{"id":8121,"date":"2026-03-04T20:26:20","date_gmt":"2026-03-05T02:26:20","guid":{"rendered":"https:\/\/elmachete.mx\/?p=8121"},"modified":"2026-03-04T20:26:20","modified_gmt":"2026-03-05T02:26:20","slug":"el-manifiesto-del-partido-comunista-1848-la-perspectiva-marxista-sobre-burgueses-y-proletario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2026\/03\/04\/el-manifiesto-del-partido-comunista-1848-la-perspectiva-marxista-sobre-burgueses-y-proletario\/","title":{"rendered":"El Manifiesto del Partido Comunista (1848); La perspectiva marxista sobre burgueses y proletario"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-8123\" src=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/httpselmachete.mx_20260304_202425_0000-683x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"683\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/httpselmachete.mx_20260304_202425_0000-683x1024.jpg 683w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/httpselmachete.mx_20260304_202425_0000-200x300.jpg 200w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/httpselmachete.mx_20260304_202425_0000-768x1152.jpg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/httpselmachete.mx_20260304_202425_0000-640x960.jpg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/httpselmachete.mx_20260304_202425_0000-33x50.jpg 33w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/httpselmachete.mx_20260304_202425_0000-600x900.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/httpselmachete.mx_20260304_202425_0000.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por: Pedro Ram\u00edrez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Manifiesto, de Karl Marx y Friedrich Engels, es un texto extraordinario, necesario para todas y todos aquellos que est\u00e1n inconformes con la nociva cotidianidad y las consecuencias terribles del sistema capitalista. Este texto imperecedero tiene m\u00faltiples atributos, entre ellos: conservar su lozan\u00eda y vigencia, siendo uno en el que siempre se descubre algo valioso al leerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El prop\u00f3sito inicial de El Manifiesto era conformar bajo s\u00f3lidos principios a una sociedad partidaria secreta para independizar y esclarecer al proletariado en su lucha permanente contra las clases sociales rivales, en particular contra la burgues\u00eda. La lucha proletaria, bajo ese punto de partida, ha sido y puede ser el \u00fanico factor de progreso popular y de transformaci\u00f3n social radical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noci\u00f3n de la lucha consciente del proletariado contra la burgues\u00eda como motor de la historia es negada permanentemente por las diversas fuentes y fuerzas pol\u00edticas que retroalimentan y resguardan la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda. Incluso por aquellas auto arropadas por un supuesto manto socialista y que rechazan en los hechos los elementos decisivos del marxismo revolucionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal es el caso del Partido Comunista de China (PCCh), cuyas vocer\u00edas sostienen que el principal factor contempor\u00e1neo para acceder y ampliar cuotas de bienestar social es la armon\u00eda, el compromiso y la cooperaci\u00f3n entre opresores y oprimidos, entre burgueses y proletarios; para con ello construir una sociedad con progreso \u201ccom\u00fan\u201d y \u201ccompartido\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos grandes fundadores del socialismo cient\u00edfico, Marx y Engels, siempre fueron muy claros: existe un antagonismo irresoluble o irreconciliable entre la burgues\u00eda y el proletariado. Prueba de ello son las definiciones que sobre ambas clases sociales se especificaron en el Manifiesto. La burgues\u00eda es la clase de los capitalistas modernos, que son los propietarios de los medios de producci\u00f3n social y emplean trabajo asalariado. O bien, millonarios \u2013jefes de verdaderos ej\u00e9rcitos industriales. En cuanto al proletariado, especificaron que se comprende por \u00e9ste a la clase de los trabajadores asalariados modernos que, privados de [suficientes] medios de producci\u00f3n propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambos autores destacan a lo largo y ancho de El Manifiesto que la unidad a que se ven obligados la burgues\u00eda y el proletariado, tambi\u00e9n involucra necesariamente la lucha de contrarios entre s\u00ed para lograr por parte del proletariado alterar la vida a su favor, derrocar la dominaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica del capital y ensayar su propio proyecto radical, el socialismo-comunismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marx y Engels sostienen que la burgues\u00eda ha desempe\u00f1ado en la historia un papel altamente revolucionario. Entre los motivos de tal afirmaci\u00f3n destacan haber destruido las viejas relaciones econ\u00f3micas de tipo feudal, donde as\u00ed correspondi\u00f3; demostrar la infinita capacidad de la actividad humana para crear maravillas muy distintas a las del pasado; anidar y establecerse en todas partes, hasta conformar un sistema capitalista mundial; unir provincias aisladas e independientes bajo un solo gobierno, una sola ley y un solo inter\u00e9s nacional de clase, hasta