{"id":926,"date":"2017-02-11T18:22:51","date_gmt":"2017-02-11T18:22:51","guid":{"rendered":"http:\/\/elmachete.mx\/?p=926"},"modified":"2017-02-11T18:22:51","modified_gmt":"2017-02-11T18:22:51","slug":"el-partido-comunista-y-el-parlamentarismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/2017\/02\/11\/el-partido-comunista-y-el-parlamentarismo\/","title":{"rendered":"El partido comunista y el parlamentarismo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_927\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-927\" class=\"size-medium wp-image-927\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/11178198_1061069120588022_6245341227249222726_n-1-300x182.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"182\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/11178198_1061069120588022_6245341227249222726_n-1-300x182.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/11178198_1061069120588022_6245341227249222726_n-1.jpg 600w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/11178198_1061069120588022_6245341227249222726_n-1-50x30.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-927\" class=\"wp-caption-text\">(Inauguraci\u00f3n del II Congreso de la Internacional Comunista)<\/p><\/div>\n<p>Resoluci\u00f3n del II Congreso de la Internacional Comunista 17 de julio \u2013 7 de agosto 1920<\/p>\n<p><strong><br \/>\nI<\/strong>.-<strong>La nueva \u00e9poca y el nuevo parlamentarismo<\/strong><\/p>\n<p>La actitud de los partidos socialistas respecto al parlamentarismo consisti\u00f3 originariamente, en la \u00e9poca de la Primera Internacional, en utilizar el parlamento burgu\u00e9s para la agitaci\u00f3n. Se entend\u00eda la participaci\u00f3n en el parlamento desde el punto de vista del desarrollo de la conciencia de clase, es decir, del despertar de la hostilidad de las clases proletarias contra las clases dirigentes. Esta actitud no se modific\u00f3 bajo la influencia de una teor\u00eda, sino a consecuencia del progreso pol\u00edtico, a causa del aumento incesante de las fuerzas productivas y de la extensi\u00f3n de la explotaci\u00f3n capitalista, el capitalismo, y con \u00e9l los Estados parlamentarios, adquirieron una estabilidad duradera. De ah\u00ed nacieron tanto la adaptaci\u00f3n de la t\u00e1ctica parlamentaria de los partidos socialistas a la acci\u00f3n legislativa \u201corg\u00e1nica\u201d de los parlamentos burgueses, como la importancia cada vez mayor de la lucha por introducir reformas en el marco del capitalismo. El programa m\u00e1ximo se transform\u00f3 en una plataforma destinada a discutir sobre un \u201cobjetivo final\u201d alejado. Sobre esta base se desarroll\u00f3 el arribismo parlamentario, la corrupci\u00f3n, la traici\u00f3n abierta o disimulada a los intereses fundamentales de la clase obrera.<\/p>\n<p>La actitud de la III Internacional hacia el parlamentarismo no est\u00e1 motivada por una doctrina nueva, sino por la modificaci\u00f3n misma del papel del parlamentarismo. El parlamento, que era en la \u00e9poca precedente un instrumento del capitalismo en v\u00edas de desarrollo, trabaj\u00f3 en cierto sentido por el progreso hist\u00f3rico. En las circunstancias actuales, caracterizadas por la existencia de un imperialismo desenfrenado, las reformas parlamentarias que son inconsecuentes, inestables y que no est\u00e1n reconocidas globalmente, han perdido toda importancia pr\u00e1ctica para las masas trabajadoras.<\/p>\n<p>El parlamentarismo ha perdido su estabilidad al igual que la ha perdido toda la sociedad burguesa. La transici\u00f3n del periodo org\u00e1nico al periodo cr\u00edtico ha creado una nueva base para la t\u00e1ctica del proletariado en el terreno parlamentario, debido a que Rusia hab\u00eda perdido desde 1905 su equilibro pol\u00edtico y social, entrando desde entonces en un periodo de tormentas y convulsiones, el partido obrero ruso (el partido bolchevique) pudo determinar ya las bases del parlamentarismo revolucionario en la \u00e9poca anterior.