Crónica del 20 de marzo (último día del paro de la CNTE)

Por: Arturo Mendoza Santiago
La jornada del 20 de marzo de 2026, último día del paro de 72 horas de la CNTE, inició en el Zócalo capitalino, donde se mantuvo desde el miércoles 18 del mismo mes un plantón. Después de dos noches y dos días en donde el frío se cernió sobre cada uno de los maestros que mantenían la ocupación del Zócalo y el sol abrasó las actividades de la coordinadora, en el último día de la jornada se convocó a las 9:00 de la mañana en la avenida de la Reforma #489. Ahí, en la Torre Mayor (expresión máxima del capital financiero), se encuentra la sucursal de Banorte, uno de los principales bancos que administran las Afores de los trabajadores del Estado, y en general, de toda la clase trabajadora de México. Acción emulada por las secciones de la CNTE en diferentes bancos del país que administran las Afores de los trabajadores.
Al llegar a la sucursal, lo primero que fue evidente es que la habían blindado con vallas de metal internas propias del edificio, mostrando de forma mecánica sus medidas de protección y la intención de ni siquiera escuchar el mensaje de los maestros de la CNTE. En esta sucursal de la Av. Reforma se realizó un mitin que buscaba exponer las prácticas parasitarias de los banqueros en los ahorros de los trabajadores.
El mitin frente a la sucursal Banorte fue encabezado por la sección IX, mas contó con el reforzamiento de diversas secciones, como la X, XI, XXXIV y LX. A su lado, en la sucursal de Inbursa, maestros encabezados por la sección XXXIV mantenían de forma simultánea una manifestación por los mismos motivos.
Dentro de la jornada se expusieron las demandas de la coordinadora: la abrogación de la ley ISSSTE del 2007 (promesa a la que Claudia Sheinbaum se comprometió en su candidatura presidencial), aumento salarial del 100%, basificación de los trabajadores de la educación, suprimir la UMA como medida para las pensiones, abrogación de la reforma educativa Peña-AMLO-Sheinbaum. Las participaciones fueron dadas por maestros de las secciones que eran tanto secretarios o representantes de sus respectivas secciones. El mensaje fue unitario, no ceder ante el gobierno socialdemócrata de Morena, ya que este es una continuidad no sólo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, sino de la gestión del capital, como los maestros lo refirieron: una gestión más del “neoliberalismo”; señalaron un punto crucial: la lucha es en contra de los acumuladores del capital, la lucha es una lucha de clases. Durante el mitin, los transeúntes que caminaban frente a los profesores aceleraban el paso, tan solo esperando pasar de largo lo más pronto posible una manifestación cuyas demandas les parecían ajenas. Demandas que simplemente no podían entender, pues como bien lo dijo un maestro jubilado que se encontraba en el uso de la palabra: “no podían extrañar aquello que no habían tenido”. Trabajadores que se encontraban muy alejados de las ganancias de los capitalistas no podían empatizar con la lucha de otros trabajadores, no pueden entender que nuestra lucha es su lucha, expresó el maestro con sus propias palabras. Pero no por ello la actividad desistió, sino que con clara convicción se mantuvo la posición combativa. También hubo participaciones del Partido Comunista de México, Frente de la Juventud Comunista, entre otras organizaciones, quienes acompañaron toda la jornada del paro de 72 horas.
Acabadas las exposiciones se dejó un “recordatorio”, según lo descrito por el maestro que finalizó el mitin, a la sucursal de Banorte. El recordatorio se dio en forma de huevos y tomates que fueron aventados, así como la pinta de “banqueros ladrones devuelvan las pensiones” y de “Claudia, mentISSSTE a los banqueros nos vendiste” en las ventanas y paredes de la sucursal. Habiendo dejado el atento recordatorio de la coordinadora, comenzó el repliegue en bloque. Los maestros, en formación y unidad iniciaron una marcha que los llevara a la estación de Sevilla, de la línea 1 del metro. La marcha se dio bajo la presencia policiaca de la Ciudad de México y su trayectoria siguió la Av. Reforma hasta llegar a la fuente de la Diana Cazadora, para doblar hacia la calle Sevilla y finalizar al llegar a la Av. Chapultepec. Durante esta marcha resaltó la actitud de los transeúntes y conductores. Muchos (tal vez los más) se mostraron indiferentes, algunos intrigados, y los demás su oposición. Principalmente entre los espectadores del acto, fueron los automovilistas y motociclistas quienes mostraban un rechazo, enajenados por la constante de una vida de opresión que exige de ellos tiempos desgastantes y que los mantiene en un estado de total frenesí.
Entre pitidos, gritos y el intento de avanzar sin importar que estuviera la marcha de por medio; se llegó al metro Sevilla, en el que se realizó un último acto de protesta antes de partir hacia el Zócalo. Los maestros, bajo la consigna de “metro popular”, exhortaban a los usuarios del sistema de transporte colectivo a entrar sin pagar. Y una vez que entraron todos los miembros de la CNTE se abordó el metro con dirección a Pantitlán, dentro de los vagones, los maestros no dejaban de aclamar sus consignas lo que generó un ambiente que infringió la monotonía de la vida de la clase proletaria hacinada en un armatoste de metal que los lleva de sus casas al trabajo y del trabajo a sus casas; y en ese acto de manifestación, el rostro de los usuarios expresaba un gesto de extrañeza, asombro, rechazo, admiración… un menjurje de emociones que sólo podían expresar con una mirada atónita hacia los maestros. Llegando a la estación de Pino Suárez para transbordar a la línea 2 y con dirección a Cuatro Caminos, bajaron en el Zócalo.
