La CNTE en Guanajuato apuesta por organización, conciencia y participación desde las escuelas
Entrevista a los maestros de la CNTE Guanajuato – Parte I, Profesor Julio César Martínez Ríos

1. ¿Cuál es su nombre, en dónde desarrolla su labor docente y cuánto tiempo tiene como maestro?
Mi nombre es Julio César. Soy Supervisor Escolar Federal en el estado de Guanajuato y desarrollo mi labor educativa en la Zona Escolar 171, en el municipio de Xichú. Cuento con más de dos décadas de servicio en la educación pública, periodo en el que he tenido la oportunidad de desempeñarme tanto en comunidades rurales como urbanas. Esa experiencia me ha permitido comprender que la escuela debe estar siempre al servicio del pueblo, con el pueblo y para el pueblo, porque la educación solo cobra verdadero sentido cuando responde a las necesidades de las comunidades y contribuye a su transformación.
Comparto la convicción expresada por el maestro rural guerrerense Lucio Cabañas Barrientos, quien sostenía que “la escuela debe estar al servicio del pueblo”. Ese principio continúa siendo una referencia para quienes creemos en una educación pública crítica, humanista y comprometida con la justicia social, donde la labor docente trasciende las aulas para convertirse en una herramienta de organización, conciencia y transformación de la realidad.
2. ¿Cuál es la situación del magisterio y las escuelas en Guanajuato?
El magisterio enfrenta grandes desafíos. Existen escuelas con necesidades de infraestructura, falta de recursos, comunidades con altos índices de marginación y una creciente carga administrativa que desvía a los docentes de su labor principal: enseñar. Además, muchos derechos laborales se han visto afectados por reformas que precarizaron las condiciones del trabajo docente, principalmente la Ley del ISSSTE de 2007, que sustituyó el sistema solidario de pensiones por un esquema de cuentas individuales administradas por las AFORE, prolongó la edad para acceder a una jubilación y generó incertidumbre sobre el retiro digno de miles de trabajadores de la educación. A ello se suman procesos administrativos y de promoción que, en muchos casos, han privilegiado la evaluación burocrática por encima de la experiencia, la formación y el compromiso con las comunidades escolares.
A pesar de este panorama, miles de maestras y maestros seguimos sosteniendo la educación pública con compromiso, profesionalismo y una profunda vocación de servicio. Todos los días hacemos mucho más de lo que marca nuestra función: acompañamos a nuestros alumnos, fortalecemos el tejido social de las comunidades y defendemos el derecho de niñas, niños y jóvenes a recibir una educación pública, gratuita, laica, inclusiva y de calidad. Por eso nuestra lucha no es únicamente por mejores condiciones laborales, sino también por la defensa de la educación pública como un derecho social y un patrimonio del pueblo de México.
3. ¿Cómo se ha desarrollado la lucha por los derechos del magisterio en Guanajuato a lo largo de los años y qué impresión tiene sobre la disposición de los maestros actualmente para llevarla adelante?
La lucha de la CNTE Guanajuato ha sido constante, aunque durante muchos años predominó el temor, la desinformación y el control sindical. Sin embargo, hoy observo un despertar de la conciencia entre muchas maestras y maestros. Cada vez más compañeros comprenden que los derechos laborales no se obtienen por concesión, sino mediante la organización, la unidad y la participación colectiva.
Aún falta fortalecer la organización en todo el estado, pero el crecimiento del movimiento demuestra que existe la voluntad de construir una alternativa verdaderamente democrática, sustentada en nuevos liderazgos surgidos de la base trabajadora y no en cacicazgos sindicales. Creemos en dirigentes que sirvan al magisterio y rindan cuentas a las maestras y los maestros, no en quienes se perpetúan en el poder alejados de las necesidades de la base. La fortaleza de la CNTE GUANAJUATO radica precisamente en la participación colectiva, la democracia sindical y la construcción permanente desde las escuelas y las comunidades.