<\/p>\n<p>Los socialistas que, aun aspirando al comunismo, insisten en que la hora de la revoluci\u00f3n no ha llegado a\u00fan a sus pa\u00edses y se niegan a separarse de los oportunistas parlamentarios, parten consciente o inconscientemente de la idea de que el periodo que se abre es un periodo de estabilidad relativa de la sociedad imperialista, por esta raz\u00f3n piensan que una colaboraci\u00f3n con los Turati y los Longuet puede dar resultados pr\u00e1cticos en la lucha por reformas.<br \/>\nEl comunismo debe partir del estudio te\u00f3rico de nuestra \u00e9poca (apogeo del capitalismo, tendencia del imperialismo a su propia destrucci\u00f3n, agravaci\u00f3n continua de la guerra civil, etc.). Las formas que las relaciones pol\u00edticas y de los distintos reagrupamientos pueden varias en los distintos pa\u00edses, pero el fondo de las cosas es el mismo en todos sitios: de lo que se trata para nosotros es de la preparaci\u00f3n inmediata, pol\u00edtica y t\u00e9cnica, para la insurrecci\u00f3n proletaria que debe destruir el poder burgu\u00e9s y establecer el nuevo poder proletario. Para los comunistas, el parlamento hoy d\u00eda no puede ser de ninguna manera un terreno donde luchar por reformas y por mejorar la situaci\u00f3n de la clase obrera, como ocurri\u00f3 en ciertos momentos de la \u00e9poca anterior. El centro de gravedad de la vida pol\u00edtica actual ha salido por completo y definitivamente del Parlamento, adem\u00e1s, la burgues\u00eda necesita que el parlamento (en el que diversas bander\u00edas se disputan el poder, miden sus fuerzas, se comprometen\u2026) apruebe algunas de sus decisiones. Y ello debido a las complejas relaciones entre las diversas capas burguesas, as\u00ed como a las existentes entre las masas trabajadoras y la burgues\u00eda. Por lo tanto, el deber hist\u00f3rico inmediato de la clase obrera es arrancar ese instrumento a las clases dirigentes, destruirlo y sustituirlo por los nuevos organismos del poder proletario.<br \/>\nEl estado mayor revolucionario de la clase obrera est\u00e1 tambi\u00e9n profundamente interesado en disponer de avanzadillas en las instituciones parlamentarias burguesas para facilitar su destrucci\u00f3n. De todo ello se deduce claramente la diferencia esencial entre la t\u00e1ctica de los comunistas que van al parlamento con fines revolucionarios, y la del parlamentarismo socialista que empieza reconociendo la estabilidad relativa, la duraci\u00f3n indefinida del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>El parlamentarismo socialista se propone obtener reformas a no importa qu\u00e9 precio; le interesa que cada conquista sea percibida por las masas como una conquista de ellos (Turati, Longue y c\u00eda). El viejo parlamentarismo de adaptaci\u00f3n ha sido reemplazado por otro nuevo que no es sino un medio de destruir el parlamentarismo en general. Pero las repugnantes tradiciones de la antigua t\u00e1ctica parlamentaria llevan a ciertos elementos revolucionarios a aproximarse a los antiparlamentos por principio (los I.W.W., los sindicalistas revolucionarios, el Partido Comunista Obrero de Alemania).<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta esta situaci\u00f3n, el II Congreso de la Internacional Comunista llega a las conclusiones siguientes:<\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n<strong>II.-El comunismo, la lucha por la dictadura del proletariado y por la <\/strong><strong>\u201cutilizaci\u00f3n\u201d del<\/strong><br \/>\n<strong>parlamentarismo burgu\u00e9s<\/strong><br \/>\n<strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0I<\/strong><br \/>\n1. El parlamentarismo gubernamental se ha transformado en la forma \u201cdemocr\u00e1tica\u201d de dominio de la burgues\u00eda, la cual precisa, en un momento dado de su desarrollo, una ficci\u00f3n de representaci\u00f3n popular que pretendidamente exprese la \u201cvoluntad del pueblo\u201d pero no de las clases, y que sea en realidad un instrumento de coerci\u00f3n y de opresi\u00f3n en manos del capital imperante.