Llegando al plantón, los profesores se resguardaron en sus respectivas carpas para descansar, alimentarse y reponer sus fuerzas para el discurso de clausura. Mientras esto sucedía, en un acto de solidaridad proletaria, un profesor de Atizapán, en representación de un grupo de maestros fue a llevar un mensaje de apoyo acompañado de una aportación económica para la continuación de la lucha de la CNTE. Su mensaje expresó el respaldo a las demandas de la coordinadora y mostró una disposición de mantener la resistencia junto a los maestros con una carpa en la próxima jornada de lucha. Terminado este acto de solidaridad, se dio un último discurso como sección IX, en donde se reconoció la disposición de los maestros ahí aglomerados manteniendo una actitud combativa. El maestro que hablaba dijo: “Hemos tenido triunfos importantes, también nos han golpeado y hemos tenido derrotas. Hemos aprendido de las derrotas y nos hemos sabido levantar. Ellos pensaban que después del 13 de septiembre de 2013 […] nos habían derrotado, y no nos levantaríamos jamás. Ya les demostramos que no fue cierto”. Es este el mensaje de lucha que enarbola a toda la coordinadora y fue el compromiso que demostraron durante el paro. Con un último mensaje reiterando el reconocimiento de la actitud combativa hacia los que participaron en la jornada, cerró diciendo que los ahí presentes son la parte más digna del magisterio nacional y cedió la voz al maestro Arturo Jiménez, secretario de organización.
El maestro recalcó que este paro sólo es el inicio de la huelga general que se llevará a cabo el 15 de mayo del presente año y que ni las intimidaciones del gobierno en forma de descuentos y de represión hacia los que están dispuestos a sostenerse en pie de lucha los detendrán o mermarán en ningún sentido su disposición de salir victoriosos en sus demandas y sostuvieron que, si estas demandas no son cumplidas, entonces no rodará el balón del mundial en México. Mientras este discurso era dado, en la carpa de la sección IX un mensaje llegó: “No dejan entrar a Pedro con la camioneta”. El maestro Pedro, quien tenía la tarea de traer una camioneta para recoger los materiales que los maestros de la sección IX habían usado durante el plantón, estaba siendo retenido por un grupo de policías en acompañamiento de trabajadores del gobierno capitalino. Inmediatamente que el aviso fue dado, un grupo de maestros de la sección IX y miembros del Partido Comunista de México y del Frente de la Juventud Comunista se movilizaron para apoyar al maestro Pedro y conseguir su acceso. Sin embargo, los policías, conociendo que el impedir el paso de la camioneta llevaría a una confrontación que claramente no podían ganar, optaron por ceder el paso de la camioneta, pues entienden que la combatividad de los maestros, una muestra de la fuerza de la clase proletaria organizada, lograría su cometido por la fuerza de ser necesario.
Sin más miramiento se dio paso al discurso de clausura. En este discurso se manifestó la unidad de las secciones de la CNTE. Se ratificó que las demandas tendrán que ser cumplidas, o no rodará el balón. Fueron la representante de la sección IX Rosa Icela Carrazco, de la secretaria general de la sección XXII de Oaxaca Yenny Aracely Pérez, y del secretario general de la sección XXXIV de Zacatecas Filiberto Fausto Orozco quienes dieron una intervención ante los maestros, que agotados por una jornada que exigió de ellos un compromiso completo y un desgaste no menor a sus ánimos de lucha, se mantenían aún en pie frente a ellos. El profesor secretario general de la sección XXXIV de Zacatecas dejó claro que hoy no ganaron, es cierto, pero ante esta respuesta de la presidencia de la morenista Claudia Sheinbaum, sólo queda una actitud posible: la lucha. Todas las participaciones giraron sobre la disposición de continuar resistiendo, sin ceder un solo punto. Los maestros tienen presente su consigna, la CNTE no se rinde ni se vende. La lucha que la CNTE da es una lucha de la clase trabajadora, el acceso a una pensión digna no es únicamente del interés del magisterio, sino que es la lucha de todo trabajador, resalta la hipocresía del actual gobierno quienes a cámaras y en la opinión pública expresa su disposición por negociar, pero que en su táctica buscan reprimir y criminalizar la justa lucha del magisterio. Así fueron en su generalidad los mensajes expresados por el discurso de cierre, y a las 3:15 del 20 de marzo de 2026 se dio por finalizado el paro de 72 horas. Con la entonación del himno “venceremos” terminó el mitin. Mas los maestros, antes de replegarse dieron un último mensaje en forma de consigna “Nos vamos, pero pronto regresamos”.
Y ciertamente, regresaremos.
