Sobre la Reforma del Artículo 123 Constitucional para reducir la Jornada Laboral a 40 horas
Sobre la Reforma del Artículo 123 Constitucional para reducir la Jornada Laboral a 40 horas
El 25 del presente el Congreso de la Unión aprobó la llamada Reforma Laboral que modifica el Artículo 123 Constitucional, para reducir la jornada laboral a 40 horas. La iniciativa, respaldada por la socialdemocracia de Morena, impulsada por los más connotados miembros del corporativismo sindical y acordada con los votos de los integrantes de los viejos partidos burgueses que ya gobernaron y fueron protagonistas de la opresión al pueblo trabajador; ahora continúa un apurado proceso de aprobación en los congresos locales.
La reforma, al asumir los contornos definitivos para su aprobación, representa un engaño total para la clase obrera, para las y los trabajadores, y un éxito absoluto para los monopolios de México y EEUU, en especial, como era previsible sucedería con las diversas maniobras y el tipo de personajes que encabezaron la perversión y negación de una propuesta original que, aún con debilidades, procuraba una semana laboral con dos días de descanso.
El Estado en México, como con la denominada “Revolución Mexicana”, en los años de la gestión neoliberal y ahora con Morena, siempre conserva una característica: ser una junta de notables que administra favorablemente los negocios y su expresión política en interés de los capitalistas.
Por ende, la reforma aprobada en lugar de garantizar la reducción de la jornada laboral a 40 horas con dos días de descanso, en realidad formaliza las condiciones legales para ampliarla todavía más, eliminando determinados derechos de las y los trabajadores como alargar el número de horas extras y reducir el pago de pago de las mismas, o la certeza de responsabilidad patronal durante todo el tiempo asociado a la jornada laboral y no a partir del inicio de actividad subordinada.
La reforma no sólo es lo que con hábito se dice en las últimas horas: engaño y decepción. Es, sobre todo, un amplio favor para la explotación redituable a los monopolios capitalistas y una medida antipopular, contrarreformista, que sienta diversas bases para un golpe definitivo y aún más profundo contra la clase obrera en un futuro cercano. Prueba de ello, redefinir las relaciones laborales, y algunos aspectos asociados a la misma, en provecho absoluto de los capitalistas, más allá de la flexibilidad, el control y la mayor economía que les reserva la reforma, extraordinariamente útil para el espolio y ultraje del pueblo trabajador en el país.
En tanto las modificaciones aprobadas atentan contra derechos reconocidos constitucionalmente, MORENA prosigue el ejemplo del PRI a fines de los años ochenta y la década de los noventa del siglo XX: el camino de la contrarreforma, la imposición del retroceso para la gran mayoría de la población.
La Sección Obrero Sindical del Partido Comunista de México llama a la clase obrera, a todas y todos los trabajadores, a organizarse en sus centros de trabajo, a retomar u organizar la lucha con los medios que históricamente han sido utilizados por la clase obrera en el mundo para modificar la vida laboral a su favor, ahora, en la discusión de la reforma en los Congresos locales, hacerle saber a los representantes de la burguesía que no hay engaño ni somos clientela electoral. A poner por delante la exigencia de la satisfacción de sus necesidades contemporáneas y del derecho al descanso y al ocio, a la mayor instrucción y al disfrute de la cultura, el deporte y la creatividad, con la bandera más actualizada de 35 horas de trabajo a la semana y al menos dos días de reposo.
Los cambios que puedan ser arrancados a las y los capitalistas, al Estado como su poder político, no pueden manar de arriba, sino que deben surgir de las entrañas del pueblo y sus organizaciones y ser en los propios términos de la clase obrera, de las y los trabajadores. Una jornada laboral debe considerar plenamente los extenuantes tiempos de traslado y los derechos a los cuidados, a la jubilación solidaria y a la permanencia con derechos en los puestos de trabajo. Que la reducción de la explotación beneficie a las grandes mayorías del mundo y que esas mayorías del mundo completen su obra liquidando toda explotación a través de la construcción del socialismo-comunismo.
Frente a la narrativa del poder y sus medios, al respecto del desencanto, la tristeza o la resignación, el Partido Comunista de México plantea a la clase obrera y los trabajadores la inminente necesidad de energía, determinación y conciencia de clase para resolver favorablemente la organización y la lucha por la defensa y ampliación de los derechos laborales, por la superación del orden social capitalista que impide todo verdadero progreso.
Sección Obrero Sindical
Comité Central del Partido Comunista de México
