FRAUDE EN LAS ELECCIONES DE POSGRADO DE ECONOMIA DEL IPN
FRAUDE EN LAS ELECCIONES DE POSGRADO DE ECONOMIA DEL IPN
En los recientes días se realizaron elecciones para elegir el nuevo Consejo Técnico Consultivo Escolar (CTCE). En estas, ya se incluyen también las votaciones de los representantes del posgrado, tanto de estudiantes como de profesores. No fue sorpresa que para casi todas las representaciones solo había un/a candidato/a, reflejo de la baja confianza en estos procesos supuestamente democráticos. Sin embargo, cabe destacar lo acontecido en torno a la única elección que si se disputo: la consejería de los estudiantes de maestría. En esta, compitieron los estudiantes Fátima y Enrique (Integrante de la Central Nacional de Estudiantes Democráticos).
Ante esto, surgieron dos propuestas; una que, según testimonios de ciertos estudiantes, sigue la tradición de ser la propuesta de las autoridades del posgrado, en disposición a cumplir los objetivos de los mismos, los cuales pueden o no coincidir con los de la comunidad. Por otro lado, se tuvo la propuesta disruptiva; propuestas fuera de lo común que no eran simplemente”gestionar eventos” realizados por las mismas autoridades, sino que iban más allá: Vincular las investigaciones con los problemas reales de la sociedad y del mercado laboral, uso óptimo de las instalaciones incluida las Sala Actinver y las salas de cómputo, evitar la deserción de cualquier estudiante, vinculo real con empleos estables, sanitarios dignos, entre otros.
Por supuesto que está última propuesta (la del estudiante Enrique) no fueron de agrado para las autoridades, ya qu e implica que realicen un esfuerzo mayor para cumplir las necesidades legítimas de los estudiantes de posgrado, y no solo tener votos asegurados en el CTCE. Ello implicó que las autoridades operaran fuera de la normativa e hicieran todo lo posible para que ganara su candidata: Desde llamadas a los estudiantes durante los días de elecciones para obligarlos a votar por Fátima, hasta el descaro de pedirles presencialmente a un lado de la urna, que votaran por su candidata, así como “casualmente” realizar las votaciones en el edificio de posgrado, en lugar de realizarse en el edificio de gobierno como en ocasiones anteriores. A eso hay que sumar que el segundo día de elecciones se acomodó la casilla de forma que el encargado de la misma pudiera ver el voto de cada estudiantes, ¿Por qué? ¿A qué le temían?
Esto no solamente socava la poca confianza que se tienen en estos procesos sino que pone al descubierto que las autoridades están dispuestas a hacer cualquier cosa, tanto dentro como fuera de la normativa, para asegurar sus propios intereses.Por ejemplo, prácticamente todo el semestre pasado, los sanitarios de alumnas y alumnos de posgrado se encontraban deficientes; llaves para lavarse las manos sin funcionar, ningún WC funcionando en el sanitario de los hombres, etc. A esto se le suman otras problemáticas como un índice preocupante de alumnos desertores, alumnos irregulares, egresados sin titularse, entre otras.
Este escenario puede sonar alarmante e incluso, incentivar el nihilismo dentro de la comunidad estudiantil. No obstante, no todo está perdido, queda en las manos de los mismos estudiantes y de su propia organización el permitir el mismo sistema de cazicasgo de siempre, o ponerse de acuerdo para tener condiciones realmente dignas para los estudiantes de posgrado.