Hoy estamos construyendo una alternativa democrática sustentada en nuevos liderazgos, alejados del caciquismo y de las prácticas corporativas que durante décadas limitaron la participación de la base trabajadora. Aspiramos a un movimiento donde las decisiones nazcan de las asambleas, del diálogo y de la voluntad de las maestras y los maestros, colocando siempre por delante los intereses del magisterio y de la educación pública.
4. Durante esta última jornada de lucha de la CNTE a nivel nacional, ¿En qué lugares de Guanajuato, cuántos maestros se han movilizado y qué balance puede hacer de las movilizaciones del magisterio en el estado?
Durante la reciente jornada nacional de lucha, maestras y maestros de distintos municipios de Guanajuato participamos en movilizaciones, reuniones informativas, brigadas de organización y actividades de difusión, además de incorporarnos a las acciones nacionales convocadas por la CNTE.
El balance es ampliamente positivo. Aunque seguimos siendo un movimiento en crecimiento dentro del estado, cada jornada fortalece la conciencia colectiva, incorpora nuevos compañeros y consolida la organización desde las escuelas. Es especialmente alentador observar la participación de un número cada vez mayor de maestras y maestros jóvenes, quienes han comprendido que su futuro laboral y pensionario está en juego.
Desde la CNTE Guanajuato hacemos una invitación abierta a las y los docentes de nuevo ingreso para que se sumen a este esfuerzo colectivo, pues son ellos quienes enfrentarán con mayor dureza las consecuencias del régimen de pensiones de cuentas individuales derivado de la Ley del ISSSTE de 2007. La defensa de una jubilación digna, de la seguridad social y de los derechos laborales no distingue generaciones; es una causa que nos une a todos los trabajadores de la educación.
5. ¿Cuáles serán las siguientes acciones que lleve a cabo el magisterio combativo en Guanajuato para seguir con su lucha y qué perspectivas tienen a futuro como parte de la CNTE a nivel nacional?
Seguiremos fortaleciendo la organización en cada escuela y en los 46 municipios del estado de Guanajuato, promoviendo espacios permanentes de formación política, sindical y pedagógica que favorezcan el desarrollo crítico y dialéctico de cada maestra y maestro, fortaleciendo su conciencia como trabajador de la educación y como sujeto de transformación social. Nuestro propósito es formar nuevos liderazgos democráticos comprometidos con la base magisterial, impulsando asambleas, brigadas de información, procesos de organización y la participación activa en las acciones nacionales que acuerde la CNTE.
Asimismo, consideramos indispensable desterrar el charrismo sindical y las prácticas corporativas que durante décadas han limitado la democracia, la participación y la defensa auténtica de los derechos de las y los trabajadores de la educación. Creemos en un sindicalismo honesto, democrático, transparente y participativo, donde las decisiones emanen de las bases y quienes representen al magisterio respondan a los intereses colectivos y no a intereses personales o de grupo.
Nuestra perspectiva es consolidar un movimiento democrático cada vez más fuerte en Guanajuato, con una visión de largo alcance que luche por la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación del régimen de cuentas individuales, una jubilación digna, la defensa de la educación pública y popular, mejores condiciones laborales y salariales, así como el respeto pleno a los derechos de todas y todos los trabajadores de la educación. Estamos convencidos de que solo un magisterio organizado, consciente y participativo podrá conquistar las transformaciones que históricamente ha demandado la base trabajadora.
6. ¿Qué visión tiene el magisterio en pie de lucha de la situación de los demás trabajadores en el estado de Guanajuato y qué mensaje le dan los maestros combativos a sus alumnos y al pueblo guanajuatense?
Nuestra lucha no es únicamente por el magisterio; es una lucha por la dignidad de todas y todos los trabajadores. Sabemos que muchas familias enfrentan salarios insuficientes, condiciones laborales difíciles y falta de oportunidades. Por ello creemos que la solidaridad entre los distintos sectores es fundamental. A nuestros alumnos les decimos que la educación debe formar ciudadanos críticos, honestos y comprometidos con su comunidad. Al pueblo de Guanajuato le reiteramos que defender la educación pública es defender el futuro de nuestras niñas, niños y jóvenes. Solo mediante la organización, la participación y la unidad podremos construir una sociedad más justa para todos.