<\/p>\n<p>2. El parlamentarismo es una forma determinada del Estado, por ello no es en absoluto adecuado a la sociedad comunista que no conoce ni las clases ni la lucha de clases, ni ning\u00fan poder gubernamental.<\/p>\n<p>3. El parlamentarismo no puede ser tampoco la forma de gobierno \u201cproletario\u201d en el periodo de transici\u00f3n de la dictadura de la burgues\u00eda a la dictadura del proletariado. En el momento m\u00e1s grave de la lucha de clases, cuando \u00e9sta se transforma en guerra civil, el proletariado debe ineluctablemente construir su propia organizaci\u00f3n gubernamental concebida como una organizaci\u00f3n de combate en la que los representantes de las antiguas clases dominantes no ser\u00e1n admitidos.<br \/>\nCualquier ficci\u00f3n de voluntad popular es perjudicial al proletariado durante esta fase en la que no necesita para nada la separaci\u00f3n parlamentaria de poderes, que le ser\u00eda nefasta. La forma de dictadura del proletariado es la Rep\u00fablica de los Soviets.<\/p>\n<p>4. Constituyendo los parlamentos burgueses uno de los principales instrumentos del aparato gubernamental burgu\u00e9s, el proletariado no puede conquistarlos, como tampoco puede conquistar el Estado burgu\u00e9s en general. La tarea del proletariado consiste en hacer saltar el aparato gubernamental de la burgues\u00eda, en destruirlo y destruir con \u00e9l las instituciones parlamentarias, bien sean republicanas, bien mon\u00e1rquico-constitucionales.<\/p>\n<p>5. Lo mismo ocurre con las instituciones municipales de la burgues\u00eda, cuya oposici\u00f3n con los \u00f3rganos del Estado es incorrecta desde el punto de vista te\u00f3rico. En realidad estas instituciones son tambi\u00e9n instrumentos del aparato del Estado burgu\u00e9s que el proletariado debe aniquilar y reemplazar por los consejos (soviets) locales de diputados obreros.<\/p>\n<p>6. El comunismo se niega pues a considerar al parlamentarismo como una de las formas de la sociedad futura; se niega a ver en \u00e9l la forma de la dictadura de clase del proletariado; rechaza la posibilidad de conquistas el parlamento de forma duradera; se propone la abolici\u00f3n del parlamentarismo.<br \/>\nNo pueden utilizarse las instituciones parlamentarias burguesas m\u00e1s que para destruirlas. En este sentido, y s\u00f3lo \u00e9ste, es como debe plantearse el problema.<\/p>\n<p><strong><br \/>\nII<\/strong><\/p>\n<p>7. Cualquier lucha de clases es una lucha pol\u00edtica pues, en \u00faltima instancia, es una lucha por el poder. Cualquier huelga que se extiende en todo el pa\u00eds se transforma en una amenaza para el Estado burgu\u00e9s y adquiere con ello un car\u00e1cter pol\u00edtico. Esforzarse por derrocar a la burgues\u00eda y destruir el Estado burgu\u00e9s, es sostener una lucha pol\u00edtica. Edificar un aparato de gobierno y de coerci\u00f3n, proletario, de clase, contra la burgues\u00eda recalcitrante es, sea cual fuere este aparato, conquistar el poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>8. La lucha pol\u00edtica no se reduce en absoluto a un problema de actitud hacia el parlamentarismo. Engloba a toda la lucha de clases del proletariado en tanto que esta lucha deje de ser local y parcial y tienda al derrocamiento del r\u00e9gimen capitalista en general.<\/p>\n<p>9. El m\u00e9todo fundamental de la lucha del proletariado contra la burgues\u00eda, es decir, contra su poder gubernamental, es ante todo el de las acciones de masas. Estas son organizadas y dirigidas por las organizaciones de masas del proletariado (sindicatos, partidos, soviets) bajo la direcci\u00f3n general del Partido Comunista s\u00f3lidamente unido, disciplinado y centralizado.