Sobre el Centenario del Comandante Fidel Castro Ruz
100 años Fidel Castro
Sobre el Centenario del Comandante Fidel Castro Ruz
El 13 de agosto se cumple el centenario del natalicio de Fidel Castro Ruz, máximo líder de la Revolución y del pueblo cubano, quien venció a la tiranía, derrocó al capitalismo e inició la construcción de una nueva sociedad libre de explotados y explotadores.
Desde joven se vinculó a las luchas antimperialistas: en 1947 participó en la expedición de Cayo Confites buscando derrocar al dictador Trujillo. Tras el golpe de Batista en 1952, organizó a la juventud contra la dictadura. El 26 de julio de 1953 encabezó el asalto al cuartel Moncada. El ataque fracasó y más de 60 combatientes cayeron, pero aquel hecho fundó el movimiento popular contra el régimen dictatorial. Juzgado el 6 de octubre, Fidel declaró ante el tribunal:
Sé que la cárcel será dura como no la ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no la temo, como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a 70 hermanos míos. Condenadme, no importa, la historia me absolverá.[1]
Liberado en mayo de 1955 por la presión popular, se exilió en México donde organizó la rebelión junto con figuras como Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, Juan Almeida y el Che Guevara. El 2 de diciembre de 1956, al frente de 82 expedicionarios del Granma, desembarcó en Cuba y abrió el frente guerrillero en la Sierra Maestra. Articulando la preparación político-militar del 26 de Julio, el Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario, forjó un ejército popular que, combinando la guerrilla en la montaña con la resistencia clandestina en las ciudades, obtuvo victorias decisivas.
La Revolución, surgida en el Moncada y proseguida en las prisiones, el Granma, la Sierra Maestra, la lucha clandestina, en ciudades, llanos y montañas, nos condujo a la victoria del Primero de Enero de 1959.[2]
El 1 de enero de 1959 el ejército popular guerrillero de Cuba entró triunfante en La Habana, tras años de lucha del pueblo de Cuba contra la dictadura de Batista apoyada por Estados Unidos. Las fuerzas rebeldes tomaron el poder, e iniciaron un proceso interno de aplicación de reformas democráticas. El sector revolucionario más avanzado y consecuente, encabezado por Fidel y respaldado por la gran mayoría del pueblo, inició un proceso que culminaría con el encadenamiento de las luchas democráticas con un programa de construcción socialista, en palabras de Fidel:
El programa del Moncada se cumplía rigurosamente en un tiempo relativamente breve. Privilegios e injusticias seculares iban siendo barridos. No era un programa socialista, pero contenía las ideas básicas para ulteriores avances en esa dirección. Si nosotros, los dirigentes principales, éramos de ideas y convicciones socialistas, con más precisión, marxista-leninistas, como hemos dicho muchas veces, la Revolución Cubana no lo era todavía.[3]
El avance de la Revolución provocó la ira de los capitalistas que vieron golpeados sus intereses. La Revolución Cubana demostró que el imperialismo no es invencible y enseguida encontró el apoyo de la Unión Soviética y de los países socialistas. La ira del gobierno norteamericano cristalizó en un ataque directo. El 16 de abril de 1961, ante el funeral de las víctimas de los bombardeos, Fidel proclamó el carácter socialista de la Revolución:
Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos![…] Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida.[4]
El 17 de abril de 1961, el pueblo cubano, con Fidel al frente, repelió a 1400 mercenarios en Playa Girón, derribando el mito de la omnipotencia imperialista. La construcción socialista se articuló en el Partido Comunista de Cuba, fundado en 1965, del cual Fidel fue su primer secretario.
Cuba socialista abolió la propiedad privada de los medios de producción y redujo las diferencias sociales derivadas de esa estructura; impulsó la reforma agraria; erradicó el analfabetismo e instauró la educación popular; creó un sistema sanitario universal que redujo drásticamente la mortalidad infantil y elevó la esperanza de vida; combatió la discriminación racial y de género; envió misiones internacionalistas de médicos que han apoyado a decenas de miles de personas en diversos países, incluido México; apoyó a los pueblos en su lucha por la independencia, contra el colonialismo y por el socialismo en América, Asia y África; y ofreció el inquebrantable ejemplo de dignidad de un pueblo que decidió tomar las riendas de su destino.
Fidel condujo al pueblo cubano en los difíciles días del período especial. En sus inicios, este fue concebido como una planificación estratégica para enfrentar una posible agresión militar de Estados Unidos contra Cuba. El pueblo cubano afrontó este difícil período con un alto espíritu combatiente. Mientras la contrarrevolución triunfaba, y en el mundo muchos comunistas arriaron las banderas y renegaron de sus principios, Cuba sostuvo la Revolución. Como expresó Fidel en un discurso de aquellos años:
Hoy nos corresponde a nosotros una responsabilidad universal. Somos el único país socialista en medio del occidente, de todo el occidente y de una parte del oriente, el único. […] luchamos por las ideas de todos los pueblos explotados, subyugados, saqueados, hambrientos de este mundo; luego, nuestra responsabilidad es mucho mayor […] A aquellos que digan que nuestra lucha no tendría perspectiva en la actual situación y frente a la catástrofe ocurrida, hay que responderles de una manera categórica: Lo único que no tendría jamás perspectiva es si se pierde la patria, la Revolución y el socialismo.[5]
Fidel Castro vivirá en la memoria y conciencia de los oprimidos. La Revolución Cubana, primera Revolución socialista en el continente e hito del siglo XX, demostró que los pueblos pueden derrocar la barbarie capitalista y forjar su propio destino. Su ejemplo confirmó la vigencia del marxismo-leninismo y del internacionalismo proletario, reafirmándonos en la lucha por la emancipación de la clase obrera y por la victoria final del socialismo-comunismo.
En el centenario de su natalicio, los comunistas refrendamos las palabras de Fidel: “no es de revolucionarios sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo. El papel de Job no cuadra con el de un revolucionario”. Reafirmamos nuestra convicción de continuar su legado, porque “el deber de todo revolucionario es hacer la revolución”[6]. Ese será nuestro mejor homenaje.
Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de México
[1] La historia me absolverá.
[2] Discurso de Fidel Castro, en el 42.º aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y “Carlos Manuel de Céspedes”, el 26 de julio de 1995.
[3] Discurso de Fidel Castro, en el 42.º aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y “Carlos Manuel de Céspedes”, el 26 de julio de 1995.
[4] Discurso de Fidel Castro Ruz, en las honras fúnebres de las víctimas del bombardeo, 16 de abril de 1961.
[5] Discurso de Fidel Castro, en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, 10 de octubre de 1991.
[6] Segunda Declaración de La Habana, 4 de febrero de 1962.
