u00f3n y difusi\u00f3n masiva.<\/p>\n<p>Surge as\u00ed El Manifiesto de Partido Comunista. El Manifiesto no contiene s\u00f3lo la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n proletaria (como lo escribe Fernando Claud\u00edn), contiene tambi\u00e9n la tesis de que la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda ha llegado al l\u00edmite de sus posibilidades hist\u00f3ricas y la revoluci\u00f3n proletaria, por tanto, est\u00e1 ya en el orden del d\u00eda. El Manifiesto Comunista es una s\u00edntesis de los m\u00e1s importantes resultados de las reflexiones te\u00f3ricas que tanto Marx como Engels hab\u00edan desarrollado, a trav\u00e9s de folletos, art\u00edculos, textos sueltos, todos aproximando a la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n social, teniendo como eje central al proletariado.<\/p>\n<p>El Manifiesto Comunista constituye el documento b\u00e1sico para conocer la profundidad de la nueva concepci\u00f3n del mundo y cu\u00e1les ser\u00edan los criterios y caminos para alcanzar esa nueva sociedad que se alumbraba en el horizonte. Es importante notar que en el texto Marx y Engels hablan del nuevo partido de la clase obrera como el partido de los comunistas, para diferenciarse claramente de los llamados \u201csocialistas\u201d tanto los ut\u00f3picos como los anarquistas. De ah\u00ed la importancia de diferenciarnos de los \u201csocialistas\u201d, \u201cizquierdistas\u201d, \u201cdem\u00f3cratas de izquierda\u201d y toda esa raigambre de \u201cluchadores sociales\u201d que, al estilo de los utopistas de siglo XIX s\u00f3lo tratan de darle una cara \u201chumana\u201d a la explotaci\u00f3n salvaje del capitalismo moderno, por eso adquirimos el nombre de comunistas.<\/p>\n<p>El Manifiesto es una aplicaci\u00f3n de la metodolog\u00eda que se define como caracter\u00edstica de las tesis te\u00f3ricas de los comunistas, ya que se\u00f1ala que \u00e9stas \u201cno se basan, en modo alguno, en ideas o principios inventados o descubiertos por tal o cual reformador del mundo; no son sino la expresi\u00f3n del conjunto de las condiciones reales de la lucha de clases existente, del movimiento hist\u00f3rico que est\u00e1 desarroll\u00e1ndose ente nuestros ojos\u201d.<\/p>\n<p>El comunismo marxista surge para se\u00f1alar el nuevo camino a los proletarios, a las masas trabajadores, ubicando a su vanguardia hist\u00f3rica, surgido de esta etapa hist\u00f3rica, que es dial\u00e9cticamente, una m\u00e1s en la evoluci\u00f3n de las sociedades, a la clase obrera. As\u00ed, las tesis comunistas, con el marxismo como gu\u00eda te\u00f3rica, se convertir\u00e1n en la ideolog\u00eda, en la gu\u00eda y la pr\u00e1ctica del movimiento obrero de fines del siglo XIX y sobre todo del siglo XX. Nace la indisoluble relaci\u00f3n entre la clase trabajadora, su vanguardia la clase obrera y su partido, el partido comunista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los primeros pasos de la organizaci\u00f3n proletaria en M\u00e9xico.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-814\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/mural-diego-rivera-sombreado-500-300x190.jpg\" alt=\"mural-diego-rivera-sombreado-500\" width=\"300\" height=\"190\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/mural-diego-rivera-sombreado-500-300x190.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/mural-diego-rivera-sombreado-500-50x32.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/mural-diego-rivera-sombreado-500.jpg 490w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Mientras que en Europa se desarrollaban fuertes movimientos sociales y las potencias se disputaban territorios, los monopolios y sus empresas se repart\u00edan el mundo, buscando abastecimiento m\u00e1s baratos para sus industrias, as\u00ed como nuevos mercados y sobre todo mano de obra, en M\u00e9xico a principios del siglo XIX se iniciaba una etapa de independencia pol\u00edtica, pero con dependencia econ\u00f3mica de los principales centros industriales europeos. A pesar de que la guerra de independencia dej\u00f3 al pa\u00eds exhausto, la incipiente industria, las minas y las haciendas continuaron sus ritmos de producci\u00f3n casi sin alteraci\u00f3n. La extracci\u00f3n de plusval\u00eda hacia las metr\u00f3polis se manten\u00eda a pesar de que al pa\u00eds le era reconocida de independencia. Por ejemplo, la extracci\u00f3n espa\u00f1ola de capitales fue enorme, los c\u00e1lculos de estudiosos del tema se\u00f1alan cantidades que van desde 36 hasta 140 millones de pesos.<\/p>\n<p>La inestabilidad pol\u00edtica, la intervenci\u00f3n extranjera, la guerra de Reforma y el advenimiento de la dictadura porfirista, s\u00f3lo alteraron un poco los ritmos de producci\u00f3n que el capitalismo espa\u00f1ol y criollo hab\u00eda establecido. Sin embargo, Los primeros 50 a\u00f1os del M\u00e9xico independiente fueron de crisis econ\u00f3mica continua: el producto interno bruto por persona en 1860 era 30% menor que en 1800. En ese tiempo cay\u00f3 la producci\u00f3n ganadera, y tambi\u00e9n la minera y las manufacturas aunque estas comenzaron a recuperarse a mitad del siglo.<\/p>\n<p>El comercio interior se estanc\u00f3, no se construyeron ni mejoraron los caminos, el pa\u00eds estaba econ\u00f3micamente desarticulado, funcionaban los tradicionales mercados regionales pero no un mercado nacional integrado. La principal fuente de ingresos del gobierno eran las aduanas y los pr\u00e9stamos de fuentes privadas internas y externas en condiciones leoninas; no hab\u00eda sistema bancario sino cr\u00e9dito usurero. La mayor parte del gasto se destinaba a sostener al ej\u00e9rcito y las guerras interiores.<\/p>\n<p>Ahora, con la construcci\u00f3n de la patria, nuevos capitales se interesaron por los cuantiosos recursos naturales y riquezas que el pa\u00eds ten\u00eda y se manten\u00eda ociosas por la ausencia de una capitalizaci\u00f3n adecuada y de fuentes de financiamiento originarias. Empresas estadounidenses, alemanas, inglesas, sobre todo acudieron con los nuevos gobernantes buscando conseguir permisos, certificaciones, concesiones, para explotar yacimientos, fundar obrajes, explotar tierras, etc.<\/p>\n<p>Si bien fue la hacienda el centro rector del desarrollo econ\u00f3mico nacional, poco a poco sus due\u00f1os comenzaron a explorar la instalaci\u00f3n de talleres textiles, obrajes para trabajar los metales que extra\u00edan de las minas, oro, plata, plomo, y otros materiales que sus competidores extranjeros aprovechaban, sin competencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Federico Pi\u00f1a Arce &nbsp; De la utop\u00eda a la realidad. 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