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Carácter De Clase De La Legislación Electoral

 

 

Por: Héctor Ramirez Cuéllar

La legislación electoral que se prepara, pretende mantener y perpetuar en el poder político a MORENA, en su calidad de nuevo partido mayoritario, que desplazó al PRI de los principales cargos púbicos en el marco de una nueva lógica de dominación política, no de un nuevo partido de clase, sino la continuación histórica e ideológica del anterior grupo en el poder. Cuando ocurren estos cambios relativos al sistema corporativo, que estuvo vigente desde el año de 1928, ocurren por razones de clase y por motivaciones históricas, es en ese contexto que se buscan estos cambios jurídicos, que se impulsan buscando recomponer y revitalizar la actual situación, pero esta vez a favor de otro grupo político emergente. Esto se inspira básicamente en las tesis del nacionalismo revolucionario y no se persigue ninguna transformación económica, social y política profunda. Tanto desde el punto de vista ideológico y programático, como de su composición social, MORENA es la continuación política del PRI, adecuado a las condiciones políticas hoy existentes.

Demostrando un gran desprecio por las normas constitucionales, las propuestas legales presentadas y aprobadas por Morena, son violatorias de los preceptos básicos de la Ley Fundamental y no obstante están a punto de ser legitimadas, si las presiones que se han enderezado en contra de la Suprema Corte de Justicia, tienen éxito por parte del Presidente de la República.

Existen dos caminos para anular la fuerza del INE, uno; debilitarlo en sus estructuras internas para que no puedan cumplir con sus obligaciones políticas y segundo; que sus principales funcionarios sean nombrados por el gobierno federal y después manipularlos, en beneficio de MORENA. Ello se comprueba con el hecho de que un número importante de aspirantes a ocupar un cargo en el nuevo INE son y han sido miembros de ese partido y por lo tanto sus posiciones políticas ya están determinadas de antemano, a favor del nuevo partido gobernante. Así como el PRI controló durante muchos años la Comisión Federal Electoral, que era el órgano que organizaba los procesos electorales, ahora MORENA busca hacer lo mismo con el INE que está a punto de perder el alto grado de autonomía que tuvo en el pasado inmediato.

Cada grupo, clase o sector que obtiene el poder político, trata de imponerse en la toma de las decisiones políticas básicas, tanto en la administración pública, como de los órganos legislativos y lo hace utilizando medios legales e ilegales, esgrimiendo como razón fundamental la representatividad que han alcanzado en las urnas y que les permita, según esta concepción clasista, establecer las nuevas reglas jurídicas y políticas de las contiendas electorales y del funcionamiento de los órganos del gobierno y del Estado. El PRI aducía que era al partido hegemónico porque era el partido que tenía la mayoría en las elecciones, ahora MORENA esgrime el mismo argumento, tratando de controlar a los órganos electorales porque obtuvo más de 30 millones de votos y por lo tanto, tiene plena legitimidad para hacerlo.

Estando coincidente MORENA de que la mayoría de sus propuestas eran anticonstitucionales, siguió insistiendo en ellas por la vía de las reformas a las leyes secundarias, esperando que los ministros de la Corte las acepten por lo que el litigio pasa ahora a otro nivel, el jurisdiccional en donde es relativamente más sencillo obtener el apoyo de 8 miembros se ese alto órgano, los cuales están sujetos a una fortísima presión de carácter político por parte del Presidente.

 

Lo que no se puedo conquistar en los órganos legislativos porque MORENA no tenía mayoría calificada, lo trata de obtener por conducto del Poder judicial y si no lo logra tratará de descuartizar desde el punto de vista administrativo a ese órgano electoral, persistiendo por el camino de los hechos, apoyándose en la legislación secundaria, para apoderarse de la organización y sobre todo la calificación de las elecciones con el propósito de que pasean a manos de un órgano de la administración pública, como sería la Secretaria de Gobernación o de la Secretaria de Bienestar ya que los jóvenes que se encargan de los programas sociales obtendrían los puestos de trabajo de las personas que hoy están renunciando en el INE que había alcanzado un alto grado de profesionalismo, el cual tiende a desaparecer para dar paso a la improvisación deliberada y por lo tanto a la manipulación política de los resultados electorales finales.

En el pasado, el PRI, en su calidad de partido mayoritario, impuso un modelo político en el cual la Secretaria de Gobernación era la dependencia que manejaba estos procesos, desde la afiliación de los ciudadanos a los padrones, hasta la designación de los candidatos triunfadores. Las reformas que se produjeron después de las elecciones de 1987 surgieron porque ese partido perdió su calidad de partido mayoritario y en esta nueva correlación de fuerzas, se propició la creación del INE y las elecciones se realizaron en forma independiente de las autoridades, se presentó la alternancia en el poder en la mayoría de los estados y de los municipios y en las Cámaras del Congreso de la Unión, la negociación política se estableció como un método permanente para enfrentar los grandes problemas nacionales. El país cambió en forma importante en los últimos años treinta años, aparecieron nuevas organizaciones partidarias, se acentuó el pluralismo político y se fortaleció ideológicamente la presencia de las clases medias.

Al aprobarse y ponerse en práctica las actuales modificaciones electorales, se puede involucionar hacia una regresión histórica, es decir, se regresaría a un pasado político que muchos consideraron había sido superado en forma definitiva ya que, México había transitado hacia un periodo de una mayor madurez democrática, donde el gobierno que encabeza López Obrador tendría el control casi total de los procesos electorales ya sea por medio de una serie de adecuaciones a distintas leyes de la materia, sobre todo las relativas a la integración y la manipulación del Instituto Nacional Electoral, retrocediendo en gran medida a la etapa en la cual la Secretaria de Gobernación tenía una intervención decisiva en los procesos electorales ya que, la mayoría de los cambios que ahora se propone se llenarían con una intervención creciente de otras entidades públicas en cada una de las etapas de los procesos electorales, desde la integración del padrón electoral, hasta los resultados finales de los comicios ya que, también el Tribunal Federal Electoral quedaría también muy debilitado.

Por ejemplo, los funcionarios púbicos podrán hacer propaganda abierta a favor de los candidatos de su partido utilizando recursos públicos, es decir, el gobierno apoyará a los candidatos de MORENA de una manea desembozada y clara, es decir, se cancelan las restricciones que había al respecto hasta este momento.

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