conformar la naci\u00f3n moderna, con una poblaci\u00f3n aglomerada y ciudades inmensas que surgen como tras hechizos, inconcebibles a simple vista. Todo ello, aspectos de una historia tan compleja como siniestra: la concentraci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y de cambio, por ende de la riqueza social, en manos de unos pocos. Y la extensi\u00f3n de innumerables y terribles problemas sociales entre la enorme mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no obstante todo esto, Marx y Engels nunca plantearon o ejercieron concesi\u00f3n alguna en favor de la burgues\u00eda. Ni en el marco de las revoluciones de que fueron testigos y protagonistas, ni respecto a la lucha contra la nobleza y las monarqu\u00edas, ni ante los combates por la independencia y la soberan\u00eda nacional durante el siglo XIX, ni tampoco en la lucha permanente entre la burgues\u00eda y el proletariado. Todo lo contrario. Siempre recomendaron y ejercieron con su ejemplo la m\u00e1s absoluta independencia pol\u00edtica para el proletariado y su partido revolucionario en la lucha contra la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n capitalistas, siempre recomendaron, ejercieron y concientizaron a favor del m\u00e1s resuelto y disciplinado combate contra los burgueses modernos y sus organizaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La burgues\u00eda, que es como aquel mago incapaz de dominar las potencias que despierta y coloca en movimiento, desde hace d\u00e9cadas se ha vuelto plenamente en su reverso: una clase decisivamente reaccionaria, que destruye incesantemente a los seres humanos, la naturaleza, la vida y la riqueza en aras de perpetuar el capitalismo en inter\u00e9s de menos del 1% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La propia burgues\u00eda desdice d\u00eda a d\u00eda la antigua verdad de su papel altamente revolucionario. Lo hace, por ejemplo, preservando y ensanchando los efectos de las circunstancias perjudiciales propias de antiguos modos de producci\u00f3n; ha vuelto cada vez m\u00e1s fino y multifac\u00e9tico el abanico de velos que disimulan o encubren la explotaci\u00f3n del ser humano, no s\u00f3lo con el concurso de las instituciones religiosas, sino a trav\u00e9s de universidades, ongs, museos, etc., etc.; ha creado su propio cortejo de creencias veneradas, que confunden, distraen y doman persuasiva y temporalmente al proletariado. La burgues\u00eda es sin\u00f3nimo de guerra, destrucci\u00f3n nuclear y barbarie.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Manifiesto, como representaci\u00f3n y pauta cient\u00edfica de la organizaci\u00f3n de clase y revolucionaria del proletariado, la juventud y la mujer trabajadora, plantea que no puede haber ni aceptarse la unidad pac\u00edfica entre la clase obrera y la burgues\u00eda. La primera, para dejar de ser una mera mercanc\u00eda extraordinaria, debe alcanzar consciencia de clase para dirigir el futuro a su favor.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Marx y Engels, desde el primer cap\u00edtulo de El Manifiesto del Partido Comunista, siempre rechazaron todo tipo de conciliaci\u00f3n con los capitalistas, incluso aquella que sutil se expresa en el entusiasmo y la resignaci\u00f3n sustentados en los grandes o peque\u00f1os cambios sucedidos al amparo de la clase dominante, en el marco de su propio sistema, durante largos periodos de tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De igual forma, ambos maestros del proletariado internacional siempre alertaron al proletariado contra todo tipo de cantos de sirenas, incluidos aquellos ef\u00edmeros manjares materiales, visuales o sonoros que resultan del modelo de civilizaci\u00f3n capitalista mundial y que plantean la mimetizaci\u00f3n, el aspiracionismo, la reforma y el pacto asociado a la supervivencia del burgu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No dejemos de leer a Marx y Engels. Y procurando entenderlos cada vez m\u00e1s, organizados en la Juventud o el Partido Comunista, no perdamos de vista las tiernas frases del pasado lejano o reciente. Frente a los capitalistas y los monopolios, ni la m\u00e1s m\u00ednima ilusi\u00f3n, ni la m\u00e1s m\u00ednima confianza, pues de lo que se trata es de vencer y acabar en definitiva al sistema capitalista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por: Pedro Ram\u00edrez &nbsp; El Manifiesto, de Karl Marx y Friedrich Engels, es un texto extraordinario, necesario para todas y todos aquellos que est\u00e1n inconformes con la nociva cotidianidad y las consecuencias terribles del sistema capitalista. Este texto imperecedero tiene m\u00faltiples atributos, entre ellos:<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8123,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"no","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-8121","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-elmachete"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8121"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8121\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8124,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8121\/revisions\/8124"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8123"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}