En el Ayuntamiento de Tijuana, violación a derechos laborales y necesidad de lucha organizada
En el Ayuntamiento de Tijuana, violación a derechos laborales y necesidad de lucha organizada
Corresponsal de El Machete en Baja California
En el transcurso del 2025, continuó pendiente la solución a diversas exigencias de los trabajadores al servicio del Estado en la ciudad de Tijuana. Un evidente ejemplo de ello fue el cuerpo de bomberos, el cual exige con razón un importante número de bases sindicalizas, en contraposición a su actual precariedad laboral.
Si bien en la ciudad laboran alrededor de 5 mil personas organizadas en el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado, Municipios e Instituciones Descentralizadas de Baja California (SUTSPEMIDBC), en los próximos meses un gran número alcanzará la jubilación, entre ellos varios de los más resueltos opositores a los ataques gubernamentales y, en particular, al pausado proyecto de Reforma a la Ley del ISSSTECALI. Ello, junto con el próximo cambio de liderazgo en el municipio y entidad, reclaman mucha atención, para hacer oír con fuerza la visión clasista de la base trabajadora y no sólo evitar la reducción de plazas sindicalizadas sino exigir y lograr su incremento, fuera de las transacciones comerciales, corrupción y lucro de la cúpula.
En las oficinas y los espacios públicos existen cada vez más trabajadoras y trabajadores sin el menor derecho laboral, a través de las modalidades de raya, prestación de servicios y contrato por honorarios, entre otras. Seamos más específicos: sin vacaciones, prima vacacional, pago de horas extras, aguinaldo, etc.
Recordemos que en el caso del aguinaldo se trata de un derecho arrebatado por las y los trabajadores organizados a partir de 1970. Todas y todos los trabajadores tienen o deberían tener derecho a éste, sin importar si son eventuales, de planta, sindicalizados o de confianza.
Las modalidades antes comentadas constituyen una violación fragrante contra los derechos laborales efectivos de la clase trabajadora. En la ciudad, Morena ha continuado también en este rubro las herencias administrativas del PRI y PAN, agravando la situación. Esto bajo la política de “finanzas sanas” y “austeridad fiscal”.
Es necesario que exista en el municipio, así como en la entidad, una fuerte tendencia organizada de trabajadoras y trabajadores al servicio del Estado, independiente por completo de toda dirección sindical colaboracionista y, sobre todo de la patronal, y las altas autoridades gubernamentales.
La omisión, inobservancia y violación a los derechos laborales en Tijuana y Baja California no dejarán de ser por obra y gracia de alcaldes, regidores y funcionarios; por mucha dignidad y visos de humanidad que unos pocos tengan. El respeto, ejercicio y ampliación de los derechos laborales, sólo con unidad, lucha y organización de clase.
