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Marchando con la CNTE. Crónica del 18 de marzo en CDMX

Ángel Chávez Mancilla

 

Rumbo al Zócalo

A la Ciudad de México fueron llegando contingentes del magisterio desde la noche del 17 de marzo, lo que implicó para algunos contingentes viajes de más de 10 horas desde sus comunidades. Por lo que para algunos de los maestros presentes en la jornada de lucha llevan acumulan al menos medio día más de actividad política.

Si nos guiamos por la formalidad, diríamos que la jornada de lucha comenzó a las 9 am del 18 de marzo del presente año, con la concentración de los contingentes en el Ángel de la Independencia, pero hubo actividades precedentes, pues el paro de 72 horas convocado por la CNTE, con el objetivo de la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, en contra de la reforma educativa, por aumento de salario y contra la represión a sus miembros en distintos estados del país, empezó desde antes, pues era menester parar con anticipación para alistarse para el viaje. Luego está el traslado del Zócalo al Ángel y, por fin, el comienzo de la movilización, que arrancó con la conferencia de prensa en la que participaron los secretarios generales de la CNTE de Ciudad de México, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Zacatecas y Michoacán.

La marcha rumbo al Zócalo tuvo un nutrido contingente, en el que destacó la presencia de la sección 9, correspondiente a la CDMX, pues a los profesores de esta sección se les aplicaron en dos o más quincenas descuentos como sanción administrativa por su participación en las actividades de la CNTE, tanto en las reuniones como en la participación en el brigadeo en escuelas que se realizó semanas antes para explicar a otros maestros el motivo de la lucha e invitarlos a sumarse. Los descuentos buscaban desmovilizar, y aunque en algunos casos lo lograron, en otros lo que generaron fue una radicalización de los maestros y maestras que se comprometieron a mantener el paro de 72 horas cuando antes pensaban solo parar un día o, por mucho, dos.

Con descuentos y amenazas de por medio, pese a la labor de zapa que realizó el SNTE para evitar el paro en CDMX, en la marcha se podían ver mantas de escuelas de alcaldías como Azcapotzalco, Iztapalapa, Xochimilco, Tlalpan, entre otras.

Cuando parte de los contingentes ya habían entrado al Zócalo, policías de la CDMX intentaron impedir el ingreso de una camioneta con equipo de sonido al mitin que se realizaría frente al Palacio Nacional. Esto fue una provocación que generó un forcejeo que por un momento calentó los ánimos; no obstante, se concluyó con la cobertura de la camioneta con una valla de maestros que aseguraron su ingreso a las inmediaciones del campamento magisterial.

 

Un gesto de internacionalismo

Reconocerse como trabajadores es un primer paso para poder entender que los trabajadores de todo el mundo tienen más en común entre ellos que con los explotadores de cada uno de sus países. De ahí que la clase obrera de México sea solidaria con los pueblos que en otras latitudes del mundo padecen la guerra y otras formas de agresión imperialista, como es el caso de Cuba, que padece un bloqueo económico y ahora también la restricción de comerciar petróleo y sus derivados.

Los maestros de la CNTE, fieles a su principio de solidaridad entre trabajadores, sumaron a su jornada de lucha del día 18 de marzo la protesta frente a la embajada de Israel en México, para denunciar su acción genocida contra el pueblo de Palestina en la Franja de Gaza. También para señalar que participa en otras guerras y, por tanto, en agresiones contra los pueblos trabajadores de Irán y Líbano.

A la embajada se dirigieron miembros de la CNTE, de las secciones 10, 11, 22, entre otras, acompañados del Partido Comunista de México. Sabedores de la manifestación, se montó un dispositivo de resguardo a la embajada; así, alrededor de 100 policías con equipo antimotines se encontraban afuera de la embajada, y frente a ellos un dispositivo de vallas de metal que cercaban a modo de protección. Esto no impidió que el acto se realizara.

En el mitin de protesta se denunció la complicidad de Israel con EE. UU. en la agresión contra la Franja de Gaza, y también se explicó que son los intereses económicos de los monopolios los que generan la guerra. Luego, en un acto simbólico de protesta, se lanzó pintura roja contra la embajada de Israel para expresar que la sangre derramada por el pueblo palestino es responsabilidad del Estado de Israel.

Terminada la actividad, los asistentes se replegaron al campamento de la CNTE en el Zócalo para, por fin, tener una pausa, poder comer y beber agua y recuperar energía para las siguientes actividades.

