Relato: Ser joven y estar endeudado
Por Hiram Quintero
“No me alcanzaba la quincena
No podía ni existir” -Bruses
Enciendo mi celular para entrar en mis redes sociales, y parece que mi algoritmo me comienza a recomendar anuncio sobre la adquisición de un crédito bancario, – Parece una buena opción- Pienso, necesito dinero, en un segundo a otro mi aplicación de BBVA me ofrece dinero directamente a mi cuenta, un crédito pre aprobado, solo necesitan hacer un análisis de mi historial crediticio, después sorpresivamente mi aplicación de viajes de Didi me ofrece otro crédito, -Ya no parece divertido- pienso desde mis adentros; viene un flashback a mi cabeza de cuando en la universidad fue una empresa bancaria que nos ofrecía tarjetas, para que empezaramos de una vez a usarlas y así poder tener historial crediticio para que en un futuro poder adquirir más cosas, tal vez una casa.
Los créditos no solo están omnipresentes en las apps sino también en los establecimientos de tiendas comerciales que ofrecen compras a meses sin intereses, de ahí la famosa marca de tienda Coppel; las aplicaciones de préstamos que operan de forma ilegal y amedrentan a sus usuarios por medio del robo de información y amenazas son quizás la peores donde las personas sin historial crediticio se confían de que son aplicaciones dentro de google y caen en deudas mayores e intereses elevados.
Se me ofrece este crédito como dinero gratis, pero no es para nada así, recuerdo que mi padre satanizaba las tarjetas de crédito, igualando a las personas que las ofrecen al diablo, bien dice el dicho popular “Nada es gratis en la vida” y en este caso resulta así, hay un interés económico de por medio; y quien adquiere un crédito, lo que adquiere en realidad es una deuda (palabra que ingeniosamente nunca usan las empresas o bancos), su característica “diabólica” reside precisamente en que uno accede con tal facilidad aun sin conocer sus reglas, aceptan el contrato sin leer las letras pequeñas a la manera de “vender el alma al diablo”.
Lo que buscan los bancos es tener confianza, no confianza en que el dinero que use me servirá para alguna emergencia o si bien me fuera para mejorar aunque sea un poco las condiciones de vida, si no de que el dinero se pagará hasta el final.
Las empresas que ofrecen préstamos se aprovechan de la clase trabajadora por medio de los constructos aceptados como verdaderos, como por ejemplo que una mayor educación indica una mayor fuente de ingresos, por lo que adquirir una deuda en este contexto, es decir para pagarse una educación, parece ser algo favorable y no un riesgo, se hace un apuesta de que el futuro será rentable sin embargo no se tiene ninguna seguridad de que la apuesta salga bien, siendo que la educación sí puede mejorar la vida, pero no implica siempre mayor ganancia económica; siendo la educación gratuita cada de más difícil acceso al tener limitados los espacios a las universidades.
Se vuelve así imposible soñar o planear un futuro distinto, pues solo se puede vivir en el presente inmediato de la urgencia, se espera que uno sea disciplinado, como si el buen uso del crédito dependiera de la moralidad, cuando más bien uno lo adquiere por necesidad, pues la gran mayoría tiene sueldos precarios, todo empuja a la adquisición de deuda, pues sí uno quiere seguir aumentando su crédito debe adquirir más crédito, y entre más crédito tiene, más tiene a su disposición para gastar, se convierte en una bola de nieve que desencadena una avalancha de deuda impagables.
El dinero no solo es dinero, si no oculta el carácter social del trabajo, entre la producción, donde uno da su fuerza de trabajo y a cambio recibe no más que lo necesario para vivir, por lo tanto una deuda es la promesa de mantener la productividad constante en el tiempo; pero con un límite que es la fuerza de trabajo.
Imaginemos esto como un juego de casino, el propio juego esta hecho para que siempre gane la casa, Si la clase trabajadora pierde y sale mal su apuesta, es decir no termina por pagar a tiempo su deuda y tiene que pagar los intereses, sale mal su inversión y pierde dinero, quienes ganan son los dueños de los bancos, quienes recibirán más dinero por prestar ese dinero; lo que se guarda bajo un velo oculto como una supuesta ayuda a la clase trabajadora está la lucha de clases, donde se extrae valor de la fuerza de trabajo y el banquero gana con cada pérdida de la clase trabajadora.
Hay personas que tienen deudas y hay otros que les deben deudas, el sistema económico capitalista se mueve así; la clase trabajadora está del lado de los deudores y la clase burguesa del lado de los que les deben. Muy pocas personas viven al día, más bien viven para pagar un día que aún no ha llegado. Que la deuda siga creciendo implica una confianza en los dueños de grandes fortunas, que han acumulado sus familias durante años a costa del trabajo de otros, la confianza es que tendrán seguridad de que crezcan sus fortunas; no quiere decir que sus inversiones no sean necesarias para que haya empleados el problema está en que los salarios no depende de que tanta riqueza traigan sus inversiones, la supuesta derrama económica topa con la pared o el límite del salario.
