{"id":8696,"date":"2026-10-04T20:46:42","date_gmt":"2026-10-05T02:46:42","guid":{"rendered":"https:\/\/elmachete.mx\/?p=8696"},"modified":"2026-10-04T20:46:42","modified_gmt":"2026-10-05T02:46:42","slug":"de-los-marxologos-marxistas-de-academia-y-militantes-adocenados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2026\/10\/04\/de-los-marxologos-marxistas-de-academia-y-militantes-adocenados\/","title":{"rendered":"De los marx\u00f3logos, marxistas de academia y militantes adocenados"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\">\n<h6><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-8697\" src=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/file_00000000453081f59a1e90980f340532-1024x936.png\" alt=\"\" width=\"940\" height=\"859\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/file_00000000453081f59a1e90980f340532-1024x936.png 1024w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/file_00000000453081f59a1e90980f340532-300x274.png 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/file_00000000453081f59a1e90980f340532-768x702.png 768w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/file_00000000453081f59a1e90980f340532-640x585.png 640w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/file_00000000453081f59a1e90980f340532-50x46.png 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/file_00000000453081f59a1e90980f340532-600x548.png 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/file_00000000453081f59a1e90980f340532.png 1312w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/h6>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Por: Eduardo Pi\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por las calles van a pie, absortos en profundas reflexiones que convertir\u00e1n en ideas de vanguardia revolucionaria; dicen. Los vemos sentados en un caf\u00e9, tecleando la nueva obra maestra de las clases oprimidas; cuentan. En la c\u00e1tedra corrompen a las mentes j\u00f3venes con su radicalismo; imaginan. Tambi\u00e9n es posible encontrarlos en los pasillos institucionales o partidistas, donde aprendieron bien a jugar a la realpolitik en pro, eso s\u00ed, de los m\u00e1s necesitados; aseguran.<\/p>\n<p>Los hay de dos clases. Por un lado, est\u00e1n los que no militan, predicando s\u00f3lo desde el aula, la oficina sindical, de gobierno o su canal en internet. En todos los casos, una relaci\u00f3n asim\u00e9trica de comunicaci\u00f3n y poder, reduce su audiencia a una masa incapaz de cuestionarles. Por eso se ven a s\u00ed mismos como el nuevo Gramsci, Lenin o Marx.<\/p>\n<p>Hablan de tecno feudalismo, multipolaridad, decolonialidad, del sur global y el nuevo sujeto revolucionario. Como buenos intelectuales \u201cde izquierda\u201d, sue\u00f1an con derrocar al sistema\u2026, por medio de la revoluci\u00f3n de la conciencia. Hace tiempo descubrieron que estas ideas, revestidas con un pretendido vocabulario t\u00e9cnico y cient\u00edfico, se venden bien y con ellas, no arriesgan su c\u00e1tedra, su oficina, ni su canal.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento, tal vez intentaron militar bajo el centralismo democr\u00e1tico, pero esa mala costumbre comunista de la disciplina igual para todos les oprim\u00eda tan fuertemente, que decidieron salir al grito de: \u00a1Libertad de cr\u00edtica! (pero no contra m\u00ed). Porque la ortodoxia es incompatible con su libertad de pensamiento, acostumbran a decir.<\/p>\n<p>Cr\u00edticos implacables; nada escapa a su afilada pluma. Ni el viejo Marx, a quien critican (seg\u00fan ellos) desde el joven Marx. Tampoco Engels y Lenin salen bien parados de su incisiva arma de la cr\u00edtica. Lectores de los cl\u00e1sicos (en su idioma original, por supuesto) ponen el marxismo al d\u00eda con los nuevos mercados y la nueva l\u00f3gica del capital. As\u00ed, han llegado a la \u201cnov\u00edsima\u201d idea de que el capitalismo ha generado una hiper concentraci\u00f3n de la riqueza en un pu\u00f1ado de seres humanos, dejando a miles de millones en la miseria m\u00e1s absoluta (nadie lo vio venir).<\/p>\n<p>Los otros s\u00ed militan, pero a la cola de la burgues\u00eda. Estos creen poder reformar el capitalismo a trav\u00e9s de la redistribuci\u00f3n de la riqueza, la progresividad impositiva, las altas tasas a la herencia, la renta o la especulaci\u00f3n. Su trabajo pol\u00edtico se presta bien al sistema de opresi\u00f3n burgu\u00e9s, pues suelen ser el ala &#8220;cr\u00edtica&#8221; o &#8220;radical&#8221; en los partidos pol\u00edticos y, con esto, legitiman la democracia. Aunque, eso s\u00ed, jam\u00e1s se preguntan: \u00bfdemocracia para qu\u00e9 clase?