Las murallas campesinas
Las murallas campesinas
Represión a campesinos en la región Puebla Tlaxcala con la grave acusación de defender la tierra frente a los llamados “Polos del Bienestar”
Por: Cristian Jiménez Machorro
Durante la mañanera del 26 de junio de 2025 encabezada por Claudia Sheinbaum, se anunció con gran premura la apertura de los denominados “Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar” o PODECEBI, como se han dado a conocer. La iniciativa fue enmarcada en el llamado “Plan México” y planteó el desarrollo de productos, servicios, industrias y turismo a través de inversión nacional y extranjera; sin embargo, ha surgido la resistencia campesina en las comunidades al centro del país donde se pretende imponer este proyecto, en los estados de Puebla y Tlaxcala.
Ante la pregunta: ¿Cuál es la problemática por la que están protestando los agricultores?, es necesario virar la vista al municipio de Calpan, en Puebla. En este lugar, durante el año 2015, se abrió el denominado Centro de Tratamiento de Residuos Sólidos, impulsado por el gobierno de Puebla como una “alternativa ecológica” a los vertederos de basura tradicionales: en lugar de enterrar la basura, como se hacía tradicionalmente, solo se recibirían residuos sólidos y a partir de ellos se buscaría llevar a cabo el reciclaje de los mismos, separando todo tipo de artículos no orgánicos para darles una segunda vida.
El proyecto de la empresa Pro-Faj Hidrolimpieza, propiedad del diputado de Morena Cuauhtémoc Ochoa, cambió el proyecto con el paso del tiempo, pues la misión de tratar exclusivamente deshechos solidos fue tan efímera cómo la promesa de solo tratar la basura de las localidades circundantes. Para el año 2024 se denunciaba que la basura de más de una veintena de municipios del estado de Puebla, así como la proveniente de Oaxaca y de la Ciudad de México, llegaba a este Centro ubicado a menos de 300 metros de la unidad habitacional “Garzas II” y a 500 de la Universidad Politécnica de Puebla (UPP), sepultando un proyecto vendido como “progreso” bajo las más de 600 toneladas de basura que se recibían.
En mayo de 2024 los campesinos de los terrenos aledaños y los trabajadores de la unidad habitacional decidieron lanzar un decreto basado en los usos y costumbres de los pueblos originarios, en el cual proclamaban la clausura del relleno sanitario. Esta exigencia se cumplió una vez que se instaló un plantón en medio del campo para cerrar el tránsito entre Cholula y Calpan, llamando a que universidades de renombre hicieran estudios sobre la situación de la tierra y el agua. Los estudios demostraron que las lagunas de líquidos lixiviados provenientes del tiradero se habían filtrado a los mantos acuíferos de la región y ahora “presentaban un exceso de contaminación microbiológica, asociado al contacto con heces fecales que deberían estar ausentes” según declaró Turpin Marion, profesora e investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana Campus Azcapotzalco.
La crisis derivada del cierre de un basurero que recibía los residuos de distintas regiones del país llevó a que en los llamados “PODECEBI” se planteara establecer Centros de Tratamiento de Deshechos Sólidos en San José Chiapa, en Puebla y en San Pedro Ecatepec, municipio de Atlangatepec, Tlaxcala. Existe un precedente frente a lo sucedido en Calpan, donde solo el campesinado organizado pudo resistir, no sin antes ser víctimas de la represión policiaca, misma que ha empezado a ser mostrada por los gobiernos de Puebla y Tlaxcala.

De la insumisión campesina a la represión
Frente al campesinado organizado que está rechazando en este momento la instalación de los “Polos del Bienestar”, la tendencia del Gobierno Federal ha sido recurrir constantemente a la violencia. El caso de Atlangatepec, en el que un grupo de campesinos se dispusieron a marchar en contra del llamado “Plan México” y fueron reprimidos por la Guardia Nacional y la Policía Estatal, es ejemplo de ello; llevó a que las fuerzas públicas se pusieran en defensa de los intereses privados, que ahora se encuentran detenidos por estas murallas de campesinos organizados que se alzan en Tlaxcala y Puebla.
La represión al campesinado por parte del gobierno de Lorena Cuellar en Tlaxcala ha sido constante en las últimas fechas: la represión en Atlangatepec es la más reciente, pero también está fresca la herida del 7 de abril. Fue esa fecha cuando la policía desalojó a los campesinos que, en protesta por el bajo precio del kilo de maíz, habían tomado la entrada al Arco Norte, ubicada en el poblado de Nanacamilpa. La ocupación de esta vía fue sostenida por niños, mujeres y adultos mayores que, según reportan, fueron amedrentados con armas de fuego.
Por el lado de Puebla, el predio en el que se plantea la construcción del “Polo del Bienestar” está custodiado por la policía, quienes entre su equipo tienen los vehículos tácticos Black Mamba APC Sandcat (de desarrollo y ensamblaje Israelíes). Además, durante la marcha del pasado domingo 5 de julio, la columna de autos y tractores fue bloqueada en distintos momentos por miembros de la Central de Trabajadores de México (CTM), organización que busca romper con la unidad campesina organizada contra un proyecto que afecta directamente al campesinado en la región.
De esta manera, desde que el basurero de Calpan ha dejado de funcionar, los gobiernos del centro de México han buscado alternativas para el procesamiento de los deshechos, proponiendo los llamados “Polos del Bienestar”, que impulsan la inversión extranjera y nacional privada bajo la narrativa de generar un bien a la población. Sin embargo, con los antecedentes de su inutilidad, tal y como se ha logrado percibir en el proyecto que fue cerrado en 2024, y a pesar de ser reprimidos tanto por los sindicatos oficialistas como por la policía y las fuerzas armadas en defensa del capital, los pobladores de San José Chiapa en Puebla y san Pedro Ecatepec en Tlaxcala han decidido continuar con las movilizaciones y acciones de protesta.
