Política exterior feminista: opresión al servicio del capital
Para el caso de México, no solo es absurdo el impulso de una política exterior “feminista”, “interseccional” y “comprometida” con la defensa de los derechos de las mujeres, además es contradictorio con la realidad que viven las mujeres en este país: 9 feminicidios al día siguen siendo registrados en las ciudades más importantes de México; el año pasado poco menos de la mitad de las mujeres trabajadoras percibieron un salario mínimo o menos que eso, siendo la mayoría de ellas relegadas al trabajo informal, el cual ha crecido exponencialmente en los últimos años. Además, la carga de las labores de cuidados sigue siendo un problema enquistado en la sociedad mexicana, obligando a las mujeres a pausar sus carreras universitarias o dejando sus empleos para dedicarse al hogar.