<br \/>\nLa guerra civil es una guerra en esta guerra el proletariado debe tener buenos cuadros pol\u00edticos y un buen estado mayor pol\u00edtico que dirija el conjunto de las operaciones en todos los terrenos.<\/p>\n<p>10. La lucha de masas constituye todo un conjunto de acciones en desarrollo, que tienden a amplificarse y que conducen l\u00f3gicamente a la insurrecci\u00f3n contra el Estado capitalista. En esta lucha de masas, destinada a transformarse en guerra civil, el partido dirigente del proletariado debe, como regla general, fortalecer todas sus posiciones legales y hacer de ellas puntos de apoyo secundarios en su actividad revolucionaria, subordin\u00e1ndolas al eje principal de la batalla: la lucha de masas.<\/p>\n<p>11. La tribuna del parlamento burgu\u00e9s es uno de estos puntos de apoyo secundarios. No se puede invocar contra el hecho de trabajar en el parlamento el car\u00e1cter burgu\u00e9s de la instituci\u00f3n. El partido comunista no entra en \u00e9l para dedicarse a realizar un trabajo constructivo, sino para minar desde el interior el aparato gubernamental y el parlamento (ejemplos: la actitud de Liebknetcht en Alemania; la de los bolcheviques en la Duma del zar, en la \u201cConferencia Democr\u00e1tica\u201d y en el \u201cPreparlamento\u201d de Kerensky, en la Asamblea Constituyente, en los ayuntamientos; en fin, la actividad de los comunistas b\u00falgaros).<\/p>\n<p>12. La actividad parlamentaria, que consiste fundamentalmente en servirse de la tribuna del parlamento para la agitaci\u00f3n revolucionaria, para denunciar las maniobras del adversario, para agrupar a las masas en torno a ciertas ideas (sobre todo en los pa\u00edses atrasados donde \u00e9stas miran al parlamento con grandes ilusiones democr\u00e1ticas), debe estar totalmente subordinada a los fines y tareas de la lucha extraparlamentaria de las masas.<br \/>\nLa participaci\u00f3n en las campa\u00f1as electorales y la propaganda revolucionaria desde la tribuna del parlamento tienen una importancia particular para la conquista pol\u00edtica de ciertos sectores de la clase obrera que, al igual que las masas trabajadoras del campo, quedaron moment\u00e1neamente apartados del movimiento revolucionario y de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>13. En el caso de que los comunistas obtengan la mayor\u00eda en las elecciones municipales, deben: a) crear una oposici\u00f3n revolucionaria al poder central burgu\u00e9s; b) hacer todo lo necesario en servicio de la poblaci\u00f3n pobre (medidas econ\u00f3micas, organizaci\u00f3n o primeros pasos para organizar una milicia obrera armada, etc.); c) se\u00f1alar en cualquier circunstancia los obst\u00e1culos que el poder central burgu\u00e9s opone a todo cambio realmente importante; d) llevar en este terreno una propaganda en\u00e9rgica sin temer los conflictos con los poderes estatales; e) en circunstancias determinadas (en una situaci\u00f3n revolucionaria aguda), substituir los \u00f3rganos locales municipales por soviets locales de diputados obreros. De esta manera, el trabajo de los comunistas en las instituciones municipales ser\u00e1 parte de su trabajo de zapa del Estado capitalista.<\/p>\n<p>14. La misma campa\u00f1a electoral no debe tener la finalidad de obtener el mayor n\u00famero de votos sino la de movilizar a las masas con las consignas de la revoluci\u00f3n proletaria. La lucha electoral no debe ser un asunto exclusivo de los dirigentes, sino que todo el partido debe participar en ella; cualquier movimiento de masas (huelgas, manifestaciones, efervescencia en el ej\u00e9rcito y en la marina, etc\u2026) debe ser aprovechado y deben establecerse contactos estrechos con estos movimientos; se debe estimular incesantemente la actividad de las masas.