{"id":8172,"date":"2026-03-20T15:43:04","date_gmt":"2026-03-20T21:43:04","guid":{"rendered":"https:\/\/elmachete.mx\/?p=8172"},"modified":"2026-03-20T15:43:04","modified_gmt":"2026-03-20T21:43:04","slug":"ni-justicia-ni-proteccion-el-estado-reprime-a-mujeres-trabajadoras-en-campeche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2026\/03\/20\/ni-justicia-ni-proteccion-el-estado-reprime-a-mujeres-trabajadoras-en-campeche\/","title":{"rendered":"Ni justicia ni protecci\u00f3n: el Estado reprime a mujeres trabajadoras en Campeche"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-8173\" src=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG_20260379_153958892-1024x522.jpeg\" alt=\"\" width=\"940\" height=\"479\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG_20260379_153958892-1024x522.jpeg 1024w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG_20260379_153958892-300x153.jpeg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG_20260379_153958892-768x391.jpeg 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG_20260379_153958892-640x326.jpeg 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG_20260379_153958892-50x25.jpeg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG_20260379_153958892-600x306.jpeg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/IMG_20260379_153958892.jpeg 1340w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p>Por: Luna Grajales<\/p>\n<p>El 8 de Marzo, D\u00eda Internacional de la Mujer Trabajadora, no es una fecha simb\u00f3lica vac\u00eda ni una celebraci\u00f3n superficial, es una jornada hist\u00f3rica de lucha construida por generaciones de mujeres obreras que enfrentaron la explotaci\u00f3n, la violencia y la marginaci\u00f3n dentro del sistema capitalista. Desde su origen, el 8 de Marzo ha representado la organizaci\u00f3n colectiva de las mujeres contra las estructuras del poder capitalista que sostienen su opresi\u00f3n. Por ello, la movilizaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras en fecha es una expresi\u00f3n pol\u00edtica que cuestiona las relaciones de poder existentes en el capitalismo. Lo ocurrido en la ciudad de Campeche durante la manifestaci\u00f3n de este a\u00f1o revela con crudeza la forma en que el Estado responde cuando las mujeres, especialmente las mujeres trabajadoras, sean madres o estudiantes, deciden alzar la voz.<\/p>\n<p>Durante la jornada de protesta, cientos de polic\u00edas detuvieron a mujeres que simplemente ejerc\u00edan su derecho a manifestarse. Muchas de ellas ni siquiera participaban directamente en actos de confrontaci\u00f3n; algunas regresaban a sus casas, otras caminaban por la zona, e incluso hab\u00eda mujeres con ni\u00f1eces. Aun as\u00ed, fueron tomadas por la fuerza, golpeadas, amenazadas y sometidas a diferentes formas de violencia. Algunas terminaron en la fiscal\u00eda del estado, mientras que otras fueron subidas a patrullas y llevadas a zonas alejadas de la ciudad para luego ser abandonadas; otras tienen carpeta de investigaci\u00f3n por cargos aplicados injustamente. Estos hechos no pueden entenderse como incidentes aislados o como excesos individuales de ciertos agentes policiales, estas acciones reflejan la funci\u00f3n del Estado dentro del sistema capitalista.<\/p>\n<p>El Estado no es una instituci\u00f3n neutral encargada de garantizar el bienestar com\u00fan. Por el contrario, se trata de un aparato pol\u00edtico que protege los intereses de la clase dominante. Sus instituciones (las fuerzas de seguridad, los tribunales, las fiscal\u00edas) funcionan para preservar el orden social existente, un orden que beneficia a quienes concentran el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Cuando los sectores oprimidos cuestionan ese orden, el Estado responde mediante mecanismos de control, represi\u00f3n y criminalizaci\u00f3n. La violencia ejercida contra las manifestantes el 8 de Marzo en Campeche debe entenderse precisamente dentro de esa l\u00f3gica: una respuesta estatal frente a una movilizaci\u00f3n que cuestiona las estructuras de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente la opresi\u00f3n de las mujeres no puede analizarse de manera aislada de las relaciones de clase. Las mujeres trabajadoras enfrentan una doble o incluso triple explotaci\u00f3n: por un lado, la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica dentro del sistema capitalista; por otro, la opresi\u00f3n social al colocarse sobre sus hombros el cuidado del hogar, a pesar de contribuir tambi\u00e9n a la econom\u00eda del hogar proletario; en tercer lugar, la del cuidado de los hijos, la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo a futuro para la clase explotadora, sin mencionar, adem\u00e1s, todo el entramado pol\u00edtico, ideol\u00f3gico, social y cultural que sostiene y legitima esa triple opresi\u00f3n. Cuando las mujeres se organizan para denunciar estas condiciones, el sistema responde intentando deslegitimar su lucha o neutralizarla. En este sentido, la represi\u00f3n contra las manifestantes no solo busca castigar a quienes participaron en la protesta, sino tambi\u00e9n enviar un mensaje disciplinador al conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p>La desigualdad del sistema judicial es otro elemento central que se hace evidente en estos acontecimientos. Las compa\u00f1eras detenidas no solo enfrentan acusaciones; enfrentan un sistema profundamente desigual en el que la justicia depende, en gran medida, de los recursos econ\u00f3micos disponibles. Quien tiene dinero puede pagar una fianza, contratar abogados especializados y acelerar su proceso de liberaci\u00f3n. En cambio, quien no cuenta con esos recursos queda atrapada dentro de una maquinaria legal compleja, lenta y muchas veces inaccesible. Esta realidad revela c\u00f3mo el acceso a la justicia se encuentra atravesado por las mismas desigualdades que estructuran el sistema capitalista.