<\/p>\n<p>Enfrentados a la eficiencia del mercado, la desregulaci\u00f3n, las privatizaciones, el nacionalismo, el racismo, la desigualdad, la guerra, el genocidio\u2026 les importa el espectro, no del comunismo, sino pol\u00edtico, porque estar del lado izquierdo del mismo (aunque este se ha desplazado aceleradamente a la derecha) alivia su conciencia. Como buenos marxistas (aunque de Groucho) podr\u00edan reivindicar algunos de aquellos principios, cuando el momento electoral y el \u201cpueblo\u201d, por supuesto, se los demande.<\/p>\n<p>As\u00ed, esta ala radical censura la cr\u00edtica de las armas que empu\u00f1an los obreros y el movimiento popular, porque estos, desde su miop\u00eda pol\u00edtica, no ven que desestabilizar el camino de las reformas es preparar el advenimiento de la derecha (la otra, la mala). Y es que, como ellos bien saben, el pueblo est\u00e1 ante la encrucijada de transitar a la democracia de todos, o volver al viejo sistema. \u201cLa elecci\u00f3n es simple, camaradas, una democracia para el pueblo es el primer paso a socialismo\u201d, dijo uno de ellos all\u00e1 por 1960. \u201cYa estamos m\u00e1s cerca\u201d, dijo el nieto apenas antier, desde su despacho en la secretar\u00eda.<\/p>\n<p>A ninguno de los dos tipos se les ve en los movimientos revolucionarios, los cuales, por obtusos y sectarios, rechazan sus avanzadas ideas sobre pol\u00edtica y econom\u00eda. Pero m\u00e1s extra\u00f1o es no verlos en los movimientos de lo que ellos mismos consideran la nueva vanguardia. Frente a las irreflexivas y aventuradas demandas de estos movimientos, siempre con la dial\u00e9ctica por delante, responden con la sentencia: \u201can\u00e1lisis concreto de la realidad concreta\u201d.<\/p>\n<p>A las dos especies les encanta la estatizaci\u00f3n y, en su avanzada conciencia dial\u00e9ctica, aparece pr\u00edstina la identidad que ning\u00fan otro socialista antes que ellos, supo ver: m\u00e1s propiedad estatal=socialismo. \u201cCaray, ni el Moro ni el General pudieron dar con esta complej\u00edsima f\u00f3rmula\u201d, piensan para sus adentros.<\/p>\n<p>Su papel es marginal. Se reduce a una catarsis individual que alivia los dolores que su conciencia, un tanto liberal y otro tanto comunitarista, recibe de una realidad atroz: explotaci\u00f3n, pobreza, miseria, carencias, violencia y desigualdad; pero que, desde su lugar, ellos combaten fervientemente con panfletos y consigas que las masas har\u00e1n suyas\u2026, cuando su conciencia se eleve.<\/p>\n<p>As\u00ed, estos denodados cr\u00edticos siguen, con absoluta dedicaci\u00f3n (de lunes a viernes de 9 de la ma\u00f1ana y hasta las 6 de la noche) en la lucha ideol\u00f3gica contra su ac\u00e9rrimo enemigo. De vez en cuando, ambos coinciden en un sal\u00f3n, un caf\u00e9 o un restaurante, pero estos f\u00e9rreos y consecuentes revolucionarios, no voltean ni a ver al adversario. Y claro, ya han concedido mucho al escribir para la misma revista.<\/p>\n<p>Ellos, que dicen haber descubierto, \u00a1otra vez!, un texto de Marx que ese r\u00e9gimen oprobioso de los soviets quiso ocultar, previenen a los obreros de esos trasnochados y dogm\u00e1ticos comunistas. Porque el trabajador, que siente en todo momento de su existencia la explotaci\u00f3n de este sistema, mal har\u00eda en probar, de nuevo, la f\u00f3rmula de la lucha violenta que, descontando el sufragio universal, la jornada de ocho horas, la salud y educaci\u00f3n p\u00fablicas, las vacaciones pagadas, la jubilaci\u00f3n, los sindicatos y alguna otra cosita de esas; se ha probado como errada por todas partes.<\/p>\n<p>Sirvan estas modestas palabras como homenaje a estas figurillas.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPuede existir un marxismo desligado de la organizaci\u00f3n revolucionaria? Este art\u00edculo polemiza contra el academicismo, el reformismo y las corrientes que reducen la transformaci\u00f3n social a la cr\u00edtica intelectual o a la administraci\u00f3n del capitalismo.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8697,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5,11,16],"tags":[],"class_list":["post-8696","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-elmachete","category-lucha-de-clases","category-politica-1"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8696"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8696\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8698,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8696\/revisions\/8698"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8697"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}