<\/p>\n<p>15. Si se cumplen estos requisitos m\u00e1s los indicados en una instrucci\u00f3n especial, el trabajo parlamentario se encuentra en total oposici\u00f3n con la repugnante politiquer\u00eda de los partidos socialistas de todos los pa\u00edses, cuyos diputados van al parlamento para sostener esta \u201cdemocr\u00e1tica\u201d instituci\u00f3n y, en el mejor de los casos, para \u201cconquistarlo\u201d.<br \/>\nEl partido comunista no puede admitir sino la utilizaci\u00f3n exclusivamente revolucionaria del parlamentarismo, a la manera de Karl Liebknecht, de Hoeglund y de los bolcheviques.<\/p>\n<p><strong><br \/>\nIII<\/strong><br \/>\n16. El \u201cantiparlamentarismo\u201d de principio, concebido como el rechazo absoluto y categ\u00f3rico de participar en las elecciones y en el trabajo parlamentario revolucionario, no es sino una doctrina infantil e ingenua que no resiste a la cr\u00edtica, resultado a veces de una sana aversi\u00f3n por los policastros parlamentarios, pero que no ve la posibilidad del parlamentarismo revolucionario. Adem\u00e1s, esta opini\u00f3n se basa en una noci\u00f3n completamente err\u00f3nea del papel del partido, al que se considera como un sistema descentralizado de grupos insuficientemente ligados entre s\u00ed y no como la vanguardia obrera centralizada y organizada para el combate.<\/p>\n<p>17. Por otro lado, del principio de que el partido debe realizar un trabajo revolucionario en el Parlamento, no se desprende en absoluto la necesidad de una participaci\u00f3n efectiva en determinadas elecciones o asambleas parlamentarias. En esto todo depende de una serie de condiciones espec\u00edficas. El abandono del parlamento por parte de los comunistas puede llegar a ser necesario en un momento dado.<\/p>\n<p>As\u00ed ocurri\u00f3 cuando los bolcheviques, en v\u00edsperas de encabezar la insurrecci\u00f3n, se retiraron del parlamento de Kerensky para torpedearlo, para reducirlo a la impotencia y para oponerle con nitidez y claridad el Soviet de Petrogrado. En otros casos, puede imponerse en boicot de las elecciones, o el aniquilamiento violento e inmediato del Estado burgu\u00e9s y de las clases burguesas; o incluso pueden combinarse la participaci\u00f3n en las elecciones con el boicot del propio Parlamento, etc.<\/p>\n<p>18. Aunque como regla general se reconoce la necesidad de participar en las elecciones parlamentarias, as\u00ed como trabajar en los parlamentos y municipalidades, el partido comunista debe resolver el problema seg\u00fan cada caso concreto inspir\u00e1ndose en las peculiaridades espec\u00edficas de la situaci\u00f3n. El boicot de las elecciones y del parlamento, as\u00ed como el abandono del mismo, son particularmente admisibles cuando existen condiciones que permiten el paso inmediato a la lucha armada para la conquista del poder.<\/p>\n<ol start=\"19\">\n<li>El centro de gravedad de la lucha por el poder pol\u00edtico est\u00e1 en la lucha extraparlamentaria. Por lo tanto, la cuesti\u00f3n general de la dictadura del proletariado y de la lucha de las masas por esta dictadura, no tiene comparaci\u00f3n con el problema particular de la utilizaci\u00f3n del parlamentarismo. Conviene no perder nunca de vista el car\u00e1cter relativamente secundario de este problema.\n<p>20. Por ello la Internacional Comunista declara categ\u00f3ricamente que considera una falta grave para con el movimiento obrero cualquier escisi\u00f3n o tentativa de escisi\u00f3n provocada en el seno de los partidos comunistas por este problema y s\u00f3lo por \u00e9l.<br \/>\nEl Congreso invita a todos los que son partidarios de la lucha de masas para alcanzar la dictadura del proletariado, bajo la direcci\u00f3n sobre todas las direcci\u00f3n de la clase obrera de un partido centralizado, a que lleguen a la unidad completa de todos los comunistas por encima de las diferencias \u00f3pticas posibles en cuanto a la utilizaci\u00f3n del parlamento burgu\u00e9s.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-762\" src=\"http:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/14907217_1145668952165833_4330998959087086764_n-300x181.