 

La presencia de las mujeres

En los contingentes de los distintos estados como Oaxaca, Guerrero, Zacatecas, Chiapas y otros, había columnas de mujeres marchando con alegría y combatividad. Mujeres de distintas edades, principalmente maestras de primaria y educación especial, que han dejado las aulas de clase para dar una lección distinta a sus alumnos: la necesidad de la lucha para defender derechos laborales.

Al instalarse el campamento en el Zócalo, nuevamente se reagrupan las maestras y dan al plantón una dinámica fresca, y cuentan sus impresiones de la marcha y los avatares del viaje desde sus localidades. Al mismo tiempo comienza a surgir la preparación de la comida y se ajustan sus espacios para pernoctar. Mientras tanto, la solidaridad fluye al campamento de la rebeldía magisterial, y mujeres de otras organizaciones se solidarizan llevando víveres y escuchando, además de los motivos generales de la lucha, las historias de cada mujer, que implican a veces el ser madre soltera y encontrar formas de seguir la lucha pese a ello.

Al mirar esto cabe imaginarse las múltiples historias similares a la retratada en la película La sal de la tierra, en la que actuó Rosaura Revueltas, que estuvieron detrás de la amplia participación de mujeres en la lucha sindical del magisterio democrático de la CNTE y los procesos de toma de conciencia en que las mujeres trabajadoras afirmaron que, junto a la lucha económica sindical, también se debe considerar la lucha por la emancipación de la mujer trabajadora.

El verdadero camino rumbo a la emancipación de la mujer trabajadora, que comienza al reconocerse como trabajadora y explicarse que sus condiciones de vida y las circunstancias que enfrenta como mujer dependen de la clase a la que pertenece, da pasos adelante cuando lucha codo a codo con los hombres trabajadores en la lucha sindical, y avanza aún más cuando comprende que la igualdad de condiciones con los hombres bajo el capitalismo es igualdad en la explotación y que, por tanto, se requiere, para emanciparse plenamente, cambiar la sociedad toda, derrocar al capitalismo.

Mientras este proceso de conciencia de la mujer trabajadora se gesta en el campamento de la CNTE, el gobierno socialdemócrata de Morena intenta erigir su mentira sobre el tema con un gran mensaje de luces que afirma: “Es tiempo de mujeres”. La suntuosidad lumínica de la mentira no la hace más creíble para las mujeres del campamento de la CNTE, pues saben bien que las mujeres beneficiadas del gobierno de Morena son las empresarias como Altagracia Gómez, asesora de Claudia Sheinbaum; María Aramburuzabala, dueña de la inmobiliaria ABILIA; y Eva Gonda, accionista de FEMSA; mientras que para las mujeres trabajadoras se afirma un sistema de pensiones que las condena a la pobreza en la vejez. Son también las maestras de educación básica las que presencian la dolorosa situación de pobreza de los niños y niñas.

 

La vida de noche

En la mirada de los poderosos, frente al bien iluminado Palacio Nacional se erige una mácula de casas de campaña que deslustran el Zócalo, pues preferirían seguir viendo el césped falso que yacía ahí hace pocos días.

La noche se vive distinto en el campamento y en las habitaciones de Palacio Nacional: el aire y la brisa empujan las pequeñas casas de campaña donde dos, tres o más profesores intentan descansar. Pero buena parte de los maestros sigue despierta a las 10 de la noche, pues, pese al cansancio de la jornada de lucha, la convivencia genera una calidez que enciende la conciencia política para vencer el cansancio y generar disposición para la jornada de lucha del siguiente día.

Para el transeúnte no familiarizado con la imagen que presentamos, el contraste puede decirle poco, pero las casas de nailon apostadas frente a Palacio Nacional pueden ser una metáfora o representación de la lucha de clases que se desenvuelve en el Zócalo. En el Zócalo se encuentran los trabajadores, creadores de la riqueza de la sociedad; y frente a ellos, en Palacio Nacional, se encuentra representado el gobierno burgués que administra los intereses de los monopolios, y que es guardián de los banqueros que usufructúan los ahorros de los trabajadores por medio del sistema de afores. La rebelión de los trabajadores en contra de sus explotadores, este es el significado de la foto en que contrastas el campamento magisterial con los aposentos de la presidenta Claudia Sheinbaum, que a diario se reúne con empresarios, pero que le niega la audiencia a los maestros de la CNTE. Qué cierta es la consigna:

“No hay,
no hay,
no hay otra manera,
o con la patronal,
o con la clase obrera”.

