Y de nuevo, capitalismo: Las dunas de Chuburná
Por: Samuel Pech

Cometeríamos un error como ciudadanos indignados (justa indignación) si no analizamos el trasfondo político y económico de este asunto.
Breve contexto: en los últimos días se ha avanzado en la recolección de firmas virtuales de una petición para evitar la destrucción de las Dunas de Chuburná (zona costera en Yucatán) ante el inminente avance de los proyectos inmobiliarios frente al mar en dicha zona, dónde habitan aves, anidan tortugas, se filtran aguas y que sirve como primera barrera natural contra ciclones y tormentas.
Tres cosas son ciertas, primero, que el daño a las dunas es un problema real y muy grave. Segundo, que todas las acciones por salvar a las dunas suman, y tres, que el negocio inmobiliario arrasa con todo lo que está a su paso, sin importarle
absolutamente nada.
No podemos comprender el negocio de las mafias inmobiliarias como un fenómeno aislado del sistema capitalista. No se trata de un fallo del sistema económico, un caso aislado o un mal trabajo de las autoridades, sino que va más allá de todo esto, pues se trata de las inevitables consecuencias del sistema capitalista, así tenía qué funcionar desde un inicio. ¿Pero por qué afirmamos esto?
Detrás de los grandes proyectos especuladores de la tierra y despojadores del territorio están grandes empresarios, tanto internacionales como locales, que se asocian para emprender negocios que les permitan acumular más y más riqueza. Basta hacer unascuántas búsquedas para confirmar que “Designia Desarrollos” (impulsor del complejo residencial “Dunas de Chuburná”) como empresa promotora inmobiliaria, colabora con el gigante hotelero “Minor Hotels”, perteneciente a “Minor International (MINT)”, multinacional que a nivel local se ha asociado con Víctor Abraham y José ChapurZahoul, empresarios de las ya reconocidas familias yucatecas de la burguesía local. (1)
Entonces sí, hay intereses privados de por medio, hay grandes inversiones y flujo de capital (local o extranjero, es indiferente), se arrasa con las dunas, se asesina la flora y la fauna nativa, se arriesga a la población ante los huracanes, se altera el ecosistema, se genera erosión, se provocan inundaciones, se especula con la vivienda, y todo esto bajo el respaldo del Estado burgués (Federal, estatal y municipal), es que se acumulan ganancias para la misma burguesía de siempre… En efecto, de nuevo es: capitalismo.
La SEMARNAT lo sabe, “Huacho” Díaz Mena lo sabe, Sheinbaum lo sabe. Desde hace décadas se vienen perfilando estos proyectos turísticos, por ejemplo, el Tren Maya y las cadenas hoteleras y restauranteras. El papel del Estado no es el de regular los mega proyectos mediante estudios honestos de impacto ambiental, su papel es administrar los negocios de la clase dominante y el de contener el descontento de la población mientras le dan marcha a todo tipo de operaciones capitalistas, así arriesguen a la sociedad y la naturaleza.
¿Entonces qué podemos hacer?
Desde luego que la inacción, nunca es opción. Cuando el Estado burgués sientepresión social es posible (de alguna manera y con muchos límites), que pueda frenar los proyectos de su clase social, el empresariado. Pero se necesita ir más allá de la pantalla. Necesitamos -crear organización popular desde la base-. Tenemos qué romper con la relativa comodidad del “repost” en redes y la @mención a las autoridades en comentarios de Instagram. No es suficiente, ojalá lo fuera. Necesitamos salir a las calles, hacer marchas, mítines, campañas presenciales de información. Pero todo esto requiere: organización.
Supongamos que se frena este proyecto, por la presión social, por la recolección de firmas, porque se vió la fuerza social pero, ¿Y luego? La organización debe ser constante porque la lucha es constante. Los megaproyectos no cesan. Si hoy se frena el proyecto residencial “Dunas de Chuburná”, llegarán nuevos proyectos y otros lugares de la región. Tenemos que crear redes colectivas, tejidos sociales, grupos de lucha, estructuras democráticas, comités de barrio y vecinales, que tengan claridad sobre los problemas del capitalismo y sus modos. Debemos organizarnos en frentes amplios donde sin importar la ideología política de los miembros podamos coincidir en que la defensa de la naturaleza es irrenunciable, que las tierras deben dejar de ser mercancía, que la vivienda es un derecho y no un negocio, que las dunas son más importantes que el capital.
Nosotros, el Partido Comunista de México y el Frente de la Juventud Comunista, seguiremos defendiendo nuestra posición sobre la necesidad de erradicar al sistema capitalista desde la raíz, sin medias tintas y sin caer en la mentira de las elecciones democrático-burguesas. Si no acabamos con el problema de raíz, ellos acabarán con nosotros. Nuestro llamado es a cooperar en la conformación de esa organización de lucha que pueda poner sobre la mesa este y otros asuntos de interés que afecten a la clase trabajadora, a los sectores populares y a la naturaleza que nos da la vida.
Fuentes:
(1)
https://designia.mx/minor-hotels-anuncia-el-debut-de-la-marca-tivoli-hotels-resorts-en-m
exico-con-el-tivoli-merida-residences/
