La Revolución Socialista es el camino para los trabajadores y pueblos del Mundo
¡Viva la Gran Revolución Socialista de Octubre!
La Revolución Socialista es el camino para los trabajadores y pueblos del Mundo
Se cumplen 109 años de la Gran Revolución Socialista de Octubre que inauguró la época de transición histórica del capitalismo al socialismo. Con emoción rendimos homenaje a aquel 7 de Noviembre de 1917, a los bolcheviques, a Vladimir Ilich Lenin, Iosif Stalin, Yakov Sverdlov, a los obreros revolucionarios que tomaron la historia en sus manos para hacer el mundo a su modo.
Dirigidos por el Partido Comunista Bolchevique los proletarios derrocaron al gobierno burgués y tomaron el poder, con los soviets de obreros, campesinos y soldados; proclamaron la paz, entregaron la tierra a los campesinos pobres y socializaron los medios de producción; se inició así la conquista del futuro, que se plasmó en la construcción socialista en la URSS y en un proceso revolucionario mundial en el que la lucha de clases se intensificó y los trabajadores formaron su partidos comunistas en casi todos los países bajo la conducción de la III Internacional, la Internacional Comunista.
La Revolución de Octubre de 1917 constató las ideas revolucionarias de Marx, Engels y Lenin sobre el papel decisivo del proletariado, la clase obrera y su misión histórica de sepulturera del modo de producción capitalista. La viabilidad de la Revolución frente a la reforma. Se demostró que el capitalismo de los monopolios, el imperialismo, es la antesala de la Revolución Socialista. Demostró que la dictadura del proletariado es la democracia de los trabajadores, el poder obrero revolucionario, el cauce para la participación política de las masas, protagonistas de la historia, arquitectas de su propio destino. Se demostró que el Partido Comunista, el partido revolucionario de la clase obrera es el organizador, la consciencia y el corazón de la Revolución, que sin él es imposible.
La Revolución de Octubre, la Internacional Comunista, y la construcción socialista en la URSS enseñan el camino que los trabajadores y pueblos han de proseguir para poner fin a la explotación y la barbarie del capitalismo en su fase imperialista y para construir la nueva sociedad del socialismo-comunismo, basada en el poder obrero revolucionario, la socialización de los medios de producción concentrados, el control obrero, la planificación central y científica de la economía y el combate a muerte a las relaciones mercantiles.
En nuestros tiempos, sumidos en conflictos provocados por el afán de ganancia de los monopolios, con la competencia feroz de los países capitalistas para mejorar su posición dentro del sistema imperialista, principalmente entre las economías capitalistas de EEUU y China; con el inicio de la guerra imperialista entre Rusia y Ucrania, con los criminales ataques de EEUU e Israel contra los pueblos de Gaza, Siria, Líbano, Irán, con la asfixia energética contra Cuba, se muestra la tendencia a la guerra como consustancial a este sistema. Sus antagonismos insalvables nos conducen a una III Guerra Mundial Imperialista.
Se constata que la guerra de clases de los Estados capitalistas contra los trabajadores, los migrantes, la mujer, la juventud, los pueblos originarios no se detiene; que la destrucción de la naturaleza no se detendrá sin poner fin al capital.
Por ello saludamos las luchas de los trabajadores y la juventud en Francia, Grecia, España, Italia y otros países de Europa contra el alto costo de la vida y las políticas de austeridad que son consecuencia de la militarización y la guerra. Saludamos las huelgas generales en Francia, España, Grecia e Italia. La gran huelga de estibadores en 120 puertos con la consigna ¡No trabajamos para la guerra!
La lucha de clases del proletariado contra los explotadores tiene que intensificarse para poner fin al putrefacto mundo del capitalismo, para liberarnos de las cadenas, para la emancipación de la mujer.
Y este camino para el derrocamiento del capitalismo, para parir el mundo nuevo sin explotación del hombre por el hombre, tiene como guía, como faro, la Gran Revolución Socialista de Octubre.
¡Proletarios de todos los países, uníos!
El Comité Central del Partido Comunista de México