Pero si en el campamento no duermen todos es porque saben que, durante la noche, la Asamblea Nacional Representativa, conformada por los delegados de la CNTE, se encuentra valorando la jornada de lucha, estudiando los pormenores, reflexionando sobre la respuesta de las autoridades y preparando el plan de acción del día siguiente. Así pasa que la CNTE da ejemplo de que los delegados o representantes de la base magisterial, antes que tener privilegios, cargan con una mayor labor, pues luego de la jornada de lucha se reúnen para una labor igualmente pesada que la marcha y la protesta: la reflexión política que debe guiar la jornada de lucha a buen puerto.

Así pues, querido lector, mientras usted dormía, los representantes de la CNTE alistaban el plan de lucha que se verá puesto en acción este jueves 19 de marzo. He aquí una anticipación de la democracia de los trabajadores: los representantes de los trabajadores son los más dispuestos a sacrificar sus horas de sueño, alimentación y vida social para cumplir el mandato de la base que les pide avanzar en la lucha política.

 

La juventud y la CNTE

Es verdad que en las marchas de la CNTE hay algunos profesores jóvenes, y aunque no son tantos como se desearía, sí están presentes. Ganar a las nuevas generaciones de maestros es una tarea de la CNTE, pero en esta labor cuenta con el apoyo indirecto de los normalistas, que se suman a la lucha magisterial sabiendo que están próximos a ser profesores. Ejemplo del apoyo de la juventud a la lucha contra la Ley del ISSSTE de 2007 es el contingente de la Normal Rural del Mexe, Hidalgo.

Pero la lucha por un sistema de pensiones digno no solo atañe a los futuros docentes, y la lucha contra la política antiobrera del gobierno actual concierne también a otros sectores de jóvenes; de ahí la presencia de la Juventud Comunista en la jornada de lucha de la CNTE. La juventud que se rebela al capitalismo en las calles y no solo en redes sociales acompañó la marcha rumbo al Zócalo, el forcejeo con la policía, la protesta en la embajada de Israel y la concentración en el campamento para dormir ahí y estar listos para la nueva jornada de lucha del jueves 19.

Pero ¿qué sería de la juventud si no ganara en rebeldía y vivacidad a los ya experimentados sindicalistas? ¿Qué sería de una juventud si se durmiera temprano buscando comodidad, en lugar de usar sus bríos para seguir dando muestras de insumisión? ¿Qué sería de la juventud comunista si no hiciera más que posts en redes sociales? Sería una juventud ganada por la ideología burguesa, entregada al individualismo.

Pero este no es el caso de la juventud comunista que se encuentra en el campamento de la CNTE, pues, mientras el querido lector matutino dormía, brigadas del Frente de la Juventud Comunista organizaron brigadas para tapizar las calles del centro de la Ciudad de México de carteles políticos, algunos con consignas de insumisión que llaman a otros jóvenes a sumarse al IV Congreso de la FJC, y otros carteles en solidaridad con el pueblo de Cuba, que está siendo asediado por el imperialismo con una furia que ya hizo decir al tranquilo y meloso trovador Silvio Rodríguez que pide una AKM para enfrentar una posible invasión norteamericana.

Así pues, no solo los miembros de la ANR no duermen, sino también la juventud comunista que sale a las calles a desplegar su propaganda. Sumar a la juventud a la lucha magisterial y a la solidaridad con Cuba es una tarea apremiante, pero los primeros pasos ya se dan.

 

En este paro de 72 horas la CNTE exige no solo la mesa de diálogo con las autoridades, sino ser recibidos por la misma presidenta para que el encuentro tenga un carácter resolutivo. En este camino nuevas acciones se harán en los siguientes dos días y luego, el 15 de mayo, habrá una nueva jornada de lucha; y si no se resuelven las demandas de la CNTE, habrá una jornada de lucha y boicot al mundial.

No dejemos que lo intempestivo de los nuevos acontecimientos haga olvidar las enseñanzas del primer día del paro de 72 horas; ojalá que esta crónica contribuya a retratar este episodio de la lucha de clases en México.

 

Cobertura fotográfica de Lorena Vargas

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