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/14907217_1145668952165833_4330998959087086764_n-300x181.jpg 300w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/14907217_1145668952165833_4330998959087086764_n-50x30.jpg 50w, https:\/\/elmachete.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/14907217_1145668952165833_4330998959087086764_n.jpg 493w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>III.-La t\u00e1ctica revolucionaria<\/strong><br \/>\nPara garantizar la aplicaci\u00f3n efectiva de una t\u00e1ctica revolucionaria en el parlamento, se proponen las siguientes medidas:<br \/>\n1) El partido comunista en su conjunto y su comit\u00e9 central se asegurar\u00e1n desde el periodo preparatorio que precede a las elecciones, de la sinceridad y val\u00eda comunista de los miembros del grupo parlamentario comunista; tiene el derecho indiscutible de rechazar cualquier candidato designado por una organizaci\u00f3n si no posee la convicci\u00f3n de que este candidato har\u00e1 una pol\u00edtica verdaderamente comunista. Los partidos comunistas deben renunciar a la vieja costumbre socialdem\u00f3crata de hacer elegir exclusivamente a parlamentarios \u201cexperimentados\u201d y, sobre todo, a abogados. Como norma, se escoger\u00e1 a obreros como candidatos: no hay que temer la designaci\u00f3n de simples miembros del partido sin gran experiencia parlamentaria. Los partidos comunistas deben rechazar con desprecio implacable a los arribistas que se acercan a ellos con el fin exclusivo de entrar en el parlamento. \u00a0Los comit\u00e9s centrales no deben aprobar sino las candidaturas de personas que hayan dado durante largos a\u00f1os pruebas indiscutibles de su dedicaci\u00f3n a la clase obrera.<br \/>\n2) Terminadas las elecciones, corresponde exclusivamente al comit\u00e9 central organizar al grupo parlamentario, tanto si el partido es legal como si es ilegal. La elecci\u00f3n del presidente y de los miembros del grupo parlamentario debe ser aprobada por el comit\u00e9 central. El comit\u00e9 central tendr\u00e1 en el grupo parlamentario un representante permanente con derecho a veto. El grupo parlamentario est\u00e1 obligado a pedir directrices previas al comit\u00e9 central sobre todas las cuestiones pol\u00edticas importantes. El comit\u00e9 central tiene el deber y el derecho de designar o rechazar a los oradores del grupo llamados a intervenir sobre problemas importantes, as\u00ed como a exigir que las tesis, los textos completos de sus discursos, etc\u2026 sean sometidos a su aprobaci\u00f3n. Todos los candidatos de las listas comunistas firman el compromiso oficial de anular su mandato a la primera orden del comit\u00e9 central, para que el partido tenga siempre la posibilidad de reemplazarlos.<\/p>\n<p>3) En los pa\u00edses en los que los reformistas, semirreformistas o los arribistas puros y simples han logrado ya introducirse en el grupo parlamentario comunista (lo que ocurre ya en varios pa\u00edses), los comit\u00e9s centrales de los partidos comunistas tienen la obligaci\u00f3n de depurar radicalmente dichos grupos inspir\u00e1ndose en el principio de que el grupo parlamentario poco numeroso pero verdaderamente comunista, sirve mucho mejor los intereses de la clase obrera que un grupo numeroso sin pol\u00edtica comunista firme.<br \/>\n4) Todos los diputados comunistas tienen la obligaci\u00f3n, por decisi\u00f3n del comit\u00e9 central, de combinar el trabajo ilegal con el trabajo legal. En los pa\u00edses en los que los diputados comunistas disfrutan todav\u00eda de una cierta inmunidad parlamentaria otorgada por las leyes burguesas, \u00e9sta debe servir para la organizaci\u00f3n y la propaganda ilegal del partido.