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Notas Internacionales

 

 

9 de junio – Europa

Concluyeron las elecciones al Parlamento Europeo para elegir a los 720 diputados que conformarán la legislatura en los próximos 5 años. Los resultados electorales mostraron un desencanto de los partidos liberales, verdes y socialdemócratas, y un aumento de votos de partidos conservadores y reaccionarios, en países como Alemania, Francia, Italia y Austria.

La derrota electoral de gobiernos socialdemócratas y liberales, así como de las fuerzas oportunistas que los apoyan, muestran el descontento acumulado de los sectores populares y obreros ante las medidas antipopulares y la política armamentista y guerrerista que sus gobiernos han encabezado. Parte de ese descontento es atrapado por la retórica “anti-UE” y “anti sistémica” de fuerzas nacionalistas y reaccionarias como Agrupación Nacional (Francia) o Alternativa para Alemania AfD (Alemania). Pero, pese a las diferencias sobre la gestión capitalista, sobre temas como la migración, el gasto público o la política comercial, todas las fuerzas burguesas coinciden en los puntos esenciales: fortalecimiento de la Unión Europa, apoyo militar y económico al régimen reaccionario de Zelenski en Ucrania, aumento del gasto militar y una política armamentista preparando una guerra abierta con Rusia, medidas presupuestarias antipopulares mediante el “Fonde de Recuperación NextGenerationEU”.

 

9 de junio – Grecia

Ante el escenario político en Europa, un resultado alentador fue el fortalecimiento sostenido del Partido Comunista de Grecia (KKE), que alcanzó un 9.25% de las votaciones nacionales, aumentando su apoyo en comparación del 5.35% recibido en las elecciones europeas de 2019 y del 7.7% en las elecciones parlamentarias de 2023. Estos resultados electorales se asientan en la independencia política de clase del Partido Comunista, el reagrupamiento del movimiento obrero-popular y la formación de la alianza social. El Partido Comunista de Grecia durante su campaña electoral ha denunciado la escalada armamentística de la Unión Europea, ha llamado contra las directivas antipopulares del Parlamento Europeo y por la desvinculación de uniones imperialistas como la Unión Europea y la OTAN.

 

13-15 de Junio – Italia

Se celebró la 50° cumbre del G7, el foro multilateral que incluye a algunas de las principales economías del mundo: Estados Unidos, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia e Italia, así como la Unión Europea como observadora permanente. A la reunión también fueron invitados los presidentes Javier Milei, Lula da Silva, Zelenski, Erdoğan, entre otros. La declaración final de la reunión sintetiza la visión del polo imperialista liderado por Estados Unidos. En primer lugar, señala el “apoyo inquebrantable a Ucrania … durante el tiempo que sea necesario”, avizorando una guerra prolongada con Rusia, además de anunciar un préstamo extraordinario de 50 mil millones de dólares; mientras que trazan una ruta de confrontación económica y financiera contra Rusia. En segundo lugar, respecto al genocidio contra Palestina, reafirman su “total solidaridad y apoyo a Israel” y su “derecho a defenderse”, repitiendo el discurso israelí que justifica y reduce la guerra en Palestina a la operación militar del 7 de Octubre. De manera tímida hicieron llamados a Israel (que fueron ignorados) a abstenerse de lanzar la ofensiva en Rafah y a evitar pérdidas civiles. También se muestra su plan de intervenir para unificar Gaza con Cisjordania bajo la Autoridad Palestina. De manera sumamente cínica, trazan políticas intervencionistas contra Corea del Norte, Irán, Venezuela, Haití, Libia entre otros. Otro punto importante que destaca el documento es la intención de aumentar la inversión y los préstamos en África, particularmente mediante una Iniciativa Energética para convertir a África en “el centro mundial de energía sostenible”, para suministrar energía a la región mediterránea. Finalmente, de manera eufemística plantean su confrontación con China en términos económicos, frente a las “distorsiones del mercado” que causa su “exceso de capacidad”; específicamente el documento deja ver que los gobiernos del G7 están buscando alternativas ante la interdependencia económica en la que están sus economías respecto a China, frente a una futura guerra generalizada, con especial énfasis en los “minerales críticos” necesarios en productos electrónicos y militares.

 

26 de junio – Bolivia

En medio de la disputa dentro de la socialdemocracia boliviana por la candidatura presidencial en 2025, entre el presidente Luis Arce y el expresidente Evo Morales, que ha debilitado al gobierno y fragmentado a su partido el MAS-IPSP, se desarrolló un fallido golpe de Estado. Un pequeño sector de militares tomó la Plaza Murillo en la capital del País e intentaron tomar el palacio de Gobierno. Estos militares eran dirigidos por el excomandante general del ejército Juan Zúñiga, quien había sido destituido y relevado el día anterior. Después de la confusión que reinó un par de horas, los militares golpistas decidieron retirarse en desbandada, el excomandante Zúñiga fue detenido y el gobierno de Arce logró sobreponerse al golpe, mientras la Central Obrera Boliviana declaró huelga general indefinida y miles de trabajadores se movilizaron al centro de La Paz para rechazar el golpe. Una muestra más del riesgo latente que existe en las Fuerzas Armadas en la región, entrenadas bajo la doctrina del “enemigo interno” y cuyos mandos están estrechamente vinculados a los lideres de la burguesía y del imperialismo norteamericano.

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