En medio de la discusión de la reforma laboral en Argentina

Sección obrero sindical
El pasado 12 de febrero la Cámara Baja del gobierno argentino aprobó una reforma laboral que pretende eliminar los derechos laborales conquistados durante los últimos 100 años.
Algunas de las medidas más importantes son:
Habilita la ampliación de la jornada diaria de 8 a 12 horas, eliminando el pago de horas extra y sustituyéndolo por un sistema de tiempo x tiempo denominado “banco de horas” el cual no especifica cómo se regulará, dejándolo a la disposición de la empresa el decidir el próximo día disponible. Además el proyecto permite que los salarios sean pagados una parte en “especie, habitación o alimentos” como si de una tienda de raya se tratara. También se incorpora el concepto de “negociación dinámica” del salario, permitiendo a la empresa modificar las condiciones acordadas en el contrato de forma arbitraria y unilateral, sin tener que pasar por revisiones salariales con los sindicatos. Con esto se pretende reducir, un salario que ya es paupérrimo, a los elementos mínimos de la supervivencia, solo suficiente para que el trabajador vuelva al día siguiente a seguir generando ganancias.
Por si no fuera suficiente, se limitan las vacaciones, impidiendo que se tomen en un solo periodo corrido, según esta reforma se darán de forma fraccionada a según la disponibilidad de la empresa.
Se modifica también los parámetros de las indemnizaciones por despido, con lo que quedarán excluidas del cálculo las vacaciones, los bonos y otros conceptos que no formen parte del sueldo mensual, abaratando y facilitando el despido, esta medida abiertamente se toma para contrarrestar los altos costos a las empresas en pagos de indemnización por despidos injustificados llevados a juicio.
También pasan tijera a las licencias médicas, reduciendo la cobertura y el pago de incapacidades que hoy día es de 100% ahora estará sujeto a revisión para determinar una cobertura de entre el 50% y 75% del salario.
El Gobierno afirma que la reforma generará más empleo formal, en un contexto en el que más del 40% de los trabajadores argentinos se desempeña en la informalidad. Pero esto solo como consecuencia de la precarización laboral,
Los trabajadores que antes eran subcontratados o mantenidos en la informalidad serán ahora “formales” sólo en cuanto el empleo formal tendrá ahora las condiciones del trabajo informal.

A su vez, el proyecto incrementa la lista de “servicios esenciales” que tienen fuertes restricciones al derecho de huelga al agregar al sector educativo y los servicios aduaneros, entre otros. Además, propone la descentralización de la negociación colectiva, ambas medidas son un grave ataque para desarticular el sindicalismo, pretendiendo ilegalizar dos de sus características principales: 1) la organización de los trabajadores a lo largo y ancho del territorio nacional y por rama o sector, y 2) la huelga como herramienta principal de lucha. Con estas medidas se criminaliza toda lucha futura y justa demanda de los trabajadores y se pretende que acepten las condiciones que les impongan, sin chistar.
La respuesta de los trabajadores
El 20 de febrero de 2026 se paralizaron los servicios de transporte público, se suspendieron vuelos, se detuvo el servicio de metro, los trenes y servicios de salud, en una huelga general convocada por las centrales sindicales más grandes de Argentina y respaldada por cientos de sindicatos que se congregaron fuera del Congreso donde se discutía esta reforma. El descontento de los trabajadores y su oposición a aceptar estas condiciones que califican de esclavistas.
Sin embargo, es importante señalar que si bien el descontento es grande se ha expresado de forma desorganizada desde las bases, mientras la dirigencia de la CGT reafirma su postura charril pactando con el gobierno de Mirei la desmovilización de sus agremiados a cambio de modificaciones que sostienen la vida millonaria y burguesa que llevan los líderes. Conforme avance la reforma y se acerque la fecha de aprobación final por parte del Senado confiamos que el movimiento sindical pueda reorganizarse y aprovechar esta batalla para barrer a las remoras que se llaman dirigencia sindical y fortalecer un movimiento combativo y clasista.
Los despidos no se hacen esperar
En medio de la discusión de esta reforma la única fábrica automotriz de Argentina FATE decidió cerrar sus puertas sin ninguna notificación previa. Los 930 trabajadores se enteraron al llegar por la mañana a su jornada y encontrar cadenas en la puerta y solo una notificación pegada. Inconformes, los trabajadores han cortado la valla e ingresado a las instalaciones demandando la reactivación de la producción ante la incertidumbre del cálculo de su finiquito bajo los criterios de la nueva reforma.
Igual que en México la Reforma Laboral tiene como objetivo salvar las ganancias de las empresas cargando la crisis a las familias trabajadoras a costa de volver a las condiciones laborales de hace 100 años. Hoy los trabajadores argentinos nos dan un ejemplo de organización y lucha al parar el 90% del país con la huelga general ante una ley que pretende prohibir precisamente eso. Porque la riqueza la generamos los trabajadores y sin nosotros nada se mueve.
!Viva la lucha de los trabajadores argentinos!
