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La huelga de los trabajadores de la maquiladora Vertical Knits en Yucatán y Campeche

Por: Guillermo Uc

A casi una semana del inicio de la huelga de trabajadores y trabajadoras de las maquiladoras de la empresa Vertical Knits en diferentes puntos de Yucatán y Campeche, los empleados han denunciado una serie de represalias en su contra, ahora que la huelga ya llegado a su fin. Lo que los trabajadores denuncian es que la maquiladora ha realizado una serie de despidos y amenazas a los empleados que aun conservan su puesto, con el fin de imponer un castigo ejemplar para quienes luchen por defender sus derechos laborales.

La Ley Federal del Trabajo garantiza el derecho de la clase obrera a percibir una parte de la ganancia de la producción a través del reparto anual de utilidades. Defender este derecho no solo se trata de reivindicar una conquista histórica de nuestra clase, lo cual implicó toda una lucha para arrancar esta concesión a los explotadores. También significa para la clase trabajadora pelear por, cuando menos, una parte de lo que por derecho social le corresponde, es decir, la ganancia de lo producido, pues es la clase obrera quien genera la riqueza social, y no la parasitaria clase burguesa.

Por ello, es que durante el mes de mayo, podemos ver cómo en diferentes centros de trabajo del país, los trabajadores hacen lo posible por exigir este derecho y cómo la patronal hace hasta lo imposible para evitar entregar ese porcentaje de sus ganancias.

Ese fue el caso de los trabajadores de Vertical Knits, cuya indignación no fue para menos, pues en algunas plantas, la empresa tuvo el descaro de pagar la miserable cantidad de entre $8 y $180 pesos a sus empleados, alegando que en 2025 la empresa no percibió ganancias, siendo que entre sus principales clientes están monopolios como Lacoste, Tommy Hilfiger o Nike, ante lo cual resulta inverosímil la excusa presentada. Aunque la inconformidad hacia la empresa maquiladora inició en Tizimín, pronto se extendió a las plantas de Baca y Campeche.

A su vez, el movimiento huelguístico en Vertical Knits no se limitó a la exigencia de un pago justo de las utilidades, pues las y los trabajadores aprovecharon para expresar su descontento por el pago de los aguinaldos del invierno pasado, así como de las pésimas condiciones laborales de los centros de trabajo.

Aunque todo parecía indicar que los trabajadores conseguirían anotarse un triunfo significativo contra la patronal, ésta rápidamente buscó desarticular el movimiento, al convencer a una parte del personal obrero de retomar labores si la empresa se comprometía a cubrir el 100% de los bonos de productividad, lo cual fue aceptado. Una vez que la empresa logró debilitar al movimiento, pasó a la contraofensiva, despidiendo a aquellos que no aceptaron el acuerdo y decidieron mantenerse en pie de lucha.

Si bien este movimiento fue breve, pudo arrojar unas valiosas lecciones. La primera, es que la clase obrera está recuperando sus métodos de lucha, luego del efecto inicial de la demagogia socialdemócrata, mediante la cual se intentó convencer a la clase obrera de que ya no es necesario luchar y que, de hacerlo, el Estado burgués velará por ella. La huelga de Vertical Knits demostró la falsedad de ello, pues fue precisamente el Estado, a través de la Secretaría del Trabajo, quien protegió a la empresa, argumentando que no hubo ninguna irregularidad en la repartición de las utilidades. Por ello es que, antes de confiar en el Estado, la clase obrera confió en sus propias fuerzas, lanzándose a la huelga.

En segundo lugar, se puso en evidencia la necesidad de la organización y de la estructura. En un país donde la tasa de sindicalización no rebasa el 12%, se vuelve cada vez más urgente que la clase obrera se organice en sindicatos de combate, dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias en favor de los intereses proletarios.

Por último, también demostró la necesidad de avanzar en la unidad de nuestra clase. Si bien hubo huelgas en 3 puntos diferentes de la Península, la unidad y coordinación entre las 3 maquiladoras hubiera propiciado golpear en un sola dirección y no dejarse intimidar por las amenazas de la patronal. A su vez, en un momento en que la tendencia de la insumisión de la clase obrera va en aumento, será más necesaria que nunca la unidad de todos los sectores de la clase obrera: trabajadores de las maquilas, empleados del transporte público, magisterio, etc. Esta alianza de la clase obrera es fundamental para conquistar, no solo mayores derechos para nuestra clase, sino preparar a las masas para la toma del Poder y la erradicación de la explotación.

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