<br \/>\n5) Los diputados comunistas est\u00e1n obligados a subordinar toda su actividad parlamentaria al trabajo extraparlamentario del partido. La presentaci\u00f3n sistem\u00e1tica de proyectos de ley puramente demostrativos, concebidos no en vista su adopci\u00f3n por la mayor\u00eda burguesa sino para la propaganda, la agitaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n, deben realizarse bajo las instrucciones del partido y de su comit\u00e9 central.<\/p>\n<p>6) El diputado comunista tiene la obligaci\u00f3n de ponerse a la cabeza de las masas proletarias, en primera fila, bien a la vista, en las manifestaciones y acciones revolucionarias.<br \/>\n7) Los diputados comunistas deben trabar, por todos los medios, relaciones epistolares y de otras clases (bajo el control del partido) con los obreros, los campesinos y los trabajadores revolucionarios de todas las categor\u00edas, sin imitar en absoluto a los diputados socialistas que se esfuerzan por mantener con sus electores relaciones de negocios. Est\u00e1n en todo momento a disposici\u00f3n de las organizaciones comunistas para el trabajo de propaganda en el pa\u00eds.<br \/>\n8) Todos los diputados comunistas en el parlamento deben recordar que no son \u201clegisladores\u201d que buscan un lenguaje com\u00fan con otros legisladores, sino agitadores enviados por el partido para aplicar contra el enemigo las decisiones del partido. El diputado comunista es responsable ante el partido comunista, legal o ilegal, y no ante la masa an\u00f3nima de electores.<br \/>\n9) Los diputados comunistas deben utilizar en el parlamento un lenguaje comprensible al obrero, al campesino, a la lavandera, al pastor, para que el partido pueda editar sus discursos en folletos y repartirlos hasta en los lugares m\u00e1s atrasados del pa\u00eds.<br \/>\n10) Los simples obreros comunistas deben, aunque est\u00e9n empezando y no tengan pr\u00e1ctica parlamentaria, abordar audazmente la tribuna de los parlamentos burgueses y no ceder el sitio a oradores m\u00e1s \u201cexperimentados\u201d.<br \/>\nEn caso de necesidad, los diputados obreros leer\u00e1n sus discursos destinados a ser reproducidos en octavillas y en la prensa.<br \/>\n11) Los diputados comunistas tienen la obligaci\u00f3n de utilizar la tribuna parlamentaria no s\u00f3lo para desenmascarar a la burgues\u00eda y a sus servidores acreditados, sino para desenmascarar tambi\u00e9n a los social-patriotas, a los reformistas, a los equ\u00edvocos politicastros del centro y, de manera general, a los adversarios del comunismo. Tambi\u00e9n deben utilizarla para difundir ampliamente las ideas de la III Internacional.<br \/>\n12) Los diputados comunistas, aunque s\u00f3lo haya uno o dos, deben tener una actitud combativa respecto al capitalismo y no olvidar jam\u00e1s que s\u00f3lo es digno del nombre de comunista quien se manifiesta, no verbalmente sino con los hechos, como enemigo de la sociedad burguesa y de sus servidores socialpatriotas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resoluci\u00f3n del II Congreso de la Internacional Comunista 17 de julio \u2013 7 de agosto 1920 I.-La nueva \u00e9poca y el nuevo parlamentarismo La actitud de los partidos socialistas respecto al parlamentarismo consisti\u00f3 originariamente, en la \u00e9poca de la Primera Internacional, en utilizar el parlamento<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":927,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[58,69,356,355],"class_list":["post-926","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-democracia","tag-elecciones","tag-ic","tag-parlamentarismo"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/926","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=926"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/926\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":928,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/926\/revisions\/928"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/927"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmachete.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}