<\/p>\n<p>El Estado es consciente de esta desigualdad. Sabe que muchas mujeres, particularmente j\u00f3venes o provenientes de sectores populares, no poseen conocimientos legales ni los recursos necesarios para defenderse adecuadamente. Esa vulnerabilidad se convierte entonces en un mecanismo que facilita la criminalizaci\u00f3n. Detener a mujeres inocentes, retenerlas por horas, d\u00edas o iniciar procesos legales en su contra no solo representa un acto de injusticia individual; constituye una estrategia de intimidaci\u00f3n colectiva. La intenci\u00f3n es generar miedo, desmovilizar y debilitar la organizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Resulta particularmente grave que esta represi\u00f3n ocurra en un contexto donde la violencia contra las mujeres sigue siendo una problem\u00e1tica persistente y muchas veces impune. Mientras miles de mujeres enfrentan agresiones, desapariciones o feminicidios sin que exista una respuesta efectiva por parte de las instituciones, el aparato estatal demuestra una gran rapidez y contundencia cuando se trata de reprimir la protesta. Esta contradicci\u00f3n evidencia una jerarqu\u00eda de prioridades dentro del sistema: proteger el orden establecido parece ser m\u00e1s urgente que garantizar las condiciones vida de las mujeres trabajadoras.<\/p>\n<p>La lucha por los derechos de las mujeres no puede limitarse a reformas superficiales dentro del sistema existente. La opresi\u00f3n de g\u00e9nero est\u00e1 profundamente vinculada a las estructuras econ\u00f3micas y pol\u00edticas del capitalismo. Por ello, la emancipaci\u00f3n de las mujeres implica tambi\u00e9n una transformaci\u00f3n radical de las relaciones sociales que sostienen su explotaci\u00f3n. Las movilizaciones del 8 de Marzo, lejos de ser simples expresiones simb\u00f3licas, forman parte de un proceso hist\u00f3rico m\u00e1s amplio en el que las mujeres organizadas cuestionan las bases mismas de la desigualdad.<\/p>\n<p>Los hechos ocurridos en Campeche muestran con claridad que la protesta de la mujer proletaria sigue siendo percibida como una amenaza por las estructuras de poder. La respuesta represiva del Estado confirma que la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres contin\u00faa enfrentando resistencias profundas. Sin embargo, tambi\u00e9n demuestra la fuerza de un movimiento que, a pesar de la criminalizaci\u00f3n y la violencia, sigue organiz\u00e1ndose y denunciando las injusticias.<\/p>\n<p>La historia de las luchas sociales demuestra que ning\u00fan derecho ha sido concedido voluntariamente por quienes detentan el poder; todos han sido conquistados mediante la organizaci\u00f3n colectiva y la resistencia. Por ello, mientras existan compa\u00f1eras criminalizadas por alzar la voz, la lucha no puede detenerse. La defensa de las mujeres detenidas no es \u00fanicamente una cuesti\u00f3n de solidaridad individual, sino una defensa del derecho colectivo a protestar, a organizarse y a exigir una sociedad verdaderamente justa.<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia, lo ocurrido el 8 de Marzo en Campeche vuelve a poner en evidencia la naturaleza de un sistema que responde con represi\u00f3n cuando las mujeres cuestionan su poder. Frente a ello, la organizaci\u00f3n de la mujer, pero no de la mujer en abstracto, como si la mujer burguesa y la mujer proletaria pudieran ser compa\u00f1eras de una misma lucha, sino la organizaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras y la conciencia pol\u00edtica siguen siendo herramientas fundamentales para continuar la lucha por la emancipaci\u00f3n de todas las mujeres trabajadoras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La represi\u00f3n del 8M en Campeche evidencia al Estado como instrumento de control que criminaliza mujeres trabajadoras y busca desmovilizar su organizaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8173,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5,732,11,16],"tags":[],"class_list":["post-8172","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-elmachete","category-juventud","category-lucha-de-clases","category-politica-1"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8172"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8172\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8174,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8172\/revisions\/8174"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}