Por otro lado quienes solo podemos vender nuestra fuerza de trabajo cada moneda que ganamos lo hacemos a base de puro esfuerzo de sudar la “gota gorda” pero el día no puede tener más de 24 horas e incluso 2 trabajos no suelen ser suficientes aveces y con el tiempo merma la capacidad y la fuerza de trabajo y la salud; si nuestro trabajo es lo único que podemos vender también es una mercancía que va perdiendo valor y calidad confirme la usamos y pasa el tiempo.
También lo creditos solo benefician a una pequeña parte de la población que como se dijo tiene el capital acumulado de sobra para invertir y crear empresas, ellos no esperan a que sus inversiones les generan dinero inmediato, si no que que se valen de créditos para pagar comprar mano de obra barata, medios de producción, al final su inversión no es dejada al aire si no que es planificada por un estudio de mercado; termina ganando más dinero pues sus apuestas al adquirir deuda les permitió pagar su deuda y además ganar dinero.
La mayoría del dinero en circulación es deuda, lo que quiere decir que la mayoría del dinero de la economía moderna es creado por los bancos comerciales cuando conceden préstamos, por lo que el sistema funciona en base a esta; se necesita la deuda, sorprendentemente los bancos pueden generar préstamos sin esperar a tener dinero que ingrese, es decir crean el dinero bancario para las cuentas al prestar el dinero y este crédito se cancela una vez pagadas, quedándose con la ganancia del interés generado. (Información confirmada por el banco de inglaterra o Bank of Englad)
Aun si yo y tu nunca adquirimos deudas, seguimos pagando la deuda de nuestro país que se ha usado para salvar a los bancos, como por ejemplo el famoso caso del “Fobaproa” o crisis de 1995, donde prácticamente se vino abajo el sistema económico por que las deudas se volvieron impagables para quienes las adquirieron y el gobierno ayudó por medio de adquirir deuda privada que se volvió deuda pública. De nuevo por medio de estas ayudas se ha logrado acrecentar la miseria de la clase trabajadora, pues las ganancias se vuelve privadas para los bancos, pero cuando esas empresas fallan entonces ahí si el problemas es público es decir social, y seguimos pagando este dinero, que podría ir a salud, educación o infraestructura pero se va al pago de una deuda: es decir la deuda sigue siendo pagada por los impuestos mexicanos.
Necesitamos que pase lo contrario, que la ganancia sea pública para el gran grueso de la población y que no exista más la deuda, pues es ilógico que después de dar toda nuestra vida a trabajar no podamos vivir una vida digna. Si eliminamos la forma en que opera el sistema, si las ganancias se vuelve públicas; ya no necesitamos adquirir deuda .Esto solo se puede lograr acabando con el parasitismo de la clase burguesa; y esto solo lo puede dar una lucha de clases franca y abierta, pues ellos ya lo hacen, luchan contra nosotros pues sus intereses son distintos, hacen lo necesario para obtener más valor de nuestro trabajo y aprovechándose de nuestra necesidad, ya sea haciéndo nos trabajar más o acelerando procesos sin elevar el salario, la razon mas alla de la moralidad que si lo hacen por egoísmo o por ser malas personas es irrelevante, si no que lo hacen porque les es posible y les reporta muchas ganancias y así ha funcionado el sistema desde hace mucho, pero es necesario cambiarlo; las crisis son y será una constante mientras la apuesta siempre sea porque pierda la clase trabajadora, la mejor forma de acabar con las crisis es dejar la producción como la búsqueda de acumulación de capital; y más bien producir para satisfacer las necesidades de todos no de unos cuantos.
En resumen ser joven y está endeudado tiene razones materiales, que somos la población económicamente más mueve la economía, por la venta de nuestra fuerza de trabajo y la búsqueda de una mejor vida por medio de la adquisición de recursos materiales que cada vez es más complicado por los bajos salarios, recurrimos a la deuda por necesidad.
Notas extra
Será curioso que quien lea este artículo enseguida recibirá anuncios de adquisición de créditos.
Referencias
Cordura Artificial. (2025, 30 de marzo). Un País ADICTO a las DEUDAS [Video]. YouTube. https://youtu.be/gkn8gH7exAc
Marx, K. (2010). El capital: Crítica de la economía política (Tomo I). Siglo XXI Editores.
Pérez-Roa, L. (2018). Gobernados por las deudas. El caso de los jóvenes adultos deudores de los créditos Corfo de Santiago de Chile. Cuadernos de Trabajo Social, 31(2), 455–466. https://doi.org/10.5209/CUTS.54593
McLeay, M., Radia, A., & Thomas, R. (2014). Money creation in the modern economy. Bank of England Quarterly Bulletin, 2014(Q1).

